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sábado, 15 de marzo de 2025

Diario de un escritor de Carlo Emanuele Ruspoli

Diario de un escritor



A veces sufro de insomnio, y le agradezco al Todopoderoso por ello. En todas esas noches en vela, no hay una en la que no experimente una sensación de libertad.

Algunas noches soy el astuto y necesitado sacristán Carlos, o me adentro en la piel del cura Josechu. Otras, me convierto en conquistador, obispo, o incluso recuerdo aquella vez que el cónclave me eligió Papa. He sido aventurero, médico, futbolista. Premio Nobel, estudiante y analfabeto. Poeta en varios idiomas. Historiador. Cien veces casada, alguna viuda. He ganado carreras y combates. He sido extraterrestre, chamán, demonio, ángel, e incluso San Pedro. Y nunca olvidaré la noche en la que fui Dios, que Dios me perdone.

He sido pirata, vagabundo, buhonero, aguador, rapero, obrero y hasta una minifalda. Militar, romano, escriba, samurái, herido, envenenado y muerto. Quijote, Sancho, y Buscón. Parado, rico, esclavo, enfermo y milagroso. Pájaro, dinosaurio, cordero y escopeta. Pero, entre todos estos personajes, el que más me emociona es ser Profeso de la Orden de San Juan, haciendo justicia a través de las edades: antigua, media, moderna y contemporánea.

Y como no tengo límites, he sido todo eso y más al mismo tiempo. Aun así, siempre hay quien me pregunta por qué escribo. La respuesta es simple: soy humano y deseo la libertad. La encuentro cuando, en la soledad de la madrugada, frente al ordenador o ante un folio en blanco con una pluma en la mano, surge la pregunta que me impulsa:

“¿Por qué no escribir?”

Mis obras se enmarcan en una estética barroca; me identifico como un escritor de esta tradición. Existe un malentendido común, especialmente entre aquellos menos familiarizados, que asocia el barroco únicamente con el ornamento excesivo, las formas pomposas o la complejidad innecesaria. Esto no podría estar más alejado de la verdad. El barroco es, en esencia, una manera de comprender la vida y el mundo.

Mientras que la perspectiva clásica busca equilibrio e idealización de lo humano, el barroco ofrece una mirada más amplia y realista. Reconoce las imperfecciones, las miserias y las vilezas del ser humano. Sin embargo, también destaca cómo de esas mismas fallas surge la grandeza, cómo pueden ser redimidas. El barroco, por tanto, vive en tensión, pero en esa tensión encuentra su poder.

Esta herencia literaria y artística, especialmente relevante en las tradiciones hispánica e italiana, ha sido una constante. No obstante, actualmente se enfrenta a intentos de silenciarla bajo una corriente que podríamos llamar europeísta o cosmopolita. Se busca reemplazar esta riqueza cultural con una suerte de "no-tradición", un modelo neutro donde las literaturas pierden su identidad única, volviéndose indistinguibles, ya sea hispano-italiana, finlandesa o laosiana. Rechazo esto. La literatura hispano-italiana tiene un deber hacia su propia genealogía: mantener viva su llama y su esencia.

domingo, 22 de diciembre de 2024

Opinión de Carlo Emanuele Ruspoli


Recordando a Platon

Cuando la ciudad gobernada por la democracia se embriaga de libertad confundiéndola con el libertinaje, con la ayuda de malos coperos obligados a comprar inmunidad con dosis cada vez más masivas de indulgencia hacia todo tipo de ilegalidades y arrogancias; cuando esta ciudad se cubre de lodo al aceptar convertirse en la sirvienta de los hombres de barro para poder seguir viviendo y engordando en el lodo; cuando el padre se rebaja al nivel del hijo y comienza, en un muñeco, a copiarlo porque le tiene miedo al hijo; cuando el hijo se pone a la par de su padre y, lejos de respetarlo, aprende a despreciarlo por su timidez; cuando el ciudadano acepta que, venga donde venga, cualquiera que se encuentre en su casa puede adquirir los mismos derechos que los que la construyeron y nacieron allí; cuando los dirigentes toleran todo esto para ganar votos y consensos en nombre de una libertad que devora y corrompe toda regla y orden; ¿Es de extrañar que la arbitrariedad se extienda a todo, y que la anarquía surja en todas partes y penetre en las viviendas privadas e incluso en los establos?

En un ambiente así, en el que el maestro teme y halaga a los alumnos y los alumnos no tienen en cuenta a los maestros; en el que todo se mezcla y confunde; en que los que mandan pretenden, para mandar más y más, ponerse al servicio de los que mandan y adular, para explotarlos, todos sus vicios; en el que las relaciones entre uno y otro sólo están reguladas por la conveniencia recíproca en las tolerancias recíprocas; en el que la demagogia de la igualdad hace impracticable toda selección, y de hecho obliga a todos a medir el paso de sus piernas en los que tienen las piernas más cortas; en que el único remedio contra el favoritismo consiste en la multiplicidad y multiplicación de favores; en el que todo se concede a todos para que todos se conviertan en cómplices; en un ambiente así, cuando llega al colmo de la anarquía y ya nadie está seguro de nada y ya nadie es dueño de nada porque todos lo son, incluso de su cama y su armario en pie de igualdad con él y la basura se acumula en las calles porque nadie puede mandar a nadie que la limpie; En un ambiente así, digo, ¿cree usted que el ciudadano se apresuraría a defender la libertad, esa libertad, del peligro del autoritarismo?

Así nacen, en mi opinión, las dictaduras. Tienen dos madres.

Una es la oligarquía cuando degenera, debido a sus luchas internas, en satrapía. La otra es la democracia cuando, por sed de libertad y por la ineptitud de sus dirigentes, se hunde en la corrupción y la parálisis.

Entonces el pueblo se separa de aquellos a quienes culpa de haberlo llevado a tal desastre y se prepara para repudiarlos primero con el sarcasmo, luego con la violencia que es la profecía y la partera de la dictadura.

Así es como muere la democracia: por abuso de sí misma.

Y antes que en la sangre, en el ridículo.

martes, 14 de febrero de 2023

Zelensky y los traficantes

Zelensky y los traficantes




Putin desplegó unas maniobras militares en la frontera con Ucrania para frenar el intento de Zelensky de integración a Europa y consolidar su poder conseguido en los estudios de televisión. No hizo caso, se apropió de las armas rusas que tenía y utilizó las bases y el armamento contra Putin. Figuraos si España se apropiara de todas las bases americanas y utilizara el armamento yanqui por su cuenta… Al cómico Zelensky se le están acabando las municiones del armamento que le había confiscado a los rusos y necesita renovar todo su sistema defensivo. ¿Te das cuenta del negocio que tienen a la vista los traficantes de armas? Los países no son totalmente libres y se deben a sus geopolíticas. Ucrania pertenece al área de influencia rusa y España a la de los EEUU. Para animar a los ucranianos al enfrentamiento con Rusia, los traficantes decían el mes pasado que Rusia tenia un PIB como el de España (una fake new) y que no iba a aguantar ni un mes. Desde entonces dicen que los ucranianos están venciendo y que los rusos están siendo derrotados. Pero… ¿Cómo se puede creer tamaña insensatez? Los rusos avisan con varios meses de anticipación lo que van a hacer y lo cumplen. Ahora están avisando de que tienen armamento atómico que hay que tener en cuenta y los traficantes responden que son señales de debilidad de Rusia... Es muy peligroso. Rusia es el mayor país del mundo: va de Ucrania hasta Japón, con una decena de ciudades de más de dos millones de habitantes… Los americanos le han cerrado a Rusia el acceso al Mediterráneo con lo que han creado hambruna en Somalia y el Sahel. El terremoto de Turquía y Siria ha creado nuevas y gigantescas dificultades. El hambre se esta convirtiendo en una amenaza colosal. A la provocación de Zalenski es preciso ponerle bridas si no queremos ver nuestro mundo destruido. No os equivoquéis los traficantes de armas y el cómico Zelenski son, en la actualidad, la mayor amenaza de Occidente. Pedid lo imposible: la paz.

martes, 11 de diciembre de 2018

Pensamiento

Nunca discutas con un idiota, te empuja a su nivel y te gana por su experiencia.


Pensamiento

En la vida hay que tener un amigo que sea espejo y sombra. El espejo nunca miente y la sombra nunca te deja.



miércoles, 13 de julio de 2016

Gracias, Torero.


Los animalistas radicales pretenden igualar una vida animal a una vida humana, de modo que el toro tenga los mismos derechos que una persona. El planteamiento es sencillamente brutal, no solo porque el humanismo se da de bruces contra el animalismo, sino porque nos llevaría al absurdo de defender que comerse una vaca es igual que comerse a un recién nacido, tesis defendida por un «pensador» que atiende al nombre de Peter Singer y que escribió un libro, «Animal Líberation», que en su afán por colocar en un mismo plano de igualdad a un niño y una vaca -con el argumento de que comparten el mismo sistema nervioso- terminó por obrar la aberración de que haya cabezas presuntamente humanas que celebren la muerte del torero Víctor Barrio y eleven a la categoría de mito al toro que le arrancó la vida de una cornada. 

Los hijos de Peter Singer han emergido en las redes sociales para dejar constancia de su maldad, perfidia y vileza, cualidades que describen la bajeza moral de quienes no son hombres ni animales, sino pura bazofia. Es mil veces más digno en su animalidad el toro que le arrancó la vida a Víctor Barrio que estos destiladores de odio a los que otorgamos la condición de humanos y dotamos de derechos, precisamente por lo contrario que defendía el «pensador» Peter Singer, padre espiritual de todos ellos... 

Los animalistas radicales se conmueven ante la muerte de un toro y festejan la muerte de un torero. Uno, en su infinita candidez, pensaba que sufrían por ser personas dolientes (con sentimientos), pero dada su reacción en las redes está visto que no es la condición humana la que les lleva a impostar aflicción ante la suerte del animal. No tienen condición -ni humana ni animal- y son simplemente despojos. 

Los animalistas radicales pretenden que el toro tenga los mismos derechos que una persona. El planteamiento es brutal, pero dadas las circunstancias les propongo una alternativa: que quienes han celebrado la muerte de Víctor Barrio en las redes pierdan sus derechos como persona y pasen a ser tratados como «animales no humanos», categoría sugerida por el «pensador» Peter Singer en su libro «Animal Liberation». Así estarían en un plano de igualdad con ese toro al que han elevado a la categoría de mito. 

Víctor Barrio que estás en los cielos: no sé si te servirá de consuelo, pero les has desenmascarado. Gracias, Torero.

lunes, 11 de julio de 2016

El verano de los nuevos ricos, por Miryam Satrústegui

 EL VERANO ESTRESANTE DE LOS NUEVOS RICOS


No existe época del año que se comporte de forma más cruel y estresante para  con un grupo social que el verano para con los nuevos ricos.  
En cuanto se pone en marcha la fatídica operación bikini anunciando la llegada de los calores estivales, -que reducen drásticamente la posibilidad de echarse encima esa  cantidad de ropa y accesorios de marca que uno puede ponerse e otras estaciones-, los nuevos ricos empiezan a ponerse muy nerviosos.
La globalización también ha globalizado a los de esta especie, que ya no se conforman con pavonearse localmente.  Antes, los recién llegados al mundo del dinero, se quedaban en sus zonas.  Por ejemplo si eran americanos iban al Caribe, si eran chilenos a Valparaiso, que eran griegos, pues a Mikonos.  Pero ya no. Ahora todos se mueven por todas partes, y esto tiene sus consecuencias.
Llegan los nuevos ricos rusos, chinos, árabes y demás procedencias de allende los mares y Urales para poblar nuestras costas, consiguiendo dejar a los nuevos ricos españolitos a la altura del betún.  ¡Hombre, esto no es justo! ¡Ya está bien de que esos millonetis extranjeros vengan aquí a hacer sombra!
Y claro, nuestros nuevos ricos, frente a competencia tan desleal, se agarran a las pocas cosas a las que pueden agarrarse. Todo nuevo rico nacional tiene que poseer o alquilar, por narices, un yate. De acuerdo, los árabes son capaces de venir con sus "trasatlánticos" y jorobar, pero los chinos y los rusos aún no lo hacen, y los nacionales aprovechan ese resquicio.
A bordo de un yate, al nuevo rico  se le distingue perfectamente por ese dubitativo aplomo en sus movimientos, esa pose "casual" que adopta en el lugar más visible de cubierta y ese escoger fondeadero en las zonas más abarrotadas frente a los chiringuitos más de moda.
Además se ven en la obligación de otear el horizonte para comprobar que a su alrededor haya alguien que les reconozca. Y aquí caben dos posibilidades: saludar a otro -con un barco peor- haciendo grandes aspavientos, que podrían llegar a confundirse con llamadas desesperadas de auxilio;  o por el contrario,  enfrentar la cruda e hiriente realidad de que otro nuevo rico nacional, conocido de él, tiene un barco más grande o más moderno. ¡Qué vergüenza! ¡Qué apuro!
A nuestro personaje le acaban de arruinar el día complicándole los planes de ahí en adelante.  Tendrá que pensar en fondear, en el futuro, lo suficientemente lejos del otro como para que no sea demasiado evidente la diferencia.  Vete tú a hacer eso tal y como está el tráfico en los fondeaderos de moda.  
¿Y si el conocido del barco mejor ha tomado el atraque inmediatamente seguido al de ellos?. Uffff!!!! 
Personalmente el plan del barco me gusta para bañarme en mar abierto disfrutando de un entorno idílico en soledad, navegar viendo paisajes bonitos o  ir a pescar con la esperanza de encontrarme con algunos delfines durante la travesía. Y , si acaso, trasladarme frente a alguna playa, siempre que el siguiente barco guarde una distancia mínima que respete un especio vital suficiente. Pero he observado que, nada de lo que a mí me puede resultar atractivo en el hecho de embarcarme,  se ajusta a los planes de estas gentes de los que hoy se ocupa el escrito.
Porque esta obsesión de los nuevos ricos por tener todos yate o alquilarse uno, habrá salvado a muchas navieras,  pero también ha venido a chingar muchos planes. Y a los que antes disfrutaban de una cierta privacidad frente a la costa, y se daban sus chapuzones tranquilamente desde su barco, les han convertido esa costa en un campo de concentración.  
¡Hala! Allá van todos en un indiscriminado pelotón, que ya no distingue entre los "de siempre" y los "recién llegados",  a fondear entre una nube de embarcaciones.   Se juegan la  vida intentando dar unas brazadas en medio del denso tráfico de motos acuáticas y zodiacs, que da un miedo espantoso porque los pilotan gentes muy inexpertas  que,  si te descuidas, te pasan por encima y te llevan un brazo con una hélice. Esos baños de antes, en aguas transparentes, se han visto reemplazados por baños de alto riesgo, cuya única virtud reside en que si te has quedado con hambre, puedes tragarte los restos de alguna paella que cualquier vecino "nuevo rico"  ha tirado por la borda.
Ahora, que los que más penita me dan son los que se han comprado  o alquilado los yates más absurdamente enormes y carísimos, y se ven forzados a pasar sus vacaciones dentro de ellos.  Porque es sabido que cuando un nuevo rico hace un gasto considerable, necesita que se note continuamente.
Ahí los tienes cenando a bordo, a la vista de todos los transeúntes de los paseos de puertos deportivos. 
Los ricos  de toda la vida no pernoctan a bordo salvo que sean auténticos lobos de mar o estén haciendo algún viajecito náutico que les obligue a  fondear al abrigo de alguna cala.  ¿Cuándo se ha visto eso de dormir en un barco atracado permanentemente en el mismo sitio? Este punto me resulta particularmente incomprensible.
¿Podrían explicarme qué tiene de maravilloso dormir en un camarote que es más pequeño que la habitación de un hostal, con un techo tan bajo que te recuerda a cuando te tienen que hacer un TAC?¿Puede ser estupendo el hecho de "disfrutar" de un cuarto de baño diminuto cuya ducha es multiusos cual vaporeta? ¿Cuál es el tremendo atractivo de saborear algo cocinado en un  hornillo de camping gas?¿Eh?
Nada, nada. No me convence.  Por mi parte, mantengo que el plan es cualquier cosa menos elegante. De hecho solo puedo asemejarlo al veraneo a bordo de roulotte en algún camping. 
Y con todo esto, dígame usted querido lector: ¿Podrán los nuevos ricos pensar alguna vez que el verano es maravilloso o que se descansa un montón?

sábado, 9 de julio de 2016

Los antiguos chiringuitos levantinos, por Miryam Satrústegui

VERANO : LOS ANTIGUOS CHIRINGUITOS  LEVANTINOS (DE LOS QUE YA QUEDAN POCOS)

  El chiringuito de Pepe, serie televisiva 
             
En los años de la explosión turística de la costa levantina española, allá por los sesenta y principios de los setentas, proliferaron los chiringuitos de playa.
Al frente, paseando entre las mesas de la terraza, un avezado hombre de negocios, con pocos estudios pero un finísimo sentido para detectar nichos de mercado y, tras la barra, su mujer/socia/cómplice, especializada en hacer croquetas, tortillas, arroces y guisos varios.
Las mesas las servían camareros sin edad mínima. Y no era raro ver a un chiquillo, que levantaba del suelo lo que una taza de café con leche, corriendo entre las mesas con las comandas.
El empresario en cuestión, se asomaba a la terracita   y  hacía una perfecta disección de la clientela del momento: nacionales o guiris. 
Era de suma importancia tener en cuenta la franja horaria, que imponía siempre un descalabrante movimiento en los números. A la una del medio día el 99% eran guiris y a las tres de la tarde nacionales. 
El menú estrella de todo chiringuito levantino que se preciara era, y creo que aún  es, la paella acompañada de sangría.  La elaboración, tanto de este plato tradicional de la cocina española como de tan patriótica bebida,  admite muchas variaciones. Y aquellos linces de las finanzas lo sabían perfectamente.  
En las cocinas hervían lo pucheros con el fumet de pescado reservado para las paellas de los españoles.  Los pescados y mariscos se seleccionaban también por tamaños, estados de "entereza", frescura etc.; al igual que el azafrán quedaba separado del colorante "carmencita" o las verduras frescas de las de bolsa.  Para la sangría existía la posibilidad de  usar vino de botella de cristal con corcho, o de botella de plástico con tapón a rosca- que venía directamente desde la bodega clandestina de algún pariente o amiguete de fiar.
En la primera franja horaria, esa que iba desde la una a las dos, los guiris ocupaban las mesas.  Esos turistas nórdicos de piel del color de la de  los carabineros. Si apretabas un dedo contra su brazo, aparecía una marca blanca que tardaba un poco en volver a ponerse del mismo color casi "púrpura" del resto de su epidermis.
Llegaban, se sentaban a las mesas y esperaban a que el "jefe" les ofreciera: Paella y Sangría.  Quizá quisieran comer otra cosa, pero como no entendían ni las cartas ni mucho menos al "jefe", asentían, siempre sonrientes, y dejaban hacer.
Primero salía la Sangría.  Los guiris, deshidratados bajo este sol nuestro que no está hecho para termostatos humanos tan sensibles, se bebían las dos primeras jarras del tirón, sin tan siquiera esperar al cesto de pan ni a las aceitunas- invitación de la casa- ni a ningún otro sólido.
Pasados veinte minutos, cuando los nórdicos ya estaban cocidos como mirlos  y sus carcajadas habían sustituido por completo aquella jerga diabólica en la que se entendían, el "jefe" salía de cocinas con la paella siguiendo una escrupulosa puesta en escena que discurría, más o menos así:
Portando la paella en alto, cual preciado trofeo, voceaba: "A la rica paella. Qué viva España".  Esto solía coincidir con otro detalle nada despreciable: en el radio casete del local sonaba "Una lágrima cayó en la arena", de nuestro universal cantante Peret.
 A la altura de la mesa de los incautos guiris, el tremendamente profesional "jefe-camarero",  bajaba la paella con un movimiento de swing circular describiendo un arco perfecto, hasta presentarla a los clientes con una inclinación de unos 30 grados. 
Las paellas "especiales"  para guiris eran dignas de verse. Ningún nacional jamás les hubiera hincado el diente. Claro que los guiris no se daban cuenta de nada.  Porque la ignorancia en materia culinaria española unida a la euforia del momento vacacional, el pedal que se cogían con las dos primeras sangrías- que se les habían  subido a la cabeza como los ciclistas colombianos (escarabajos) suben el Tourmalet-, y el principio de insolación, eran los perfectos aliados del dueño del chiringuito.
El arroz estaba muy muy amarillo, salpicado de guisantes de un verde casi fosforescente y textura tan tersa y compacta como los balines de una chimbera de feria. Trocitos de pimiento rojo,  cachos gruesos de choco, alguna gamba descuartizada y un par de cigalas maltrechas.  
Las cigalas siempre estaban enfrentadas una a la otra en el centro de la paella, con el cuerpo curvado, cabezas levantadas y la única pinza que les quedaba alzándose amenazante contra su contrincante. Porque las cigalas que participaban de las paellas para guiris más que cigalas parecían aparcacoches.  Lo de los aparcacoches de antaño lo tendré que comentar en algún post futuro (baste decir que no había ni uno que no fuese cojo, manco, torcidito o algo peor).
Bueno, a lo que iba.  El jefe servía los platos con aquello y a los guiris se les hacía la boca agua mientras pensaban para sí: "el verano es maravilloso, y se descansa un montón"

jueves, 7 de julio de 2016

El verano añorado, de Miryam Satrústegui

EL VERANO AÑORADO

            
  Los juguetes de nuestra infancia 
Añoro paisajes humanos que poblaron los veranos de mi infancia y que quizá ya nunca volverán.
Echo de menos a esas mujeres vestidas como para ir a misa que, descalzas, remangaban sus faldas por encima de las rodillas y daban gritos y saltitos en la orilla, temerosas de que micro olas de cinco centímetros de altura les fueran a arrastrar mar adentro.
Echo de menos a las familias compuestas por:
-Padre, con meyba azul descolorido y camiseta blanca ceñida en la que se leía "Fontanería Padilla" "Suministros Palentinos " y cosas semejantes, o camisa a cuadros, dos tallas menores de las que les hubieran sentado bien, que dejaban su torso al desnudo y sólo abotonaban en la cintura.
-Madre con traje de baño prieto , estampado en flores grandísimas, cubierta por una batita a rayas verticales, con cuello de inmaculado blanco y un par de bolsillos a la altura de sus muslos.
-Suegra vestida de luto riguroso con pañuelo a juego cubriéndole la cabeza. Todo ello tan negro como el futuro de Alemania después de la Segunda Guerra Mundial.
-Y una colección de cuatro o cinco niños de edades indefinidas, camuflados bajo colchonetas y toallas, cubos, palas, moldes para hacer castillos, un par de cazamariposas, un balón de Nivea, aletas y gafas de buceo. Entre aquellos grupo de infantes, el más pequeño era fácilmente identificable porque era el único que sólo llevaba en su cintura un flotador con cabeza de jirafa o de algún otro animal exótico.
Los padres robustos, de calvicie incipiente cubierta con gorra de visera, bigote fino (que les daba aire de militar con mala baba) y papada generosa, llevaban enroscados en su brazo izquierdo cuatro flotadores ya inflados y, bajo el mismo, tres sombrillas gigantescas de muchos colores a rayas horizontales.
Esos recios cabezas de familia de antaño, también acarreaban una nevera, del tamaño del petate de un torero, tres sillas plegables, un transistor negro con una antena de setenta centímetros y un paipay azul y blanco de plástico trenzado para darse aire.
Las orondas madres de pelo corto y rizado, teñido de un castaño tirando a rojizo, iban cargadas con la mesita de aluminio , también plegable, el mantel a cuadros rojos y blancos y un canasto reventón del que asomaban infinidad de cosas.
Añoro a las suegras/abuelas con las bolsas de plástico del super. Una llena de platos, cubiertos y vasos tintineantes al compás de sus caderas, y la otra rebosante de naranjas valencianas.
Eso era organización y saber vivir y no lo de ahora. Que la gente baja a la playa como si todos fueran unos sin techo. Aquello sí que era una puesta en escena con fundamento.
Esas familias, a las que siempre envidié….Porque confieso que los de mi casa siempre hemos ido a la playa como auténticos menesterosos. Que no llevábamos nada de nada. Si acaso un triste bocadillo y una botella de agua camuflados en la cesta de la playa.
Sus sombrillas coloridas hacían que la nuestra de de lona gorda, rematada en flecos blancos de cordoncillo retorcido, pareciera insignificante. Ese flotador fauno-mórfico que nunca tuve. Esos niños con cabellos al viento mientras los míos permanecían aprisionados bajo un gorro de goma que asemejaba un pez y me hacía sentir ridícula.
Esas familias sí que sabían. Los mayores plantaban las tres enormes sombrillas, las sillas y la mesa mientras los niños corrían con sus flotadores, palas, cubos, moldes de hacer castillos, aletas y gafas de buceo hasta la orilla.
El padre sintonizaba "Carrusel Deportivo", se encendía un Celta corto, se repanchingaba en la silla plegable como un marqués y se abanicaba con el paipay.
Madre y suegra/abuela ponían el mantel, los platos, los vasos ,una jarra de verdad-de las de cristal-, una cuchara de palo, y los cubiertos con servilletas y todo.
Aquel saloncito de piso piloto que desplegaban, ocupaba una porción de playa en la que hoy caben unos cincuenta turistas. Y, por fin, nos sacaban de dudas abriendo la nevera.
¡Qué delicias!
Brick de vino tinto, una lata grade de melocotón en almíbar, dos botellas de litro de La Casera, dos tortillas de patata- de las de a docena de huevos cada una y bien compactas porque también llevaban medio kilo de patatas por pieza-, un tupper de boquerones en vinagre, otro de mejillones en escabeche, una tartera con calamares en su tinta bien aceitosos, dos barras de pan y la sandía. Ah, la sandía…fruta prohibida de colores seductores y aspecto maravilloso…
La suegra/abuela vertía en la jarra el vino, la casera y los melocotones con todo el almíbar y hasta hielos, que salían de la misma nevera, y removía con la cuchara de palo hasta conseguir que la sangría estuviera al punto.
Cuando llegaba la hora de comer y a mí me levantaban porque nos íbamos, -que siempre fuimos muy sosos y comíamos en casa-, esa madre española gritaba con toda la fuerza de sus pulmones."Niños, a comer" -Y aquella familia devoraba aquellos manjares bajo la sombra de las flamantes sombrillas de colores.
¡¡¡Ay, aquellos veranos!!!! Esos sí que eran veranos maravillosos y entonces sí que se descansaba un montón.

jueves, 2 de junio de 2016

Relativismo moral europeo

Si la crisis europea –económica, de visión, de valores– pudiera representarse en una imagen, a modo de mapa espiritual, sería un políptico, probablemente el de San Agustín pintado por Perugino, o tal vez esas Vidas cruzadas que Robert Alman filmó a partir de los cuentos de Raymond Carver. 

Todo ocurre a la vez y en distintos planos, todo está conectado por algún punto en la variedad de signos del vértigo europeo. El periodismo –su oferta de relato lineal y enfocado– empieza a no ser suficiente para mostrar la compleja unidad del conjunto. Aquí tienes cuatro escenas de este mismo martes:

Unas democracias más ‘italianas’. Por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el apoyo a los dos grandes partidos en Alemania baja del 50%, según un sondeo publicado por Bild, resumido en esta pieza de Financial Times [en inglés, de pago]. La CDU (30%, frente al 41% obtenido en las elecciones de 2013) y el SPD (19%, frente al 26%) afrontan el declive de un modelo de estabilidad institucional basado en la alternancia y la gran coalición. La gestión de la llegada masiva de inmigrantes y la percepción de que Alemania hace demasiadas concesiones a sus socios europeos, especialmente a los holgazanes y derrochadores del sur, explican el ascenso de Alternativa por Alemania (8%), un partido anti-inmigración y euroescéptico. Reaparecen, además, los Verdes (13%) y la extrema izquierda (9,5%). En resumen: deterioro del bipartidismo, fragmentación, polarización. La tendencia es más extensa que el caso alemán. España, Austria, Dinamarca, Suecia o Portugal la están experimentando. Europa se mueve hacia unas democracias a la italiana. Si ya es difícil gestionar el acuerdo en una Europa de 28, imagina cómo será en una Europa formada por democracias multitpartitas.

Escarmentar a Polonia, avisar a los díscolos. La Comisión Europea decide este miércoles si pasa a la siguiente fase del procedimiento extraordinario contra Polonia por incumplir los estándares democráticos de la Unión. Oficialmente, el motivo de Bruselas para activar por primera vez el mecanismo de supervisión del Estado de Derecho, que puede concluir retirando a Polonia el derecho a voto en la Unión Europea, es la reforma del Tribunal Constitucional por el Gobierno de Beata Szydlo, que la Comisión considera un ataque a la independencia de los jueces y la separación de poderes. En realidad, el ensañamiento con Polonia tiene otra motivación distinta: aplastar la tendencia conservadora en el Este de Europa, escarmentar a Polonia para avisar a Hungría, Eslovaquia y a cualquier país que cuestione el estatus quo de Bruselas como prescriptor ideológico y burocracia omnímoda. Es una vieja historia, para los países que, como Polonia, sobrevivieron al yugo nazi y al yugo soviético. Bruselas quiere ser la nueva Moscú, pero, si algo han demostrado los polacos a lo largo del siglo XX, es que saben resistir.

Salvemos a Polanski. Sin salir de Polonia, ni dejar de observar la tendencia a atizar a su Gobierno, haga lo que haga, simplemente porque es conservador y no progresista, este martes muchos medios se disgustaron porque Varsovia anunció que seguirá adelante con el procedimiento de extradición de Roman Polanski a Estados Unidos. El cineasta de origen polaco –recuerda– tiene pendiente un juicio por violar a una menor en 1977, durante una fiesta en la casa de Jack Nicholson en Hollywood. Polanski vive en París, prófugo de la justicia estadounidense, y tiene además una casa en Varsovia. La crónica del diario español El Confidencial incluyó esta joya de significado: “Cuando ya pensaba que podía ocultarse, como el protagonista de El pianista, de la destrucción y el horror gracias a su talento, el ultraconservador Gobierno polaco ha anunciado que recurrirá la decisión del Tribunal en contra de su extradición”. Observa la contraposición del “talento” de Polanski, su heroica huida de “la destrucción y el horror”, frente al acoso del “ultraconservador Gobierno polaco”. Este fue el tono de los medios, al tratar la noticia este martes. Otro diario español, El País, subrayó el carácter “conservador” del Gobierno de Beata Szydlo. Si eres políticamente incorrecto, malo para Bruselas. Si entregas a la Justicia al violador de una niña –por muy genio que sea–, malo para los progresistas. Es difícil ser polaco en estos tiempos.

Bruselas y los gigantes de Internet se reparten la censura. Facebook, Twitter y YouTube –propiedad de Google– firmaron este martes el código de censura en Internet de la Comisión Europea. Puedes leer el nuevo código aquí. Con el pretexto de perseguir unas difusas “expresiones de odio” en las redes sociales, las empresas tecnológicas de Sillicon Valley harán de espías y delatores para Bruselas, sobre las opiniones inconvenientes en la Red. Cualquier incorrección política es susceptible en Europa, a partir de ahora, de ser borrada de Internet, y sus autores, bloqueados y perseguidos penalmente. Aunque, en una Decisión Marco de 2008, la Unión Europea define las “expresiones de odio” como “ciertas formas y expresiones de racismo y xenofobia que inciten a la violencia o el odio, dirigida contra grupos de personas o individuos, por motivos raciales, étnicos o religiosos”, nada impide que Bruselas y las empresas de Internet censuren en el futuro cualquier opinión políticamente incorrecta, como por ejemplo, denunciar como injustas las llamadas leyes de género, criticar la ideología intolerante que las inspira, o divulgar las prácticas de Planned Parenthood traficando con órganos de bebés víctimas del aborto. De hecho, la extensión del concepto “expresiones de odio” más allá de los ataques racistas o contra la libertad religiosa, es uno de los objetivos de Vera Jurova, la comisaria europea de Justicia que está detrás del nuevo código de censura en Internet: “Me propongo desarrollar medidas en los próximos años para asegurarnos de que los derechos de las personas LGTB en Internet son reforzados”, dijo en octubre, durante esta intervención en una reunión de la ILGA, el mayor lobby LGTB en Bruselas. El nuevo código de censura permite a las compañías de Internet formar redes de delatores mediante acuerdos con las ONG, que harán el trabajo de vigilancia gratis y señalarán a quién hay que bloquear en Twitter, Facebook y Youtube. Dos de las mayores asociaciones de libertad en Internet, la European Digital Rights (EDR) y Access Now se retiraron de las conversaciones con la comisaria Jurova y las empresas tecnológicas, y denunciaron que el nuevo código de censura vulnera la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y entraña “serios riesgos para la libertad de expresión de opiniones que, por muy controvertidas que puedan ser, son legales en Europa y están bajo la tutela de los jueces, no de las empresas privadas de Internet”. La Comisión Europea ya tiene su propia policía del pensamiento en Internet. No deja de ser chocante que, mientras impone multas a Google por tener demasiado éxito, permita a las grandes empresas de Internet de la Costa Oeste practicar en Europa una censura que en Estados Unidos no se les ocurriría intentar. 

sábado, 28 de mayo de 2016

Amancio Ortega

Amancio Ortega ha cumplido ochenta años y esa noticia apenas aparece en la prensa, en la que si leo, repetidamente, la de su cobro de más de quinientos millones de dividendo en Inditex, la empresa tronco de los negocios textiles, que él creó. ¡Ay España!



He topado con el vídeo de homenaje en su cumpleaños y me ha emocionado, a mí, que soy muy poco aficionado a ello. Se le ve, con su chaquetilla de punto, como un abuelo que va a dar su paseo matutino o a observar la marcha de las obras de su barrio, pero le vemos subir en un ascensor acristalado donde va, no al paseo, sino a su trabajo diario en las instalaciones de su empresa. Allí le sorprende y le emociona hasta las lágrimas, la recepción de sus empleados. Su hija le ha preparado un vídeo en el que puede verse a estos, repartidos por todo el mundo, felicitándole.

 Ese cumpleaños redondo es, para cualquier persona, día de hacer balance de una vida y llegar, quizá, a la conclusión de que se puede dar la tarea por concluida. Para él, pudiera ser, además, el momento de dejar hacer a sus sucesores, elegidos con gran acierto y ver a su empresa seguir progresando desde su bien merecido descanso. Pero mucho me temo que no será así. Es una pena que no se haya filmado otro video, en el que veamos a Amancio, al día siguiente, quizá con la misma chaquetilla, nuevamente camino de su trabajo. Así le veo yo. 

¿Quién es Amancio Ortega? Yo no conozco de él más que alguna furtiva gacetilla que los periodistas, a los que rehúye, consiguen sacar, muy de vez en cuando, de su recatada vida. Parece que su biografía podría resumirse en dos palabras: Trabajo y familia. Pero, amigos, esa vida gris en la apariencia es, nada menos, la de un señalado por el dedo misterioso del que siembra el talento, que, ya sabemos, puede florecer en los sitios más insospechados.

He aquí el milagro: Un hombre, sin preparación académica, trabajador desde la infancia que, a partir de un modesto negocio de batas caseras, promueve un emporio en el que un gran equipo de diseñadores mantiene una renovación permanente, la logística es un mecanismo de precisión que teje, sin tregua, una tela de araña de transporte por todo el mundo y su lúcida aceptación de la globalización excita en él una audacia, increíble en una persona recluida en un ambiente totalmente provinciano, que le lleva a inaugurar una tienda al día en las mejores calles del mundo.
El resultado colateral de su éxito le convierte en la primera o segunda persona más rica del mundo sin cambiar, apenas, su comportamiento diario ni perder un minuto en mirar su cuenta corriente.

Su modestia en el comportamiento y su discreción no llaman a escribir sobre él y su éxito, que le convierte en uno de los empresarios más importantes del mundo no parece ser excitante suficiente para estos medios, nuestros, que están a otras cosas. 
Y ellos, los elegidos, quizá los mutantes, no echan en falta la curiosidad, el aplauso y el agradecimiento de la gente. Ellos no hacen su labor por eso, sino, lo repito una vez más, por sacar al ser irrepetible que llevan dentro, señalado con una misión o mandato que cumplir.

Yo, por mi parte, elevo a los altares de mi santoral laico a uno de los componentes de esta, mi generación, que ha sido capaz de dar una pléyade de empresarios de categoría comparable, en su disciplina, a la de los deportistas actuales.

Inicio, con este escrito, el procedimiento de canonización, para mi santoral laico, de Amancio Ortega. 

martes, 10 de mayo de 2016

Don Miguel de Cervantes Saavedra



Un ejemplo de maltrato al talento, flagrante y penoso, es el del pobre Cervantes al que ni en vida, ni en muerte, ni a su persona, ni a sus obras hemos hecho justicia, quedando abierto un abismo entre lo que dio y lo que recibió. Tras su etapa de estudios, de soldado y de cautiverio, llevó una vida siempre a ras de la miseria, lo que convierte en milagro la ejecución de las maravillas que escribió. Es un ejemplo más de como un portentoso talento fue ignorado por los poderes políticos y económicos. El Duque de Bejar y el conde de Lemos le negaron, reiteradamente, su apoyo, aunque los hizo inmortales en sus dedicatorias. Más todavía, el personaje que él creó, Don Quijote, le ha robado la fama.

Y ahora estamos buscando sus huesos, que enterramo… en la fosa común. Lo que escribo a continuación es de mi entera cosecha y añade, todavía, más escarnio al tratamiento que le damos, pues, yo creo, que El Quijote es un libro muy poco leído y muy mal interpretado. Lo de poco leído lo digo a sentimiento y de mi propia lectura saco otras interpretaciones, además de la clásica de la ridiculización de las novelas de caballería. Seguramente el primer propósito seria ese, pero la segunda salida, en la que Don Quijote incorpora a Sancho, me da la clave de otra interpretación. Yo creo que a Cervantes se le ocurrió contrastar la personalidad y el comportamiento de dos prototipos del ser español que, para bien o para mal, han protagonizado la historia de España. Adornamos la personalidad de Don Quijote con las virtudes que querríamos ver en “lo español”, valentía, caballerosidad, generosidad, honorabilidad, entrega, altura de miras, etcétera... pero el libro no dice eso sino que describe a Don Quijote como un alienado, un hombre fuera de su tiempo, haragán, sin sentido económico ni del ridículo, entrometido, despilfarrador, crédulo hasta el desatino, que confunde sus deseos con las realidades, dueño del mando como por ley natural, amnésico de sus errores y creador de problemas en vez de soluciones. En cambio de Sancho Panza hemos hecho un personaje ridículo, creando un adjetivo, sanchopancesco, para calificar lo ignorante, pedestre, zafio y grotesco. Sin embargo, Cervantes nos lo describe, claramente, como un hombre honrado, que tiene que agarrarse a un clavo ardiendo (Don Quijote) para ganar un sustento que llevar a los suyos, ignorante pero lleno de sabiduría popular y de inteligencia natural, cuida de su amo como de un niño al que advierte, constantemente, de la suerte que van a correr al involucrarse en cuestiones imaginarias, sin embargo sufre, con él, lealmente, los catastróficos resultados. Nunca lo abandona, siempre lo respeta y aunque consciente de la superioridad intelectual que le hace reconocer la realidad y enfrentarse a ella, nunca cuestiona su autoridad. Y cuando le llega su oportunidad, no falla. Es sumamente reveladora, del pensamiento oculto de Cervantes, la aventura del gobierno de la famosa ínsula, con la que unos nobles quieren embromarlo. Sancho Panza sale, sorprendente y plenamente airoso y durante el tiempo que la gobierna deja memoria de sus aciertos y perplejos a los que le habían menospreciado.

Aquí está la clave de mi interpretación. Don Quijote es el prototipo del que nos ha gobernado casi siempre y nos ha llevado, a lo largo de nuestra historia, por ruinas, catástrofes, analfabetismos, tiranías, guerras, fanatismos y muchos etcéteras. Casi siempre, salvo en circunstancias muy raras en que se baraja radicalmente el escalafón, y Los Sanchos toman el mando haciendo avanzar y progresar a la nación. Recordemos el prodigioso reinado de Los Reyes Católicos, durante el que la Reina iba anotando, en su famosa libreta, el nombre de los Sanchos que encontraba en cualquier lugar, para encumbrarlos, sin complejos, cuando llegaba la ocasión. O la legión de Sanchos que, de espaldas a la corona, atrapada en la ratonera europea, descubrió, conquistó y colonizó un inmenso imperio que ha sido la gran aportación de España a la historia del mundo. O la de otros muchos Sanchos, dirigidos por el gran Sancho, Adolfo Suárez, que situó, por fin, a España en el siglo XX.

La tercera interpretación que yo doy al Quijote consiste en considerar que el modelo en el que se basó Cervantes para su personaje fue el mismísimo Carlos V, príncipe europeo, formado en ideales medievales y caballerescos, que se impuso como objetivo la recomposición del Imperio Carolingio y la defensa, a ultranza, de la fe católica frente al Imperio Otomano. Una vez conseguido el Imperio, gobernó su Europa de forma absurdamente itinerante, como si fuera La Mancha, acudiendo a solucionar los problemas donde se presentaban, hasta que, traicionado y acorralado, reventó y vino a morir, prematuramente, al único reino que le permaneció siempre fiel, Castilla. Y le fue fiel a pesar de su eterna ausencia pues siempre la gobernó por persona interpuesta. Solo vino en escasos momentos de descanso y siempre para recabar dineros y más dineros. Echó a la hoguera europea todos los hombres valiosos de España, sus riquezas hasta la ruina total, los galeones americanos cargados de oro y plata, las impagables deudas, que arrastramos durante generaciones y el futuro de España que estaba y sigue estando, en América, a la que siempre hemos dado la espalda. Podéis trasladar a Carlos V todas las características y defectos con que he descrito a Don. Quijote, pues mi interpretación es que Cervantes quiso hacer una enmienda a la totalidad al gobierno y personalidad de Carlos V que sumió a España en la miseria y la enredó, para siglos, en la cainita Europa. El árbol español, a partir de Carlos V, creció con mucho vigor pero torcido

No podemos esperar que Cervantes hiciera estas denuncias, tan sumamente subversivas que lo hubieran arrojado a una mazmorra a los diez minutos, ni que cortara el hilo que lo mantenía amarrado a una vida penosa pero que le permitía seguir escribiendo. Su denuncia fue tan sutil que ha pasado desapercibida a lo largo de cuatro siglos, pero, para mí, son estas interpretaciones las que hacen del Quijote una obra transcendente y profunda que, de otra manera, queda en una gran obra literaria de lectura amable y amena pero desvalorada por el tiempo. Si Cervantes hubiera querido limitarse a hacer la crítica de los libros de caballería se hubiera ceñido a ellos y a los que los leían. Y así empieza El Quijote que, desde la segunda salida, toma otros derroteros.

Rindo, aquí, mi humilde homenaje y desagravio a un español genial, ejemplo culmen de cómo esta patria madrastra trata a sus héroes. Y a sus más valiosos.


miércoles, 4 de mayo de 2016

Al gobierno se viene "aprendidos".

    
                    

Los políticos no han sido capaces de formar gobierno. No se puede culpar solo a ellos pues, como indica el resultado de las elecciones, España está profúndamente dividida. Por muy experto que sea el barman no se le puede pedir que haga un buen cóctel con ingredientes que no son miscibles. En el momento de la Transición había una fragmentación similar, pero el terror a la vuelta al pasado hizo entrar en razón a los líderes en busca de un acuerdo.
Esta división no viene tanto de la abundancia de ideas como del aumento de grupos y grupúsculos. En las ideas, hay una convergencia tal, que ha permitido, a los partidos, cambiar cromos intensamente. Todo es, ya, en Europa y en España, una gran socialdemocracia y vemos como la victoria de esta ideología ha vaciado a los partidos socialistas, que no logran encontrar un mensaje peculiar que transmitir.
Bien es verdad que no se pueden llamar ideas a los tópicos y eslóganes mitineros, con el estribillo del “cambio”, el “progresismo” y el “reformismo” con que nos han abrumado y nos volverán a exasperar. Y no digamos la falta de consistencia, se dice una cosa y la contraria en la misma frase, se hace un programa por la mañana y se vuelve del revés por la tarde, la linea roja de hoy se vuelve verde mañana y solo quedó una sin borrar, la de la integridad de la nación que a las ideologías comunistoides y a la contumacia independentista no les importa destruir.
Gran dificultad es la aparición de una nueva generación de políticos y líderes menores que, llevados por su afán de protagonismo, no se resignan a ser colas de león, creen llegada su hora y solo están todos de acuerdo en echar a Rajoy, un hombre en plena madurez y experiencia, que les afrenta con su comportamiento. Se comportan como adolescentes que están esperando que sus padres se marchen de viaje para empezar la fiesta que tienen programada. Nos hablan machacónamente del “cambio”, pero, en realidad, quieren decir “quítate tu que me pongo yo”.
No se ha hecho énfasis suficiente sobre la nula preparación de los candidatos. Solo he oído a Rajoy lanzar la alarma: “Al Gobierno hay que venir aprendido, no a aprender”. Pero, amigos, todos los que hoy hemos puesto ahí, con nuestro voto, dándose codazos para sentarse en la silla, van a aprender. El currículum de todos ellos no incluye la mínima gestión de nada ni en lo público ni en la empresa privada, en un momento en que en vez de revolución lo que hace falta es reforma y gestión (tecnocracia).
Todo se ha dicho, ya, de este trance y hemos tenido ocasión de conocer a los protagonistas hasta en los últimos recovecos de su biografía y personalidad. Tenemos elementos de juicio para valorarlos y amigos, el resultado es penoso. ¿No estais de acuerdo en que es una locura dejar el gobierno, tan complejo, de una nación como España en manos de gente tan poco formada y preparada?. ¿Como hemos llegado hasta aquí?. ¿Como no hay una alarma general, en los medios y en la opinión publica ante tamaño despropósito? ¿Es currículum suficiente para gobernar España el de estos aspirantes? ¿Cuantos puntos bajarían las acciones de una empresa del IBEX al anunciar que uno de ellos la dirigiría? ¿Dejaríais a alguno de ellos dirigir vuestro negocio o empresa familiar? ¿Pondríais en sus manos la administración de vuestros ahorros para la vejez?
Las dos legislaturas de Zapatero, al que elegimos dos veces, en vez de ser la vacuna, ha sido la dosis que ha enganchado a la sociedad española a la frivolidad. Tanto repitió que cualquiera podía llegar a Presidente del Gobierno que muchos lo han creído y ahora hay cola de aspirantes. Pero no son los mas cualificados sino los que tienen mas “morro”.
Ayer el CIS concluyó que los votantes evalúan a los partidos con poco más de tres puntos sobre diez. Entre muestras de desprecio mutuo, tácticas oportunistas y vetos irracionales, siguen perdiendo confianza a chorros. Esa es la razón por la que deberían tener una idea clara: tras el 26-J nada de lo ocurrido hasta ahora debe repetirse. 
En materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar...

viernes, 8 de abril de 2016

La mujer moderna


Hace tiempo que trato de abandonar la costumbre, que ha sido y es habitual entre los hispano-italianos que nos dedicamos a hacer públicos nuestros pensamientos, de hablar de España o Italia, de su pasado y su presente, en su conjunto y en términos muy críticos y sin matiz. Por el contrario, centrándome en España donde resido, cada vez estoy más receptivo al famoso dilema de las dos España cortada siempre en dos mitades, cualquiera que sea el concepto con que la valoremos. Y cada vez estoy más dispuesto a considerar que España es un país  muy valioso, en su pasado, en su presente y espero que en su futuro,  pues teniendo un peso muerto, con que la parte positiva de esta España, tiene que cargar para conseguir sus logros, lo hace, a veces, de forma muy sorprendente y hasta milagrosa.
Aquí estamos, un país mísero en recursos naturales, con un índice de analfabetismo tercermundista hasta anteayer, con gran tendencia al jolgorio y a mezclar el trabajo con el placer y que, aun saliendo de la historia a saltos entre dictaduras y tiranías, se ha convertido en una democracia homologable con las mejores y con una potencia económica entre las diez o doce punteras del mundo. No está tan mal. Algo muy valioso tiene que haber en la España que tira del carro.
Pero, para mí, quizá, la transformación más sorprendente y que tiene mucho que ver con lo positivo señalado, es el progreso y actualización de la mujer que, en pocos años, ha evolucionado vertiginosamente, desde aquellas jóvenes viejas que conocimos en nuestra infancia y mocedad, que daban a la España rural un aspecto similar al que ofrecen, ahora, los países árabes, hasta las actuales, que participan, con el hombre, de tú a tú y hasta con ventaja, en el terreno docente y profesional.
Han salido del negro burka a la desnudez, del exclusivo adiestramiento para la atención del hogar a presidir bancos, de escuelas de educación separada y melindrosa a ser las más numerosas y cualificadas en todo tipo de niveles docentes, de “de profesión sus labores” a estar presentes en cualquier tipo de profesión, de estar supeditadas al varón a afirmar su independencia, de ser la empleada doméstica siendo además profesional, a defender, valientemente, la igualdad en el reparto de tareas, de ser objeto pasivo y remilgoso en la práctica del sexo a ser tan protagonistas como el varón. El verdadero milagro del siglo XX.
 Sin embargo, también en esto las dos Españas. Es penoso ver a otras muchas  tratando de imitar los hábitos, lenguaje procaz y vicios de los varones, poniéndose a su altura en cuanto a promiscuidad sexual asumiendo, más que nunca y desde edades muy tempranas, el riesgo de embarazos no deseados, asumiendo toda la carga ante la irresponsabilidad del varón, a veces participe muy ocasional y hasta indiscriminado, dificultando su vida desproporcionadamente.
 Muchas, viven obsesionadas por la atención a su cuerpo. Una variada industria les ofrece, ahora, infinitas tentaciones que les incitan a gastar lo que no tienen. Aparte de las atenciones de costumbre, recurren a operaciones estéticas con las que eliminar defectos y potenciar atractivos en su cuerpo para poder ofrecerlo como objeto sexual, a  estúpidos que las tratan como mercancías de usar y tirar.
Es triste ver, a diferencia de la gran parte que ha logrado la emancipación o equiparación respecto del varón llevando una vida digna, a otra parte que se supedita más que nunca a él, del que recibe trato de objeto sexual con el que jugar sin responsabilidad ninguna o que la considera de su propiedad. 
Y como tal se dejan agredir, muchas veces sumisamente, por algunos desgraciados que les cuentan las costillas con la correa y que cuando les ven veleidades de salirse de su propiedad les hacen un tatuaje en la barriga bastante más profundo que los numerosos con los que, sorprendentemente, van pintarrajeando su cuerpo. Tanta reivindicación feminista para llegar, otra vez al “la maté porque era mía”
Aquí está, de nuevo, increíblemente, El Pichi, el chulo que castiga, rompiendo corazones y haciendo de las suyas con más libertad y menos responsabilidad que nunca, ante la dócil y estúpida sumisión de muchas. ¡Será posible!

jueves, 7 de abril de 2016

Modus operandi


Estoy desesperado. 
Nunca encuentro la manera de decir: “Modus operandi”. 
Se demoniza a Rajoy porque no se somete a la picadora de carne mediática. Bueno… lo menos que puede. 
En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…. Algo tenia atravesado Don Miguel de Cervantes. No me extraña, con la vida que le dieron. 
Se pide, a todas horas, a los políticos, no solo que nos digan lo que van a hacer, sino lo que harían si pasase esto o dejara de pasar aquello. Es necesario, que esa parte de la juventud que se está quedando atrás, acepte los riesgos y las oportunidades que la nueva situación presenta.
“Las cosas son como son”. suele decir Rajoy, en frase de rendición incondicional ante la realidad, que, a mi, me gusta.
Lo único seguro, en la vida, es la inseguridad. 
El "gatopardismo" o lo "lampedusiano" es en ciencias políticas el "cambiar todo para que nada cambie", paradoja expuesta por Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957). La cita original expresa la siguiente contradicción aparente: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".

jueves, 17 de marzo de 2016

Ética perdida

La necesaria re-fundación ética mundial

Cada día son mayores los escándalos de corrupción que se están descubriendo en España, (de la que no pienso hablar porque está desde tiempo en primera página de la prensa diaria y parte de la corrupción descubierta está juzgándose en los tribunales) en el mundo en general y en América Latina, en particular. Los gobiernos de Lula (que acaba de blindarse del escándalo Petrobras como primer ministro "de hecho" de Roussef), Dilma Roussef (títere del anterior),



Evo Morales (que no ha logrado perpetuarse al frente de la república), Rafael Correa (populista y demagogo, sin experiencia, irresponsable y audaz: quiere aprender a gobernar gobernando, se ve a si mismo como un Mesías, promueve el odio entre ecuatorianos, ataca y ofende a quienes tienen algún bienestar económico, hace cualquier cosa por mantenerse en el poder, dice querer cambiar el pasado y hace lo mismo de siempre, pero a su manera, sus acciones producen inestabilidad además de problemas económicos, políticos y sociales), los Kirchner (que han amasado ilegalmente una fortuna colosal) y altos funcionarios del gobierno venezolano están siendo investigados y/o acusados, en diversas instancias, por supuestos delitos contra la cosa pública. Esta situación coincide en el tiempo con la crisis de los modelos socio-económicos estatistas del populismo radical latinoamericano, que se basaron en el alto precio coyuntural de las materias primas. En el caso venezolano, la crisis socio-económica es mucho más grave por la dependencia absoluta y total de la exportación de un solo producto y la cuasi destrucción del aparato productivo nacional, producido por un modelo basado en “ideas muertas” e implementado además con ineficiencia y despilfarro.

Hay una profunda crisis ética que se suma a una grave crisis socio-económica, esta situación crea las condiciones para una crisis política.  Recordemos que a raíz de la crisis socio-económica iniciada en 1929, las instituciones democráticas en Europa entraron en un acelerado proceso de desintegración, la democracia parecía representar lo viejo y  lo obsoleto. Hombres pusilánimes, como Chamberlain y Daladier, encarnaban el papel de sepultureros de la democracia como sistema político. Lo nuevo, lo vital, la energía,  la juventud (¡giovinezza!) y el futuro parecían estar con los totalitarismos  nazifascista y comunista. En buena parte, como reacción a este ambiente político surgió, en los años ’30 un movimiento de inspiración cristiana: el “personalismo”, que tuvo sus mayores exponentes en Francia y en Italia. Jacques Maritain, Emmanuel Mounier, Simone Weil, Luigi Sturzo y Giorgio La Pira iniciaron un proceso de re-afirmación democrática, anclándose en la centralidad, primacía, dignidad y trascendencia de la persona humana. Podríamos condensar algunas de las posiciones fundamentales del fecundo ideario del movimiento personalista en tres primacías: a) Primacía de la persona y con ella de la sociedad frente al Estado. b) Primacía de la persona y con ella del trabajo frente al capital. c) Primacía de la persona y con ella de la ética frente a la política, concebida esta, maquiavélicamente, como política del “éxito”, separada de la ética. En la visión personalista, la crisis de la democracia se debía, fundamentalmente, a un vacío moral antes que político. Este vacío ético había preparado y, de alguna forma, determinado el vacío político. Si los totalitarismos habían podido afirmarse era porque, para la mayoría de los europeos de la época la democracia parecía un régimen carente de una fundación firme  e incapaz de dar una respuesta a los problemas de la sociedad y del hombre. A partir de 1945, el ideario personalista tuvo un enorme influencia intelectual y política en el exitoso proceso de reconstrucción de la democracia europea y, a través de hombres como Adenauer, De Gasperi y Schuman, contribuyó de manera sustancial al acelerado renacimiento socioeconómico europeo. 

En Venezuela es el estatismo populista “comunistoide” del gobierno que ha fracasado en resolver los problemas básicos de la sociedad venezolana. Por tanto, es previsible y  deseable un próximo cambio en el modelo político y socio-económico del país, la reciente relevante victoria electoral de la Unidad Democrática lo anticipa. El ideario personalista tiene mucho que decir y hacer en vista de una nueva y necesaria refundación ética de la democracia venezolana. 

viernes, 4 de marzo de 2016

Murmuraciones

¡Cuánto bien nos haría a todos cuidar más nuestra lengua y no hablar más de la cuenta! Y sería muy bueno, cosa no siempre fácil de hacer, comentar más las cosas buenas de los demás y felicitarles por ello.



Mirad qué consejo tan sabio dio, en su tiempo, el filósofo griego Sócrates a un amigo que le abordó un día diciéndole:”¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?” “Espera un momento –replicó Sócrates–, antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Por eso lo llamo el examen del triple filtro”.

“El primer filtro es la verdad: ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?” “No –dijo el hombre–, en realidad oí hablar sobre eso y…” “Bien –dijo Sócrates–, entonces no sabes si es cierto o no. Permíteme ahora aplicar el segundo filtro, la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?” “No –dijo el hombre–, al contrario”. “Entonces –replicó Sócrates–, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo… Sólo que falta el tercer filtro, el filtro de la utilidad: ¿Me sirve de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?” “No –dijo el hombre–, la verdad es que no”.

“Bien –concluyó Sócrates–, si lo que deseas decirme no sabes si es cierto, ni es algo bueno de él e incluso no es algo útil para mí, ¿para qué quiero saberlo?” De este modo, Sócrates cortó el comentario que pretendían hacerle sobre su amigo. Hermosa manera de cortar esa corriente tan perniciosa de comentarios, de dimes y diretes sobre los demás.

¡Qué bueno es saber vencer el morbo sobre las cosas malas de los demás! ¡Qué bueno es no escuchar esos comentarios ni propagarlos! Si lo practicásemos, seguramente la convivencia entre familias y entre vecinos sería mucho más hermosa y armoniosa. El papa Francisco nos recuerda muchas veces que hemos de evitar las críticas y las murmuraciones, pues son la carcoma de la convivencia.

Tomemos ese compromiso de no escuchar, de no propagar todo aquello que no sabemos si es cierto, si no es algo bueno ni es útil para nosotros. Recordemos las palabras de Jesús: “No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados”.

Hacer el bien

El bien que el hombre realiza no es el resultado de cálculos y estrategias, ni tampoco es el producto de la constitución genética o de los condicionantes sociales, sino el fruto de un corazón bien dispuesto, de la libre elección que tiene el verdadero bien. No bastan la ciencia y la técnica: para cumplir el bien es necesaria la sabiduría del corazón. 

Hoy son muchas las instituciones comprometidas con el servicio a la vida, a nivel de investigación o de asistencia; y estas promueven no solo acciones buenas, sino también la pasión por el bien. Pero también hay muchas estructuras más preocupadas de los intereses económicos que del bien común. En el ámbito de la ética de la vida las normas más necesarias, que consagran el respeto de las personas, por sí solas no bastan para realizar plenamente el bien del hombre. Son las virtudes de quien trabaja en la promoción de la vida la última garantía que el bien común será respetado, Hoy no faltan conocimientos científicos y los instrumentos capaces de ofrecer apoyo a la vida humana en las situaciones en las que se muestra débil. Pero a veces falta la humanidad. La sabiduría de las elecciones, implica también al corazón. De aquí nacen las buenas obras, pero también las equivocadas, cuando la verdad y las sugerencias del espíritu son rechazadas. De esta forma la virtud es la expresión más auténtica del bien que el hombre, con la ayuda de Dios, es capaz de realizar. 

Ojalá los médicos no dejen nunca de conjugar “ciencia, técnica y humanidad”. De este modo, hay que animar a las Universidades a considerar todo esto en sus programas de formación, para que los estudiantes puedan madurar esas disposiciones del corazón y de la mente que son indispensables para acoger y cuidar la vida humana, según la dignidad que en cualquier circunstancia les pertenece.

Los directores de las estructuras sanitarias y de investigación tienen que conseguir que los trabajadores se consideren parte integrante de su servicio cualificado también el trato humano. No pocas veces sucede que bajo el nombre de la virtud, se hacen pasar vicios espléndidos. Para esto es necesario no solo que las virtudes informen realmente el pensar y el actuar del hombre, sino que sean cultivadas a través de un continuo discernimiento y se arraigan en el ejemplo de Dios, fuente de toda virtud.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Felicidad exprés: trucos para levantar el ánimo en solo 30 segundos

Todos tenemos nuestros días malos. Por ello, saber cómo el animarse a uno mismo es importante. Cuando ir a meditar a la montaña o pegarse una buena sudada a base de running no son opción, más nos vale tirar de trucos sencillos para venirnos arriba sin la ayuda de nadie. La buena noticia es que unos pocos segundos pueden cambiarlo todo, incluso nuestro estado de ánimo.

La doctora estadounidense Jill Bolte dedicó toda su carrera al estudio de la enfermedad mental y a cómo se refleja en el cerebro. En el año 1996 la propia neuroanatomista padeció un severo derrame que la hizo profundizar aún más en la autoconciencia. Llegó a la conclusión de que cada uno de nosotros tiene “el poder de elegir en cada momento quién es y cómo quiere ser en el mundo”. Bolte aconseja “cruzar a la derecha del hemisferio izquierdo y, simplemente sentir”, ya que las emociones “se pasarán solas”. En concreto, llegó a cuantificar el tiempo de las emociones en 90 segundos, pasados los cuales la exaltación desaparece.

Aunque tranquiliza saber que sea una cuestión mental, ¿qué podemos hacer cuando no disponemos siquiera de minuto y medio para cambiar el chip? ¿Cómo confrontar los fantasmas de nuestro propio cerebro cuando se convierte en el enemigo? Aquí van algunos consejos exprés para alegrar el ánimo y convertirse en ese autocheerleader tan necesario como eficaz.

William James, psicólogo de la Universidad de Harvard, llegó a aseverar : “Si la persona no expresa la emoción, no llega a sentirla”

1. Sonreír. Es tan sencillo como mover los músculos de la boca hacia arriba. La RAE lo define así: "Reírse un poco o levemente, y sin ruido". Merece la pena intentarlo, porque la postura influye directamente en la emoción. Fue uno de los supuestos de Charles Darwin, y posteriormente ha sido avalado por eminentes psicólogos de la Universidad de Harvard como William James, quien llegó a aseverar que “si la persona no expresa la emoción, no llega a sentirla”. Es lo que se llama feedback facial, por el que “las expresiones faciales están conectadas a lo que sentimos”.

2. Contar un chiste sobre su tragedia. Funciona porque facilita el cambio actitudinal. La idea fue propuesta en Terapia Racional Emotiva, de Albert Ellis. Este psicólogo americano, considerado uno de los más influyentes de la historia, planteó en su día algunas técnicas terapéuticas que continúan en pleno vigor, y que hacen uso de los chistes y las hipérboles como fórmula “aniquiladora de tonterías”. Nada como exagerar las propias miserias y verbalizarlas para darse uno cuenta de lo ridículas que resultan. Con esta fórmula podremos permitirnos pensamientos catastrofistas del tipo: “Es terrible”, “Oh, dios mío” o “No puedo seguir así”.

3. Enviar un emoticono a un amigo. O una foto que le guste, el enlace a una canción, un simple "hola, ¿qué haces?". La soledad, tan necesaria en ocasiones, también conduce a la miseria, según múltiples estudios. Por tanto, una manera de combatir la infelicidad es socializar. Si no tenemos a mano a nuestro mejor amigo, siempre se puede tirar de tecnología. No todo va a ser un mal uso de nuestrosgadgets.

4. Ceder el sitio en el metro. Ir un paso más allá de lo social y mostrarse servicial tiene un efecto muy positivo en los demás, pero también en nosotros mismos. De hecho, nos hará más felices que ser hedonistas, tal y como expresaron varios psicólogos americanos en un artículo de Journal of Research in Personality. Sus datos coinciden con algunos preceptos de la PsicologíaPolítica, por la que se sabe que involucrarse en las propias creencias incrementa el bienestar. Aquí habría que ir un paso más allá y excederse a los 30 segundos, al involucrarse en una ONG o partido político con cuyas ideas comulgue. Los activistas, según los ensayos citados, manifiestan sentir mayor vitalidad que aquellos que no adquieren compromisos idealistas.

Aunque la ingesta desmesurada de comida es un síntoma de que algo no va bien, lo cierto es que una de las razones por las que comemos sin hambre es que mientras lo hacemos no nos angustiamos

5. Tomarse un caramelo. Aunque este consejo hay que tomarlo con cuidado si se es tendente a los hábitos compulsivos, existe una razón emocional para darse a la comida o para atiborrarse a chuches. Por algo se escucha tanto la cuestión de “comer por ansiedad o ansiedad por comer” sin saberse muy bien si va antes la gallina o el huevo. Aunque la ingesta desmesurada de comida es un síntoma de que algo no va bien, lo cierto es que una de las razones por las que comemos sin hambre es que mientras lo hacemos no nos angustiamos. Por definición, comer es una respuesta antagonista de la ansiedad, al igual que el propio sexo. Así lo explica el catedrático de Psicología Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). Tomando con cautela este consejo, un caramelo a tiempo bien puede salvarnos de algún disgustillo en momentos puntuales. Por aquello de que el orgasmo nos lleva algo más de tiempo…

6. Pseudocomprar en la Red. Es uno de los grandes clichés consumistas, pero existen pocas cosas tan efectivas para elevar el ánimo. ¿Hasta qué punto se sostiene científicamente el mito de las compras? Los estudios sobre la psicología del retail son casi infinitos, y se sabe que los americanos, por ejemplo, pasan hasta seis horas a la semana comprando. Aunque la etiología de la compra compulsiva no está del todo clara, los estudiosos de la materia lo relacionan con la dopamina; y neurocientíficos como Olsen descubrieron ya en el año 2011 que el comprar activa las mismas regiones cerebrales que las drogas. ¿Cómo aplicar estos preceptos para sentirnos bien sin caer en la ruina de la compra de impulso? Tan sencillo como realizar una compra online y no rematarla, o anularla después: engañaremos al cerebro, que vivirá la compra como real, pero sin el cargo en el extracto de nuestra visa.

7. Anotar, en una frase, algo hermoso de su vida. La expresión de gratitud es uno de los pilares de la psicología positiva, últimamente muy empleada en coaching. Se trata de “centrarse en el momento presente para apreciar tu vida tal y como es, sin dar las cosas por hechas y analizando las bondades y bendiciones con las que contamos”. Es uno de los consejos de la autora Sonja Lyubomirsky, de la Universidad de California, autora del libro La ciencia de la felicidad. Recordar (o apuntar) dos o tres aspectos positivos de nuestra existencia nos llevará apenas unos segundos y, a cambio, tendrá unos resultados positivos impresionantes en nuestro estado de ánimo.

8. Mirar el vídeo de un gato. El gran fenómeno viral de quedarse embobado observando pequeños filmes de dulces animalitos ha resultado no ser casual, y lo ha demostrado una profesora de la Universidad de Indiana. Jessica Gal Myric se decidió a analizar la razón por la que los vídeos de gatos consiguen fascinar a los internautas. Para hacerlo encuestó a casi 7000 personas con el fin de descubrir por qué, en el año 2014, se subieron más de dos millones de vídeos de gatos a YouTube, obteniendo hasta 26 billones de visualizaciones y ganando por goleada a las demás categorías. Entre sus conclusiones estuvieron que los incondicionales de estos vídeos reportaban sentir más energía y positividad, a la vez que reducían el malestar emocional.

Los sufrimientos del mundo

La circulación global e instantánea de la información nos lleva a ser hoy más conscientes de cuánto sufrimiento hay en el mundo y de cuántos problemas afronta la humanidad.
Intentemos hacer un elenco:

  1. la pobreza de multitud de personas que viven en la miseria o que no conocen otra cosa que sufrimiento y explotación.
  2. la todavía más profunda pobreza de no conocer a Cristo que, según la madre Teresa de Calcuta, es "la primera pobreza de los pueblos" y de la que no se libra ningún rincón de la tierra.
  3. las guerras.
  4. las injusticias, la crisis moral y las "estructuras de pecado" que pueden parecer inevitables e imposibles de erradicar del mundo complejo en que vivimos.
  5. la agresión a la vida desde la concepción a su fin natural.
  6. la crisis de la familia, insustituible célula básica de una sociedad sana y próspera.
  7. el relativismo cultural y moral que hace perder el sentido de la búsqueda y de la existencia de la verdad.
  8. la desequilibrada y miope relación con la naturaleza, a veces explotada en modo salvaje, a veces "idolatrada" y paradójicamente objeto de una atención mayor que la reservada al ser humano.
  9. las enfermedades.
  10. un desarrollo científico y tecnológico que puede ir adelante, a toda costa y en cualquier dirección posible, sin plantearse de ningún modo el problema de que la ética del comportamiento humano debiera en cambio imponer límites.
  11. los que mueren mártires en muchos lugares del mundo por testimoniar y llevar a Cristo.
  12. la agresividad, la hostilidad y la censura que a veces se reservan al Papa y a la Iglesia en el anuncio del mensaje de verdad y amor del Evangelio.
  13. la crisis económica que ha golpeado a países enteros y parece quitar horizontes de esperanza a tantísimas personas.

Frente a todo esto, nosotros como cristianos ¿cómo nos situamos?
Como nos enseña la "Gaudium et Spes", y como no se cansa de decirnos nuestro querido Papa Francisco, el mundo nos presenta motivos de tristeza pero también muchos motivos de alegría, o sea las semillas de vida, verdad y amor, muchas veces silenciosas, que las personas de buena voluntad cultivan en todos los rincones del planeta construyendo el Reino de Dios.
Que haya persecuciones, problemas, sufrimientos e injusticias es muy triste y toca profundamente a nuestra sensibilidad humana. Cada época de la historia de la humanidad ha tenido que afrontar y superar sus graves problemas. ¡A nosotros nos toca afrontar los de hoy!
Estamos convencidos de que lo que hace falta hoy es ¡un gran mensaje de esperanza!
Un mensaje en el que todos los hombres puedan sentirse unidos en la gran lucha/misión que no es la de hermano contra hermano, sino la de todos y cada uno contra el mal.
Es el mensaje que no se cansan de anunciar multitud de hombres y mujeres de buena voluntad en todo el mundo, así como los cristianos que tratan de poner en práctica el Evangelio, la Iglesia y el Santo Padre.
¡Y el gran mensaje de esperanza es el mismo Cristo!
El mensaje y la experiencia de Cristo es la cuña que rompe el hielo, que ahuyenta el mal, que transforma la vida de las personas... luego viene todo el resto: el crecimiento humano y espiritual personal, y de enteras sociedades.