martes, 12 de mayo de 2026

A Giordano Bruno di Carlo E. Ruspoli (2026)

 



A Giordano Bruno / A Giordano Bruno



Italiano

Arse la fiamma, ma non la tua voce,

che ancora veglia l’alba di Roma antica.

Non fu la fine, ma un varco di luce

per chi difende il pensiero che osa.


Guardasti il cielo, libero e infinito,

quando altri lo volevano rinchiuso.

La mente tua fu un astro senza patria,

un lampo fiero contro il buio cieco.


Bruciarono il corpo, non la tua anima:

la fiamma resta in chi cerca il senso.

Il tuo martirio è un faro nella notte,

memoria viva di un uomo che pensa.


Español

Ardió la llama, pero no tu voz,

que aún vela el alba sobre Roma antigua.

No fue tu fin, sino un umbral de luz

para quien guarda el pensamiento libre.


Miraste al cielo, vasto e infinito,

cuando otros lo querían encerrado.

Tu mente fue un astro sin frontera,

un rayo firme contra el miedo oscuro.


Quemaron carne, nunca tu conciencia:

tu llama vive en quien busca sentido.

Tu muerte es faro en medio de la noche,

memoria ardiente del hombre que piensa.

domingo, 10 de mayo de 2026

Canto de la Luz Serena (bilingüe) de Carlo E. Ruspoli (2026)


 Canto de la Luz Serena


Que brote en ti la paz como una fuente,

y el corazón despierte agradecido;

que el día sea un don resplandeciente

y el mal se vuelva polvo ya vencido.


Que el amor te sostenga en su ternura,

firme y humilde, claro como el alba;

que honradez y verdad sean tu armadura

y la amistad, tu mesa y tu palabra.


Bienaventurado el pobre que confía,

el manso que no hiere ni condena,

el que llora y convierte su agonía

en río de consuelo que no suena.


Dichoso el que hace el bien sin pedir nada,

el limpio de mirada y de memoria,

el que perdona siempre la estocada

y siembra paz donde otros siembran gloria.


Feliz quien busca al justo en cada gesto,

quien da su pan sin miedo a la escasez,

quien abre el alma al prójimo y al resto

y en cada herida enciende su altivez.


Que la caridad sea tu camino,

que el bien te guíe, firme y silencioso;

y que al final del día, peregrino,

tu espíritu descanse venturoso.


Canto della Luce Serena



Che in te sgorghi la pace come una fonte,

e il cuore si desti riconoscente;

che il giorno sia dono risplendente

e il male si dissolva, ormai vinto.


Che l’amore ti sostenga nella sua tenerezza,

fermo e umile, chiaro come l’alba;

che onestà e verità siano la tua armatura,

e l’amicizia la tua mensa e la tua parola.


Beato il povero che confida,

il mite che non ferisce né condanna,

colui che piange e trasforma la sua pena

in fiume di conforto che non suona.


Felice chi fa il bene senza chiedere nulla,

chi ha lo sguardo e la memoria limpidi,

chi perdona sempre la ferita

e semina pace dove altri seminano gloria.


Beato chi cerca il giusto in ogni gesto,

chi dona il pane senza temere la scarsità,

chi apre l’anima al prossimo e al resto

e in ogni ferita accende la sua dignità.


Che la carità sia il tuo cammino,

che il bene ti guidi, fermo e silenzioso;

e che alla fine del giorno, pellegrino,

il tuo spirito riposi beato.

jueves, 7 de mayo de 2026

Entrevista Canal 33

Hoy es nuestro encuentro desde la Televisión Española. CANAL 33 TV  en nuestro Programa CÁTEDRA CULTURAL que dirige y presenta Juan Justo Lopez y Pinto Poemas Julieta Deossa, con un invitado super importante Carlo Emanuele Ruspoli, ganador del Premio Internacional de Novela Histórica "Francisco de Victoria" 2026. Los esperamos a todos en la TDT o en la señal en vivo de Canal 33 TV a las 21:30 horas.


La entrevista en Cátedra Cultural destaca por su tono sereno, reflexivo y profundamente humano. El formato del programa —sobrio, sin artificios, centrado en la palabra— permite que tu intervención respire y que el espectador perciba con claridad la coherencia entre tu pensamiento, tu obra y tu trayectoria.

El ritmo pausado del presentador favorece que tus ideas se desplieguen con naturalidad: la relación entre historia y conciencia, la importancia de la memoria como brújula moral, y esa mirada tuya que combina erudición con una sensibilidad casi testimonial. El resultado es una conversación que no busca el impacto fácil, sino la profundidad, algo cada vez más raro en los medios.

Visualmente, el vídeo mantiene la estética habitual de Canal 33: sobria, cercana, casi artesanal. Esa sencillez juega a tu favor, porque hace que el foco recaiga por completo en la palabra y en la presencia. El espectador siente que está asistiendo a un diálogo íntimo, no a un espectáculo.

En conjunto, la entrevista transmite autoridad tranquila, claridad narrativa y una rara capacidad para unir historia, ética y literatura sin perder accesibilidad. Es una pieza que refuerza tu imagen pública como autor que piensa, que escucha y que ilumina.

miércoles, 15 de abril de 2026

Metáfora de Carlo Emanuele Ruspoli



 “El poder es un espejo de fuego: quien se mira demasiado en él termina ardiendo.”

A esa metáfora —“El poder es un espejo de fuego: quien se mira demasiado en él termina ardiendo”— se le pueden aplicar infinitas figuras humanas, desde reyes antiguos hasta líderes contemporáneos, empresarios, artistas o incluso individuos comunes atrapados por su propio reflejo.

En esencia, describe una condición universal del poder y la vanidad:

  • A Creso, que confundió el oráculo con su gloria. Suya es la imagen.
  • A Napoleón, que creyó que su genio era invulnerable.
  • A Trump, cegado por su propio relato.
  • A cualquier persona que, en su ámbito, se enamora de su imagen de éxito y deja de ver la realidad que la sostiene.

La metáfora no acusa, sino que advierte: el fuego no distingue entre reyes y aprendices; solo quema a quien se queda demasiado tiempo mirándose en él.


sábado, 11 de abril de 2026

Crónica de mi blog


 Crónica de mi blog

Mi blog nació sin pedir permiso, como nacen las cosas que no pretenden justificarse. No fue concebido para complacer a nadie, ni para seguir una línea editorial, ni para servir de catecismo a los distraídos. Fue, simplemente, la necesidad de poner orden en un mundo que insiste en desordenarse solo.

Con el tiempo, se convirtió en un territorio anfibio: mitad cuaderno de bitácora, mitad gabinete de curiosidades. Allí conviven un guardián que vigila silencios, un monstruo que no da miedo, una estatua de sal que recuerda lo que fuimos, y un hombre invisible que, paradójicamente, todos ven.

Entre fábulas y sátiras, el blog se fue poblando de personajes que no existen pero dicen la verdad, y de verdades que existen pero nadie quiere escuchar.

Luego llegaron los ensayos: historia, política, ciencia, religión, economía, filosofía. No como tratados académicos, sino como miradas. Miradas que atraviesan la niebla del presente para entender por qué el mundo se comporta como un adolescente malcriado.

Aparecieron también los temas incómodos: genocidios, nacionalismos, fanatismos, corrupciones, guerras, mentiras digitales. No para moralizar, sino para recordar que la lucidez es un deber cívico.

Y entre tanta gravedad, un respiro: el olor del cocido, la mano que tiembla, el ratón bendito, la ley de Murphy, el sacristán que escribe su diario. Porque incluso en el borde del abismo, la vida insiste en ser divertida.

Mi blog es eso:

un espejo roto donde cada fragmento refleja una parte del mundo;

un archivo de obsesiones;

un laboratorio de ideas;

un refugio contra la estupidez organizada;

un lugar donde la historia conversa con la sátira, y la metafísica con el humor doméstico.

No pretende convencer.

Solo invita a pensar.

Y, a veces, a sonreír.

Hoy cuenta con más de 1.300 entradas y más de 350.000 lectores.

Aquí lo tenéis en Google Drive.

https://drive.google.com/file/d/1zEBTd3NPTxcwfeqUjTNqHOETX6UoHHSe/view?usp=drive_link

miércoles, 25 de marzo de 2026

Premio Francisco de Vitoria



Recibir este premio no es solo un reconocimiento externo: es, sobre todo, una confirmación íntima de un camino recorrido con constancia, disciplina y sentido. Los galardones verdaderamente valiosos no celebran un instante, sino una trayectoria; no coronan un logro aislado, sino una forma de estar en el mundo, de trabajar, de crear, de servir.


Este premio honra un esfuerzo sostenido, pero también una visión: la de unir pensamiento, palabra y acción en un mismo gesto coherente. Es un recordatorio de que la dedicación silenciosa, la búsqueda de la excelencia y la fidelidad a ciertos valores siguen teniendo un lugar en nuestra sociedad.


Más que un punto de llegada, es un impulso para seguir adelante con humildad, con gratitud y con la responsabilidad de estar a la altura de lo que representa.


Los premios no son coronas, sino brújulas. No los vivo como un triunfo personal, sino como una confirmación de que el camino —con sus dudas, desvíos y obsesiones— tiene sentido para alguien más. El Premio Francisco de Vitoria, en particular, lo recibo como un gesto de diálogo entre mi obra y una tradición intelectual que valoro profundamente. Pero, sobre todo, lo agradezco porque me recuerda que escribir es un acto solitario que, de vez en cuando, ilumina a otros. Y eso me basta.