miércoles, 19 de septiembre de 2018

Il mistero del Gattopardo di Mario Giordano










miércoles, 5 de septiembre de 2018

Distinguir entre el descanso y la evasión por Su Santidad Francisco I


El viaje a través del Decálogo nos lleva hoy al mandamiento del día de descanso. Suena como un mandamiento fácil de cumplir, pero es una impresión equivocada. Descansar realmente no es fácil, porque hay un descanso falso y un descanso verdadero. ¿Cómo podemos  reconocerlos?

La sociedad actual está sedienta  de entretenimiento y vacaciones. La industria de la distracción es muy floreciente y la publicidad dibuja el mundo ideal como un gran parque de atracciones donde todos se divierten.  Hoy el centro de gravedad del concepto de vida no es la actividad y el compromiso, la evasión. Ganar dinero por divertirse, satisfacerse. La imagen modelo es la de una persona con éxito  que puede permitirse espacios de placer amplios y diferentes. Pero esta mentalidad resbala hacia la insatisfacción de una existencia anestesiada por la diversión que no es descanso, sino alienación y escape de la realidad. El hombre nunca ha descansado tanto como hoy y ¡sin embargo, el hombre nunca ha experimentado tanto vacío como hoy! Las posibilidades de divertirse, de salir, los cruceros, los viajes, tantas cosas no te dan la plenitud del corazón. Todavía más: no te hacen descansar.

Las palabras del Decálogo buscan y encuentran el corazón del problema, arrojando una luz diferente sobre lo que es el descanso.  El mandamiento tiene un elemento peculiar: proporciona una motivación. El descanso en el nombre del Señor tiene un motivo preciso: “Pues en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó. Por eso el Señor bendijo el día del sábado y lo hizo sagrado” (Éxodo 20:11).

Esto nos lleva al final de la creación cuando Dios dice: “Vio Dios cuanto había hecho y todo era bueno” (Gen 1:31). Y entonces comienza el día del descanso, que es la alegría de Dios por lo que ha creado. Es el día de la contemplación y la bendición.

¿Qué es el descanso según este mandamiento? Es el momento de la contemplación, es el momento de la alabanza, no de la evasión. Es el tiempo de mirar la realidad y decir: ¡qué bella es la vida! Al descanso como un escape de la realidad, el Decálogo contrapone el descanso como una bendición de la realidad. Para nosotros los cristianos, el centro del día del Señor, el domingo, es la Eucaristía, que significa “acción de gracias”. Es el día para decirle a Dios: Gracias Señor por la vida, por tu misericordia, por todos tus dones. El domingo no es el día para borrar los otros días sino para recordarlos, bendecirlos y hacer las paces con la vida, ¡Cuánta gente hay que tiene tantas posibilidades de divertirse, y no vive en paz con la vida! El domingo es el día para hacer las paces con la vida, diciendo: la vida es preciosa; no es fácil, a veces es dolorosa, pero es preciosa.

Ser introducido en el descanso auténtico es una obra de Dios en nosotros, pero requiere que nos alejemos de la maldición y de su encanto (ver Exhortación apostólica Evangelii Gaudium, 83). Efectivamente,  es muy fácil doblegar el corazón a la infelicidad, enfatizar las razones del descontento. La bendición y la alegría implican una apertura al bien que es un movimiento adulto del corazón. El bien es amable y nunca se impone. Debe elegirse.

La paz se elige, no se puede imponer y no se encuentra por casualidad. Alejándose de los amargos pliegues de su corazón, el hombre necesita hacer las paces con aquello de lo que huye. Es necesario reconciliarse con la propia historia, con hechos que uno no acepta, con las partes difíciles de la propia existencia. Os pregunto ¿cada uno de vosotros se ha reconciliado con su propia historia? Una pregunta para pensar: Yo, ¿me he reconciliado con mi historia? La verdadera paz, de hecho, no es cambiar la propia historia sino aceptarla y valorizarla, así como ha sido,

¡Cuántas veces nos hemos encontrado con cristianos enfermos que nos han consolado con una serenidad que no se encuentra en los vividores ni en los hedonistas! Y hemos visto personas humildes y pobres regocijarse con pequeñas gracias con una felicidad que sabía a eternidad.

El Señor dice en el Deuteronomio: “Te pongo delante vida o  muerte, bendición o maldición. Escoge la vida, para que vivas tú y tu descendencia” “(30:19). Esta elección es el “fiat” de la Virgen María, es una apertura al Espíritu Santo que nos sitúa tras las huellas de Cristo. Aquel  que se entrega al Padre en el momento más dramático y emprende así el camino que conduce a la Resurrección.

¿Cuándo se vuelve hermosa la vida? Cuando se comienza a pensar bien de ella, cualquiera que sea nuestra historia. Cuando se abre camino el don de una duda: el de que todo sea gracia, [1] y ese santo pensamiento desmorona el muro interior de la insatisfacción, inaugurando el auténtico descanso. La vida se vuelve hermosa cuando el corazón se abre a la Providencia y se descubre que es verdad lo que dice el salmo “En Dios solo el descanso de  mi alma” (62: 2). Es bella esta frase del salmo: En Dios solo el descanso de  mi alma”.

viernes, 31 de agosto de 2018

Trampa mortal de Lee Child

En las novelas de la saga Jack Reacher es el autor quien lleva seudónimo. Pero en ambos hay un punto radical de ruptura, un acontecimiento trascendental que da un giro a su narrativa vital. Lee Child, alias de Jim Grant, ex ejecutivo televisivo reconvertido en escritor, creó a Jack Reacher, ex oficial del Ejército de los EEUU transformado en vagabundo y caballero andante por las carreteras norteamericanas. El primero se dedica exclusivamente a escribir al segundo, pero es Reacher quien parece llevar las riendas, materializar los deseos ocultos de Child.




"A medio camino entre James Bond y Sherlock Holmes, Reacher es un héroe solitario e invencible, una actualización del mito del caballero andante adaptado a la mitología marcial estadounidense"

Los parecidos de ambos, al fin y al cabo, no acaban en ese hecho fundamental de sus biografías, ese abandono de las obligaciones para entregarse a la libertad, sino que se extiende incluso al físico: el esbelto Child, nacido en Coventry, mide casi dos metros y tiene una mandíbula cuadrada digna de un superhéroe. Reacher, por su parte, nació en una base militar en Berlín y es tan corpulento que, en la última novela publicada en España, Trampa mortal (tercera si seguimos el orden de publicación original) es capaz de parar una bala de pequeño calibre con su pecho descubierto.

A medio camino entre James Bond y Sherlock Holmes, Reacher es un héroe solitario e invencible, una actualización del mito del caballero andante adaptado a la mitología marcial estadounidense. Sus 23 libros van atrás y adelante en el tiempo, pero todos destacan por ser independientes uno de otro y gozan de la misma narrativa directa y sin bagajes de Child, digna, al fin y al cabo, de un vagabundo como Reacher. Hizo falta, eso sí, un excelente thriller protagonizado por Tom Cruise para insuflar renovada energía a la publicación en España de las novelas, absolutos superventas allí donde se han publicado.

Trampa mortal se distingue de las otras ocho publicadas en España por presentar a un villano más complejo de lo habitual, por mucho que esto arroje sus contrapartidas: en ocasiones, la investigación de Reacher, por primera vez ajeno a los acontecimientos que se cocinan y, por tanto, un poco más pasivo de lo que suele, se resiente con un desarrollo simple que no aprovecha del todo ciertas promesas iniciales. El lector, entretenido de todas formas con las hazañas eróticas del héroe con un amor del pasado (que vuelve a certificar la habilidad de Child para sublimar deseos ocultos, prohibidos) sabe mucho antes que el protagonista lo que está ocurriendo, un procedimiento que sitúa Trampa mortal por detrás de convulsas e imprevisibles tramas como las de El enemigo o Un disparo, dos de los mejores títulos del ciclo Jack Reacher de los publicados en España. A cambio ganamos una trama de línea clara y conservamos un final igual de contundente, en el que Reacher certifica su calidad de fantasía visceral, casi erótica, puramente masculina… capaz de protagonizar momentos hilarantes como aquel en el que neutraliza a unos matones mientras en la calle de al lado le preparan una pizza.

El escenario merece la pena, y es ciertamente refrescante y expresivo. Trampa mortal fue publicado originalmente en 1999, cuando aún no habían caído las Torres Gemelas (escenario de capital importancia en el relato) y mucho antes de que la crisis económica y las mentiras de Wall Street acabasen de fulminar la moral del Primer Mundo. Garfio Brodie, el malo, ocupa una oficina vacía en una de las torres, y sus planes de especulación y asesinato son todo un monumento a las contrapartidas del capitalismo, sustentados, de postre, por los horrores de una guerra del pasado. Hay un robo de identidad que resulta profético y que resulta ser todo un rasgo de sagacidad de Child, capaz de entretener al lector durante cuatrocientas páginas de acción y suspense. Trampa mortal no es la mejor de las novelas de Reacher, pero es una perfecta introducción a un mundo peligroso, apasionante y familiar. Y lo más importante de todo para los que desembolsamos el dinero, una novela de aeropuerto de esas que se leen en tres maravillosos días de playa.

lunes, 27 de agosto de 2018

Los dioses de la culpa de Michael Connelly

Michael Connelly (Filadelfia (Pensilvania, 21 de julio de 1956) es un escritor estadounidenses de novelas policiacas, las más conocidas protagonizadas por el detective del Departamento de Policía de Los Ángeles Hieronymus "Harry" Bosch, bautizado a partir del pintor neerlandés Hieronymus Bosch y del abogado del Lincoln Mickey Haller.



Non sfidarmi de Lee Child

Una nueva entrega de la serie dedicada al protagonista Jack Reacher llevado al cine por el actor Tom Cruise.





La tentación del perdón de Donna León

Mientras se enfrenta a un problema de posibles filtraciones dentro de la Questura, Brunetti recibe por sorpresa a una amiga de Paola, su mujer, muy preocupada por la extraña actitud de su hijo adolescente. Cuando a medianoche el marido de la amiga aparece inconsciente y con graves daños cerebrales a los pies de un puente de Venecia, Brunetti empieza a pensar que el caso tiene que ver con el comportamiento de su hijo. Pero el camino hacia la verdad, como sabe por experiencia Brunetti, no suele ser una línea recta: un registro minucioso del despacho de Gasparini revela una cantidad inusual de cupones de descuento propiedad de una tía anciana, lo que termina revelando una estafa dirigida al sistema sanitario veneciano. 

En la nueva entrega de Brunetti, el famoso comisario investigará sobre una mujer dividida entre el deber a su familia, el deber a la sociedad, las consecuencias imprevistas de las malas decisiones y la tentación de perdonar un crimen que nace del corazón.


L'albero della vita di Christian Jacq

Entretenido primer libro de una ¿trilogía? acerca de las tramas contra el faraón Sesostri y de un scriba llamado Iker.