martes, 20 de junio de 2023

El Profeso y el Emperador de Carlo Emanuele Ruspoli




Revisión de la maqueta terminada, ¡ahora a imprimir!.



En Anatolia, año 269 d.C.: el emperador ilirio Claudio II el Gótico se encuentra cercado por los persas en la ciudad de Edesa. Decidido a lograr un acuerdo con sus enemigos, sale de las murallas acompañado de su guardia, al mando de Aureliano; pero los persas, traicionando la inmunidad de los negociadores, apresan a los romanos y los obligan a hacer trabajos forzados en una mina. 

Gian Galeazzo decide entonces acudir a la ciudad de Edesa para intentar salvar al emperador disfrazado para la ocasión como una rencarnación de Rómulo, el fundador de Roma con Remo, hijo del dios mitológico Marte y nieto de Júpiter. Pero al darse cuenta de que es probable que tuviera que ayudar a los romanos en caso de que no consiguiera evitar el engaño hacia el que iban encaminados de forma inexorable, decide optar por un disfraz que sirva para poder estar con la oposición. Se decide por ser el príncipe Songtsen, hijo del rey Nyatri Tsenpo para los persas. Ese rey fue el fundador del reino de Yarlung, que es el nombre tibetano del río Brahmaputra, que nace del monte sagrado Kailash, en el Tíbet occidental y fluye paralelo al Himalaya en un valle muy largo. Junto con Aureliano y sus hombres que logran escapar de los trabajos forzados y burlar a sus perseguidores, también gracias a la ayuda de otro extraño personaje. Este procede de un remoto país, del que Aureliano apenas había oído hablar antes: China, el Imperio del Centro. 

China, con sus bellos paisajes, sus extrañas costumbres y sus técnicas de lucha, tan sorprendentes como eficaces, fascina a Aureliano, y más aún después de enamorarse de la hermana de Fan Bingbing, su guía en el mágico y misterioso país. Las aventuras de los tres, los contrastes de sus culturas, sus amores, son la base de esta vibrante y cautivadora novela histórica, en la que la aventura se conjuga con los sentimientos y con una trama que, no por ser sorprendente y poco conocida, es menos real. 




jueves, 15 de junio de 2023

Marco Aurelio Antonino (emperador romano desde el año 161 hasta su muerte en 180 d.C.)

Imagine, por un momento, encontrarse cara a cara con la imponente figura de Marco Aurelio, un emperador cuyos logros trascendieron los límites del tiempo con una de las esculturas más emblemáticas de la historia: la escultura de Marco Aurelio del Museo de Éfeso.

Esta obra maestra del arte clásico, creada en el siglo II d.C., captura la majestuosidad y el liderazgo del emperador romano. Cada detalle tallado con maestría refleja la grandeza de una época pasada y nos invita a explorar la historia a través de la escultura.

La escultura de Marco Aurelio es un verdadero tesoro cultural que nos conecta con los legados del pasado. Es un recordatorio tangible de los logros y la sabiduría de una era, y nos permite apreciar la trascendencia del arte en nuestras vidas. Al contemplar esta obra maestra, nos sumergimos en la grandeza de la antigua Roma y descubrimos la capacidad del arte para evocar emociones y contar historias que perduran en el tiempo.

En el siglo II d.C., el renombrado emperador romano Marco Aurelio fue inmortalizado en una escultura de bronce fundido que captura su esencia magnánima. Esta estatua ecuestre, tallada con precisión meticulosa, muestra al emperador en una postura enérgica y noble, reflejando su liderazgo y valentía sin igual. Cada detalle meticulosamente esculpido, desde el noble rostro hasta el pliegue de su toga, despierta admiración y asombro.

Además es una maravillosa escultura de los máximos exponentes del estoicismo a lo largo de los siglos que perdura y muestra el camino a muchos de los que hoy siguen las enseñanzas que dejó escritas.