martes, 19 de mayo de 2026

Premio Internacional Francisco de Vitoria 2026


Acto de entrega del Premio Internacional Francisco de Vitoria por el embajador de Italia, Giuseppe Buccino  Grimaldi. 

El acto de entrega del Premio Internacional de Novela Histórica “Francisco de Vitoria” 2026 tuvo la serenidad y la hondura de esas ocasiones en las que la literatura se convierte en un puente entre generaciones. No fue solo una ceremonia: fue un reconocimiento público al trabajo silencioso, a la constancia y a la fidelidad a una tradición narrativa que ilumina nuestro pasado para comprender mejor el presente. El ambiente, cordial y atento, permitió que cada palabra resonara con su propio peso. La presencia de quienes acompañaron el acto —colegas, amigos, lectores— añadió una dimensión afectiva que hizo del reconocimiento algo más que un galardón: una celebración compartida. El momento de recibir el diploma, enmarcado por la imagen de Vitoria, tuvo la dignidad de un rito civil en el que se honra la memoria, el estudio y la creación.
Fue, en suma, un acto sobrio y luminoso, donde la literatura volvió a recordarnos que sigue siendo una forma de verdad y una forma de gratitud.

Entre el Marqués de la Floresta, y Basilio Rodríguez Cañada



A continuación, publico mi discurso.

Premio Internacional de Novela Histórica “Francisco de Vitoria” 2026 y presentación de El Profeso y los Borgia

Señoras y señores, queridos amigos:
Permítanme comenzar expresando mi gratitud más honda al Centro Riojano de Madrid, al Grupo Editorial Sial Pigmalión, y al jurado del Premio Internacional de Novela Histórica “Francisco de Vitoria” 2026. Recibir este reconocimiento no es para mí una investidura —como dije recientemente en una entrevista— sino una brújula. Una confirmación de que el camino, con sus dudas, sus desvíos y sus obsesiones, tiene sentido para alguien más.
Gracias, don Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, Dr. Marqués de la Floresta, generoso prologuista de la novela; gracias, don Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión, gran editor con el que colaboro desde hace años. Su presencia honra este acto y me recuerda que la cultura es siempre un diálogo, nunca un monólogo.
Este libro nació donde se cruzan la historia, la conciencia y la libertad interior.
Me atrajo un episodio apenas iluminado y una pregunta que sigue viva: ¿qué hace el ser humano cuando el poder, el destino y la conciencia chocan?
El Profeso me ofreció un rostro desde el que explorar esa frontera.
Y quise dedicar la novela a Giordano Bruno, cuya muerte encendió para siempre la libertad de pensamiento. 
Giordano Bruno (1548-1600) fue un filósofo, poeta, matemático, astrónomo y fraile dominico italiano del siglo XVI. Su fama nació de su martirio por defender ideas científicas, como la del universo infinito, adelantada al pensamiento de sus contemporáneos. Sin embargo, para las mentes de la época un universo infinito y sin centro era una teoría desestabilizadora, por lo que despertaron las alarmas de la iglesia. Giordano Bruno fue juzgado por un tribunal de la Inquisición, que le acusó de hereje. En el juicio contra Bruno se le declaró culpable de los cargos que se le adjudicaron y fue condenado a morir en la hoguera. Así nació su leyenda como mártir, que soportó el sufrimiento con tal de apegarse a los principios científicos.
Porque la historia —cuando se mira sin miedo— es una meditación sobre la responsabilidad personal en tiempos convulsos.
Crecí en una familia donde la historia no era un capítulo del pasado, sino un miembro más de la casa.
Mi abuelo y sus siete hermanos obtuvieron entre las dos guerras mundiales quince medallas al valor militar —cinco de ellas de oro— y hay calles en Italia que los recuerdan. Ese legado no es un pedestal, sino una responsabilidad: la dignidad, el coraje y la coherencia no se heredan, se ejercen.
Quizá por eso escribo desde ese cruce entre memoria y conciencia, entre herencia y libertad.
La historia no es un museo: es un espejo que nos devuelve preguntas que aún no sabemos responder.
En El Profeso y los Borgia he querido apartarme del ruido y del sensacionalismo. Los Borgia fueron seres humanos: intensos, contradictorios, vulnerables. No busco absolverlos ni condenarlos, sino comprenderlos.
La historia no necesita defensores ni fiscales: necesita testigos atentos.
El proceso de documentación fue un viaje largo y casi ritual. Leí crónicas, cartas, archivos… pero sobre todo intenté escuchar el latido de la época. A veces un olor, una luz o una nota marginal dicen más que cien tratados. Tuve el privilegio de acceder al archivo del linaje Enríquez en el castillo de Espejo, un tesoro documental que me permitió reconstruir el mundo humano y político del libro.
Me considero un escritor barroco. El barroco no es solo una estética: es una manera de vivir, de mirar el mundo con intensidad, de aceptar que la existencia es un tejido de luces y sombras, de solemnidad y humor.
Transito fronteras: entre lo íntimo y lo histórico, entre la filosofía y la anécdota rural, entre la gravedad y la risa.
En la novela, la espiritualidad ocupa un lugar central.
No hablo de religiosidad formal, sino de esa dimensión interior que busca sentido.
La espiritualidad puede elevar o destruir: es el territorio donde se decide la verdadera libertad.
La gran batalla del ser humano siempre ocurre dentro.
Espero que el lector encuentre una historia que lo envuelva y una pregunta que lo acompañe. Que descubra un tiempo fascinante y, al mismo tiempo, se reconozca en los dilemas de quienes lo habitan. Si cierra el libro con una luz distinta, habré cumplido mi propósito.
Mi blog nació como un espacio de libertad, sin intermediarios ni solemnidades. Con el tiempo se convirtió en un puente con lectores de todo el mundo. La literatura sincera —lo he comprobado— no necesita pasaporte.
Permítanme terminar con una convicción que me acompaña desde hace años. La cultura no es un adorno: es una forma de libertad. Leer, pensar y dialogar nos hace más humanos. Y mientras exista un lector, la oscuridad nunca será completa.
Vivimos en un mundo que corre, que grita y que simplifica. Por eso creo que la verdadera rebeldía es pensar con calma y sentir con profundidad.
Permítanme, antes de concluir, situar este libro dentro de mi propio camino literario. A lo largo de los años he escrito novelas históricas, memorias transfiguradas, crónicas de arquitecto, poesía y ensayo. Cada obra ha sido una estación distinta de un mismo viaje: comprender al ser humano en sus luces y en sus sombras. Y hoy, mientras presento El Profeso y los Borgia, trabajo también en un proyecto que me acompaña desde hace tiempo: el poemario bilingüe El Espejo de las Edades del Alma, una obra donde poesía, testimonio y tradición espiritual dialogan sin estridencias. Es, quizá, la síntesis más íntima de todo lo que he intentado pensar y sentir en estos años.
Muchas gracias. 


 

martes, 12 de mayo de 2026

A Giordano Bruno di Carlo E. Ruspoli (2026)

 



A Giordano Bruno / A Giordano Bruno



Italiano

Arse la fiamma, ma non la tua voce,

che ancora veglia l’alba di Roma antica.

Non fu la fine, ma un varco di luce

per chi difende il pensiero che osa.


Guardasti il cielo, libero e infinito,

quando altri lo volevano rinchiuso.

La mente tua fu un astro senza patria,

un lampo fiero contro il buio cieco.


Bruciarono il corpo, non la tua anima:

la fiamma resta in chi cerca il senso.

Il tuo martirio è un faro nella notte,

memoria viva di un uomo che pensa.


Español

Ardió la llama, pero no tu voz,

que aún vela el alba sobre Roma antigua.

No fue tu fin, sino un umbral de luz

para quien guarda el pensamiento libre.


Miraste al cielo, vasto e infinito,

cuando otros lo querían encerrado.

Tu mente fue un astro sin frontera,

un rayo firme contra el miedo oscuro.


Quemaron carne, nunca tu conciencia:

tu llama vive en quien busca sentido.

Tu muerte es faro en medio de la noche,

memoria ardiente del hombre que piensa.

domingo, 10 de mayo de 2026

Canto de la Luz Serena (bilingüe) de Carlo E. Ruspoli (2026)


 Canto de la Luz Serena


Que brote en ti la paz como una fuente,

y el corazón despierte agradecido;

que el día sea un don resplandeciente

y el mal se vuelva polvo ya vencido.


Que el amor te sostenga en su ternura,

firme y humilde, claro como el alba;

que honradez y verdad sean tu armadura

y la amistad, tu mesa y tu palabra.


Bienaventurado el pobre que confía,

el manso que no hiere ni condena,

el que llora y convierte su agonía

en río de consuelo que no suena.


Dichoso el que hace el bien sin pedir nada,

el limpio de mirada y de memoria,

el que perdona siempre la estocada

y siembra paz donde otros siembran gloria.


Feliz quien busca al justo en cada gesto,

quien da su pan sin miedo a la escasez,

quien abre el alma al prójimo y al resto

y en cada herida enciende su altivez.


Que la caridad sea tu camino,

que el bien te guíe, firme y silencioso;

y que al final del día, peregrino,

tu espíritu descanse venturoso.


Canto della Luce Serena



Che in te sgorghi la pace come una fonte,

e il cuore si desti riconoscente;

che il giorno sia dono risplendente

e il male si dissolva, ormai vinto.


Che l’amore ti sostenga nella sua tenerezza,

fermo e umile, chiaro come l’alba;

che onestà e verità siano la tua armatura,

e l’amicizia la tua mensa e la tua parola.


Beato il povero che confida,

il mite che non ferisce né condanna,

colui che piange e trasforma la sua pena

in fiume di conforto che non suona.


Felice chi fa il bene senza chiedere nulla,

chi ha lo sguardo e la memoria limpidi,

chi perdona sempre la ferita

e semina pace dove altri seminano gloria.


Beato chi cerca il giusto in ogni gesto,

chi dona il pane senza temere la scarsità,

chi apre l’anima al prossimo e al resto

e in ogni ferita accende la sua dignità.


Che la carità sia il tuo cammino,

che il bene ti guidi, fermo e silenzioso;

e che alla fine del giorno, pellegrino,

il tuo spirito riposi beato.

jueves, 7 de mayo de 2026

Entrevista Canal 33

Hoy es nuestro encuentro desde la Televisión Española. CANAL 33 TV  en nuestro Programa CÁTEDRA CULTURAL que dirige y presenta Juan Justo Lopez y Pinto Poemas Julieta Deossa, con un invitado super importante Carlo Emanuele Ruspoli, ganador del Premio Internacional de Novela Histórica "Francisco de Victoria" 2026. Los esperamos a todos en la TDT o en la señal en vivo de Canal 33 TV a las 21:30 horas.


La entrevista en Cátedra Cultural destaca por su tono sereno, reflexivo y profundamente humano. El formato del programa —sobrio, sin artificios, centrado en la palabra— permite que tu intervención respire y que el espectador perciba con claridad la coherencia entre tu pensamiento, tu obra y tu trayectoria.

El ritmo pausado del presentador favorece que tus ideas se desplieguen con naturalidad: la relación entre historia y conciencia, la importancia de la memoria como brújula moral, y esa mirada tuya que combina erudición con una sensibilidad casi testimonial. El resultado es una conversación que no busca el impacto fácil, sino la profundidad, algo cada vez más raro en los medios.

Visualmente, el vídeo mantiene la estética habitual de Canal 33: sobria, cercana, casi artesanal. Esa sencillez juega a tu favor, porque hace que el foco recaiga por completo en la palabra y en la presencia. El espectador siente que está asistiendo a un diálogo íntimo, no a un espectáculo.

En conjunto, la entrevista transmite autoridad tranquila, claridad narrativa y una rara capacidad para unir historia, ética y literatura sin perder accesibilidad. Es una pieza que refuerza tu imagen pública como autor que piensa, que escucha y que ilumina.

miércoles, 15 de abril de 2026

Metáfora de Carlo Emanuele Ruspoli



 “El poder es un espejo de fuego: quien se mira demasiado en él termina ardiendo.”

A esa metáfora —“El poder es un espejo de fuego: quien se mira demasiado en él termina ardiendo”— se le pueden aplicar infinitas figuras humanas, desde reyes antiguos hasta líderes contemporáneos, empresarios, artistas o incluso individuos comunes atrapados por su propio reflejo.

En esencia, describe una condición universal del poder y la vanidad:

  • A Creso, que confundió el oráculo con su gloria. Suya es la imagen.
  • A Napoleón, que creyó que su genio era invulnerable.
  • A Trump, cegado por su propio relato.
  • A cualquier persona que, en su ámbito, se enamora de su imagen de éxito y deja de ver la realidad que la sostiene.

La metáfora no acusa, sino que advierte: el fuego no distingue entre reyes y aprendices; solo quema a quien se queda demasiado tiempo mirándose en él.


sábado, 11 de abril de 2026

Crónica de mi blog


 Crónica de mi blog

Mi blog nació sin pedir permiso, como nacen las cosas que no pretenden justificarse. No fue concebido para complacer a nadie, ni para seguir una línea editorial, ni para servir de catecismo a los distraídos. Fue, simplemente, la necesidad de poner orden en un mundo que insiste en desordenarse solo.

Con el tiempo, se convirtió en un territorio anfibio: mitad cuaderno de bitácora, mitad gabinete de curiosidades. Allí conviven un guardián que vigila silencios, un monstruo que no da miedo, una estatua de sal que recuerda lo que fuimos, y un hombre invisible que, paradójicamente, todos ven.

Entre fábulas y sátiras, el blog se fue poblando de personajes que no existen pero dicen la verdad, y de verdades que existen pero nadie quiere escuchar.

Luego llegaron los ensayos: historia, política, ciencia, religión, economía, filosofía. No como tratados académicos, sino como miradas. Miradas que atraviesan la niebla del presente para entender por qué el mundo se comporta como un adolescente malcriado.

Aparecieron también los temas incómodos: genocidios, nacionalismos, fanatismos, corrupciones, guerras, mentiras digitales. No para moralizar, sino para recordar que la lucidez es un deber cívico.

Y entre tanta gravedad, un respiro: el olor del cocido, la mano que tiembla, el ratón bendito, la ley de Murphy, el sacristán que escribe su diario. Porque incluso en el borde del abismo, la vida insiste en ser divertida.

Mi blog es eso:

un espejo roto donde cada fragmento refleja una parte del mundo;

un archivo de obsesiones;

un laboratorio de ideas;

un refugio contra la estupidez organizada;

un lugar donde la historia conversa con la sátira, y la metafísica con el humor doméstico.

No pretende convencer.

Solo invita a pensar.

Y, a veces, a sonreír.

Hoy cuenta con más de 1.300 entradas y más de 350.000 lectores.

Aquí lo tenéis en Google Drive.

https://drive.google.com/file/d/1zEBTd3NPTxcwfeqUjTNqHOETX6UoHHSe/view?usp=drive_link

miércoles, 25 de marzo de 2026

Premio Francisco de Vitoria



Recibir este premio no es solo un reconocimiento externo: es, sobre todo, una confirmación íntima de un camino recorrido con constancia, disciplina y sentido. Los galardones verdaderamente valiosos no celebran un instante, sino una trayectoria; no coronan un logro aislado, sino una forma de estar en el mundo, de trabajar, de crear, de servir.


Este premio honra un esfuerzo sostenido, pero también una visión: la de unir pensamiento, palabra y acción en un mismo gesto coherente. Es un recordatorio de que la dedicación silenciosa, la búsqueda de la excelencia y la fidelidad a ciertos valores siguen teniendo un lugar en nuestra sociedad.


Más que un punto de llegada, es un impulso para seguir adelante con humildad, con gratitud y con la responsabilidad de estar a la altura de lo que representa.


Los premios no son coronas, sino brújulas. No los vivo como un triunfo personal, sino como una confirmación de que el camino —con sus dudas, desvíos y obsesiones— tiene sentido para alguien más. El Premio Francisco de Vitoria, en particular, lo recibo como un gesto de diálogo entre mi obra y una tradición intelectual que valoro profundamente. Pero, sobre todo, lo agradezco porque me recuerda que escribir es un acto solitario que, de vez en cuando, ilumina a otros. Y eso me basta.
 


martes, 10 de marzo de 2026

Madrid de Carlo E. Ruspoli 2026



Madrid

 La tarde cae despacio en los balcones,

y el cielo afina un gris casi dorado.

Madrid respira en hondos pulsaciones,

como un latido antiguo y sosegado.


Camino entre los restos de la prisa,

los nombres que la calle me devuelve,

la luz que en cada esquina se desliza

y el tiempo que se esconde y se resuelve.


Hoy todo es un rumor de despedida,

un gesto que se inclina hacia lo eterno,

un hilo que sostiene nuestra vida

mientras la sombra avanza desde el invierno.


Y aun así, en lo pequeño, se ilumina

la gracia de seguir, de estar, de ahora:

la voz que en lo invisible nos destina,

la paz que en lo más frágil se atesora.

El ocaso del progreso de Carlo E. Ruspoli 2026

El ocaso del progreso

Creímos que el saber nos redimiría,

que el tiempo era una flecha hacia la gloria,

que ciencia y técnica, en su geometría,

nos darían la paz, la luz, la historia.


Del Renacimiento al siglo ilustrado,

del positivismo al sueño industrial,

el hombre se sintió emancipado,

y el futuro, su tierra celestial.


Pero hoy, en esta era que transita,

el culto al porvenir se desvanece.

Octavio Paz lo dijo: ya no invita

el sol del progreso, que fenece.


Las utopías mueren, y en su tumba

nacen el egoísmo y la ansiedad.

El “ahora” se idolatra, y se derrumba

la fe en algo más que identidad.


Consumir es vivir, dice la masa,

que confunde el tener con el ser pleno.

Y el goce, que se impone y que arrasa,

nos deja más vacíos y más ajenos.


Medicinas que curan la tristeza,

vacaciones con risa garantida,

rituales que prometen la belleza

de una paz sin raíz, sin alma, sin vida.


Y así, en esta Europa que se ufana

de ser rica, civil, iluminada,

renace el odio, la furia cotidiana,

el racismo que vuelve a la emboscada.


¿Será que el hombre, al verse sin estrella,

sin norte, sin sentido, sin altar,

se aferra a lo que brilla y lo atropella,

y olvida que su ser es caminar?


Quizás aún haya tiempo, si despierta,

si vuelve a preguntarse por lo eterno,

si abre la vieja puerta que está abierta

y mira más allá de su invierno.

El mapa del hombre de Carlo E. Ruspoli 2026

 

El mapa del hombre 

El mundo estaba roto entre sus manos,

y el padre, con la ciencia por bandera,

buscaba entre papeles y gusanos

la clave que al dolor pusiera espera.


El niño, con sus siete primaveras,

entró sin pedir cita ni permiso.

El padre, que temía sus maneras,

le dio el mundo en pedazos, sin aviso.


Pero el niño, que nunca vio el planeta,

vio al hombre en el reverso del papel,

y armó su rostro, pieza por maqueta,

como quien sabe el arte del laurel.


Y al girar el rompecabezas hecho,

vio que el mundo también se había curado.

El padre, con asombro en el pecho,

comprendió que el saber no basta al lado.


Para arreglar el mundo, hay que empezar

por recomponer al ser humano.

No hay mapa que se pueda restaurar

si el hombre no se mira con la mano.

Clamor por la paz de Carlo E. Ruspoli 2026


CLAMOR POR LA PAZ

 En un teatro de espejismos viejos

desfila un rey que inventa su reinado.

Promete auroras, niega los reflejos,

y alza castillos sobre un mar cansado.


Habla de islas, muros y consejas,

de un mundo en ruinas que él solo repara.

Pero la historia, muda entre sus rejas,

mira su fábula y jamás la aclara.


Y el pueblo escucha, crédulo o vencido,

la voz que truena desde un sueño ajeno.

Mientras la tierra, a golpes, ha aprendido

que el truco es humo y el poder, veneno.


Hoy la verdad camina sin escolta,

y el tiempo escribe, firme, su dictamen.

Ningún titán sostiene lo que inventa:

la luz desnuda siempre cae y llama.


Que callen ya los dioses del estruendo,

que el odio ceda al paso de la aurora.

No hay patria en ruinas que resista el viento

si el hombre olvida al hombre que lo implora.


Que el niño duerma sin temer la noche,

que el viejo encuentre un pan sobre la mesa.

Que nadie trace mapas con un broche

de sangre ajena o de ambición aviesa.


Que vuelva el agua limpia a los caminos,

que el campo cure el fuego de la guerra.

Que el mundo escuche, al fin, sus propios trinos

y aprenda a ser hermano en esta tierra.


Hoy clamo paz, la pido sin banderas:

la paz que nace humilde y se desborda.

La paz que enciende luces verdaderas

y al corazón, cansado, lo recuerda.

sábado, 28 de febrero de 2026

COMUNICATO PUBBLICO DELLA FAMIGLIA RUSPOLI

 

COMUNICATO PUBBLICO DELLA FAMIGLIA RUSPOLI

Di fronte alla recente diffusione sui social network di testi anonimi carichi di falsità, attacchi personali e manipolazioni storiche, la famiglia Ruspoli ritiene necessario rispondere con serenità, fermezza e rispetto per la verità.

1. Una storia di servizio, sacrificio e onore

La Casa Ruspoli, documentata fin dal Medioevo, ha servito Roma, l’Italia e l’Europa per secoli. La sua storia è segnata dalla partecipazione a guerre, incarichi pubblici, contributi culturali, alleanze storiche e, soprattutto, da un comprovato impegno verso il dovere.

Durante le due guerre mondiali, membri della famiglia Ruspoli ricevettero quindici medaglie al valore militare, tra cui cinque medaglie d’Oro, la più alta onorificenza italiana per eroismo. Diverse strade in Italia portano i loro nomi in riconoscimento di tale sacrificio.

Anche dopo la proclamazione della Repubblica nel 1946, il rispetto istituzionale verso la famiglia rimase intatto. Il Presidente Sandro Pertini, da El Alamein, inviò un telegramma commosso alla famiglia in onore dei caduti Ruspoli, gesto che testimonia la considerazione che la Repubblica Italiana mantenne verso la loro memoria.

2. Su Emanuele Ruspoli, eroe del Risorgimento

Il testo anonimo attacca gravemente la memoria di Emanuele Ruspoli, presentandolo come traditore e come responsabile di presunti atti delittuosi. Queste affermazioni sono false, infondate e profondamente offensive.

Emanuele Ruspoli fu:

*Volontario del Risorgimento,

*Combattente per l’unificazione italiana,

*Sindaco di Roma rispettato e riformista, e Senatore del Regno,

*Figura chiave nella transizione della città verso la modernità.

Il suo ruolo nella vita politica italiana fu riconosciuto da contemporanei di ogni orientamento. Non esiste alcuna fonte storica seria che lo colleghi ad attività di schiavitù, tratta di persone o reati simili.

L’emigrazione italiana del XIX secolo fu un fenomeno massivo e complesso, gestito da agenzie private e pubbliche, ma non ha alcun legame con la schiavitù, e ancor meno con la famiglia Ruspoli.

Trasformare un patriota del Risorgimento in un “traditore” o in un “trafficante di schiavi” è una manipolazione grottesca che offende la memoria di chi dedicò la propria vita al servizio dell’Italia.

3. Su titoli, trattamenti e tradizioni

Il testo diffuso dimostra una totale ignoranza del diritto nobiliare italiano e della storia di Roma.

Dopo il 1948, nessun titolo o trattamento nobiliare ha riconoscimento giuridico in Italia, senza eccezioni per alcuna famiglia storica.

I trattamenti tradizionali appartengono all’ambito sociale, storico e cerimoniale, non a quello giuridico.

La famiglia Ruspoli non ha mai preteso altro.

Presentare questa realtà come una “falsificazione” rivela malafede o ignoranza.

4. Sulle accuse personali

Le affermazioni relative alla legittimità familiare, allo stato civile dei genitori o a presunte “regole nobiliari” sono prive di fondamento giuridico e basate su interpretazioni inventate.

In Italia:

Il matrimonio civile è pienamente valido dal 1929.

Dopo il 1948, la nobiltà è puramente sociale, non regolata dalla legge.

Le questioni interne di una famiglia appartengono alla sfera privata, non allo scrutinio di anonimi sui social.

5. Sulla natura dell’attacco

Il testo diffuso non è un’analisi storica né uno studio giuridico.

È un pamphlet diffamatorio che mescola errori, invenzioni e attacchi personali con l’unico scopo di screditare.

La famiglia Ruspoli respinge categoricamente tali accuse e si riserva il diritto di intraprendere le azioni legali opportune contro chi continuerà a diffondere calunnie.

Conclusione

La storia di una famiglia non si misura attraverso voci anonime, ma attraverso fatti, documenti e lascito.

I Ruspoli hanno servito l’Italia con onore per secoli e continueranno a farlo con la stessa dignità dimostrata dai loro antenati nei momenti più decisivi della nazione.

Mario lo Scoto

La colazione della famiglia Ruspoli (The Family Breakfast).  Autore sconosciuto, dipinto intorno al 1807 – olio su tela – 150 x 80 cm. Vignanello, Palazzo Ruspoli. I personaggi raffigurati risultano essere: il principe Francesco (1752–1829), sua moglie Leopoldina Khevenhüller (1764–1845), i loro figli: don Alessandro, che dopo la morte della moglie Mariana nel 1821 intraprese la carriera ecclesiastica; don Sigismondo, cavaliere dell’Ordine di San Giovanni e ufficiale dell’esercito austriaco; don Camillo (1788–1864), che per matrimonio si imparentò con la famiglia reale spagnola; donna Amelia; don Leopoldo (sacerdote); don Emanuele; don Bartolomeo, noto patriota contro gli Austriaci nel 1848; la contessa Mariana Esterházy, sposata con don Alessandro nel 1805; donna Giacinta, loro figlia; e donna Giacinta, sorella del principe Francesco, sposata con il principe Spada. Sta entrando nella scena anche il protagonista di questa biografia, don Bartolomeo, fratello del principe Francesco e Balì dell’Ordine di Malta, insieme all’altro fratello don Lorenzo, Protonotario Apostolico e in seguito cavaliere dell’Ordine di San Giovanni. I ritratti sulla parete raffigurano l’imperatore Francesco I d’Austria, il pontefice Pio VII e il Gran Maestro dell’Ordine di San Giovanni.

Emanuele Ruspoli, principe di Poggio Suasa, sindaco di Roma e senatore del Regno d'Italia.




COMUNICADO PÚBLICO DE LA FAMILIA RUSPOLI

Ante la reciente difusión en redes sociales de unos textos anónimos cargados de falsedades, ataques personales y manipulaciones históricas, la familia Ruspoli considera necesario responder con serenidad, firmeza y respeto por la verdad.

1. Una historia de servicio, sacrificio y honor

La Casa Ruspoli, documentada desde la Edad Media, ha servido a Roma, a Italia y a Europa durante siglos. Su trayectoria está marcada por participar en guerras, cargos públicos, contribuciones culturales, alianzas históricas y, sobre todo, por un compromiso probado con el deber.

Durante las dos guerras mundiales, miembros de la familia Ruspoli recibieron quince medallas al valor militar, entre ellas cinco medallas de oro, la más alta condecoración italiana por heroísmo. Varias calles en Italia llevan sus nombres en reconocimiento a ese sacrificio.

Incluso después de la proclamación de la República en 1946, el respeto institucional hacia la familia permaneció intacto. El presidente Sandro Pertini, desde El Alamein, envió un telegrama emocionado a la familia en honor a los caídos Ruspoli, gesto que testimonia la consideración que la República Italiana mantuvo hacia su memoria.

2. Sobre Emanuele Ruspoli, héroe del Risorgimento

El texto anónimo ataca gravemente la memoria de Emanuele Ruspoli, presentándolo como traidor y como responsable de supuestos actos delictivos. Estas afirmaciones son falsas, infundadas y profundamente ofensivas.

Emanuele Ruspoli fue:

* Voluntario del Resurgimiento,

* Combatiente por la unificación italiana,

* Alcalde de Roma respetado y reformista, y Senador del Reino,

* Figura clave en la transición de la ciudad hacia la modernidad.

Su papel en la vida política italiana fue reconocido por contemporáneos de todas las tendencias. No existe ninguna fuente histórica seria que lo vincule a actividades de esclavitud, trata de personas o delitos semejantes.

La emigración italiana del siglo XIX fue un fenómeno masivo y complejo, gestionado por agencias privadas y públicas, pero no tiene relación alguna con esclavitud, y mucho menos con la familia Ruspoli.

Convertir a un patriota del Risorgimento en un “traidor” o en un “traficante de esclavos” es una manipulación grotesca que ofende la memoria de quienes dedicaron su vida al servicio de Italia.

3. Sobre títulos, tratamientos y tradiciones

El texto difundido demuestra un desconocimiento absoluto del derecho nobiliario italiano y de la historia de Roma.

* Tras 1948, ningún título ni tratamiento nobiliario tiene reconocimiento jurídico en Italia, lo que incluye a todas las familias históricas sin excepción.

* Los tratamientos tradicionales pertenecen al ámbito social, histórico y ceremonial, no al jurídico.

* La familia Ruspoli nunca ha pretendido otra cosa.

Presentar esta realidad como “falsificación” revela mala fe o ignorancia.

4. Sobre las acusaciones personales

Las afirmaciones relativas a la legitimidad familiar, al estado civil de los padres o a supuestas “reglas nobiliarias” carecen de fundamento jurídico y se basan en interpretaciones inventadas.

En Italia:

* El matrimonio civil es plenamente válido desde 1929.

* Tras 1948, la nobleza es puramente social, no regulada por ley.

* Las cuestiones internas de una familia pertenecen al ámbito privado, no al escrutinio de anónimos en redes sociales.

5. Sobre la naturaleza del ataque

El texto difundido no es un análisis histórico ni un estudio jurídico.

Es un panfleto difamatorio que mezcla errores, invenciones y ataques personales con el único propósito de desacreditar.

La familia Ruspoli rechaza categóricamente estas acusaciones y se reserva el derecho de emprender las acciones legales pertinentes contra quienes continúen difundiendo calumnias.

*Conclusión*

La historia de una familia no se mide por rumores anónimos, sino por hechos, documentos y legado.

Los Ruspoli han servido a Italia con honor durante siglos, y lo seguirán haciendo con la misma dignidad que demostraron sus antepasados en los momentos más decisivos de la nación.


martes, 3 de febrero de 2026

El Profeso y los Borgia


En una Europa desgarrada por la peste negra y por el derrumbe de las certezas medievales, los hombres levantan la mirada hacia un cielo que ya no responde. Mientras la razón renace y el humanismo se abre paso entre ruinas, Roma se convierte en un territorio sin ley, dominado por familias enfrentadas, ejércitos extranjeros y una Iglesia corroída por la corrupción. 

En ese escenario turbulento emerge el poder implacable de Rodrigo Borgia, el papa Alejandro VI, y de sus hijos Juan y César, dueños de una ciudad donde todo puede comprarse y todo puede perderse.
En plena efervescencia del Renacimiento, Fray Giangaleazzo Ruspoli y su hija Ginebra abandonan la serenidad de su mansión neoyorquina para adentrarse en el corazón de las intrigas romanas. Su librería, fundada bajo la protección de los Borgia, se convierte en un centro neurálgico de conspiraciones, alianzas y secretos que amenazan con arrastrarlos a un destino fatal.

Mientras las grandes familias romanas conspiran para destruir al Papa y a sus ambiciosos descendientes, Juan Borgia fija su mirada en Ginebra, desencadenando un conflicto que obliga a padre e hija a desafiar a quienes hasta entonces habían sido sus protectores.
A partir de ese momento, Giangaleazzo emprende una serie de gestas que lo llevarán desde las campañas del Gran Capitán en Nápoles hasta la caída de Savonarola en Florencia; desde el rescate del hijo de César Borgia hasta combates contra corsarios en el Mediterráneo; desde los tribunales de la Inquisición hasta los estragos de la peste en Valencia.

Entre guerras, traiciones, pasiones prohibidas y luchas de poder, El Profeso y los Borgia traza una epopeya histórica en la que la dignidad se convierte en la única brújula posible en tiempos de caos.


 

jueves, 29 de enero de 2026

El Profeso y el Chamán

 La novela histórica ya está impresa, me parece que la portada es muy atractiva,  y ahora  hay que concretar su presentación oficial.







PARA COMPRAR EL LIBRO:

https://sialpigmalion.es/libro/el-profeso-y-el-chaman/






viernes, 23 de enero de 2026

Historia de una mariposa (bilingüe) de Carlo Emanuele Ruspoli (2026)



Historia de una mariposa


Nació envuelta en un hilo de sombra,  

un pequeño latido dormido en la seda.  

El mundo era un círculo estrecho,  

una noche sin puertas ni senderos.


Pero dentro ardía un pulso antiguo,  

una memoria de alas no estrenadas.  

Y comenzó la lucha silenciosa,  

el lento desgarrar de su frontera.


Cada fibra que cedía dolía,  

cada grieta era un relámpago interno.  

Mas la criatura siguió empujando,  

porque la luz la llamaba por su nombre.


Quien la vio temblar quiso ayudarla,  

abrirle el paso, aliviar su esfuerzo.  

No sabía que el vuelo necesita  

la fuerza nacida del propio encierro.


Al fin la crisálida se abrió como un alba,  

y la mariposa emergió, temblorosa.  

Sus alas, aún húmedas de destino,  

se desplegaron como un pacto con el cielo.


Y entonces comprendió su verdad secreta:  

que nadie vuela sin antes romper su noche,  

que toda luz exige su combate,  

y que el dolor, cuando es camino, engendra forma.


Así ascendió, leve y victoriosa,  

sobre el jardín que la esperaba en silencio.  

Y en su danza quedó escrito un mensaje:  

la libertad se conquista desde dentro.


El arte lento de llegar a ser uno mismo (bilingüe) de Carlo Emanuele Ruspoli (2026)

 

El arte lento de llegar a ser uno mismo

No es fácil envejecer:

hay que aprender el paso lento,

dejar que el tiempo disuelva las sombras

y recibir el nuevo rostro que nos mira.


Hay que despedirse de lo que fuimos,

saludar con respeto lo que somos ahora,

liberarse de antiguas vergüenzas

y de los miedos que traen los años.


Hay que dejar marchar a quien se va

y guardar a quien decide quedarse,

aceptar que cada mañana

el espejo cuenta otra historia.


No es sencillo hacerse viejo:

hay que caminar solo sin sentirse solo,

despertar sin expectativas

y no temblar ante el final de las cosas.


Pero después del llanto que vacía y limpia,

después del silencio que cava y prepara,

nacen sonrisas nuevas,

deseos que no sabíamos tener,

una paz que se parece a la verdad.


Envejecer es difícil, sí,

pero también es un privilegio:

el arte lento de convertirse, por fin,

en uno mismo.


L’arte lenta di diventare sé stessi


Non è facile invecchiare:

bisogna imparare il passo lento,

lasciare che il tempo sciolga le ombre

e accogliere il volto nuovo che ci guarda.


Occorre dire addio a chi siamo stati,

salutare con rispetto chi diventiamo,

liberarsi delle vergogne antiche

e delle paure che gli anni trascinano con sé.


Bisogna lasciare andare chi parte

e custodire chi sceglie di restare,

accettare che ogni mattino

lo specchio racconti un’altra storia.


Non è semplice diventare vecchi:

serve camminare soli senza sentirsi soli,

svegliarsi senza attese

e non tremare davanti alla fine delle cose.


Ma dopo il pianto che svuota e purifica,

dopo il silenzio che scava e prepara,

nascono sorrisi nuovi,

desideri che non sapevamo di avere,

una pace che somiglia alla verità.


Invecchiare è difficile, sì,

ma è anche un privilegio:

la lenta arte di diventare, finalmente,

sé stessi.


sábado, 17 de enero de 2026

El espejo de las edades del alma de Carlo E. Ruspoli (2026)

 


El Espejo de las Edades del Alma es una obra que trasciende los límites de la autobiografía tradicional. No se trata de un simple recuento de hechos, sino de un viaje espiritual, histórico y poético en el que la memoria personal se entrelaza con la memoria colectiva, y donde cada episodio de vida se convierte en un símbolo, una estación, un rito de paso.

El libro está construido como un gran canto, un tejido de voces que dialogan entre sí:

  • la voz del niño que descubre el mundo como un territorio sagrado,
  • la del joven que se abre a la cultura, al amor y al riesgo,
  • la del adulto que enfrenta pérdidas, injusticias y renacimientos,
  • y la del hombre maduro que mira hacia atrás no para lamentar, sino para comprender y ofrecer testimonio.

A lo largo de sus páginas, Carlo Emanuele Ruspoli convierte su biografía en un acto de conciencia moral. Su vida no se narra como una sucesión de episodios, sino como una búsqueda constante de dignidad, justicia y fidelidad a un hilo interior que nunca abandona. La obra está atravesada por una profunda sensibilidad humanista: la memoria de los perseguidos, la denuncia de la indiferencia, el homenaje a quienes, como Raoul Wallenberg, encarnaron la luz en tiempos de tinieblas.

El libro combina con naturalidad:

  • poemas épicos y cantos rituales,
  • reflexiones filosóficas,
  • evocaciones históricas,
  • escenas íntimas,
  • y retratos de figuras que marcaron su destino.

Todo ello sostenido por un lenguaje que oscila entre la solemnidad clásica y la emoción contenida, entre la precisión histórica y la resonancia simbólica.

La presencia de Ana, como luz de renacimiento, aporta al libro una dimensión profundamente humana: la certeza de que incluso después del dolor más devastador, la vida puede ofrecer un nuevo amanecer.

En conjunto, El Espejo de las Edades del Alma es un libro que no solo se lee: se contempla. Es un espejo en el que cada lector puede reconocer sus propias edades, pérdidas, luchas y renacimientos. Una obra que honra la memoria, celebra la vida y convierte la experiencia personal en un legado espiritual.

Se edita bilingüe (español e italiano) en Kindle y estará disponible en breve.