viernes, 10 de enero de 2014

Obras de teatro completas

ESTE ENLACE ES UNA JOYA PARA GUARDAR



79 Obras de teatro de nuestros tiempos, completas de:

  • Tirso de Molina, 
  • Calderón de la Barca, 
  • Jardiel Poncela, 
  • Miguel Mihura, 
  • Henrik Ibsen, 
  • Jacinto Benavente, 
  • Antonio Gala, 
  • Rafael Alberti, 
  • Federico García Lorca, 
  • Alfonso Paso, 
  • José Zorrilla, 
  • William Shakespeare, 
  • Oscar Wilde, 
  • Carlos Arniches, 
  • Juan José Alonso Millán, 
  • Lope de Vega, 
  • Molière, 
  • Benito Pérez Galdós, 
  • Duque de Rivas, 
  • Leandro Fernández de Moratín, 
  • Fiodor M. Dostoyevscky, 
  • Augusto Strindberg, 
  • Reginald Rose, 
  • Fiedrich Schiller, 
  • Arthur Miller,  
  • Manuel Tamayo y Baus, 
  • Pedro Muñoz Seca, 
  • Antón Chejov, 
  • F. Dürrenmatt, 
  • Miguel de Cervantes, 
  • etcétera.


http://www.youtube.com/playlist?list=PLF80B329D3A86DEA6

LA FOTO

                                 
                   
Por más que busco en mis almacenes, no puedo recordar un acontecimiento tan insólito y tan lleno de sugerencias como el acto de Durango. Eso que vivir en España nos permite estar acostumbrados  a un continuo “mas difícil todavía”.

En EL MUNDO de 5-1-14 veo las fotografías del grupo de etarras excarcelados que se reunieron para presentarse ante la prensa y anunciar el propósito de integrarse o apoyar al equipo político que se va a dedicar a  promover el “derecho a decidir” del pueblo vasco.

Arriba incluyo una de esas fotos, en la que aparece el conjunto total, quizá sea una fotografía única en la historia ya que es difícil imaginar otra en la que un grupo tan numeroso de condenados por múltiples asesinatos, se fotografíen juntos, en formato similar al de una de graduación, de recuerdo congresual o de reunión política.

Se presentan, como victimas del “conflicto” y llevan razón, pero lo son no de quien ellos dicen o creen sino de los canallas que, desde el Txoko y durante tantos años, han estado elaborando y “pasándoles”, a ellos y al pueblo vasco, la droga dura del nacionalismo, convirtiendo, a parte de este, en vergonzoso comparsa y a aquellos en despiadados ejecutores de crímenes y masacres que convirtieron, durante años, nuestro paisaje urbano, en escenario de penoso parecido al que vemos, espantados, en la tele, en países de Oriente Medio.
A estos, a los fríos creadores de consignas de tanto dolor, a los que nunca pagan por su responsabilidad, mientras los ejecutores se pudren en la cárcel, es a los que a todos nos gustaría ver en una de estas fotografías de graduación.

En la otra vemos un encuadre selectivo de ocho de ellos, lo que nos permite apreciar, con gran detalle, sus rostros. En una valoración superficial y dada la dureza rocosa de sus facciones, podría escapársenos el calificativo de patibularios, pero un análisis mas detenido, que merece la pena, dado lo insólito de la ocasión, nos lleva a ver en ellos una profundísima tristeza, un patetismo como de seres sin alma. A mi me resulta impresionante.

La imagen que se me aparece, reiteradamente, al contemplarla, es la de esas rocas marinas de filos, aristas y oquedades producidas, en este caso, por el embate de las infinitas visiones, reflexiones, dudas, pesadillas y remordimientos, quizá, que el lento transcurrir de los largos años de cárcel ha tallado en sus rostros.
Al verlos, no puedo evitar recordar aquella canción de prisión, de las que el folclore asturiano es tan prodigo, pues muchos asturianos, envenenados y perdidos, también, por inspiradores de ideas políticas macabras, han pasado muchos años en la cárcel:

                        “Salí al patio de la cárcel
                           miré al cielo y di un suspiro,
                           donde está mi juventud,
                           que tan luego la he perdido”. 

Sin embargo, tiene que ser tan insoportable elaborar el arrepentimiento de tanta muerte inocente y reconocer que las atrocidades cometidas no tenían justificación, ni servían para conseguir el objetivo pretendido, que el resto de sus vidas estará dedicado, con la ayuda de sus compañeros, a tapar los huecos por donde las dudas pudieran atravesar su coraza de insensibilidad.

En cuanto al acto, el hecho mismo de su increíble celebración y de producirse el documento grafico que comento, pone de manifiesto la libertad que las leyes y la justicia pueden tolerar en esta nuestra cachonda democracia, en el ejercicio de la política y es la prueba del nueve de que en ella, con testarudez, hubieran podido llegar hasta aquí sin necesidad de matar a nadie salvo al sentido común.

Los ideólogos de bacalao al pil-pil harán bien en tenerlos controlados y contentos, rindiéndoles honores y homenajes, pues si un día, los excarcelados, los que quedan dentro y el pueblo, salen de su pasmo y comprueban que han sido utilizados inútilmente, mientras sus inductores, como en tantas ocasiones similares, se fumaban un puro, podrían pasarles factura.

Y sospecho, por la mimética utilización de la tabarra del “derecho a decidir” y el anuncio de celebración de otra cadeneta de “libertad”, que están, ya, llegando a la conclusión de que los catalanes van delante sin haber derramado una gota de sangre. Con derramar toneladas de almíbar,  como hacen ellos, estarían más cerca de sus objetivos. Penosa reflexión.

jueves, 9 de enero de 2014

SUOP, un nuevo concepto de operador móvil

Un operador móvil que regala minutos por hacer su trabajo de atención al Cliente


"No somos un lobo con piel de cordero, somos un cordero enamorado de un proyecto". Suop no es solo marketing. Esta es la declaración de intenciones, en palabras del fundador de la startup, Jaime Pla, con la que acaba de llegar al mercado la primera operadora móvil de España basada en el consumo colaborativo, una tendencia tecnológica en alza: según los expertos, está gestando una nueva economía donde los usuarios se defenderán de los abusos de las corporaciones tradicionales consumiendo en comunidad y aportando recursos propios.

A España el fenómeno ha llegado tarde, aunque ya funcionan con éxito ejemplos en distintos sectores, sobre todo el del transporte y el alojamiento. Sin embargo, el consumo colaborativo era inédito en la telefonía móvil, aunque entre las decenas de operadores virtuales que ofrecen servicios en territorio español son habituales los mensajes publicitarios que venden contraprestaciones directas.

Un usuario los suficientemente colaborativo podría costear de forma gratuita sus gastos de teléfono móvil mediante la nueva operadora móvil. En general, se trata de propuestas que buscan enganchar a los clientes ofreciendo complejas fórmulas de remuneración, sobre todo a la hora de atraer nuevos clientes a la compañía. Pero Suop no es publicidad. De hecho, el consumo colaborativo es la base de su modelo de negocio.

"Siendo una empresa tan pequeña en un sector tan grande como el de la telefonía móvil, tan lleno de tiburones dándose de tortas con tarifas feroces, debíamos buscar un nicho diferente, plantear un modelo de negocio innovador. El consumo colaborativo en España puede que todavía nos suene un poco a chino, pero un negocio donde involucras a los clientes y premias su participación es el futuro", explica a Teknautas Jaime Pla, un ingeniero reconvertido a consultor que, en un remanso de su carrera profesional, se ha decidido a emprender.

Duros a pesetas

Aunque el directivo reconoce que un usuario lo suficientemente colaborativo podría costear de forma gratuita sus gastos de teléfono, la compañía no ofrece duros a pesetas. "Nuestra filosofía es ésta: lo que ahorramos porque el usuario nos ha hecho parte de la faena, entonces lo devolvemos. Antes de lanzar oficialmente las tarifas, en diciembre, había usuarios que ya habían acumulado hasta treinta euros".

Y la faena a la que se refiere Pla está enfocada, sobre todo, a la atención al cliente: "Hemos abierto la gestión de la empresa a los usuarios a través de foros, wikis y blogs. Pueden ayudar a otros clientes y también aportar ideas. Toda esa participación la medimos, dando puntos a los usuarios que se pueden canjear por saldo, por dinero o donándolos a una ONG", apunta Pla.

Pueden ayudar a otros clientes y también aportar ideas. Toda esa participación la medimos, dando puntos a los usuarios que se pueden canjear por saldo, por dinero o donándolos a una ONG
La compañía no ha cumplido todavía un mes, pero ya cuenta con una base de 2.200 clientes, con el ambicioso objetivo de alcanzar los 100.000 en un plazo de tres años, en la línea del caso de éxito de la startup Giffgaff en Reino Unido. "En España no hay todavía historias de startups con emprendedores detrás que hayan lanzado una operadora móvil. Siempre hay grandes compañías apoyándolas, desde Symio a Pepephone".

Las nuevas generaciones

Para los fundadores ha sido una sorpresa el aluvión de propuestas recibidas. No sólo para incluir el IVA en sus tarifas, una norma a la que obligará la ley a partir de ahora en España. También con ideas para mejorar el servicio. "Como no hay detrás una empresa grande, lo podemos hacer. Delegar la innovación en los usuarios es brutal. Hemos recibido más de 900 propuestas".

Gracias a la participación de los usuarios ha sido posible que los precios se redondeen con el IVA incluido, que el envío de la SIM sea gratuito y que las llamadas entre los números Suop sean a 0 céntimos el minuto durante los primeros diez. Gracias a la participación de los usuarios ha sido posible que los precios se redondeen con el IVA incluido, que el envío de la SIM sea gratuito y que las llamadas entre los números Suop sean a 0 céntimos el minuto durante los primeros 10 minutos, sólo pagando el coste de establecimiento de llamada, que los usuarios también quieren eliminar. La comunidad ha elegido también la voz del operador, el tamaño del primer bono de datos -1GB- y el destino de las donaciones que se generen.

De momento, su oferta pre pago se ha fijado en el público joven, aunque también ha sido diseñada para cumplir los servicios de una segunda o tercera línea. "Si la gente mayor no entra, tendrán que ser los jóvenes. Hay un buen número de convencidos, pero también una masa grande de gente recelosa y escéptica. De momento, nuestro trabajo es ir haciendo camino".

miércoles, 8 de enero de 2014

Android, una bomba a punto de estallar.

Logo

¿Habéis oído hablar de la Open Handset Alliance? En teoría, se trata de una entente cordial de 84 tecnológicas -casi todas menos Apple y Nokia, vamos- en pos de unos estándares abiertos creada en 2007 con Android como epicentro. Según el lema que encabeza su web, estas compañías "trabajan juntas para acelerar la innovación en los móviles y ofrecer a los consumidores una experiencia más rica y económica". 
En la práctica podríamos decir que la OHA no es más que colorete para encubrir el monumental advenimiento de Google al campo de la movilidad. Entre los fabricantes de smartphones, HTC, LG y Samsung arroparon al buscador desde el primer momento; Asus, Huawei y Sony se unieron en la segunda ola y por último llegaron Acer, ZTE y Lenovo.

Básicamente hablamos de un contrato no escrito entre Google y los fabricantes en el que uno se compromete a traer el software y los otros, los cacharritos. En aquel momento tenía sentido: Google asumía los riesgos de un desarrollo sin cimientos a cambio de colocar sus servicios en una mayoría de dispositivos. Los fabricantes, por su parte, obtenían gratis un sistema operativo -y sus actualizaciones- que podían modificar a su antojo. Un win-win en toda regla con solo un requisito: que Google no se pasase al hardware.

Incluso se creó una gama, los Nexus, para que los de Mountain View experimentasen de la mano de los fabricantes. Y resulta curioso que los agraciados con un Nexus hayan sido LG en dos ocasiones, Samsung en otras dos y HTC, todos ellos miembros fundacionales de la OHA.

Pero Google quería más. En lo más profundo del verano de 2011, Google se hizo con Motorola. "Nada de hardware, son las patentes", dijo la compañía en una nota de prensa. La versión oficial sostenía que el movimiento se dirigía a proteger el ecosistema de Android de conflictos intelectuales como el que sostienen Samsung y Apple. "Es verdad que las patentes han generado incomodidad pero, ¿8.000 millones de euros solo para proteger Android, que es un sistema gratuito? Esto no nos lo creímos nadie en el sector, pero tampoco se ha dado un paso adelante con otra propuesta seria en dos años y medio", comenta un alto cargo de un fabricante en España.

Cuando Google reconoció, este mismo verano, que estaban interesados "de alguna forma" en entrar en el hardware, ya había lanzado al mercado cuatro smartphones, dos tabletas y al menos seis modelos de sus portátiles Chromebook. Unas cifras que fabricantes con declarado interés en el negocio no han sido capaces de igualar. Gracias a la política de partners (hay quien la llama "comprar el silencio con migajas"), el pánico tardó en cundir. Hizo un conato de irrupción con la salida del Moto X y se ha desatado finalmente cuando ha visto la luz el Moto G. Un premium y un gama media, respectivamente, fuertes en especificaciones y flacos en precio, marca de la casa. El infierno de los fabricantes.

GOOGLE, EL FABRICANTE

No está claro qué ha hecho cambiar a Google de estrategia con respecto a Android. Existen dos versiones. La más malévola considera que Brin y Page siempre han querido entrar en el hardware, y que los fabricantes les han servido de banco de pruebas para su sistema operativo. Según esta versión, estaríamos solo ante el comienzo de un desembarco de grandes proporciones planificado desde el comienzo.

¿8.000 millones de euros solo para proteger Android, que es un sistema gratuito?
Otros creen que Google realmente no tuvo interés en fabricar dispositivos en tanto que Android le fuese rentable. Sin embargo, Google Play se ha mostrado débil en ingresos frente a su rival Apple Store, tanto para Google como para los desarrolladores. En la comparación, el usuario de iOS gasta cinco veces más que el de Android, y sus desarrolladores reciben 500 dólares menos por app a la venta. En cuanto al efecto de la publicidad, más de lo mismo. Así las cosas, Google se habría encontrado en una disyuntiva para rentabilizar Android: cerrarlo o producir hardware para él.

Sea como fuere, Android es ahora una bomba en manos de los fabricantes. "Quien más, quien menos, sabía que en este viaje íbamos a lomos de un tiburón. El bicho ya nos ha dado dos o tres mordiscos y estamos mirando todos cómo bajarnos sin hundirnos. No obstante, he de decir que Google tiene todo el derecho a fabricar lo que le dé la gana y, por otro lado, que va a haber muchos fabricantes que van, o vamos, a dormir igual de tranquilos", explica otro representante de un fabricante en nuestro país.

Los sentimientos encontrados alcanzan todo el sector. Un ejemplo: el lanzamiento del Moto G, un rompeprecios capaz de aniquilar la gama media del más pintado, podría hacer trizas los balances de Samsung, que dispone de una infinidad de terminales en ese segmento. ¿Es la principal candidata para represaliar al androide verde? Por posición de mercado es la más adecuada, pero quizá no tanto por lo demás, si consideramos que el 95% del beneficio derivado de Android acaba en sus arcas (en realidad más de un 97% se queda en Seúl, pues LG se lleva un 2,6%). Entre las demás grandes, intercambio de miradas y silencio: Sony no se plantea un movimiento por aquello de salir bien en la foto y HTC, LG o las chinas, simplemente, no tienen envergadura para liderar una revolución.

CARTAS MARCADAS

Pero, ¿cómo jugar contra quien tiene las cartas marcadas? Google dispone de algunas ventajas sobre sus competidores. En primer término puede permitirse vender con un escaso margen de beneficio el hardware porque sus ingresos están diversificados; lo que gana con el aparato puede compensarlo con el gasto en su tienda online.

Además, sus dispositivos se actualizan antes que los demás, que demoran meses en pulir sus capas de personalización. Ojo, no es un argumento baladí si se piensa en términos de vida útil de un móvil: LG necesita hasta 11 meses para actualizar, y la media es superior a seis meses . Esto es, si un fabricante se toma casi un año en implementar las nuevas versiones de Android, sus clientes pasan más tiempo desactualizados que al contrario. Y todo esto, dando por buena la versión de que Google y Motorola funcionan de modo autónomo, sin sacar provecho de las potenciales sinergias. Si no, apaga y vámonos.

Las ventajas del hardware se suman a las que ya disponía por colocar el software. Con un 75% del mercado a buen recaudo, la estandarización de Android es crucial para el futuro del software de Google. Gmail ha barrido a los todopoderosos Hotmail y Yahoo!, los mapas son una referencia absoluta y Chrome se ha situado como el navegador por defecto en tiempo récord.

Sin olvidar lo que le contamos a su nube: tener información de 7 de cada 10 usuarios de smartphone en el mundo da para confeccionar sin lugar a dudas, el más colosal estudio de mercado jamás visto. "Esos datos fidelizan: el usuario tiene sus datos en Gmail y cambia de móvil Android como de camisa. Ahora ve y dile que se ponga a exportar contactos para pasarse a Windows Phone, ya verás lo que te dice", sentencia otra fuente consultada.

ESCASAS ALTERNATIVAS

En las conversaciones del sector es habitual recurrir a la fábula del escorpión y la rana, o del tiburón y el humano, para explicar la situación. Saben que tienen que saltar y buscan alternativas, pero ninguna se destaca sobre la mediocridad reinante. Windows Phone sería la opción más factible, por respaldo y características, aunque tiene tintes de ser un distinto escorpión para un mismo picotazo. Esto, y que cada licencia cuesta entre 18 y 24 euros echan para atrás a muchos. Samsung, HTC y LG hacen sus pinitos, tímidamente, con Windows Phone, si bien no terminan de aceptar la mano que les ha tendido Microsoft.

Al fondo suenan Firefox OS y Tizen como a ciencia-ficción: "Los fabricantes hemos visto muchos intentos de sistema operativo móvil quedarse en nada como para creernos nada que no tenga una empresa fuerte detrás. Los que mencionas, Tizen y Firefox, tienen buena pinta, pero The Linux Foundation y Mozilla, con todos mis respetos, no son Google y Microsoft, por muy abierto que sea el código. ¿A Firefox no le apoyaba Telefónica? ¿Dónde están? Yo no les veo poner la mano en el fuego. Es un salto enorme y ahora no hay garantías", indican desde la planta noble de una compañía en Madrid.

Tizen y Firefox tienen buena pinta, pero The Linux Foundation y Mozilla, con todos mis respetos, no son Google y Microsoft, por muy abierto que sea el código
Hay una última alternativa: la huida hacia adentro. Consiste en aprovechar la licencia abierta de Android y evolucionarlo a expensas de Google. Es la senda que ha abierto Amazon con Fire OS, que aprovecha el corazón del androide y prescinde de todos los servicios de Google en favor de los propios. Considerado técnicamente un fork o bifurcación de software, Amazon asume en solitario la innovación del sistema. Por contra, ningún miembro de la OHA puede, por contrato, fabricar para un fork de Android.

Una solución intermedia la encontramos en las capas de personalización del fabricante, una victoria pírrica sobre la gran G, a la sazón. Le cambian el aspecto y algunas funcionalidades a Android con el fin de potenciar la marca, pero generan recelo en usuarios de alto nivel, que las culpan de retrasar las distribuciones de Android y de recargar el procesador sin sentido. Respecto a su futuro tampoco hay unanimidad. Algunos analistas sostienen que los fabricantes podrían estar enfrascados en desarrollos propios, y que la capa de personalización ejercería de puente, al menos visual, entre Android y la versión definitiva de sus sistemas.

Otros, como el portal especializado Alt1040, apuntan la desaparición de las capas de personalización para neutralizar la ventaja de la que gozan Motorola, los Nexus y los pujantes Google Edition. Si la primera hipótesis peca de conspiranoica, ésta lo hace de realista: ¿los fabricantes asumiendo que no controlan el software de sus teléfonos? No viviremos para verlo.

En resumidas cuentas, los fabricantes tienen la obligación de encontrarle un valor añadido a su software antes de que Google cierre la pinza. Se enfrentan, si no, a un escenario de competencia imposible.  Este año tiene que haber movimiento de tropas, estén atentos.

lunes, 6 de enero de 2014

11M

¡¡¡¡¡¡¡¡BOMBAZO INFORMATIVO!!!!!!!!


Pedro J Ramírez, director de El Mundo, ha conseguido por fin reunir todas las pruebas que involucran  a Marruecos, a ETA y al PSOE en los atentados del 11M.

...Al parecer todo sucedió así:

Marruecos quería atentar contra el gobierno de Aznar y como aperitivo comenzó tratando de arrebatarle a España el islote de Perejil. Con buen criterio, Aznar llamó a Bush y con el apoyo logístico de los norteamericanos la invasión quedó frustrada. Entonces los marroquíes, malhumorados por el ridículo que habían hecho, se pusieron en contacto con ETA para planificar el 11M.

El PSOE estaba al corriente de todo a través de los contactos que tiene con la banda terrorista, puesto que siempre han estado negociando con ETA: antes y después de la elecciones del 14-M-2004.

El atentado se llevaría a cabo el día 11 de marzo de 2004 para poder disfrazarlo de castigo islamita a Aznar y que así el PSOE ganase las elecciones, que era lo que más le interesaba a ETA.

Lo que el PSOE jamás imaginó fue la magnitud que iba a tener el atentado en el que murieron tantos inocentes.

Pedrojota dispone incluso de una grabación en la que se escucha claramente a Pepiño Blanco diciéndole a Rubalcaba:

"ya está todo listo, Alfredo... todo el mundo se ha tragado lo de los islamistas...¡¡hemos ganado las elecciones!!''.

A raíz de esta información y de las numerosas pruebas que posee, Pedrojota está siendo amenazado incluso por el propio Zapatero, pero él dice que no tiene miedo, que a él le pueden matar pero que lo que nunca podrán es matar su periódico.

El diario EL MUNDO cuenta con un equipo de más de 1.000 personas investigando el 11M, en el que hay incluso Guardias Civiles, Agentes del CNI, Policías Nacionales, Jueces, Investigadores privados, etc.

Rodríguez Ibarra le escribió una carta a Pedrojota diciéndole que si es verdad que todo esto sucedió así, él exigirá la disolución del PSOE. También le pidió a Pedrojota que no publicara la carta. Y esa es la única y verdadera razón por la que Rodríguez Ibarra ya no se presentó a la Junta de Extremadura en las aquellas elecciones.

El plan de Pedrojota  tal y como ha manifestado en la radio, es ir sacándolo todo a la luz poco a poco y justo antes de las próximas elecciones para darle la puntilla final al PSOE.

Recordad aquellas palabras del gran periodista Luis del Pino:

"Todo esto que está saliendo no es nada comparado con lo que va a salir en los próximos meses....."

Ya veremos lo que opinan los españoles cuando quede demostrado que el PSOE conocía que se iban a cometer los atentados del 11-M y por fin se desenmascaren estos sinvergüenzas.

(Francisco José Paredes García).

Universidad en España

Alejandro Muñoz-Alonso (Catedrático de la Complutense)

Llevo medio siglo cumplido como profesor y catedrático de Universidad. En la pública y en la privada. Por mis aulas han pasado algunos miles de alumnos de todo tipo: algunos muy buenos, muchos buenos, demasiados malos y una excesiva minoría de muy malos. Algunos procedían de las clases más acomodadas de la sociedad, pero la inmensa mayoría venían de la amplia y baqueteada clase media, incluidos sus más humildes sectores. He tenido como alumnos a futuros ministros de la izquierda y de la derecha, futuros grandes empresarios, abogados, escritores, directores de periódico. Algunos de ellos han merecido después una bien ganada notoriedad. Un completo mosaico, en suma, de la heterogénea sociedad española.
He mantenido con muchos de ellos una relación perdurable y muchos me han mostrado su confianza para contarme sus problemas, profesionales o incluso personales. En estos tiempos y en tantos casos esas confidencias versaban, muy a menudo, en torno al paro, esa tragedia que ha atenazado a tantos y les ha mantenido en un insoportable dique seco.
En ningún caso —y lo escribo con la máxima rotundidad- en ningún caso, repito, me he encontrado con algún alumno que no haya podido estudiar o que haya tenido que abandonar sus estudios por razones económicas. En España, y desde hace muchos años, quien haya querido cursar estudios universitarios y haya estado capacitado para ello ha podido entrar en la Universidad.
Lo que sí recuerdo muy bien es a alumnos que hace algunos años me iban a ver para preguntarme si en vez del 6 o 6’5 con que les había calificado, no podía subirle la nota a un 7… porque si no, perdía la beca. Porque las becas había que ganárselas y nadie entendía que pudiera merecerlas un 5 pelado, en tantos casos muestra de pura misericordia. Sobre todo en estos tiempos en que ha bajado tanto el nivel de exigencia de modo que —los profesores lo sabemos- muchos de los 5 de ahora muy posiblemente habrían sido suspensos con los baremos de otrora.
La universitaria, no forma parte de la enseñanza obligatoria y exigible. Es un plus que debe conseguirse sobre la base de la vocación, de la capacidad y del esfuerzo. En mis tiempos universitarios leíamos Misión de la Universidad de Ortega y Gasset y otros libros del mismo estilo y teníamos conciencia de que acceder a la Universidad imponía una responsabilidad a la que había que hacer frente con la búsqueda de la excelencia y preparándose lo mejor posible para, una vez obtenida la licenciatura o el doctorado, servir a la sociedad con el máximo de eficacia y dedicación. La Universidad no era para cualquiera sino para el que mostraba voluntad y se imponía la exigencia del estudio.
Pero todo aquello se ha venido abajo por un mal entendido sentido de la “democratización” de la Universidad, olvidando que el saber y en el conocimiento no progresan si se aplican los criterios del voto y de las mayorías, válidos para tomar decisiones políticas. Lo he hablado con muchos colegas y todos coinciden: La media de los alumnos que acceden a la Universidad va de mal en peor por el desastre y el abandono de la enseñanza secundaria.
Cada día ignoran más cosas. Alumnos de los últimos cursos de la carrera no saben situar en el mapa a Ucrania, creen que Kazajstán en un pequeña república (2.7000.000 Kms. cuadrados), no saben quién es Baltasar Gracián o ignoran el siglo en que vivió y reinó Felipe II. La cotidiana lista de anécdotas sería interminable. Lo que sucede es que en cada curso hay una minoría excelente, aunque muy reducida, que lee libros (la inmensa mayoría no lo hace), ha podido viajar, sabe inglés u otro idioma y, sobre todo, practica el estudio, aquello de “hincar los codos” que nos decían hace décadas. Esa ínfima minoría es la que justificaría esa solemne estupidez, que tantos repiten, según la cual la presente generación joven es la mejor preparada de la historia de España. Pero debe quedar claro que los culpables no son los jóvenes, que no son más que las víctimas de un sistema que, sencillamente, les ha estafado.
Las leyes socialistas —hasta ahora no ha habido otras- han sido nefastas y han hecho creer a los jóvenes que tener un título es “un derecho” que, más o menos, hay que regalárselo. Pasar una asignatura sin ver un solo libro, ni de texto ni de consulta, con sólo unos apuntes mal tomados que circulan como “los del profesor” es una práctica habitual. Y no les pidas un trabajo porque recurrirán a Internet y lo entregarán sin saber de qué va la cosa. Y puestos a “ampliar derechos”, eso que gustaba tanto a Zapatero, también se impuso el “derecho” de pasar de curso con un montón de asignaturas del anterior, en un insigne homenaje a la vagancia y a la desidia, que ha sido política oficial hasta hace poco. Todo ello, por mor de la igualdad y de una mal entendida democracia. Además no hay que traumatizar a ningún alumno con esa cosa tan fea que es un suspenso.
La guerra al elitismo, propia de la izquierda, ha sido en realidad una guerra a la excelencia. Y nos ha conducido a una mediocridad aterradora. Así nos ha ido y así nos hemos quedado.
Y no hablemos de la enseñanza nacionalista porque ahí la estafa alcanza niveles de escándalo. He visto libros de historia de Cataluña donde no aparecen los Reyes Católicos y en los que no hay ni una página que no tenga su correspondiente dosis de patrañas, incompatibles con los mínimos exigibles, tanto desde el punto de vista educativo como desde el histórico y, sobre todo, desde el ético.
Lo que no logro entender es la actitud de los rectores —no sé si todos o sólo algunos- con su posición ante la cuestión de la becas y, en general, ante el propósito del ministro Wert de reformar el sistema, al menos en los aspectos más inquietantes. ¿Es que queda alguien todavía que crea que el sistema educativo español no exige perentoriamente una reforma a fondo? Ni una sola de las universidades españolas está entre las primeras doscientas del mundo. ¿No es bochornoso? ¿No sería mejor que esos rectores se preocuparan más por aumentar la calidad de nuestra enseñanza universitaria en vez de dar la lata con la nota exigible para las becas? ¿De qué están orgullosos?
Hay que decirlo de una vez. En España sobran universidades y sobran universitarios, alumnos y profesores. En oposiciones a profesor o en tesis doctorales he visto bibliografías donde no aparece ni un solo libro en inglés o en otro idioma extranjero. Pero en ciertas universidades, sí he visto trabajos en la lengua co-oficial… ¡Gran afán de divulgar el saber! Seguro que en Harvard o en Oxford se despepitan por traducir esas notables aportaciones. En Holanda o en los países escandinavos todos, o casi todos, los trabajos universitarios se hacen en inglés. Y como me han dicho muchos colegas de por allí, sus lenguas nacionales son puramente domésticas.
Hace años unos diputados franceses, con los que visitaba un excelente centro de investigación en Barcelona, se sorprendían de que todo, carteles y publicaciones, estaba en catalán… “¿Es que es sólo para ellos?”, preguntaban.
En general y de nuevo, la cantidad se ha impuesto sobre la calidad, los estrictamente “nacional” sobre la universalidad, que es la razón de ser de la Universidad. Y, lógicamente, los resultados han sido deletéreos. La falsa democratización no es más que una brutal masificación que ha degradado a la institución universitaria y ha convertido los títulos en papeles inútiles, de los que las empresas ya ni se fían a la hora de contratar. Y eso que ahora ya a nadie se le ocurre decir que las universidades sean el alma máter, el templo del saber o algo por el estilo. Ahora se las concibe casi exclusivamente como escuelas de preparación profesional. Pero ni por esas.
Aunque hay en todo ello, seguramente, un fondo de verdad, porque muchos de los alumnos universitarios deberían estar en una digna formación profesional, que en España nunca ha existido de verdad, en buena medida por el mercadeo ideológico de los sindicatos y, a veces, también de las patronales. La idea, desde luego, ha cuajado y los alumnos la han interiorizado y si les pides que lean a Tocqueville (casi ninguno lo sabe escribir bien), siempre habrá algún listo que pregunte: “¿Pero eso me va servir para encontrar trabajo?”. A lo mejor era un becario al que sólo le había hecho falta un 5 para conseguir su “derecho a beca”.

Putin no es el único que piensa así...

La familia Putin es de origen italiano
El 4 de agosto de 2013 el líder ruso, Vladimir Putin, se dirigió al parlamento de su país con este discurso acerca de las tensiones con las minorías étnicas:

“¡En Rusia vivid como rusos! Cualquier minoría, de cualquier parte, que quiera vivir en Rusia, trabajar y comer en Rusia, debe hablar ruso y debe respetar las leyes rusas. Si ellos prefieren la Ley Sharia y vivir una vida de musulmanes les aconsejamos que se vayan a aquellos lugares donde esa sea la ley del Estado.

Rusia no necesita minorías musulmanas, esas minorías necesitan a Rusia y no les garantizamos privilegios especiales ni tratamos de cambiar nuestras leyes adaptándolas a sus deseos. No importa lo alto que exclamen “discriminación”, no toleraremos faltas de respeto hacia nuestra cultura rusa.

Debemos aprender mucho de los suicidios de América, Inglaterra, Holanda y Francia si queremos sobrevivir como nación. Los musulmanes están venciendo en esos países y no lo lograrán en Rusia. Las tradiciones y costumbres rusas no son compatibles con la falta de cultura y formas primitivas de la Ley Sharia y los musulmanes. Cuando este honorable cuerpo legislativo piense crear nuevas leyes, deberá tener en mente primero el interés nacional ruso, observando que las minorías musulmanas no son rusas.”

Los miembros del Parlamento Ruso puestos en pie ovacionaron a Putin durante cinco minutos.

¡Es muy triste que un comunista tenga más sentido del problema que nuestros políticos!