Doctor arquitecto, autor de numerosos títulos técnicos y catálogos, así como de proyectos de edificación. Colaborador de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía y articulista en revistas técnicas y culturales. Ha escrito sobre historia, antropología, crónicas de arquitecto, poesía, filosofía y novelas históricas, con más de cuarenta libros publicados en papel y formato digital. Ganador de varios premios literarios de prestigio.
viernes, 14 de marzo de 2014
¡Sin publicidad!
jueves, 6 de febrero de 2014
Tecnología semántica
jueves, 16 de enero de 2014
Torrents
miércoles, 8 de enero de 2014
Android, una bomba a punto de estallar.
Básicamente hablamos de un contrato no escrito entre Google y los fabricantes en el que uno se compromete a traer el software y los otros, los cacharritos. En aquel momento tenía sentido: Google asumía los riesgos de un desarrollo sin cimientos a cambio de colocar sus servicios en una mayoría de dispositivos. Los fabricantes, por su parte, obtenían gratis un sistema operativo -y sus actualizaciones- que podían modificar a su antojo. Un win-win en toda regla con solo un requisito: que Google no se pasase al hardware.
Incluso se creó una gama, los Nexus, para que los de Mountain View experimentasen de la mano de los fabricantes. Y resulta curioso que los agraciados con un Nexus hayan sido LG en dos ocasiones, Samsung en otras dos y HTC, todos ellos miembros fundacionales de la OHA.
Pero Google quería más. En lo más profundo del verano de 2011, Google se hizo con Motorola. "Nada de hardware, son las patentes", dijo la compañía en una nota de prensa. La versión oficial sostenía que el movimiento se dirigía a proteger el ecosistema de Android de conflictos intelectuales como el que sostienen Samsung y Apple. "Es verdad que las patentes han generado incomodidad pero, ¿8.000 millones de euros solo para proteger Android, que es un sistema gratuito? Esto no nos lo creímos nadie en el sector, pero tampoco se ha dado un paso adelante con otra propuesta seria en dos años y medio", comenta un alto cargo de un fabricante en España.
Cuando Google reconoció, este mismo verano, que estaban interesados "de alguna forma" en entrar en el hardware, ya había lanzado al mercado cuatro smartphones, dos tabletas y al menos seis modelos de sus portátiles Chromebook. Unas cifras que fabricantes con declarado interés en el negocio no han sido capaces de igualar. Gracias a la política de partners (hay quien la llama "comprar el silencio con migajas"), el pánico tardó en cundir. Hizo un conato de irrupción con la salida del Moto X y se ha desatado finalmente cuando ha visto la luz el Moto G. Un premium y un gama media, respectivamente, fuertes en especificaciones y flacos en precio, marca de la casa. El infierno de los fabricantes.
No está claro qué ha hecho cambiar a Google de estrategia con respecto a Android. Existen dos versiones. La más malévola considera que Brin y Page siempre han querido entrar en el hardware, y que los fabricantes les han servido de banco de pruebas para su sistema operativo. Según esta versión, estaríamos solo ante el comienzo de un desembarco de grandes proporciones planificado desde el comienzo.
¿8.000 millones de euros solo para proteger Android, que es un sistema gratuito?
Otros creen que Google realmente no tuvo interés en fabricar dispositivos en tanto que Android le fuese rentable. Sin embargo, Google Play se ha mostrado débil en ingresos frente a su rival Apple Store, tanto para Google como para los desarrolladores. En la comparación, el usuario de iOS gasta cinco veces más que el de Android, y sus desarrolladores reciben 500 dólares menos por app a la venta. En cuanto al efecto de la publicidad, más de lo mismo. Así las cosas, Google se habría encontrado en una disyuntiva para rentabilizar Android: cerrarlo o producir hardware para él.
Sea como fuere, Android es ahora una bomba en manos de los fabricantes. "Quien más, quien menos, sabía que en este viaje íbamos a lomos de un tiburón. El bicho ya nos ha dado dos o tres mordiscos y estamos mirando todos cómo bajarnos sin hundirnos. No obstante, he de decir que Google tiene todo el derecho a fabricar lo que le dé la gana y, por otro lado, que va a haber muchos fabricantes que van, o vamos, a dormir igual de tranquilos", explica otro representante de un fabricante en nuestro país.
Los sentimientos encontrados alcanzan todo el sector. Un ejemplo: el lanzamiento del Moto G, un rompeprecios capaz de aniquilar la gama media del más pintado, podría hacer trizas los balances de Samsung, que dispone de una infinidad de terminales en ese segmento. ¿Es la principal candidata para represaliar al androide verde? Por posición de mercado es la más adecuada, pero quizá no tanto por lo demás, si consideramos que el 95% del beneficio derivado de Android acaba en sus arcas (en realidad más de un 97% se queda en Seúl, pues LG se lleva un 2,6%). Entre las demás grandes, intercambio de miradas y silencio: Sony no se plantea un movimiento por aquello de salir bien en la foto y HTC, LG o las chinas, simplemente, no tienen envergadura para liderar una revolución.
Además, sus dispositivos se actualizan antes que los demás, que demoran meses en pulir sus capas de personalización. Ojo, no es un argumento baladí si se piensa en términos de vida útil de un móvil: LG necesita hasta 11 meses para actualizar, y la media es superior a seis meses . Esto es, si un fabricante se toma casi un año en implementar las nuevas versiones de Android, sus clientes pasan más tiempo desactualizados que al contrario. Y todo esto, dando por buena la versión de que Google y Motorola funcionan de modo autónomo, sin sacar provecho de las potenciales sinergias. Si no, apaga y vámonos.
Las ventajas del hardware se suman a las que ya disponía por colocar el software. Con un 75% del mercado a buen recaudo, la estandarización de Android es crucial para el futuro del software de Google. Gmail ha barrido a los todopoderosos Hotmail y Yahoo!, los mapas son una referencia absoluta y Chrome se ha situado como el navegador por defecto en tiempo récord.
Sin olvidar lo que le contamos a su nube: tener información de 7 de cada 10 usuarios de smartphone en el mundo da para confeccionar sin lugar a dudas, el más colosal estudio de mercado jamás visto. "Esos datos fidelizan: el usuario tiene sus datos en Gmail y cambia de móvil Android como de camisa. Ahora ve y dile que se ponga a exportar contactos para pasarse a Windows Phone, ya verás lo que te dice", sentencia otra fuente consultada.
En las conversaciones del sector es habitual recurrir a la fábula del escorpión y la rana, o del tiburón y el humano, para explicar la situación. Saben que tienen que saltar y buscan alternativas, pero ninguna se destaca sobre la mediocridad reinante. Windows Phone sería la opción más factible, por respaldo y características, aunque tiene tintes de ser un distinto escorpión para un mismo picotazo. Esto, y que cada licencia cuesta entre 18 y 24 euros echan para atrás a muchos. Samsung, HTC y LG hacen sus pinitos, tímidamente, con Windows Phone, si bien no terminan de aceptar la mano que les ha tendido Microsoft.
Al fondo suenan Firefox OS y Tizen como a ciencia-ficción: "Los fabricantes hemos visto muchos intentos de sistema operativo móvil quedarse en nada como para creernos nada que no tenga una empresa fuerte detrás. Los que mencionas, Tizen y Firefox, tienen buena pinta, pero The Linux Foundation y Mozilla, con todos mis respetos, no son Google y Microsoft, por muy abierto que sea el código. ¿A Firefox no le apoyaba Telefónica? ¿Dónde están? Yo no les veo poner la mano en el fuego. Es un salto enorme y ahora no hay garantías", indican desde la planta noble de una compañía en Madrid.
Tizen y Firefox tienen buena pinta, pero The Linux Foundation y Mozilla, con todos mis respetos, no son Google y Microsoft, por muy abierto que sea el código
Hay una última alternativa: la huida hacia adentro. Consiste en aprovechar la licencia abierta de Android y evolucionarlo a expensas de Google. Es la senda que ha abierto Amazon con Fire OS, que aprovecha el corazón del androide y prescinde de todos los servicios de Google en favor de los propios. Considerado técnicamente un fork o bifurcación de software, Amazon asume en solitario la innovación del sistema. Por contra, ningún miembro de la OHA puede, por contrato, fabricar para un fork de Android.
Una solución intermedia la encontramos en las capas de personalización del fabricante, una victoria pírrica sobre la gran G, a la sazón. Le cambian el aspecto y algunas funcionalidades a Android con el fin de potenciar la marca, pero generan recelo en usuarios de alto nivel, que las culpan de retrasar las distribuciones de Android y de recargar el procesador sin sentido. Respecto a su futuro tampoco hay unanimidad. Algunos analistas sostienen que los fabricantes podrían estar enfrascados en desarrollos propios, y que la capa de personalización ejercería de puente, al menos visual, entre Android y la versión definitiva de sus sistemas.
Otros, como el portal especializado Alt1040, apuntan la desaparición de las capas de personalización para neutralizar la ventaja de la que gozan Motorola, los Nexus y los pujantes Google Edition. Si la primera hipótesis peca de conspiranoica, ésta lo hace de realista: ¿los fabricantes asumiendo que no controlan el software de sus teléfonos? No viviremos para verlo.
En resumidas cuentas, los fabricantes tienen la obligación de encontrarle un valor añadido a su software antes de que Google cierre la pinza. Se enfrentan, si no, a un escenario de competencia imposible. Este año tiene que haber movimiento de tropas, estén atentos.
lunes, 23 de diciembre de 2013
IoPhone para todos...
Os presentamos ioPhone, el nuevo 'iPhone de los pobres'.
Sí, los móviles están por las nubes pero es tal su magnético atractivo que resulta muy difícil evitar su encanto. Y además, se ha convertido en un elemento que sitúa a uno socialmente en cuestión de segundos: si se saca en una reunión o ante los amigos el móvil del bolsillo y éste es un Nokia de los primeros, uno se convierte en un antiguo o un despreocupado de la tecnología ante el resto.
Si lo que sacamos es un smartphone chino de los que se ven las juntas a distancia, entonces tenemos unquiero y no puedo con todas sus consecuencias. Pero si lo que sostenemos en la mano es un smartphonede última generación, subimos a la premier de un solo salto. Es el poder de la imagen de una sociedad esclava del consumismo. Los fabricantes lo saben y en especial Apple, que ha logrado situar su iPhone como móvil que impregna cierto estatus a su propietario. Mencionamos el smartphone de los californianos porque es el principal objetivo de un boyante mercado de los imitadores.
Los iPhone de atrezzo pueden llegar a costar la décima parte del precio de mercado del móvil de los de Cupertino, y visualmente podría llegar a no distinguirlos a distancia. Un primer espada por cuatro perras y tan felices. Y a los compradores de estos móviles no les faltan argumentos: además de contar con elevadas posibilidades de dar el pego, y por otro lado, por lo general son móviles que funcionan bien y no suelen dar problemas.
Los fabricantes, por su parte, nos han metido en un círculo infernal en el que dejan a sus móviles obsoletos en el plazo de un año, o incluso menos. La cara que se le queda a uno después de haber pagado 800 euros por el buque insignia de la casa y ver que a los dos meses salen con un móvil nuevo que deja al suyo obsoleto es todo un poema. Así las cosas, estos burdos imitadores cuentan con una fiel clientela que va cambiando poco a poco de disfraz sin arruinarse en el intento.
‘iPhones’ por cuatro perras
Desde estas líneas hemos visto copias grotescas del iPhone, e incluso uno de ellos llegó a plagiar al iPhone 5 antes de que este se presentara en el mercado en base al material que siempre se filtra con antelación. El brindis al absurdo llegó a lo más alto cuando este fabricante amenazó a Apple con llevarle a los tribunales si su iPhone se comercializaba en China bajo el argumento de que ellos llegaron primero. Tal cual.
Y ahora que mencionamos al gigante asiático, nos hemos acostumbrado a que estas copias de todo a cien lleguen desde alguna de sus múltiples plantas, pero esta semana nos hemos sorprendido con un nuevo caradura que viene con su “qué hay de lo mío”, copiando esta vez al iPhone 5C, ese presunto low cost que en realidad nunca lo fue. Dos cosas nos han sorprendido de este púgil además de su desvergüenza: que llega de Japón, y que ha grabado un vídeo demasiado entrañable como para pasar desapercibido.
Por si el parecido físico no fuera lo suficientemente evidente para recordarnos que es el móvil de Apple su casual fuente de inspiración, la firma japonesa ioSYS ha decidido bautizar su estrella como ioPhone5. Como que no había más nombres. Misma tipografía, diseño calcado y chasis colorido al igual que el móvil de los Tim Cook. Cuesta encontrar diferencias, pero tras un buen rato aguzando la vista por fin vemos una: el logotipo.
Escasas prestaciones por poco más de 100 euros
La firma nipona lo ha dado todo en creatividad en la trasera el móvil, sustituyendo la manzana por el anagrama de la empresa. Por lo demás y en lo tocante al móvil en sí, estamos ante un Android 4.2, con 4 GB de almacenamiento y apenas 512 MB de RAM. Aquí sí se notan las estrecheces de los que entran por la puerta de atrás. GPS, slot para tarjeta microSD, SIM Dual y una cámara de apenas 2 megapíxels completan el despliegue de, este sí, low cost. El ioPhone5 sí puede dar el pego si su portador mantiene una prudente distancia con respecto a sus amigos y trata de ocultar que ha pagado poco más de 100 euros por su súper móvil.
Pero posiblemente no estaríamos hablando de este móvil si no fuera por un detalle que es imposible omitir: el vídeo. Ya se sabe que los lanzamientos de los smartphones suelen ir acompañados de un trabajado vídeo en el que las agencias de publicidad han invertido meses de trabajo que el fabricante ha pagado a tocateja. Claro, ioSYS suponemos que no estará para muchos dispendios así que parece haber optado por quedar con un grupo de amigos para tomarse unas cañas y tras lo cual, grabar una secuencia que no podemos sino describirla como entrañable.
El breve vídeo es rudimentario rozando lo cutre abiertamente, pero posiblemente ese sea uno de sus grandes encantos. ¿Cómo no comprar esa ganga a unos tipos tan simpáticos?
viernes, 15 de noviembre de 2013
La revolución biológica de IBM
martes, 12 de noviembre de 2013
Aplicaciones para listos...
'apps' para ser todo un listillo
Lo de ser un listillo muchos lo llevan en la sangre. Los móviles nos han puesto más fácil eso de acordarse de una fecha o un nombre en plena discusión de bar y no equivocarse. Las apps dan un paso más y nos meten en el bolsillo un buen puñado de herramientas para ser un poco experto en todo. Seleccionamos cinco apps para saber un poco más de alguno de esos temas que seguro que luego caen en alguna conversación con amigos.
Vinipad (Gratis): El vino es un caramelo para hacerse el listillo. Color, bouquet o retrogusto son conceptos que diremos de forma acertada del vino que tenemos delante gracias a esta aplicación que funciona como carta de vinos. Su principal atractivo es el alto nivel de las críticas que recoge, hechas por auténticos sumillers de restaurante. En cierta medida, Vinipad es una app para el mundo profesional de la que nos podemos beneficiar los no iniciados.
Atrappo (Gratis): Es la app para los que quieren saber de apps. Si queréis fardar con las apps de fotos, vídeo, tiempo, juegos o moda más cool e innovadoras y convertiros vosotros en los consejeros de vuestros amigos, Atrappo es vuestra aplicación. Disponible para Android y para iOS, Atrappo ofrece cada día propuestas interesantes y de calidad. Además, te pide que te definas para ofrecerte apps y contenidos que se ajustan a tu forma de vida y gustos.
Wibbtiz (Gratis): Aquí entramos en el terreno de las noticias internacionales con un concepto rompedor. Esta app nos ofrece conocer las noticias publicadas por los medios de nuestro interés pero las ofrece en formato vídeo. Es una pena que por el momento solo podamos contar con medios anglosajones pero sin duda nos servirá para informarnos, entrenar nuestro inglés y conocer nuevos formatos de consumo de noticias. En la actualidad solo está para iOS.
IMDB (Gratis): Si hablamos de saberlo todo en el momento preciso esta basta base de datos sobre cine será nuestro Pepito Grillo en conversaciones cinéfilas. Muy popular en su formato web, su app nos lo pone más a mano a la hora de consultar. Incluye, aparte de su ingente cantidad de datos, información sobre la programación de las salas de cine más cercanas, así como la posibilidad de crearnos nuestra propia lista de deseos. Está disponible para iOS, Android y Windows Phone.
Infobolsa (Gratis): Terminamos con un tema sobre el que últimamente todos opinamos pero es difícil hacerse el listillo. Para los que realmente saben de economía, en concreto de mercados financieros y de la bolsa, o para los que quieren estar al tanto e iniciarse, esta app es una buena herramienta. Infobolsa, que está tanto para Android como para iOS, ofrece una completa información de los mercados internacionales, de la bolsa española y de otros mercados, así como información de los principales índices bursátiles y, cómo no, de la prima de riesgo, entre muchos otros indicadores.
















