Gonzalo Fernández de Córdoba y Aguilar (Montilla, Casa de Aguilar, 1453 – Loja, Granada, 1515) fue un noble, político y militar castellano, duque de Sant'Angelo, Terranova, Andría, Montalto y Sessa, llamado por su excelencia en la guerra el Gran Capitán. Capitán castellano al servicio de los reyes Católicos. Miembro de la nobleza andaluza (perteneciente a la Casa de Aguilar), hijo segundo del noble caballero Pedro Fernández de Aguilar, V señor de Aguilar de la Frontera y de Priego de Córdoba, que murió muy mozo, y de Elvira de Herrera y Enríquez, hija de Pedro Núñez de Herrera, señor de Pedraza y de Blanca Enríquez de Mendoza, quien fue hija de Alonso Enríquez, almirante de Castilla (hijo de Fadrique Alfonso de Castilla) y de Juana de Mendoza «la Ri-cahembra». Gonzalo y su hermano mayor Alfonso Fernández de Córdoba se criaron en Córdoba al cuidado del prudente y discreto caballero Pedro de Cárcamo.
Siendo niño fue incorporado al servicio del príncipe Alfonso, hermano de la luego reina Isabel I de Castilla como paje y, a la muerte de éste, pasó al séquito de la princesa Isabel. La hermana de ambos cordobeses, conocida con el nombre de Leonor de Arellano y Fernández de Córdoba, casaría con Martín Fernández de Córdoba, alcaide de los Donceles. Fiel a la causa isabelina, inició la carrera militar que le correspondía a un segundón de la nobleza en la Guerra de Sucesión Castellana. En la batalla de Albuera, en 1479, contra los portugueses ya aparece su nombre distinguido entre los más notables guerreros en las filas del maestre de la Orden de Santiago, Alonso de Cárdenas. En este tiempo fue designado Voz y Voto Mayor del Cabildo de Córdoba y contrajo matrimonio con su prima Isabel de Montemayor, que moriría pronto al dar por primera vez a luz. Como regalo de boda su hermano le había regalado la alcaldía de Santaella. Allí cayó prisionero de su primo y enemigo Luis Fernández de Córdoba y Montemayor, conde de Cabra, que lo tuvo encerrado en el castillo de Cabra hasta su liberación en 1476 cuando fue liberado por la intercesión de los Reyes Católicos.
Pero fue la larga Guerra de Granada, donde sobresalió como soldado en el asalto de Antequera y en el sitio de Tájara (plaza que también se conoce como castillo de Tajarja o torre de Tájara, situada en el actual pago de las Torres de Huétor-Tájar, Granada ), donde demostró dotes de mando, así como ingenio práctico al idear una máquina de asedio hecha con las puertas de las casas para proteger el avance de las tropas.Pero las acciones que más lo distinguieron fueron las conquistas de Íllora, Montefrío, donde mandó el cuerpo de asalto y fue el primero que subió a la muralla a la vista del enemigo y Loja donde hizo prisionero al monarca nazarí Boabdil que se entregó tras pedir piedad para los vencidos y moradores. Acompañado de Gonzalo Fernández de Córdoba, a quien terminaría considerando su amigo, se presentó ante el rey Fernando y se arrojó a sus pies. En 1486 fue nombrado Alcalde de Íllora con la misión de fomentar las disensiones entre Boadbil, que era apoyado por los Abencerrajes y el Zagal.
En estos años contrajo segundas nupcias con María Manrique de Lara y Espinosa, Dama de la Reina Isabel, del linaje de los duques de Nájera con quien tuvo dos hijas. Su carrera estuvo a punto de cortarse en una escaramuza nocturna delante de Granada que tuvo lugar antes de la conclusión de la guerra; porque habiendo caído de su caballo en medio de la refriega hubiese perecido de no ser por un leal servidor de la familia que montándole en su caballo entregó su vida por la de su señor. Espía y negociador, se hizo cargo de las últimas negociaciones con el monarca nazarí Boabdil para la rendi-ción de la ciudad a principios de 1492. En recompensa por sus destacados servicios, recibió una encomienda de la Orden de Santiago, el señorío de Órgiva, provincia de Granada, y determinadas rentas sobre la producción de la seda granadina, lo cual contri-buyó a engrandecer su fortuna.
En 1494 fallece el rey Fernando I de Nápoles, hijo de Alfonso V de Aragón, y es proclamado rey su hijo Alfonso II de Nápoles. Carlos VIII de Francia decide que, para reconquistar los Santos Lugares (objetivo principal de muchos reyes coetáneos), debía conquistar los territorios de Italia. Para cubrirse las espaldas, firmó con el rey Fernando un tratado secreto, que, en las cláusulas difundidas, era una alianza contra los turcos, pero, en secreto, fue una alianza de amistad. Es decir, España no se interpondría a Francia en sus guerras salvo contra el Papa, lo mismo que haría Francia. Pero cuando Fernando descubrió las intenciones de Carlos VIII, actuó hábilmente, considerando a Nápoles un territorio infeudado al Papa, y por lo tanto, de su incumbencia. Fernando II de Aragón inicia una ofensiva diplomá-tica para ayudar a su pariente, consiguiendo la aprobación del Papa de Roma y de Florencia y la neutralidad de Venecia.
En 1495 se convoca a los puertos del Cantábrico y de Galicia para que aporten naves que debían concentrarse en Cartagena y Alicante, y ponerse a las órdenes de Galcerán de Requesens i Gian Galeazzo de Soler, conde de Trivento y general de las galeras de Sicilia. Se reúnen sesenta naves y veinte leños, y embarcan 6000 soldados de a pie y 700 jinetes. Gonzalo Fernández de Córdoba se pone al frente de la expedición. Salen a la mar con mal tiempo, y el convoy se divide en dos. El grupo de vanguardia, el de Requesens, llega a Sicilia, donde espera en Mesina la llegada de los transportes con las tropas, que llegan el 24 de mayo. Pasa la flota a Calabria, ocupando Regio de Calabria y los pueblos circundantes. El rey de Nápoles, Alfonso, es derrotado en Seminara. Mientras Fernández de Córdoba maniobra con gran habilidad y tiene varios éxitos, entre los que se incluyen la larga marcha a Atella que le permitió llegar oportunamente a combatir, Requesens se presenta con sus galeras frente a la ciudad de Nápoles. El duque de Montpensier, lugarteniente de Carlos VIII, decide salir de las murallas de la ciudad para evitar el desembarco, y el pueblo de Nápoles, al ver salir a las tropas francesas, se subleva, teniendo que refugiarse los pocos franceses que quedaban en los castillos Nuevo y del Huevo. Aparece una flota francesa con 2.000 hombres de refuerzo, pero decide no enfrentarse a Requesens y desembarca a su gente en Liorna. Montpensier se ve obligado a retirarse hacia Salerno, y Nápoles cae en poder de los españoles. Fallece el rey Fernando I II de Nápoles (1496) y le sucede su tío Don Fadrique.
Quedan en manos francesas Gaeta y Tarento. Requesens organiza dos escuadras, una con cuatro carracas y cinco naos que bloquea Gaeta, y otra con cuatro naos, una carabela y dos galeras para guardar la costa e interceptar socorros a los franceses. Esta última apresó una nave genovesa con 300 soldados y cargamento de harina. Los venecianos cooperaban vigilando los puertos de Génova y Provenza. En las filas francesas se declara la peste, de la que fallece Montpensier con muchos de sus soldados. Gaeta se ve obligada a capitular, pudiendo llevarse los franceses todas sus pertenencias. Embarcan hacia Francia, pero un furioso temporal hunde sus naves. Una vez asegurado el reino de Nápoles para Don Fadrique, reúne a sus tropas con intención de disolverlas, pero el Papa le pide que le ayude. Un tal Rogelio Guerra, corsario vizcaíno, se había apoderado de Ostia y su castillo bajo bandera francesa, cerrando el Tíber y sometiendo a contribución a Roma. Durante cinco días las baterías españolas martillearon las fortificaciones hasta abrir brechas en las murallas. Ostia fue tomado al asalto y Guerra y sus secuaces se entregaron como prisioneros sin ofrecer resistencia. Pocos días después el Gran Capitán era aclamado en Roma. Al recibir al general español, Alejandro VI se atrevió a acusar a los Reyes Católicos de hallarse mal dispuestos con él; pero Gonzalo replicó enumerando los grandes servicios que a la causa de la Iglesia habían prestado los reyes y tachó al Pontífice de ingrato y le aconsejó en tono brusco que reformara su vida y costumbres pues las que llevaba causaban gran escándalo en la cristiandad. A pesar de esta reprimenda Alejandro VI concede a Fernández de Córdoba la Rosa de Oro.
Después de tres años de campaña, en 1498 regresan a España las tropas españolas, dejando el reino de Nápoles en manos de Don Fadrique. En esta campaña Gonzalo Fernández de Córdoba gana su sobrenombre de El Gran Capitán y el título de duque de Sant’Angelo. Fernando II de Aragón y Luis XII de Francia firman en 1500 un tratado reservado (el Tratado de Chambord-Granada) repartiéndose el reino de Nápoles, adjudicando al francés las provincias de Labor y los Abruzos, con los títulos de rey de Nápoles y de Jerusalén y el español el resto, con el título de duque de Apulia y de Calabria. Coincide el acuerdo reservado con una petición de ayuda de Venecia, cuya plaza de Modón, en el Peloponeso (Grecia), está siendo atacada por los turcos. Por parte española se prepara en Málaga una armada de 60 velas que transporta 8000 hombres de infantería y caballería, que manda Gonzalo Fernández de Córdoba como capitán general de mar y tierra. Llegan las naves a Mesina, después de una penosa travesía, pues llegó a escasear el agua, muriendo algunos hombres y muchos caballos. En Mesina se unen a la expedición unos 2000 soldados españoles que se habían quedado en Italia en la expedición anterior, y varias naves vizcaínas, entre las que es de suponer que estaba la de Pedro Navarro. El 27 de septiembre se hacen a la mar, llegando el 2 de octubre a tiempo para socorrer Candía. Se une a la expedición la flota veneciana y dos carracas francesas con 800 hombres. Acuerdan tomar Cefalonia, comenzando el asedio a la isla el 8 de noviembre y terminando el 24 de diciembre con la conquista de la fortaleza de San Jorge. Vuelven a Sicilia con muchas penalidades y algunos motines debido a la escasez. En 1501 el Papa hace público el acuerdo secreto entre Francia y España, y los franceses ocupan su parte con 20.000 hombres, encontrando resistencia sólo en Capua. El rey de España ordena al Gran Capitán ocupar su parte, pero en Tarento encuentra resistencia a su avance. La plaza está bien fortificada y defendida, por lo que se establece el sitio terrestre y el bloqueo naval, apresando Juan de Lezcano una nave con artillería y municiones para la plaza. Ante la imposibilidad de hacerlo por mar, debido a las fuertes defensas, se pasan por tierra 20 carabelas a la bahía interior de Tarento, y se ataca a la plaza por donde no tenía defensas.
Así, en 1502, Tarento se rinde al Gran Capitán, con lo que españoles y franceses han ocu-pado cada uno su parte del reino de Nápoles. Desde el principio se produjeron roces entre españoles y franceses por el reparto de Nápoles, que desembocaron en la reapertura de las hostilidades. La superioridad numérica francesa obligó a Gonzalo Fernández de Córdoba a utilizar su genio como estratega, concentrándose en la defensa de plazas fuertes a la espera de refuerzos. A finales de 1502 los españoles se atrincheran en Barletta, en la costa adriáti-ca. El Gran Capitán rehúsa la batalla campal, pese al descontento de sus soldados, pero organiza una defensa activa (hostiga al enemigo y ataca sus líneas de comunicación). Durante el asedio francés a Barletta tiene lugar el torneo caballeresco conocido como Desafío de Barletta. Cuando llegan refuerzos y comprueba que los franceses han cometido el error de dispersarse da la orden de abandonar Barletta y pasa a la ofensiva, toma la ciudad de Ruvo di Benisichi y logrando la victoria en la batalla de Ceriñola, en la que aplasta las tropas del Generalísimo francés, Luis de Armagnac, duque de Nemours y en pocos minutos 3000 cadáveres sui-zos y franceses quedan tendidos en el campo de batalla. Esta victoria coincide con la del ejército español que se encuentra al mando de Fernando de Andrade, contra las tropas francesas de Bérault Stuart d'Aubigny en la batalla de Seminara. La guerra no estaba aún terminada y poco después Gonzalo Fernández de Cór-doba tomó la fortaleza de Castel Nuovo y Castel dell'Ovo. El resto de tropas francesas marcha a Gaeta en espera del envío de re-fuerzos. Luis XII envía otro gran ejército al mando del mariscal Louis II de la Trémoille (30.000 soldados, incluidos 10.000 jinetes y numerosa artillería). El Gran Capitán no pudo tomar Gaeta y montó una línea defensiva en el río Garellano, apoyándose en los castillos de Montecassino y Roca Seca, para cerrar el paso francés hacía la capital napolitana. La Tremouille cae enfermo y le sustituye Francisco II Gonzaga, duque de Mantua, al que sustituirá más tarde Ludovico II, marqués de Saluzzo. La noche del 27 de diciembre de 1503 el ejército español cruza el Garellano sobre un puente de barcas y sorprende al día siguiente al ejército francés que huye en desbandada. Los franceses dejaron en el campo de batalla varios millares de hombres, se calcula que tres o cuatro, con todos sus bagajes, las banderas y la artillería. Las bajas españolas no se conocen pero también debieron ser elevadas. Al día siguiente el Gran Capitán estaba ya dispuesto para asaltar las alturas de Monte Orlando, que dominaba la plaza de Gaeta, pero antes de que la artillería disparara se presentó un mensajero del marqués de Saluzzo proponiendo la capitulación. Esta capitulación fue sorprendente porque el ejército francés contaba con numerosas tropas aún, la plaza estaba provista de artillería, contaba con víveres para diez días y la flota francesa estaba fondeada en la bahía para abastecerlos y mantener las comunicaciones con el exterior. Sin embargo, las tropas francesas se encontraban totalmente desmoralizadas. Tras la batalla de Garellano y la toma de Gaeta los franceses abandonaron Nápoles.
Terminada la guerra, Fernández de Córdoba gobernó como virrey en Nápoles durante cuatro años, con toda la autoridad de un soberano. Fue ins-trumento del envío a España como prisionero en 1504 de César Borgia, hijo del Papa español Alejandro VI (Rodrigo Borgia) para su custodia en Chinchilla. Pero al escapar éste en 1506 a Navarra y pasar de haber sido Obispo de Pamplona en su infancia gracias a su padre, a ser ahora Condestable de Navarra por su cuñado el rey consorte Juan III de Albret, marido de la reina titular de Na-varra Catalina I, quienes luchaban por evitar la absorción de su pequeño reino por una coalición navarro-castellano - aragonesa, César Borgia perdería la vida en la Batalla de Viana en marzo de 1507. Los beamonteses navarros verían más de un 80% del terri-torio del reino incorporado a los dominios de Fernando II de Aragón y de su nueva y joven esposa Germana de Foix en 1512 tal como propugnaban y en el interreino 1516-1520 a los de su nieto. Un importante miembro del Consejo Real de Juan III de Albret, colega de César Borgia, fue precisamente el padre del luego famo-so Jesuita San Francisco Javier, enviado por el Fundador de la Orden San Ignacio de Loyola a India y Japón para evangelizar por los privilegios papales concedidos a los portugueses e implantados en la Cancillería para Asuntos de Oriente en Lisboa del Rey Juan III de Portugal "El Piadoso". A la muerte de Isabel la Católica, el rey Fernando se hizo eco de ciertos rumores que acusaban a Fernández de Córdoba de apropiación de fondos de guerra durante el conflicto italiano, lo que unido a los temores de que se hiciese independiente gracias a la gran fama y notoriedad adquiridas, acabó con su destitución del mando, y aunque no está de-mostrado que le pidiese cuentas, Gonzalo, para justificar que lo que se decía de él no era cierto, presentó unas cuentas (que se conservan en el Archivo General de Simancas) con tal detalle, que han quedado como ejemplo de meticulosidad en la lengua popular. Si es cierto, en cambio, que no cumplió los ofrecimientos que le había hecho, pese a sus deseos de volver a Italia. Gonzalo entonces, se retiró a Loja (Granada), donde murió en 1515.
El Gran capitán fue un genio militar excepcionalmente dotado, que por primera vez manejó combinadamente la infantería, la caballería, y la artillería aprovechándose del apoyo naval. Supo mover hábil-mente a sus tropas y llevar al enemigo al terreno que había elegido como más favorable. Revolucionó la técnica militar mediante la reorganización de la infantería en coronelías (embrión de los futu-ros tercios). Idolatrado por sus soldados y admirado por todos, tuvo en su popularidad su mayor enemigo. La combinación de las operaciones de combate permitió a Gonzalo Fernández de Córdoba, en el transcurso de las guerras de Italia, introducir varias re-formas sucesivas en el ejército español, que desembocaron en el Tercio. La primera reorganización fue en 1503. Gonzalo creó la división con dos coronelías de 6000 infantes cada una, 800 hombres de armas, 800 caballos ligeros y 22 cañones. El general tenía en sus manos todos los medios para llevar el combate hasta la decisión. Gonzalo de Córdoba dio el predominio a la infantería, que es capaz de maniobrar en toda clase de terrenos. Dobló la proporción de arcabuceros, uno por cada cinco infantes, y armó con espadas cortas y lanzas arrojadizas a dos infantes de cada cinco, encargados de deslizarse entre las largas picas de los batallones de esguízaros suizos y lansquenetes y herir al adversario en el vientre. Dio a la caballería un papel más importante para enfrentarse a un enemigo «roto» (persecución u hostigamiento) que para «romperlo» quitándole el papel de reina de las batallas que había tenido hasta entonces. Sustituyó la guerra de choque medieval por la táctica de defensa-ataque dando preferencia a la infantería sobre todas las armas. Puso en práctica, además, un escalonamiento en profundidad, en tres líneas sucesivas, para tener una reserva y una posibilidad suplementaria de maniobra. Gonzalo Fernández de Córdoba facilitó el paso de la columna de viaje al orden de combate fraccionando los batallones en compañías, cada una de las cuales se colocaba a la altura y a la derecha de la que le precedía, con lo que se lograba fácilmente la formación de combate. Adiestró a sus hombres mediante una disciplina rigurosa y formó su moral despertando en ellos el orgullo de cuerpo, la dignidad personal, el sentido del honor nacional y el interés religioso. Hizo de la infantería española aquel ejército formidable del que decían los franceses después de haber luchado contra él, que «no habían combatido con hombres sino con diablos».
Aunque puede que no sea más que una leyenda, se cuenta que el rey Fernando el Católico pidió a don Gonzalo cuentas de en qué había gastado el dinero de su reino. Esto habría sido visto por éste como un insulto. De la respuesta hay varias versiones, la más común diría: Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados; por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados; por reponer las campanas averiadas a causa del con-tinuo repicar a victoria, ciento setenta mil ducados; y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del rey a quien he regalado un reino, cien millones de ducados. Cierta la anécdota o no, la expresión las cuentas del Gran Capitán han quedado como frase hecha para una relación poco pormenorizada, en la que los elementos que la integran parecen exagerados, o para una explicación pedida por algo a la que no se tiene derecho.
Doctor arquitecto, autor de numerosos títulos técnicos y catálogos, así como de proyectos de edificación. Colaborador de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía y articulista en revistas técnicas y culturales. Ha escrito sobre historia, antropología, crónicas de arquitecto, poesía, filosofía y novelas históricas, con más de cuarenta libros publicados en papel y formato digital. Ganador de varios premios literarios de prestigio.
miércoles, 16 de octubre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
Balearides, islas Baleares con nombre fenicio
Recomiendo la lectura de esta revista blog digital:
http://balearidesdigital.com/
Cuya creadora es una ilustre sevillana Sonia Valenzuela Van Moock, profesora de economía, residente en Palma de Mallorca.
Este es su mensaje de bienvenida:
Balearides es un blog solidario que tiene por objeto el conocimiento y la difusión de diferentes aspectos de la historia, las tradiciones y la vida cotidiana de las Islas Baleares mediante publicaciones digitales.
Lo hemos dividido en diferentes secciones agrupadas en dos bloques: “antes” y “ahora”, en los cuales pretendemos reflejar el pasado y el presente del rico acervo histórico y cultural de nuestras islas. Nos proponemos recopilar también las diferentes fuentes bibliográficas relacionadas con la Historia de las Baleares, con el fin de ponerlas a disposición de los investigadores o simplemente de los curiosos de todas estas variadas disciplinas.
Es un blog plural y multidisciplinar que aspira a irse construyendo no sólo a partir de las aportaciones solidarias de los colaboradores fijos sino, de igual manera, con todas aquellas otras que los lectores consideren de interés para difundir la rica y variada cultura balear.
En el primer bloque "Baleares de ayer “podremos encontrar, entre otras, las siguientes secciones: Historia de familias y de personajes históricos; trascendencia en Baleares de las Órdenes Militares; itinerarios y crónicas históricas; relatos de economía; costumbres de antaño; fototeca antigua; cocina tradicional….En el segundo bloque "Baleares de hoy" publicaremos artículos de actualidad, estudios sociales e iniciativas solidarias que se lleven a cabo en nuestra Comunidad.
Este espacio digital nace con el fin y la vocación de divulgar la historia, las costumbres y la vida de nuestras islas; ofrecer esta información a todos los lectores y seguidores de nuestro blog, y destinar cualquier donativo que recibamos a la Obra Social en Baleares.
¡Balearides se solidariza con los más necesitados!
Quiero finalmente expresar nuestro agradecimiento a todos aquellos que quieran participar en esta ilusionante iniciativa, ya que este blog no sería posible sin la generosa colaboración y la ilusión y el empeño de todos vosotros.
Un cordial saludo, Sonia Valenzuela
las Islas Gimnesias es el nombre dado por los antiguos griegos a las dos islas mayores de las Baleares: Mallorca y Menorca; habitadas entonces por el pueblo talayótico. Los griegos distinguían así estas islas de las Pitiusas (Ibiza y Formentera), despobladas hasta el siglo VII a. C.
La isla de Cabrera y algunas islas más pequeñas aún (como Dragonera, Conejera o la Isla del Aire) pueden entenderse como formando parte del archipiélago de las Gimnesias o, en el caso de Cabrera y Conejera, de un subarchipiélago denominado archipiélago de Cabrera (Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera).
Los griegos reclutaban a los honderos mallorquines y menorquines para formar tropas ligeras, a las que denominaban gimnetas, aludiendo no tanto a una desnudez completa, si no a la escasez de su equipo militar comparado, por ejemplo, con los hoplitas, de armamento pesado. Por tanto, y según los autores clásicos, las islas de los gimnetas no podían recibir otro nombre que el de Gimnesias.
Los fenicios dieron a estas dos islas un nombre distinto: . De las Pitiusas o «Islas de los pinos», a Ibiza la denominaban aibschm, que en fenicio significa también «isla de pinos».
Los romanos prefirieron el topónimo fenicio (Baleares) al griego (Gimnesias) a la hora de denominar la unidad administrativa que dio el Imperio romano a Gimnesias y Pitiusas, con el nombre latino de insulae Baliares o Baliares insulae. Tal decisión condicionó que a la larga el nombre de Baleares se asociase al conjunto del archipiélago, y esto hizo que la denominación de Gimnesias se perdiese. Diodoro Sículo se refiere a ellas como Baliárides, y Estrabón como Baliarides.
Modernamente, se ha retomado la denominación antigua de Gimnesias (incluyendo también a las islas e islotes menores cercanos a Mallorca y Menorca, como Cabrera y Dragonera), sobre todo en círculos académicos y científicos, donde es habitual recurrir a las fuentes greco-latinas para elaborar cultismos y tecnicismos. Si bien hace 2.500 años la necesidad era saber distinguir entre las islas pobladas y las despobladas, entre las conquistables y explotables y las que sólo podían ser objeto de transacciones e intercambios; actualmente la necesidad científica es otra. La historia natural y la ecología de las islas hace necesario distinguir entre dos tipos de realidades distintas: unas islas más áridas que estarían desposeídas de vegetación y ocupadas principalmente por aves (Pitiusas) y unas islas más lluviosas con abundante vegetación arbórea y provistas de mamíferos (Gimnesias). Curiosamente, y quizá por esto se utilice la misma terminología que los griegos, estos hechos naturales debieron de condicionar fuertemente el poblamiento humano y, por tanto, expliquen la distribución restringida a las islas de Mallorca y Menorca de la cultura talayótica.
Chequeos médicos
Aunque todos queramos vivir cien años o más, la realidad siempre acaba imponiéndose y sólo unos pocos privilegiados llegan a centenarios: concretamente, serán 4 millones en todo el mundo en 2070. Sin embargo, hace ya tiempo que la medicina preventiva hace malabares para cambiar las estadísticas demográficas y prolongar en el mejor estado de salud posible la vida de los ciudadanos.
En las últimas décadas, esta especialidad se ha abierto un importante hueco en la consulta de los profesionales sanitarios, sobre todo en las de atención Primaria, pero también entre las clínicas privadas y, cómo no, entre las aseguradoras.
Numerosos centros cuentan ya con Unidades de Chequeos Médicos dirigidas por equipos multidisciplinares. También desde hace tiempo las principales aseguradoras (DKV, Adeslas, Mapfre, Sanitas y Asisa) incluyen en su cartera de servicios estos exámenes periódicos que realizan a sus clientes (usuarios de sus tarjetas) y a otros particulares a través de su red de centros sanitarios por un precio que oscila entre los 1.500 y los 2.500 euros.
Y la mayoría de ellas también mantiene acuerdos con grandes empresas para facilitar estas revisiones anuales a sus altos ejecutivos como parte de sus contratos, en un intento por preservar su salud y, de paso, asegurarse su rendimiento laboral. Como nadie duda que la salud ‘no tiene precio’, incluso hay empresas que ‘premian’ a sus directivos y empleados con chequeos VIP.
Rizando el rizo, lo último en llegar es el Reconocimiento Deportivo Avanzado, que ofrece a los ciudadanos de a pie la posibilidad de someterse a las pruebas que se realizan los deportistas de élite. Indicado para los que realizan cierta actividad física, se lleva a cabo en dos horas e incluye un examen cardiaco (electrocardiograma, ecocardiograma, prueba de esfuerzo), valoración nutricional, estudio biomecánico y masaje en burbuja de oxígeno, entre otras pruebas.
No existe, según Raquel Lana Soto, especialista en Medicina Interna del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, “el chequeo perfecto, ese sería el sueño de cualquier médico, nos permitiría hacer medicina preventiva plena. Se corre el riesgo de que si el chequeo es muy exhaustivo y se hacen muchas pruebas complementarias, un gran número de ellas no tengan ninguna indicación en ese paciente y se le someta a exploraciones innecesarias, algunas con posibles complicaciones o efectos secundarios”.
Su utilidad en el punto de mira
Un dato sobre el que se apuntala parte de la polémica sobre la utilidad real de las ‘baterías’ de pruebas. El debate lleva sobre la mesa mucho tiempo alimentado también en ocasiones por revisiones científicas que dan al traste con su eficacia. Es el caso de una llevada a cabo el año pasado por la Cochrane Collaboration, un grupo internacional que revisa la evidencia científica. Este grupo realizó un metaanálisis y llegó a la conclusión de que los chequeos generales de salud para los adultos no ayudaron a los pacientes a vivir más y con mejor salud. La investigación se llevó a cabo sobre 16 ensayos, 14 de los cuales contaban con más de 180.000 pacientes.
Los autores determinaron que las revisiones periódicas no parece que tengan ningún efecto sobre la mortalidad o la morbilidad de quienes se someten a ellos y, sin embargo, sí que incrementan el número de diagnósticos y los diagnósticos falso positivos, así como la cantidad de medicamentos que acaban tomando, además de elevar la angustia ante los nuevos hallazgos.
Un jarro de agua fría al que parte de la comunidad científica intentó buscar una explicación. Una de ellas es que los ensayos estudiados en el metaanálisis son antiguos, algunos de ellos llevados a cabo cuando ciertas pruebas de cribado, como la mamografía, no se habían aún introducido. Otros posibles razonamientos eran apuntados este año por la revista JAMA en un editorial: hasta un 60% de las muertes de las personas menores de 65 años (como los estudiados en los ensayos clínicos) se produjeron por accidentes, suicidio, homicidio, cáncer o cardiopatías hacia las cuales no estaban dirigidas las intervenciones preventivas de esos reconocimientos periódicos, por lo cual es muy difícil detectar ese beneficio sobre la mortalidad, que, en todo caso, se manifestaría a más largo plazo.
Por último, que en casi todos estos ensayos, los reconocimientos se hicieron en centros específicos, diferentes de los propios de la atención Primaria y se realizaron una sola vez, no periódicamente, por lo que su efectividad puede verse alterada. También hay que destacar que no se encontró beneficio en la mortalidad y morbilidad global, pero puede que determinados pacientes sí se beneficiarán de estas revisiones.
Otro de los aspectos que ha puesto en el punto de mira a los chequeos médicos es el ‘fracaso’ de algunas pruebas que se han utilizado durante años y posteriormente han resultado ineficaces. Así, se ha dejado de recomendar el análisis del antígeno prostático específico (PSA) para la detección precoz del cáncer de próstata, debido a que no aumenta la supervivencia y estaba disparando la realización de biopsias inútiles. También se ha ‘defenestrado’ al electrocardiograma de rutina, porque sólo indica la situación actual del paciente y no garantiza que no vaya a producirse un infarto poco después.
Los especialistas destacan sus beneficios
Los expertos consultados coinciden en señalar las bondades de ciertos chequeos médicos para la detección de enfermedades prevalentes con el fin de modificar la historia natural de las mismas y promover la toma de conciencia sobre el impacto que tiene el estilo de vida sobre la salud.
Este no es otro que el pilar lógico sobre el que se sustentan muchas de las prácticas preventivas, especialmente las conocidas como cribado o ‘screening’ de la población. Un buen ejemplo son las mamografías periódicas en mujeres a partir de los 45-50 años para la detección precoz del cáncer de mama. En EEUU, por ejemplo, actuaciones sanitarias como ésta se ordenan según la edad y el sexo en las recomendaciones preventivas que realiza la US Preventive Services Task Force. En España, se aplica desde hace tiempo el Programa de Actividades Preventivas y de la Promoción de la Salud (PAPPS) de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).
Sin embargo, las fuentes consultadas admiten, en su mayoría, que nadie puede dar una opinión categórica sobre este tema. Joaquín Lamela, neumólogo, director de la Clínica Joaquín Lamela en Orense y miembro, entre otras instituciones, del Colegio Americano de Médicos del Tórax (ACCP), indica: “Es complicado dar una respuesta categórica sobre la utilidad de los chequeos médicos. Imagínese que usted se hace un chequeo con un dermatólogo porque tiene muchos lunares y le diagnostica en uno de ellos un melanoma “in situ”; se lo reseca y le cura esta maldita enfermedad. Usted hablará maravillas de los chequeos. Ahora imagínese que yo me chequeo del pulmón porque he sido fumador, me dicen que mi TAC de tórax y yo estamos fenomenal y nueve meses después me diagnostican un cáncer de pulmón (que puede suceder). Hablaré pestes del chequeo. Creo que el protagonismo de los chequeos se debe a que a pesar de la eficacia o no de ciertas pruebas también hay negocio detrás. Y todo en la vida es un negocio. También en la sanidad”.
Admite, no obstante, que “todas las pruebas diagnósticas acreditadas pueden ser eficaces si están bien indicadas. Casi todas las enfermedades son tratables, la diferencia es que en unas se puede alcanzar la curación total y en otras, no. Por ejemplo, una TAC de tórax puede ser muy eficaz si diagnostica un pequeño nódulo pulmonar maligno (un cáncer in situ), y al enfermo se lo resecan y no vuelve a presentar recidiva del tumor el resto de su vida. Pero creo que la mejor prueba, no obstante, es la prevención. Es decir, hacer una vida sana (no fumar, no tomar bebidas alcohólicas, comer poco y caminar (y trabajar) mucho. Y consultar con el médico en cuanto uno note que algo en su cuerpo/salud no anda/va bien, para que el médico le diagnostique certeramente y le trate cuanto antes”.
La necesidad de la medicina preventiva
Dolores Aicart, vocal de la Junta Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), defiende que los “chequeos médicos son recomendables porque son acciones preventivas que detectan factores de riesgo y síntomas de enfermedades antes de que éstas se desarrollen. Por ejemplo, la detección de abuso de alcohol o tabaco en un paciente, que es un factor de riesgo cardiovascular, implica la capacidad del clínico de recomendar un estilo de vida saludable que ayude a prevenir la patología cardiaca. Porque la importancia de los chequeos se basa fundamentalmente en la promoción de la salud”.
Las revisiones periódicas son, a juicio de esta especialista, beneficiosas y útiles cuando no se hacen de forma genérica, a todos por igual, sino a “colectivos específicos, como las personas mayores, las mujeres embarazadas, los adictos a las drogas... Así, es recomendable revisar el calendario de vacunación de las personas mayores o buscar indicios de diabetes en las que tienen obesidad”.
Raquel Lana destaca que, efectivamente, los “chequeos son muy útiles de forma individualizada, no como paquetes genéricos que se ofrezcan a toda la población, cada persona en su situación necesita unas pruebas concretas en relación a sus enfermedades, factores de riesgo y antecedentes familiares”.
Todo, sin olvidar que se debe aprovechar la consulta para hacer recomendaciones para otras enfermedades como el cáncer de piel. “Por eso aconsejamos a los pacientes que se hagan una revisión de los lunares y que se vigilen la aparición de manchas”, apostilla la doctora Aicart.
Máxime si se tiene en cuenta que el cáncer de piel es el más frecuente de todos y puede afectar a cualquier persona de cualquier edad, pero sobre todo a partir de los 40-50 años. De hecho, y según Miguel Sánchez Viera, dermatólogo y director del Instituto de Dermatología Integral, “los autoexámenes de la piel pueden conducir a un diagnóstico más temprano de melanoma. Sólo el 25% por ciento de los pacientes conoce los factores de riesgo del cáncer de piel, como la exposición al sol; la cifra es la misma para los pacientes que examinan su propia dermis en busca de señales de la enfermedad; y no llega al 10% de los que se someten a exámenes de piel con regularidad”.
Este experto defiende que “el chequeo periódico por un especialista con la ayuda de la tecnología actual (sobre todo la dermatoscopia digital), puede llegar a detectar el cáncer de piel hasta en uno de cada 15-20 pacientes de riesgo examinados. Todos aquellos con piel clara, múltiples lunares y antecedentes de quemaduras solares y/o cáncer de piel en familiares de primer grado o que ya han sufrido algún cáncer de este tipo deberían hacerse un chequeo anual”, insiste el experto. La buena noticia es que, “diagnosticado y tratado precozmente mediante una simple extirpación con anestesia local, se curan casi el 100% de los casos de melanoma. Pero si no se detecta a tiempo, puede ser mortal, ya que produciría metástasis tempranas (extensión desde la piel a otros órganos como los ganglios linfáticos, el pulmón, etc.)”.
Precisamente, tal y como defienden los especialistas consultados, algunos tipos de cánceres son los que se benefician claramente de los chequeos periódicos: mama, cáncer de cuello de útero y colon, entre otros.
En este sentido, un estudio reciente llevado a cabo por la Unidad de Chequeos de la Clínica Universitaria de Navarra (una institución con más de 30 años en este campo) realizado con 22.000 pacientes que habían pasado por sus instalaciones reveló que entre los diagnósticos más importantes obtenidos de un chequeo figura la detección de cáncer, hecho que ocurrió en un 2,7% de sus casos.
Estilos de vida saludable
Se trata de tumores malignos que en el momento del examen médico no provocaban síntoma alguno. En este sentido, “otra de las ventajas de los chequeos es que, su mayoría, todos los casos de cáncer detectados han sido diagnosticados de forma precoz, en fases iniciales, lo que permite abordar la enfermedad con elevadas posibilidades de supervivencia”, explica Óscar Beloqui, director de la Unidad.
Este experto hace hincapié en que “estos chequeos no pueden ni deben realizarse a todos los pacientes de la misma forma y solicitando las mismas pruebas. Las circunstancias clínicas y personales de cada uno son la base para empezar a trabajar, unido a sus antecedentes familiares y el entorno en el que se mueve. La revisión ha de ser totalmente individualizada y personalizada, diseñada según el momento concreto de cada paciente”.
Defiende a El Confidencial que “al igual que los niños acuden al pediatra rutinariamente para revisar su salud, ¿por qué no lo van hacer los adultos? Lo cierto es que estas revisiones, como pasar la ITV, tienen tres efectos muy positivos. Primero, recuperar la salud; segundo; mantenerla y tercero; mejorarla. De hecho, el 85% de los que acuden a nuestra consulta lo hace porque tiene una preocupación real”.
Para el doctor Beloqui, una de las partes más valiosas de su labor “es la de poder contribuir a modificar estilos de vida que a la postre se van a traducir en menor riesgo de ciertas enfermedades”.
Raquel Lana Soto, especialista en Medicina Interna del Hospital Universitario Clínico San Carlos Madrid, destaca que, efectivamente, los “chequeos son muy útiles de forma individualizada, no como paquetes genéricos que se ofrezcan a toda la población, cada persona en su situación necesita unas pruebas concretas en relación a sus enfermedades, factores de riesgo y antecedentes familiares”.
Niko Mihic, jefe de la Unidad de Prevención Precoz y Personalizada de HM Hospitales se muestra de la misma opinión a la hora de establecer la idoneidad de las revisiones médicas, que a su juicio, ante todo deben ser individuales. “Tienen que basarse en la medicina de toda la vida, es decir, en la historia clínica y la exploración física del paciente. Es fundamental tomarse tiempo con cada uno de ellos, por ello previo a la cita a todos los pacientes les envío un cuestionario para poder saber de antemano cuáles son sus antecedentes, sus síntomas, si practican deporte, su alimentación…”, puntualiza.
Este especialista recuerda que, afortunadamente, hoy contamos con métodos de diagnóstico más eficaces “que hace unos años y que superan los resultados de otras pruebas rutinarias a la hora de detectar inicialmente una enfermedad”. Y pone por ejemplo la sangre oculta en heces, para la detección precoz del cáncer colorrectal. Precisamente, el Ministerio de Sanidad acaba de acordar para todo el territorio nacional el cribado de cáncer colorrectal, a través de la mencionada prueba realizada cada dos años, para todos los hombres y mujeres de 50 a 69 años. La previsión es alcanzar una cobertura poblacional del 50% en 2015.
El problema de los falsos positivos
“Esta prueba es una forma de hacer cribado a la población, pero el problema es que cuando las heces tienen sangre oculta ya puede ser tardía y la enfermedad puede estar más evolucionada, además conlleva muchos falsos positivos. Por ejemplo: un cepillado de dientes fuerte puede llevar un posterior sangrado en las heces”, defiende el experto de HM Hospitales. Por este motivo, cree en la “colonoscopia como prueba de detección precoz a partir de los 50 años si hay antecedentes familiares. En el caso de que proporcione un resultado negativo se puede pasar entre cinco hasta diez años sin tenerla que repetir”.
Pilar Román, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna, reconoce que “la prueba de sangre oculta en heces es menos sensible que la colonoscopia, pero puede ser útil. Lo que sí sabemos es que la colonoscopia a partir de los 50 años ahorra muertes pero no reduce la mortalidad global”.
La doctora Román defiende que todas las personas asintomáticas deben someterse a pruebas para “determinar sus niveles de colesterol, glucosa, tensión arterial, diabetes cuando hay antecedentes familiares u obesidad. Sin embargo, otras pruebas como la placa de tórax para detectar cáncer de pulmón han demostrado dar muchos falsos positivos y falsos negativos. Lo mismo sucede con la ecografía vaginal para detectar el cáncer de endometrio o el PSA en el de próstata, que no resultan útiles”.
En lo que coincide esta experta con todos los especialistas consultados es en la idoneidad o no de realizar test genéticos preventivos en personas sanas sin antecedentes familiares. “Se trata de un asunto muy polémico, ofrecer una prueba que determina cierto riesgo de desarrollar una enfermedad pero que no significa que vaya a desarrollarla porque suele haber muchos factores ambientales implicados. Sólo conduce a generar angustia a los pacientes, máxime si esa patología no tiene tratamiento”.
Para la doctora Lana Soto, “actualmente hay test genéticos comercializados que son útiles para la detección de enfermedades concretas o para detectar predisposición genética a padecer ciertas patologías, pero todavía no se dispone de un test lo suficientemente amplio para que sirva de 'screening' general. En casos como el cáncer de mama u otros tumores en los que se conoce su predisposición genética o de enfermedades genéticas están totalmente indicados, pero sólo en grupos de riesgo (familiares), no en población general.
Antecedentes familiares y predisposición genética
Joaquín Lamela cree para arrojar algo de luz sobre el debate de la utilidad de este tipo de pruebas se debería “realizar un estudio ‘puro’ con muchas personas, es decir no financiado por la industria farmacéutica ni la tecnológica de salud para determinar qué pruebas son eficaces. Pero aunque existieran beneficios individuales y fuesen negativos respecto a la mortalidad global, eso no quita lo enunciado anteriormente: que algunos individuos puedan beneficiarse de esa prueba. Los clientes son los que deciden, pero estoy seguro de que pocos médicos se hacen estos chequeos con ‘batería de pruebas’".
Sobre todo, porque, como defiende: “creo que en este momento no hay conocimiento suficiente para recomendarlos “globalmente” salvo en ciertos casos, como por ejemplo cuando haya antecedentes familiares importantes de enfermedades neoplásicas o de otro tipo en el que haya predisposición genética (que son casi todas), como ha sido el caso de la famosa actriz Angeline Jolie. Y aun así, tendrían que realizarse en laboratorios acreditados.
Tampoco, al parecer, “existen pruebas recomendables de forma universal, en los pacientes a partir de los 45-50 años es aconsejable una revisión médica que incluya una exploración física, una toma de tensión arterial, una analítica general y el resto de pruebas se individualizará. Es más importante la historia clínica del enfermo en la que te explica los síntomas y sus antecedentes junto a la exploración física que una batería de pruebas indiscriminada”, documenta la especialista del Hospital Clínico.
Parece, por tanto, que lo más sensato es concienciar a la población sobre la utilidad de los chequeos médicos cuando no se realizan 'a granel’, sino de forma personalizada e individualizada, pero sobre todo lo que ‘vale’ en medicina preventiva es conocer los factores de riesgo de las patologías para evitarlos adoptando estilos de vida saludables.
Como puntualiza el doctor Lamela: “La mejor prueba diagnóstica aún hoy, a pesar de tantísimos avances tecnológicos médicos, es realizarle al paciente que acude a la consulta una buena historia clínica o entrevista y una buena exploración. Entonces el buen médico ya tendrá unas sospechas diagnósticas y solicitará las pruebas complementarias que considere adecuadas para alcanzar un diagnóstico cierto. Porque en medicina lo más importante es el diagnóstico. Y ya William Osler, médico canadiense, uno de los mejores de los siglos XIX-XX, dijo: “Si escuchas al paciente, él te está diciendo el diagnóstico”. Y esta sentencia sigue siendo válida hoy aunque, desafortunadamente para los pacientes, cada vez se les escucha menos”.
Tweeter
Inversores despistados hacen disparar en bolsa las acciones de una empresa en quiebra llamada Tweeter ¡que nada tiene que ver con Twitter!
El entusiasmo por la inminente salida a bolsa de Twitter es bastante grande, tanto que este viernes algunos inversores confundieron las acciones de la acabadísima cadena de tiendas de electrónica Tweeter con las de la exitosa red social. Las acciones de Tweeter subieron más de un 1000%. Tweeter Home Entertainment Group entró en bancarrota en 2007. Reuters
China
China pide a sus turistas que no se metan el dedo en la nariz ni orinen en las piscinas.
Las autoridades de Pekín han publicado un manual de buenas maneras en las que piden a los turistas chinos que viajen al extranjero que se abstengan de costumbres como meterse el dedo en la nariz, orinar en las piscinas, hacer ruido con la boca mientras comen o robar los chalecos salvavidas de los aviones, según ha informado la televisión estatal china. En un restaurante de Hong Kong, una madre hizo orinar a su hijo en una botella. Cada vez es el mayor el número de chinos que hacen turismo en el exterior gracias al desarrollo económico del país.
domingo, 13 de octubre de 2013
Consejos para entrenadores...
Jorge Valdano y Jose Mourinho, dos diferentes estilos de liderazgo deportivo.
Las diez lecciones que Jorge Valdano puede enseñar a los directivos
Por más que se haya apartado últimamente de los focos, Jorge Valdano (Las parejas, Argentina, 1955) continúa siendo enormemente popular y suscitando admiración y animadversión a partes iguales. Una capacidad, la de generar filias y fobias, característica de los líderes, las figuras centrales de nuestra época, muy dada a encumbrar nombres propios y a denostar estructuras. La vida de gran parte de los clubes de fútbol y de las empresas contemporáneas sólo puede explicarse a partir de la personalidad de quienes las dirigen.
Valdano ha unido su experiencia personal como futbolista, entrenador y directivo, extrayendo anécdotas recogidas del campo que mejor conoce, el del balón, para arrojar algo de luz sobre esas figuras que, de un modo u otro, resultan esenciales en nuestras vidas. En Los 11 poderes del líder (Conecta), Valdano no sólo recoge un conjunto de cualidades, sino que apuesta por un modelo de liderazgo. Estas son algunas de las lecciones que todo líder debe saber, según contó a El Confidencial.
La justicia es muy importante
Narra en su ensayo el día en que, en una reunión postpartido, el entrenador abroncó de manera infernal al jugador que había sido titular en su puesto. Mientras escuchaba los gritos, Valdano estaba enfundándose mentalmente la camiseta, seguro de que en el próximo encuentro le tocaría saltar al campo. Pero tras la retahíla de reproches e insultos, el míster terminó confesando que el jugador era su debilidad y que siempre sería titular. Valdano supo entonces que, hiciera lo que hiciese, no iba a jugar de inicio. Nunca ha olvidado la historia porque, dice, la injusticia se queda grabada en la mente. “Un líder no puede caer en la arbitrariedad. Y eso tiene que ver con tomar decisiones justas, pero también con ser consciente de que la misma pastilla no funciona con todo el mundo. A algunas personas les recriminas en público y reaccionan y a otras las hundes. Saber qué necesita cada cual es esencial para liderar bien”.
El ego es un problema. O un aliado
“Incluso en las empresas que cuentan con miles de empleados, el CEO no ejerce su autoridad más allá de las treinta personas con las que tiene contacto directo. Ejerce su poder sobre grupos relativamente pequeños”. Pero no por ello menos complicados de gestionar. El universo de los directivos, como el de los futbolistas, está lleno de egos con los que hay que saber lidiar. Esas personalidades excesivas, afirma Valdano, no son siempre negativas. “Hay que distinguir entre egos constructivos y destructivos. Hay egomaníacos que pretenden que el mundo se adapte a sus caprichos y eso es estéril para la organización pero, en otras ocasiones, la vanidad puede convertirse en un factor altamente motivante”.
A veces tienes que mirar hacia otro lado
En estos días ha circulado una historia sobre un desencuentro entre Messi y Guardiola que tuvo lugar en el vestuario azulgrana, poco tiempo después que Guardiola se hiciera cargo del equipo catalán. Messi pidió que le trajesen una Coca-Cola, el entrenador le respondió que no se consumían ese tipo de bebidas antes de los partidos y el jugador, sin mediar palabra, se levantó, cogió el refresco y se lo bebió tranquilamente. Valdano, que afirma desconocer si la historia es cierta, asegura, no obstante, que esa clase de desafíos no son infrecuentes. “Son pruebas que ponen en peligro la autoridad del líder y a las que hay que saber cómo dar respuesta. Presencié cómo en medio de una charla táctica el capitán del equipo encendió un cigarrillo y el entrenador le pidió que lo apagase, pero el jugador siguió fumando hasta que terminó el pitillo. El líder tiene que manejarse con cierta astucia en esos desencuentros, saber hasta dónde llega el orgullo de su enemigo ocasional e intervenir sólo si es necesario porque no puede permitir que su equipo salga debilitado. En este caso, se podría ejercer la autoridad y decirle que no se vista, pero si es el capitán del equipo y es tu mejor jugador…”.
Hay que saber hablar “idiomas”
No siempre el líder ocupa el lugar más destacado de la estructura. Al contrario, suele ejercer su tarea en espacios intermedios, donde no sólo debe conseguir que su equipo rinda al máximo sino que ha de rendir cuentas a quienes le observan desde lo más alto de la empresa. Y para ello debe saber hablar dos “idiomas”, como es el caso del entrenador. “Por encima de él suele haber un hombre de negocios que no conoce los códigos del fútbol, pero que tiene poder para hacer preguntas y tomar decisiones. Y cuando subes a su despacho, tiene que hablar un lenguaje que él entienda, mientras que en el vestuario has de comunicarte de forma más pasional, más de barrio”. Ese doble lenguaje es típico del mundo de la empresa actual, ya que quienes las dirigen suelen desconocer los códigos del sector en el que operan y fijarse únicamente en la rentabilidad económica inmediata, lo que suele generar muchos problemas.
Hay estrategias que funcionan, pero sólo a corto plazo…
Valdano apuesta en su libro por un modelo de liderazgo alejado de aquel que sólo funciona “en un contexto de guerra, que necesita y busca enemigos, que fabrica un discurso en el que están presentes el bien y el mal. Pero esa dialéctica del líder autoritario, que ahora parece revolucionaria en el mundo del fútbol, es muy vieja, y lo es mucho más si nos referimos al entorno de la empresa. No hay nada más tradicional que el 'ordeno y mando'. O que el presidente bajando al final del día al vestuario diciendo ‘esto si no lo arreglo yo no lo arregla nadie’ y metiéndose en cosas que corresponden a los mandos intermedios. Hay pocas cosas más dañinas para un colectivo”.
…Y se paga un precio elevado por ellas
El liderazgo de guerra no sólo deja de generar efectos positivos a medio plazo, sino que introduce en las organizaciones un clima que acaba por enrarecerlas definitivamente. “Si ese liderazgo se prolonga”, asegura a El Confidencial, “el clima divisorio permanece instalado y las dificultades se multiplican. Permanecen las diferencias entre los aficionados pro Mourinho y contra Mourinho, permanecen las diferencias entre Arbeloa y Casillas, y toda clase de enfrentamientos tienden a perpetuarse”. Por eso, uno de los parámetros más certeros a la hora de medir a un líder es ver qué deja cuando se marcha. Recuerda Valdano el ejemplo de Rijkaard, un entrenador que ganó títulos, que afirmó las bases de un estilo de juego atractivo para el espectador y que, cuando estaba en su época de caída, supo marcharse con la cabeza alta. “Recuerdo claramente su imagen, esperando como un soldado la salida del Real Madrid al campo para hacerle el pasillo en el Bernabéu, tras la obtención del título de liga. Ese día no murió nadie por hacer eso, pero nos quedó a todos una sensación de personaje digno que aceptaba con naturalidad el resultado del campeonato. Se trata de matarse en la batalla, y cuando ésta termina, de dar la mano al adversario”.
Hay que reinventarse. Continuamente, no como antes
En el pasado, el jugador que sabía hacer una sola cosa bien podía vivir de ella toda la vida, porque tardaban mucho tiempo en pillarle el truco. Ahora no. “Cuando yo era niño, imitaba al delantero centro de mi pueblo. Ahora, los chavales pueden ver a Messi, Cristiano, Ribéry a Rooney e imitarles al día siguiente en el baldío de al lado de su casa”. Por eso hay que reinventarse, ya no vale con hacer lo mismo de siempre, lo cual es obvio en el mundo laboral.
Con el mundo global, los grandes salen ganando. Hasta que llega el Atleti…
“La dinámica de gigantismo económico en la que estamos inmersos hace que parezcan inabordables los grandes clubes, como Real Madrid y Barcelona, pero de pronto aparece el Atlético de Madrid, un equipo con un líder y cuatros convicciones muy firmes que consgiue pasar de equipo modesto a amenaza cierta. Ejemplos como esos nos ayudan a creer en la fuerza del liderazgo”. Hay muchas cosas que los pequeños pueden hacer…
No pierdas de vista el cliente
En muchas más ocasiones de lo que sería recomendable, la empresa o el equipo se extravían en luchas internas y terminan perdiendo de vista a quienes dan sentido a su tarea, el cliente o el espectador. “Lo importante es no perder el foco. Hemos de tener claro que un enfado, una pelea interna y demás tonterías menores pueden llevar a tomar decisiones erróneas para los clientes. En el fútbol es muy evidente, porque es un juego que afecta a la felicidad de millones de personas, y es algo que no se puede dejar en segundo plano”.
No todo vale
Valdano asegura que creer que “hay que ganar como sea” es igual a justificar la corrupción. Y aunque parezca que el triunfo legitima todo, no es así. Estamos demasiado atentos a esa clase de mensajes, pero no es cierto que todo el mundo esté dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguir sus objetivos. “No todo vale, como nos enseña la selección española de fútbol. Ninguno de ellos va a romper la pierna a un contrario, a drogarse o a hacer idioteces para ganar un partido. La selección está integrada por gente discreta que se relaciona de manera normal con una profesión llena de privilegios y que no ha sido alterada por el ego”. Es cierto que a quien gana nada se le discute, pero “caer en esa desesperación por ganar que barre con valores de referencia me parece un error mayúsculo”.
Recomendaciones para desconfiar
Internet difunde informaciones que asustarían a cualquier médico. Diez recomendaciones médicas de las que más nos vale desconfiar.
Aunque los mitos de la salud han existido siempre, desde la irrupción de internet la desinformación sobre determinados temas médicos ha crecido enormemente, dando lugar a ideas equivocadas que mucha gente se toma a pies juntillas. No es que no se pueda encontrar información fiable en internet, pero hay quien confunde Yahoo! Respuestas con un consultorio médico, lo que puede acabar con el incauto paciente en el hospital.
El médico y presentador de televisión británico Michael J. Mosley es uno de los más reconocidos divulgadores de salud y ciencia de Reino Unido, y uno de los más activos productores de documentales sobre salud para la BBC. En un artículo publicado este domingo en The Sunday Times Mosley citaba las que, a su juicio, son las diez afirmaciones médicas falsas más extendidas en su país, que coinciden punto por punto con las que escuchamos a diario en España a nuestros familiares y amigos.
Muchas de las afirmaciones tienen que ver con la alimentación: aunque hay mitos en todas partes, y de todos los sentidos, la propagación de estos es especialmente pronunciada en el ámbito de la nutrición. Estos son, pues, las diez afirmaciones médicas más extendidas de las que no debemos fiarnos.
1. Beber café es malo
Pocas bebidas han dado pie a tanta controversia como el café. Por cada estudio que pone de manifiesto sus efectos negativos, aparecen dos indicando las ventajas que tiene. Y claro, los consumidores no se aclaran. Pero no todos los estudios son iguales. La mayor investigación realizada hasta la fecha sobre la bebida, publicada en la revista Annals of Internal Medicine, llegó a la conclusión, tras observar a 130.000 personas durante 20 años, de que un consumo normal de café no está asociado a un mayor mortalidad, ni en hombres ni en mujeres. De hecho, vieron que el consumo moderado de café parece tener ciertas ventajas.
Según Mosley, si el consumo no supera las cinco tazas al día y no tenemos problemas de insomnio , no tenemos de qué preocuparnos.
2. No existe un bronceado saludable: tomar el sol es siempre peligroso
No cabe duda de que también hay modas en lo que respecta a la salud. Hasta bien entrado el siglo XX tomar el sol se consideraba una práctica poco saludable, propia de la clase trabajadora a la que no le quedaba más remedio que sufrir los rigores del tiempo. Después, el bronceado se convirtió en una señal de estatus, propio de la gente que podía disfrutar de más tiempo libre y unas largas vacaciones en resortsplayeros. Desde hace una década, de nuevo, tomar el sol se empieza a ver como algo poco saludable, dado el alarmismo existente en torno a los cánceres de piel.
No cabe duda de que la radiación solar es un potente cancerígeno, pero eso no quiere decir que tomar el sol sea siempre malo. De hecho, es necesario. Según la Fundación Española del Corazón, es conveniente tomar el sol media hora al día para mantener los niveles de vitamina D que nuestro organismo necesita, y cuya merma constituye un riesgo importante, pues puede provocar problemas de hipertensión y diabetes.
3. Tener sobrepeso es peligroso para la salud
Existe la creencia generalizada de que si tienes un Índice de Masa Corporal de entre 25 y 30 puntos, tienes sobrepeso y esto acortará tu vida. Pero una revisión de estudios publicada a principios de año en el Journal of the American Medical Association dio al traste con tamaña afirmación. Según el estudio, el sobrepeso no sólo no es peligroso para la salud, además está asociado estadísticamente con un menor riesgo de muerte prematura, un 5% menor al de la gente con un peso “ideal”.
Tener unos kilos de más, como demuestra la estadística, no es necesariamente malo. Por ejemplo, las personas con sobrepeso moderado se enfrentan de forma más satisfactoria a las enfermedades graves, que suelen ir acompañadas de una gran pérdida de apetito y un estado de debilidad más peligroso para las personas delgadas, lo que podría explicar la variación estadística.
4. Dos copas de vino al día son saludables
Basta con dar un pequeño paseo por la hemeroteca para encontrar cientos de titulares sobre lo saludable que es tomar cada día una o dos copas de vino. Pero hay dos problemas con este tipo de afirmaciones: no todos nos servimos la misma cantidad en una copa de vino y, si nos pasamos, los beneficios del vino desaparecen para dejar paso a los peligros.
Beber vino con moderación puede protegernos de los problemas cardiovasculares, pero pasarnos puede hacer que tengamos problemas en el hígado e, incluso, cáncer. En opinión de Mosley, ante la duda, es mejor no pasarse: puede ser peor el peligro que la enfermedad.
5. Comer cinco piezas de fruta y verdura al día nos protege del cáncer
La campaña institucional que instaba a los ciudadanos a comer cinco piezas de fruta o vegetales al día no es exclusiva de España: se ideó en EEUU a finales de los ochenta. Uno de sus reclamos era, y sigue siendo, que el consumo diario de 5 raciones de frutas y hortalizas frescas podía ayudar a prevenir algunos tipos de cáncer.
Mosley asegura que esta relación nunca ha estado acompañada de una evidencia científica sólida. Las afirmaciones se basaron en varios estudios de control de casos en los que se comparó el estilo de vida de las personas con cáncer y las que no lo tenían. En efecto, las personas sin cáncer consumían, de promedio, más frutas y verduras, pero la relación causa efecto entre su consumo y la protección frente al cáncer sólo se ha demostrado para algunos tipos de cáncer y unas pocas variedades de hortalizas.
Es cierto que el consumo de frutas y verduras es saludable, y previene la aparición de las enfermedades cardiovasculares, entre otras dolencias, pero no hay razón para asociar su consumo a la protección contra el cáncer.
6. Tenemos que beber dos litros de agua al día
Se trata de una de las afirmaciones más extendidas y aceptadas por la población. Moslye explica que surgió en los años 40 cuando los investigadores calcularon la cantidad de agua que el cuerpo consume en 24 horas. También dijeron, aunque se ignora sistemáticamente, que gran parte de los 2 litros de agua que necesitamos provienen de la comida, y que el café, el té o cualquier otra bebida cuentan en la ecuación.
Según algunos estudios, beber agua ayuda a adelgazar, pero no hay ninguna evidencia de que sea necesario tomar dos litros al día. Según Mosley, basta con beber cuando uno tiene sed.
7. Crujir nuestras articulaciones nos provocará artritis
Que el crujir de las articulaciones (al que son tan aficionadas algunas personas) saque de quicio a la gente que les rodea, no significa que vaya a acabar con su movilidad. Según han comprobado diversos estudios, no hay ninguna asociación entre esta costumbre y la artritis, y las articulaciones de los crujidores y los no-crujidores no presentan ninguna diferencia significativa. Los aficionados a esta práctica, no obstante, deberían tener cuidado. Lo que sí han comprobado los médicos es que el crujir de las articulaciones puede provocar lesiones en los ligamentos y tendones.
8. Comer huevos eleva el colesterol
Desde los ochenta se extendió la creencia de que no podíamos comer huevos a diario dado su alto contenido en colesterol. Es cierto que el huevo contiene mucho colesterol pero también posee su propio antídoto, la lecitina, una grasa que favorece el control del colesterol evitando que se adhiera a las paredes arteriales y desplazándolo hacia los lugares donde se metaboliza.
Hoy sabemos que lo que realmente eleva el colesterol “malo” son las grasas saturadas, cuya cantidad no es elevada en los huevos, y no el propio colesterol.
9. Escuchar a Mozart puede hacerte más inteligente
Esta afirmación proviene de un estudio realizado en 1933 en el que un grupo de estudiantes de la Universidad de California tuvieron que resolver unos puzles tras escuchar a Mozart. Ciertamente, lo hicieron mejor tras escuchar al compositor austriaco, pero lo que nunca se dijo es que el efecto enriquecedor de Mozart sólo duraba 15 minutos, y habría sido similar si hubieran escuchado a John Coltrane o a Slayer. En el corto plazo, la música hace que estemos más atentos y concentrados, pero no nos hace más inteligentes.
10. Los batidos son una bebida saludable
Los batidos tienen muy buena fama y son muy populares en algunas dietas por su alto contenido en fruta. El problema, que muchos desconocen, es que suelen tener muchísima azúcar. Un estudio publicado este año analizó el contenido de 52 batidos comerciales y reveló que todos tenían más azúcar y calorías que cualquier refresco.
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