lunes, 6 de abril de 2020

Luis Eduardo Aute (1943-2020)

Luis Eduardo Aute Gutiérrez (Manila, Filipinas; 13 de septiembre de 1943-Madrid, España; 4 de abril de 2020)​ fue un músico, cineasta, escultor, pintor y poeta español. Aunque fue principalmente conocido como cantautor, también destacó como pintor y como director de cine. Hablaba español, inglés, catalán, francés, italiano y tagalo.Coincidí un par de veces con Luis Eduardo en una caseta de la Feria del libro de Madrid.  Nos intercambiamos nuestros libros, los suyos de poesía y los míos novelas, con dedicatoria. La dedicatoria de Luis Eduardo fue literalmente extraordinaria, a toda página, con un dibujo y el texto. Muchos recuerdos de su infancia en Filipinas. Luego nos vimos más veces, siempre con afecto. Descansa en Paz, querido amigo.



En Al­ban­ta o al Es­te del Edén

Para quienes tenemos fe en las palabras hoy se ha apagado una voz libre y sensible, se ha evaporado una armonía indómita que no sé si figura en el centro de la banda sonora de nuestras vidas o hemos descubierto, al conocer la muerte de Luis Eduardo Aute, vibrando como un bordón olvidado en el recuerdo de varias generaciones. Sus canciones nos reflejan como un espejo familiar y nos reconocemos en el amor y el desamor que nos cantaba, en la protesta y la antiprotesta, en la filosofía y la poesía de un mundo hecho de paradojas que merece, no obstante, de vez en cuando, un himno. Aute nos llevó a un lugar imaginado por su hijo, Albanta, y por el camino se quiso Espuma, Rito, Sarcófago –nombres de aquellos primeros discos nunca del todo descubiertos–. Sonaba estravagario y nerudiano en «Pétalo», se ponía en el desgarro de las víctimas de la represión franquista en «Al alba» –su mayor éxito–, y a pesar de todo, o por encima de todo, lo que cantaba eran poemas con peso propio, vida propia, himnos que no se doblegaban a disciplinas ni a ideologías.
Como los metales nobles vibra esa voz que, fuera del tiempo encanallado, reclama hoy nuestra atención cuando cumplimos cuarentena con el aire de las ciudades más limpio, los pájaros resonando en las calles como un concierto y los aplausos en las ventanas, todo un poco surrealista porque esperamos aquí, tu ya lo ves, como Albanta al revés.
Aute se sintió más pintor que poeta y más poeta que cantautor, pero a su pesar nos ganó con el susurro de aquellas canciones. Él abjuraba: «Qué me dices cantautor de las narices, que me cantas con ese aire funeral», pero siguió llevándonos de la mano desde el amor primero al desamor después, desde el «Lecho de amor y muerte» en «Lentamente» al hecho inexorable de que «de alguna manera tendré que olvidarte». Y cuando todo importó menos entonó el «siento que te estoy perdiendo». Toda la vida ha estado ahí. Y hoy recuperamos el sonido porque no tenemos más que la poesía que para él «es palabra que vela despierta... que mece a las piedras... que debe alumbrar». Su timbre varón está a salvo en la memoria de todos. James Dean seguirá tirando piedras al este del Edén. Ya no hay prisa, aunque sean las cuatro y diez. En sus versos siempre andaba la muerte susurrando, y todavía...

'ABC' - 2020-04-05

JE­SÚS GAR­CÍA CA­LE­RO

martes, 31 de marzo de 2020

Juan José Luna (1946-2020)

Nota necrológica.

Prof. Juan José Luna (1946-2020).

Una vi­da de pa­sión por la his­to­ria del ar­te.



Fran­có­fi­lo, fue je­fe de De­par­ta­men­to de Pin­tu­ra del si­glo XVIII del Mu­seo del Pra­do

A mediados de los años 80 del siglo pasado Juan José Luna era conservador de Pintura Francesa, Inglesa y Alemana del Museo del Prado, antes de ascender en 2003 a jefe de Departamento de Pintura del siglo XVIII. En esa época yo era becario del Instituto Diego Velázquez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En cierta ocasión me sorprendió con una llamada telefónica en la que me ofrecía la que fue mi primera conferencia en el Prado. Al advertir mi sorpresa, me propuso sin dudar: «Panini» y, tras una breve conversación, colgó el teléfono. Muchos de los que llegaron a conocerle reconocerán en esta anécdota algunos de los rasgos más característicos de su personalidad, la de un hombre resuelto, que siempre plantó cara con optimismo a las dificultades que encontró a su paso.
Juan Luna perteneció a una generación pionera de la historia del arte en España que comenzaba a dar sus primeros pasos a principios de los años 70. Buena parte de sus integrantes se formaron en el CSIC con Diego Angulo Íñiguez, quien distribuía los temas de las tesis en función de las carencias de la disciplina y las afinidades del doctorando. Y con un francófilo como Luna, la elección estuvo pronto clara. Defendió su tesis doctoral en 1979, dedicada a «La Pintura Francesa de los siglos XVII y XVIII en España». Todavía hoy resultan imprescindibles sus publicaciones de esa época, en las que ofreció un renovado semblante de artistas entonces completamente olvidados como Michel Ange Houasse, a quien tuvo la oportunidad de dedicarle una exposición monográfica organizada por el Ayuntamiento de Madrid (1981); Jean Ranc, que este año ha sido objeto por fin de su primera exposición (Montpellier, 2020), o Louis-Michel Van Loo, que todavía espera su oportunidad. Junto a ellos, las investigaciones de Luna llamaron la atención sobre una pléyade de artistas de menor entidad, pero que permitieron dibujar con mayor nitidez el panorama de la presencia de artistas franceses en España: Charles-Joseph Flipart, Jean Pillement, Pierre Gobert o Julien de Parme, entre muchos otros.
A pesar de que el siglo XVIII fue su terreno preferente de investigación y Francia el país que con mayor pasión captó su interés, una parte de sus investigaciones estuvieron centradas en el siglo XVII, como la exposición dedicada en el Prado a Georges de La Tour (1986), con motivo de la compra del «Tocador de zanfonía». Sin duda, una de las adquisiciones más brillantes del último cuarto del siglo XX en el Prado, cuya azarosa adquisición con final feliz tuvo en este profesor a uno de sus protagonistas.
Hoy ha concluido en Madrid este largo camino. Queda su grato recuerdo y una vida de pasión por la historia del arte que es ahora más rica gracias a su trabajo.

lunes, 23 de marzo de 2020

HUMANIDAD EN TRANSICIÓN

Los seres humanos coincidimos en un escenario espacio-temporal asistiendo a un mismo acontecimiento, pero la forma en que vivimos ese hecho es bien distinta. Parece que ahora se nos ha presentado un reto global pero es un reto individual. Siempre es así.No puede ser de otra forma dado que, lo que marca realmente la diferencia, es nuestro estado de conciencia. Si pensamos que la felicidad la vamos a encontrar en este mundo externo de formas cambiantes que se colocan y descolocan constantemente de forma inteligente, entonces, en situaciones como esta lo más probable es que haya sufrimiento.Buscaremos fuera esos agentes culpables, inventaremos historias en contra o a favor de la versión oficial, de lo que se difunde por los medios de comunicación. Ya sea que pensemos que los gobiernos nos protegen y cuidan y hay que seguir las normas y pautas de comportamiento o, por el contrario, que son los que nos manipulan, enferman y explotan, seguiremos dando vueltas sobre lo mismo sin encontrar la salida.Todo eso surge por la necesidad de nuestra mente concreta de alimentar el pensamiento de falsa seguridad y control. Ya ha encontrado una explicación a la que agarrarse, apegarse y así parece que la angustia y la inquietud se diluye, aunque esa paz dure poco.En verdad, ninguna mente sabe nunca lo que está pasando. Podemos intentar averiguar cómo sucede una cosa pero no podemos saber por qué una cosa es como es. Por naturaleza, la mente es limitada, no puede abarcar la Realidad, tener una visión total, por ello siempre se equivoca.Lo urgente es vaciarse de cualquier contenido mental y comprender y confiar en los planes de la Inteligencia, que es sin duda, la que ha orquestado esta obra para que, cada uno podamos, en su medida, seguir ampliando la conciencia. Las condiciones y reglas del juego no vienen impuestas por gobiernos, instituciones, conspiraciones, sino que han sido creadas por la Vida y formo parte de ella. Son idóneas para mí en estos momentos.Lo importante no es aceptar o no las normas, rebelarse o seguirlas, sino ser libre desde el único lugar que podemos serlo. Vivirlas por fuera, quizá de la misma forma que todos, pero no por dentro. Nadie tiene que enterarse, solo yo.Al silenciar los contenidos mentales podemos intuir que es la Vida la que se encarga de presentar los escenarios personales que como en esta ocasión, parecen globales. Habrá personas que expresen miedo, pánico, preocupación y otras que, aún a pesar de que las circunstancias les afecten personalmente o no, expresen paz.Podemos seguir creando historias, contenidos mentales y viviendo al juego de la separación. Cambiando escenarios por fuera pero sin mirar hacia dentro, o podemos comprender y aceptar que en esta danza visible hay muchas formas de manifestación posibles y que cada una está realizando su función. Todo es como tiene que ser. No hay una mejor que otra. No es la mía la verdadera, la razonable, la que debería imponerse. No juzguemos a las que piensan o sienten distinto a nosotros Todos estamos aprendiendo en la escuela de la vida.Porque desde el lugar superficial, en el que generalmente nos encontramos, es cierto que somos distintos y que según nuestra forma de pensar creamos aliados y enemigos, pero desde un lugar más profundo y verdadero las formas se diluyen, deshacen y dan paso al verdadero amor, paz, libertad. Y sólo desde ese el lugar surge la verdadera compasión.Como a veces sucede cuando la vida nos presenta un acontecimiento traumático: una separación, enfermedad, quiebra económica, queremos que pase lo antes posible para volver a la normalidad, a hacer mi vida como antes. No nos damos cuenta que quizá algo de lo que estábamos haciendo dentro de nuestras normas personales nos ha llevado a esta situación y hay que revisarlas.Por eso es un buen momento y una oportunidad para pasar del hacer al ser y mirar, cada uno de forma individual, qué significa este nuevo reto en mi vida. Las sociedades no cambian desde fuera. Las sociedades están formadas por seres humanos y si no hay cambio de dentro afuera, las cosas pueden colocarse, aparentemente, de forma distinta, pero seguiremos actuando desde el mismo lugar de la conciencia, la de la separación.Los escenarios cambian y sean más o menos agradables para nuestra persona, la pregunta a la que nos llevan siempre es la misma: ¿quién soy?

martes, 28 de enero de 2020

Cecilia Valdés en el Teatro de la Zarzuela

Noche de emoción la de ayer en el Teatro de la Zarzuela, se recuperaba una zarzuela que ha llegado a Madrid demasiado tarde, pero que era de justicia. La cubana Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig. En los previos se ha hablado mucho de ello y nos ha permitido familiarizarnos con la importancia del evento. Cecilia Valdés ponía en música, con la reducción inevitable, una de las novelas fundacionales del antiesclavismo, el orgullo y, a la postre, la identidad mestiza de Cuba. Cirilo Villaverde había escrito esta narración en medio del siglo XIX con espíritu reivindicativo claro y efectivo: la lacra de la esclavitud, pero también otras, como el machismo feroz o la problemática convivencia de un mestizaje que pronto se convirtió en seña de identidad de Cuba. Ya entrado el siglo XX fueron varios los músicos tentados por el tema de la exuberante mulata que ha terminado simbolizando los valores de su país. Lo intentó Ernesto Lecuona, el más célebre músico cubano de la primera mitad del XX, pero, por cuestión de derechos, realizó una zarzuela de temática similar, María la O (1930), devenida célebre. El éxito hizo cambiar de opinión a los herederos de Villaverde y, en 1932 ve la luz esta Cecilia Valdés que firmó otro de los gigantes de la música cubana, Gonzalo Roig. El resto es historia. La última pieza del puzle era este estreno madrileño que le faltaba a una obra que nació hermanada con las mejores zarzuelas españolas de los treinta, de Doña Francisquita a Luisa Fernanda. Gonzalo Roig es un compositor muy famoso para muchos que incluso creen que no lo conocen. Su inmortal canción Quiéreme mucho ha dado la vuelta al mundo en toda clase de versiones y sus versos más famosos resuenan en el imaginario del planeta, aunque solo sea en versiones como las de Julio Iglesias: “Cuando se quiere de veras, como te quiero yo a ti, es imposible, mi cielo, tan separados vivir…”. Estos son los antecedentes y están ejemplarmente contados por Enrique Mejías García en el programa de mano de esta producción. La música de Cecilia Valdés es de una riqueza de inspiración muy alta. Destacan sus aires cubanos, sus habaneras y sus momentos africanizantes. Roig sabe combinar la inspiración popular con una técnica musical de primer orden y ofrece un resultado artístico que convirtió esta producción en una cima de la música cubana. No sé por qué nos la habíamos perdido en este teatro hermano que es la Zarzuela, pero al fin la deuda esta saldada. La producción que firma en lo escénico Carlos Wagner y un excelente equipo de colaboradores no se va por las ramas y nos sumerge en una plantación de azúcar de aires caribeños que hace de la narración un personaje más. El cuerpo de baile y un grupo destacado de actores brindan lo que es un lujo teatral. La orquesta, que lleva Óliver Díaz, se transmuta en un combo latino de suma eficacia. Queda el reparto que cuenta la historia. Cecilia es una mulata conducida al orfanato por orden de un padre rico propietario para tapar su falta. Al crecer, exuberante, se enamora del hijo del propietario, su medio hermano, tiene una hija con él y es abandonada, como corresponde, hasta que se desencadena el drama y un epílogo con milagro incluido que es lo que más rechina al público actual. El papel de este símbolo de la “cubanía” es clave. La soprano Elisabeth Caballero, cubana como corresponde, ofreció en el primer reparto una versión muy notable de la infortunada heroína. Le da la réplica el tenor Martín Nusspaumer, excelente de planta y algo corto de cuerpo vocal, aunque parece adecuarse a lo timorato del carácter de este sinvergüenza colonialista. El resto del cuadrilátero, dos triángulos, en realidad, lo forman el barítono Homero Pérez-Miranda y la mezzo Cristina Faus. Muy bien situados en sus respectivos papeles como, realmente, la totalidad del reparto de esta producción modélica, de la que es de justicia señalar a Linda Mirabal en su papel de alucinada esclava liberada.
Una producción, en suma, de obligada visita por su calidad artística, su encaje en la historia de la música y la cultura cubana, y porque nos ofrece una apertura de campo de lo que fue la zarzuela en el área hispana. Muy tarde, quizá, pero bienvenida Cecilia Valdés.

FICHA TÉCNICA
Cecilia Valdés. Música, Gonzalo Roig. Libreto, Agustín Rodríguez y José Sánchez-Arcilla. Dirección musical, Óliver Díaz. Dirección de escena, Carlos Wagner. Escenografía, Rifail Ajdarpasic. Reparto: Elisabeth Caballero / Alaine Álvarez; Martín Nusspaumer / Enrique Ferrer; Homero Pérez-Miranda / Eleomar Cuello; Linda Mirabal; Cristina Faus; Yusniel Estrada. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Coro Titular del Teatro de la Zarzuela. Del 24 de enero al 9 de febrero. Teatro de la Zarzuela, Madrid.








viernes, 17 de enero de 2020

La Casa de Saboya deroga la Ley Sálica

La Casa de Saboya deroga la Ley Sálica

Después de mil años de historia, la Casa Saboya cambia y abre las puertas de la sucesión a la mujer. Con un comunicado oficial Victor Manuel de Saboya (Nápoles, 1937), hijo del último rey de Italia, Humberto II, y de María José de Bélgica, anunció un cambio en las reglas de sucesión, porque «es tiempo de actualizarlas». El príncipe de Nápoles Victor Manuel, jefe de la Casa Real de Italia en disputa siempre con su primo Amadeo de Saboya-Aosta, explica que «la decisión ha sido meditada y no es fruto de particulares circunstancias o urgencias; la sociedad camina hacia la paridad entre los sexos y la gran mayorías de las casas reales han ido en esta dirección». Victor Manuel y su esposa Marina Ricolfi-Doria tienen un único hijo, Manuel Filiberto (Ginebra, 1972). A partir de ahora, los Saboya aplicarán la regla de la «primogenitura absoluta», eliminando la ley Sálica que excluye del trono a las mujeres. En consecuencia, después de Manuel Filiberto, casado con Clotilde Courau en Roma en el 2003, la heredera de la dinastía milenaria será la primera de sus dos hijas, Victoria de Saboya (Ginebra, 2003), de 16 años. Manuel Filiberto considera que el paso era necesario para evitar la discriminación de la mujer: «En realidad, Clotilde y yo podríamos todavía tener un hijo varón. Pero es anacrónico en una sociedad que quiere reconocer la igualdad de género, pensar que en la Casa Saboya se discrimina a las mujeres».

Los monárquicos, tercer partido


En un sondeo del Instituto Piepoli, un 15 por 100 de italianos se mostró dispuesto a votar a un partido monárquico si existiera esa posibilidad, lo que sorprendió al propio Manuel Filiberto: «No lo esperaba. Con ese porcentaje de votos, teniendo en cuenta el resultado de las últimas elecciones generales, seríamos el tercer partido de Italia». El príncipe Manuel Filiberto ha declarado al Corriere que la primera pregunta que le hizo su hija Victoria, que ha vivido en Ginebra, Montecarlo, Francia e Italia y estudia a París, fue si tendrá que estudiar más. «Le he dicho –confesó Manuel Filiberto- que le ayudaré, aunque ella sueña con el arte y la moda. Menos mal que está Clotilde que es una madre severa a la hora de gestionar los horarios de las salidas con los amigos y el tiempo dedicado al teléfono móvil». Al ser preguntado si es realista imaginar a victoria con la corona, responde: «Nunca digas nunca jamás. De momento, se trata de guiar hacia el futuro una Casa con mil años de historia, las órdenes dinásticas, las obras de caridad... Después están las relaciones con otras casas reales. Mi padre comunicará el cambio a todas las casas reales, sean reinantes o no. La relación es estrecha con el rey Felipe de España, la heredera Leonor y con Sofía, que son casi coetáneas de mis hijas Victoria y Luisa».

En 1946, última página de la monarquía italiana


La decisión de Victor Manuel ha creado división entre los monárquicos. Los duques de Aosta, por ejemplo, sostienen que la ley Sálica no se puede cambiar «hasta que sea restaurada la monarquía constitucional». En cualquier caso, de momento los Saboya se actualizan, después del cambio que está viviendo también la monarquía británica. A la mayoría de los italianos suena anacrónico hablar de sucesión al trono en una República como la italiana, donde la monarquía no trae buenos recuerdos. Tras la abdicación de su padre Victor Manuel III, el último rey de Italia fue Humberto II, llamado el «rey de mayo» –el único mes que reinó- . Él escribió la última página de la monarquía italiana: Después del referéndum con el que triunfó la República, el 2 de junio 1946, Humberto II abandonó para siempre Italia para iniciar un largo exilio, primero en Cascais (Portugal) y después en Ginebra, donde murió en 1983 sin ver cumplido su sueño de regresar a su patria. El príncipe Manuel Filiberto ha confesado que ha escrito al primer ministro Guseppe Conte para que los restos mortales de sus abuelos Humberto II y María José de Bélgica reciban sepultura en el Panteón de Roma.

martes, 3 de diciembre de 2019

Medallas de Oro Mayte Spínola 2019

Medallas de Oro Mayte Spínola 2019

Serán entregadas en la Casa Museo El Romeral en febrero de 2020


            2.12.19 .- Madrid. – Han sido concedidas las Medallas de Oro Mayte Spínola 2019, que reconocen los méritos en las artes, las ciencias, el deporte y la solidaridad.
            El jurado que otorgó las Medallas estuvo presidido por el Príncipe Félix de Merode, y compuesto por Cristina Benetton, vicepresidenta del jurado; Pedro Sandoval, director del Grupo pro Arte y Cultura, GpAyC; Solita Cohen, vicepresidenta del Grupo para Iberoamérica; Alicia Pardo, vicepresidenta del Grupo para Estados Unidos de América; Noel Vanososte, arquitecto y miembro de GpAyC; Petra Mateos; Mayte Spínola, fundadora del Grupo pro Arte y Cultura y Julia Sáez-Angulo, portavoz del mismo.
           Las Medallas 2019 se entregarán en la Casa Museo El Romeral, a finales de febrero de 2020

            Los premiados con la Medalla de Oro Mayte Spínola en esta convocatoria 2019 son:



Andrés Salvador Habsburgo Lorena

1.- MEDALLA DE ORO: a SAIR Archiduque de Austria, Don Andrés Salvador Habsburgo Lorena, por su aportación como científico al estudio de la acuicultura en aguas continentales templadas. Con el cambio de la Ley de Aguas de 1972 pudo establecer un centro de astacicultura en Isla Mayor, que se ha convertido en un total de cinco hoy por hoy. Se ha creado el policultivo del arroz y ha dado puestos de trabajo a pescadores e industriales en la transformación del cangrejo de las Marismas. El Archiduque es decano del Toisón de Oro en Austria.



Miriam Ungría
     
2.    MEDALLA DE ORO EN DISEÑO DE JOYAS: a Doña Miriam Ungría Princesa de Tirnovo, por su reconocimiento a su trabajoen el campo de la joyería.



 Mesas ante su gran mural en Marmolejo

3.   MEDALLA DE ORO EN PINTURA: a Don José Luis Mesas, cotizado pintor residente en Mallorca, miembro del Grupo pro Arte y Cultura, que ha llevado a cabo grandes obras pictóricas en museos españoles y de Oriente Medio.



Bartolomé March. Retrato

4.   MEDALLA DE ORO EN FILANTROPÍA: a la Fundación Bartolomé March, por su gran labor de mecenazgo.



Teniente General José Luis Arranz
         
5.        MEDALLA DE ORO EN SOLIDARIDAD: al Cuerpo de la Guardia Civil, representado por el Teniente General José Luis Arranz, por su entrega al servicio de España.
         
Carmen Riera

6.    MEDALLA DE ORO EN LITERATURA:  a Doña Carmen Riera, escritora española que escribe en catalán y castellano, guionista, ensayista, profesora y ocupa la silla "n" en la Real Academia Española.



Alejandro Roemmers, escritor

7.  MEDALLA DE ORO EN POESIA: a Don Alejandro Roemmers, poeta y filántropo.


Dr. Juan Carlos Crespo

8.    MEDALLA DE ORO EN INVESTIGACIÓN MÉDICA: a Don Juan Carlos Crespo de la Rosa, catedrático de la Universidad de Sevilla, experto en ozonoterapia.



Ella Fontanals-Cisneros, coleccionista


9.    MEDALLA DE ORO EN COLECCIONISMO a Doña Ella Fontanals-Cisneros, especialista en arte y diseño contemporáneo, coleccionista de arte latinoamericano,  fundadora y presidenta de la Fundación de Arte Cisneros Fontanals. ​



Ricardo Cisneros, fotógrafo

10.  MEDALLA DE ORO EN FOTOGRAFÍA: a Don Ricardo Cisneros, filántropo y fotógrafo, por su labor social y artística.

Josemi Rodríguez Sieiro


11.    MEDALLA DE ORO EN PERIODISMO: a Don Josemi Rodríguez Sieiro, audaz y brillante comunicador español.


Carlos Rúspoli, duque de Plasencia

12.    MEDALLA DE ORO EN HISTORIA: a Don Carlos Rúspoli, duque de Plasencia, por sus reveladores libros en datos históricos.



Enrique Rojas, psiquiatra

13.    MEDALLA DE ORO EN PSIQUIATRÍA: a Don Enrique Rojas, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Extremadura​ en excedencia. Sus trabajos de investigación se centran en dos temas: depresiones y ansiedad.



Dra. Mercedes Cuesta

14.   MEDALLA DE ORO EN MEDICINA: a la Dra. Mercedes Cuesta Nuin, directora médica de la Clínica Ruber Internacional.



Michael Binder Osborne, abogado

15.   MEDALLA DE ORO EN DERECHO: a Don Michael Binder Osborne, prestigioso abogado en Viena, con relaciones profesionales en España.


Pablo Roemmers. Deporte náutico

16.   MEDALLA DE ORO EN DEPORTE NAUTICO: a Don Pablo Roemmers, por sus méritos en este campo.

Diana Marsá. Hípica

17.    MEDALLA DE ORO EN HÍPICA: a Doña Diana Marsá, deportista elegida por Suziki para llegar a los juegos olímpicos.

Jaime Carvajal Salas, duque de Aveiro

18.     MEDALLA DE ORO EN HÍPICA: a Don Luis Jaime Carvajal Salas, duque de Aveiro, español que disputó Badminton, el concurso ecuestre más prestigioso.

Tony Obrador. Arquitectura

19.    MEDALLA DE ORO EN ARQUITECTURA: a Don Antonio Obrador, por la singularidad de su intervención en el Hotel Cap Rocat en Mallorca



Rosa Bernal. Interiorismo

20.    MEDALLA DE ORO EN INTERIORISMO: a Doña Rosa Bernal, propietaria de uno de los estudios de decoración más importantes de Europa, nuestra galardonada es icono de refinamiento y buen gusto.



Xisco Conrado. Impulso a las Artes

21.   MEDALLA DE ORO EN FILANTROPÍA: a Don Xisco Conrado, por el impulso a las Artes en la Fundación La Caixa para toda España.



Presen Rodríguez. Diseñadora de Moda
22.   MEDALLA DE ORO EN MODA: a Doña Presen Rodríguez, por una vida dedicada a la Moda. El IVAM le dedicó una exposición a la creatividad de su obra.



Santiago Bandrés. Diseñador de Alta Costura

23.   MEDALLA DE ORO EN MODA: a Don Santiago Bandrés diseñador español de relieve en la alta costura.

Glenda Gaby

24.   MEDALLA DE ORO EN MÚSICA: a Doña Glenda Gaby. Nació dentro de una familia de artistas y desde muy pronto grabó discos, triunfando a nivel internacional.

25.   MEDALLA DE ORO EN PINTURA: a Don Adonay Duque, pintor venezolano destacado por su personal y humanista visión del Expresionismo.



Constanza Dozo. Escultora

26.   MEDALLA DE ORO EN ESCULTURA: a Doña Constanza Dozo, escultora argentina con una obra llena de poética singular.


Martha Jiménez. Escultora

27.   MEDALLA DE ORO EN ESCULTURA: a Doña Martha Jiménez, escultora cubana por su trayectoria artística.



Gregorio Luque

28.   MEDALLA DE ORO EN CRÍTICA: a Don Gregorio Luke, por su acierto en el enfoque y estudio del arte.

Leandro Navarro

29.   MEDALLA DE ORO EN EL ARTE a Don Leandro Navarro, reconocido galerista, por su trayectoria profesional de apoyo al arte y a los artistas.



Luis Carrascal. Fundación Hay Salida

30.    MEDALLA DE ORO A LA SOLIDARIDAD: a la Fundación Hay Salida, por su lucha contra las adicciones presidida por el Dr. Luis Carrascal.

Pedro Serra. Editor (1928-2018)

31.   MEDALLA DE ORO EN FILANTROPÍA: In memoriam a Don Pedro Serra, editor, febril coleccionista de arte, mecenas munífico.



Pedro Sandoval. Director del GpAyC

PLACA DE FELICITACIÓN a don Pedro Sandoval, por su Premio en Instalación, otorgado en la Bienal de Florencia 2019.