martes, 3 de marzo de 2015

José Luis Tubilla, sacerdote pasionista




Con gran dolor os informo que el 18 de febrero de 2015 falleció prematuramente don José Luis Tubilla, sacerdote pasionista. La Congregación de la Pasión viste con hábito negro, con broches en el cuello, sin alzacuellos, escudo negro con la cruz y un corazón blancos en cuyo interior están incisas las palabras "JESUXPI PASSIO" y los tres clavos. 

Josechu fue un ángel en vida así que pienso que Dios le ha recogido para llevarlo consigo y tenerle a su lado. Pero nos ha dejado huérfanos de su presencia, de sus consejos, de su cariño y de su amistad. No estoy en condición de escribir una nota necrológica porque Josechu fue siempre tan discreto. Sin embargo a lo largo de los cuarenta años que ha durado nuestra relación pude conocer a fondo su gran vocación que ha sido una guía espiritual para muchas personas y para mí. De origen vasco, Josechu perteneció a una familia de terratenientes productores de un  excelente vino tinto - siempre decía que era vino de verdad, sin aditivos - y en sus años de juventud tuvo una novia con la que no pudo casarse por su tardía vocación. Años después fue el sacerdote que ofició la boda de su antigua novia, lo cual demuestra el cariño que le rodeaba. Durante muchos años, Josechu fue el rector del Colegio San Gabriel en Alcalá de Henares hasta que un infarto de miocardio le obligó a reducir su trabajo. El superior general de su Orden le quiso siempre con él en los capítulos generales que se celebraban en Roma, en la casa principal de la Orden, frente al Coliseo. Cuando tenía un poco de tiempo libre, Josechu se levantaba muy temprano para coger el primer tren a Florencia, una ciudad que le encantaba. - Si alguna vez me buscáis en Italia - decía - estaré en Florencia -. Nunca dejó de aprender, pese a sus distintas licenciaturas en teología, literatura, filología, pedagogía, antropología, lengua inglesa Josechu no dejaba de apuntarse a masters y cursos todos los años de su vida. Leía y comprendía el arameo y el hebreo que le sirvieron para estudiar en el Centro de Estudios Bíblicos de Jerusalén los textos antiguos de la Biblia. Fue mi director espiritual y gracias a la formación que me impartió pude tomar mi voto de Obediencia en la Orden de Malta. Luego ofició la ceremonia de la boda de mi hija y cada vez que había una inquietud de cualquier tipo allí estaba Josechu para ayudar. Solía cenar en nuestra casa de vez en cuando y su presencia siempre fue gratificante. Solía utilizar ejemplos, como las parábolas de Jesús, para aconsejarnos. Nunca olvidaré sus citas de Cervantes, de la Farisea de Mauriac, pero sobre todo de la Biblia donde - afirmaba Josechu - se encontraba una respuesta para todas las preguntas. Cuando empezó mi vocación literaria, Josechu fue el corrector de los primeros textos que salieron de mi pluma. Me llamaba su amigo italiano y así me conocían tanto en la comunidad religiosa de San Gabriel, como en la de Santa Gema en Madrid.  



     


Para despedirme de ti, querido amigo que siempre estarás en nuestro corazón, aprovecharé las palabras de San Agustín: La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado. Yo soy yo, vosotros sois vosotros. Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo. Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente. No toméis un aire solemne y triste. Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí. Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra. La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado. ¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista? Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino. ¿Veis? Todo está bien. No lloréis si me amabais. ¡Si conocierais el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudierais oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos ¡Si pudierais ver con vuestros ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudierais contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen! Creedme: Cuando la muerte venga a romper vuestras ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban\ y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en el que os ha precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquel que os amaba y que siempre os ama, y encontraréis su corazón con todas sus ternuras purificadas. Volveréis a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con vosotros por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás.

lunes, 2 de marzo de 2015

El Profeso y la parapsicología


Tras regresar de su misión en Siberia, efectuada durante unos años en la segunda mitad del siglo XIX, después de la toma de Roma en 1870, Giangaleazzo Ruspoli, el caballero Profeso de la Orden de San Juan de Jerusalén, había conseguido perfeccionar el ansiado conocimiento de sí mismo y de sus facultades mentales. Había aprendido de los lamas tibetanos (El Profeso en el Tíbet) , de los brujos indios mesoamericanos, de los chamanes siberianos (El Profeso y el chamán) y se había convertido él mismo en chamán y viajante astral y físico del espacio y del tiempo. Ya nada volvería a ser igual, si bien nada nunca es igual, aunque no sepamos reconocerlo. Ahora el Profeso estaba seguro de que ya nada podría ser como antes, especialmente él mismo. Ahora él sabía que más allá de esa última frontera del control mental existe otra aún más recóndita, más hermosa, más libre, más limpia, y que él sabría encontrarla. Por mucho que tratara de ocultársela a sí mismo, ahondaría hasta lo más profundo de sí en su búsqueda y no cejaría hasta hallarla.

Al volver a su mansión de Nueva York para reunirse con su mujer Ileana y su hija Ginebra hacia el final de la década de los ochenta, Giangaleazzo pensaba  reincorporarse a sus dos actividades preferidas, la Fundación para La Paz que preside y la empresa internacional de investigaciones submarinas DIMS perteneciente a su holding industrial Douglas, de la que es director de Proyectos Especiales y cuenta con el señor Gordon, mayordomo y administrador de la mansión, que colabora con Giangaleazzo y su Fundación o sus empresas esporádicamente, sin descuidar sus obligaciones principales.

Sin embargo, el Profeso empieza a advertir, con sus asombrosas y perfeccionadas facultades mentales, que hay un estremecimiento en la fuerza mental que controla y gobierna la humanidad. Esta anomalía podría ser causante de una nueva guerra secreta entre Estados Unidos y la Unión Soviética, en aquel tiempo casi al final de la guerra fría que tanto afectó al mundo de la OTAN y al del Pacto de Varsovia desde el fin de la segunda guerra mundial. Decide entonces emprender una nueva misión para averiguar la magnitud del problema del posible perfeccionamiento de una tecnología mucho más misteriosa y potencialmente amenazadora que la Guerra de las Galaxias: el control de la mente humana, una técnica o un conjunto de técnicas encaminadas a la modificación de los procesos mentales de los individuos. Sin embargo tendrá que vencer la resistencia de las autoridades norteamericanas a creer en fenómenos paranormales porque no tienen una sólida base científica.

Para ello, Giangaleazzo, por medio de una de sus múltiples vidas en Estados Unidos, elige convertirse nuevamente en jefe del departamento ultra secreto de Ciencias del Comportamiento de la CIA, una plataforma adecuada para desarrollar su estrategia. Allí descubre a una vidente que de alguna manera puede señalar la localización exacta de los submarinos soviéticos en el Océano Atlántico. Pero, cuando la mujer es asesinada por un despiadado agente de la KGB, Giangaleazzo empieza a sospechar que la han matado para mantener a la CIA apartada de un revolucionario descubrimiento soviético, que permitiría pronto a la KGB controlar los pensamientos y emociones hasta del Presidente de los Estados Unidos... 

martes, 17 de febrero de 2015

Corrado Calabrò




Buona sera, 

Mi sento orgoglioso di aver formato parte della giuria del premio letterario Gustavo Adolfo Becquer 2015, che oggi viene consegnato all'illustre magistrato e poeta Corrado Calabrò, già menzionato tra i candidati al premio Nobel. La sua vena poetica iniziata da giovanissimo diciottenne e poi rifiorita tre lustri dopo, è sorprendente e piena di soddisfazioni e le poesie di Corrado Calabrò sono state tradotte in francese, inglese, spagnolo, russo, rumeno, portoghese e ucraino. Delle sue liriche è stato fatto anche un disco con le voci di Achille Millo e Riccardo Cucciolla.

Rallegramenti vivissimi quindi per Corrado Calabrò per i suoi onori attuali e futuri! 

E per terminare, consentitemi di citare solo cinque versi dell’autore oggi premiato, tratti dalla raccolta “Dímelo por sms”  che mi hanno impressionato:

Ti svestirò di luna
Sulla grande terrazza
Fino alla tua più intima bellezza.
E ti denuderà così svestita,
Mentre la luna impallidisce, l'alba.
(Déshabillé)

Grazie.





Revista del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias



lunes, 16 de febrero de 2015

Alessandro Ruspoli, príncipe de Cerveteri y del S.R.I.

Este interesante artículo sobre la original figura de mi primo Dado, firmado por Amedeo-Martín Rey y Cableses fue publicado el 14 de febrero de 2015 en la sección Gente del Sábado del periódico La Razón. Cerca de Palacio Ruspoli, hay una trattoria Settimio all'Arancio en la calle del mismo nombre donde Dado solía sentarse casi a diario. Su fotografía, la misma de este artículo, está justo encima de su mesa habitual que ahora ocupamos sus parientes. Por cierto, ¡la comida es excelente y el lugar es recomendable!


lunes, 2 de febrero de 2015

El primer fracaso de Podemos

Queridos Amigos:

Anda esta España de nuestras entretelas políticamente desarmada, lo que permite a combatientes con pocas ideas y menor bagaje ganar terreno parlamentario ante el asombro de propios y extraños. Lo anticipó José Antonio Zarzalejos en su columna del pasado sábado, al calor de la demostración de fuerza perseguida por Podemos, única finalidad del acto que tuvo lugar ese mismo día. "Veremos un discurso mesiánico, sin nada concreto en lo que sustentarse", venía a afirmar. Y así fue. Quedó probado que, para una masa importante de la sociedad, su relación con la nueva formación se sustenta sobre un acto de fe al que poco afectan las corruptelas de sus dirigentes o las promesas de sus contrincantes. Pablo Iglesias basta. Él solito será capaz de cruzar el mar Rojo de la austeridad y conducirnos a la tierra prometida. Y los ‘privilegiados’ que se preparen.

Pues miren, de hecho, lo están haciendo. Porque está muy bien eso de estigmatizar a una persona por el mero hecho de tener un patrimonio, buena parte del cual tiende a dar la casualidad que se ha debido a su trabajo denodado durante muchos años. Pero está aún mejor anticiparle que, cuando se toque el poder, llegado el momento, va a estar en el punto de mira de los nuevos gobernantes, que no dudarán en convertirse en los Robin Hood del siglo XXI para quitarle por su condición de 'rico', lo que, juicio sumarísimo sin defensa posible, ha hurtado a los pobres. Es evidente que solo a un demagogo o a un torpe -ustedes mismos- se le ocurriría lanzar esas proclamas a los cuatro vientos sin esperar que los afectados tomen las de Villadiego, gracias por el aviso. Lo que afectará, sin duda, a España justo cuando quiere levantar cabeza: adiós a la inversión, creación de empleo, recaudación fiscal (lucro cesante); salida de fondos de nuestro territorio, oficial y declarado al que se busca depositaría en el extranjero por lo que pueda pasar (daño emergente). Basta mirar qué ha sucedido como los modelos latinoamericanos a imitar para que se encuentre justificación a tal ejercicio de prudencia.

Bullen los bancos de un interés por 'bookear' el dinero allende nuestras fronteras solo comparable a cuando estuvo encima de la mesa de muchos analistas la cuestión de la ruptura del euro. Algo que, queridos fans de la nueva izquierda, tomen nota, ya está sucediendo; al menos en la parte constatable, que es la segunda, pies para que os quiero. Bullen los bancos de un interés por bookear el dinero allende nuestras fronteras solo comparable a cuando estuvo encima de la mesa de muchos analistas la cuestión de la ruptura del euro. Con un problema que entonces no se daba. Contra aquella idea de poner el patrimonio a buen recaudo existían contra argumentos racionales de peso por parte de los banqueros: no va a suceder, el proyecto comunitario ha avanzado demasiado como para que ahora dé marcha atrás, queda el comodín de los bancos centrales, los depósitos están garantizados en una parte sustancial… Sin embargo, frente a la voluntad unilateral de expoliar indiscriminadamente, no hay razones que oponer. De ahí que su resistencia sea vana ante el deseo de muchos de llevar su riqueza lejos de la rapiña. Me tiene todo preparado, por favor. De seguir así la cosa, de las palabras a los hechos mediará en este caso un corto trecho.

Será el primer paso para un bucle de difícil salida en el que las promesas solo se pueden cumplir si hay disponible para hacerlo. Si la actividad se frena en seco, habrá que buscar la liquidez en otros predios. Lo de la reestructuración de la deuda es una milonga porque sin condicionalidad puede que los acreedores piquen una vez, pero no lo van a hacer eternamente. Oiga, yo no le pago para dar electricidad gratis. Y ahí fuera aplaudiendo a rabiar, que lo estoy viendo. Sin un plan de verdadero crecimiento económico, no habrá solución para un problema que, como en el caso griego, volverá recurrentemente. Perderemos crédito y entraremos en una espiral complicada, a la argentina o la venezolana. Todo un proyecto de futuro, dónde va a parar. Sin ingresos ni menores costes, todo quedaría al albur de la otra gran fuente recaudatoria prevista por los profesores universitarios: la lucha contra el fraude. Vamos a ver, que el sistema fiscal español tiene más agujeros que un queso Gruyère, especialmente en el impuesto de sociedades, es verdad, pero no es menos cierto que el grueso de la defraudación se produce a pie de calle, especialmente en los tributos indirectos y empleo sumergido. Y eso toca a bolsas importantes de votantes… Ahí te quiero ver.

Así son las cosas y así se las estamos contando. Resulta extraordinario ver cómo la llegada de Tsipras a Grecia ha encendido los ánimos por aquí. Como san Juan Bautista, marca un camino al redentor, para más inri, de apellido Iglesias. Preparad el camino al señor, que viene, que viene. Allí ya han elegido: antes que cambiar la idiosincrasia local -la media del déficit fiscal heleno, media ¿eh?, en los últimos 20 años es de un 7,2%-, que eso pretendía, entre otras cosas, la denostada austeridad, han preferido reforzarla. Estaría bien que explicaran los señores de Syriza qué se encuentra al final de ese camino de gasto improductivo sin recursos para financiarlo. No reconocer a la troika es, de cara a la galería, como la pedrada de David contra Goliat. Pero, oh vaya, este ni se ha inmutado. Y, de seguir en esa pose, el país se enfrenta a la salida forzada del euro, la autarquía y un proceso híper-inflacionario. Ya verán. Ambas sociedades, la española y la griega, han olvidado que el éxito va ligado al sacrificio. Ahora parece que se regala. Todos son derechos sin obligaciones. Por eso los mensajes mesiánicos que prometen todo con el esfuerzo de otros triunfan. Por eso mismo terminarán fracasando estrepitosamente. Esperemos que no dejen antes sus dolientes naciones como un erial.

jueves, 22 de enero de 2015

Venta de mis libros






Queridos Amigos, estoy recibiendo llamadas de algunos amigos de Madrid que han intentado comprar mi último libro El Profeso y la masonería, tanto en El Corte Inglés (Castellana, Goya) como en La Casa del Libro (Gran Vía) y se han encontrado con las existencias agotadas. Ambas librerías informan que volverán a disponer del libro en breve plazo. Informé a mi editor para que active la distribución en esos centros, pero, para los que desean conseguir el libro en seguida, os recuerdo que en el kiosko de Paco (calle General Rodrigo frente a la Clínica La Luz) hay varios ejemplares disponibles a un precio competitivo... Por si no queréis hacer el viaje en balde, sin averiguar si está disponible y lo queréis reservar, su teléfono es el 915 531 123. El kiosko vende también la primera edición de El Profeso y el opio, del cual quedan muy pocos ejemplares.
En el Boletín Nº 252 del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias, página 38 se anuncia El Profeso y la masonería. El Boletín tiene una tirada de 17.000 ejemplares que se distribuyen entre los colegiados y los correspondientes de suramericanos.
https://www.cdlmadrid.org/cdl/bibliotecaboletines/ultimo/ultimo.html?fb_ref=Default