Doctor arquitecto, autor de numerosos títulos técnicos y catálogos, así como de proyectos de edificación. Colaborador de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía y articulista en revistas técnicas y culturales. Ha escrito sobre historia, antropología, crónicas de arquitecto, poesía, filosofía y novelas históricas, con más de cuarenta libros publicados en papel y formato digital. Ganador de varios premios literarios de prestigio.
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jueves, 12 de noviembre de 2015
miércoles, 27 de marzo de 2013
Tirar la casa por la ventana
En el siglo XIX se impuso la costumbre de que a aquel que le tocaba la lotería, tiraba los enseres de su casa por la ventana… Literalmente los muebles se iban a la calle.
Tonto de capirote
Frase aplicada a la persona muy necia o incapaz. Según Unamuno, en un articulo publicado en 1923, decía que tonto de capirote "es el que con un capirote o bonete puntiagudo, hace de tonto en las fiestas. Es un tonto de alquiler y casi oficial"
Vete a hacer puñetas.
La usamos cuando queremos despedir a alguien con desconsideración. Las puñetas son las bocamangas (la parte mas cercana de la manga) realizadas con bordados y puntillas, que adornaban algunas togas. Estos adornos eran realizados a mano con hilo, formando un tejido calado con flores y figuras. Era una labor muy delicada que implicaba la inversión de mucha paciencia, tiempo y dinero
Vete al carajo
“CARAJO" se le llamaba a la pequeña canastilla que se encontraba en lo alto del palo mayor de las antiguas naves. Cuando un marinero cometía una falta se le mandaba al Carajo en señal de castigo. Por esta razón es por qué cuando queremos perder de vista a alguien usamos la expresión: “VETE AL CARAJO”
Verdades de perogrullo
¿Quién no ha hablado alguna vez de las verdades de Perogrullo? Pero... ¿sabemos realmente quién fue este personaje, si es que alguna vez existió? No puede afirmarse con certeza quién fue Perogrullo. Para algunos, fue un personaje quimérico; para otros, una persona de carne y hueso, asturiano para más datos. Sea como fuere, lo que no puede cuestionarse es el caudal de ingenio y gracejo encerrado en las célebres "verdades" que se atribuyen a este personaje, que a la mano cerrada le llamaba puño. Estas "verdades" formaron parte de coplas, muy cuidadosamente recopiladas y un autor tan afamado como Francisco de Quevedo y Villegas las intercaló en sus prosas. La incorporación en el uso coloquial de la expresión verdades de Perogrullo (en realidad, una deformación del nombre Pedrogrullo) se debe a la necesidad de expresar aquello que por evidente y consabido se hace ocioso anunciar.
Tomar las de villadiego
Si existe un dicho popular de origen español cuyo origen es controvertido, sin duda es este que nos ocupa ahora. Sobre lo que no se tiene ninguna duda es respecto de su antigüedad, ya que se lo menciona por primera vez en La Celestina, la célebre tragicomedia de Calisto y Melibea escrita en parte por Fernando de Rojas, donde se hace
referencia a las "calzas de Villadiego". Pero los estudiosos no se ponen de acuerdo acerca de su procedencia: para algunos, alude a un determinado tipo de calzones -calzas- que se confeccionaban por entonces en el pueblo burgalés de Villadiego; para otros, evoca la figura del aventurero que llevaba ese apellido, quien por alguna razón que se desconoce, se vio obligado a escapar precipitadamente de determinado lugar. Existen otras versiones no menos contradictorias, una de las cuales sostiene que se refiere a las alforjas que se fabricaban en la ciudad de Villadiego, aludiendo a que éstas son lo primero que se toma cuando se huye de un lugar, pero en realidad, se trataría de las calzas, que sí son lo primero que uno toma en su huida. Pero sea como fuere, el significado de la frase tomarse las de Villadiego tiene en todos los casos el mismo sentido: huir, salir en estampida por efecto de una contingencia súbita e imprevista.
Tener muchas ínfulas
En la Antigüedad, se llamaban "ínfulas" a unas tiras o vendas de las que pendían dos cintas llamadas "vittae" una a cada lado de la cabeza. Las "ínfulas" se usaban arrolladas en la cabeza a manera de diadema o corona, y solían lucirlas los príncipes y sacerdotes paganos, como señal distintiva de su dignidad. Con estas "ínfulas" se adornaban también los altares y -en algunas ocasiones- las víctimas que eran llevadas al sacrificio. Pero cuantas más eran las ínfulas y mejor la calidad de su confección, más importante era considerada la persona que las portaba, por lo que, era muy común escuchar hablar de víctima de muchas ínfulas. Con el tiempo, el dicho pasó a designar a todo aquel que actúa con habitual vanidad y orgullo desmedidos y, por lo general, despreciando al prójimo.
Tienes mas cuento que Calleja
Saturnino Calleja Fernández (Burgos
1853-Madrid 1915) era un editor, pedagogo y escritor español, eran conocidos
los giros que les daba a los cuentos populares, por ejemplo el soldadito de
plomo cobraba vida por devoción a la Virgen del Pilar, el Barón de Munchaunnsen paso a llamarse el Barón de la
Castaña etc..etc..a la
famosa coletilla Comieron perdices y fueron felices Calleja añadió; y a mi no
me dieron porque no quisieron. Se dice que alguien tiene mas cuento que
Calleja, cuando tiende a exagerar las cosas o inventárselas
Ser chivo expiatorio
Este
dicho proviene de una práctica ritual de los antiguos judíos, por la que el
Gran Sacerdote, purificado y vestido de blanco para la celebración del Día de
la Expiación ("purificación de las culpas por medio de un
sacrificio") elegía dos machos cabríos, echaba a suerte el sacrificio de
uno, en nombre del pueblo de Israel y ponía las manos sobre la cabeza del
animal elegido -llamado el Azazel- al
que se le imputaban todos los pecados y abominaciones del pueblo israelita.
Luego de esta ceremonia, el macho sobreviviente era devuelto al campo por un acólito y abandonado a su suerte, en el valle de Tofet, donde la gente lo perseguía entre gritos, insultos y pedradas.
Por extensión, la expresión ser el chivo expiatorio adquirió entre nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el responsable de tal falta.
Luego de esta ceremonia, el macho sobreviviente era devuelto al campo por un acólito y abandonado a su suerte, en el valle de Tofet, donde la gente lo perseguía entre gritos, insultos y pedradas.
Por extensión, la expresión ser el chivo expiatorio adquirió entre nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el responsable de tal falta.
Ser un cafre.
El
apelativo cafre se aplica a toda persona o situación que encarna lo opuesto a
la civilización y la cultura. En realidad, se llaman cafres a los habitantes de
Cafreria o
País de los Cafres, grupo de pueblos bantúes que habitaban la región oriental
de África del Sur, en El Cabo Natal. La cafreria es un
nombre de origen árabe con el que los geógrafos de los siglos XVII y XVIII
denominaban a la parte de África situada al sur del Ecuador poblada por
infieles, es decir, no musulmanes
Salvarse por los pelos
Antiguamente
muchos marineros no sabían nadar. Era costumbre que se dejaran el pelo largo
para que si caían a la mar los agarraran "por los pelos" para
salvarlos.
Quedarse sin blanca.
La
blanca era una moneda castellana de plata, que se acuñó por primera vez en tiempos de Pedro I (1334-1369).
Ponerse las botas
Se dice para manifestar lo excelente de un negocio o una comida. En la
antigüedad los pobres iban descalzos o calzados con alpargatas, mientras que
los ricos llevaban botas, entre otras razones para montar a caballo. De aquí
que el hecho de "ponerse las botas" se relacione con algo bueno y
provechoso.
Poner pies en polvorosa.
Utilizada para decir que alguien ha
escapado con precipitación. Según algunos, la frase proviene de la nube de
polvo que se formaba en los caminos antiguos cuando alguien pasaba por ellos
muy rápidamente. Otros, sin embargo, fundan el dicho en el modo de hablar de
los gitanos, en cuya jerga la palabra polvorosa significa calle.
Poner la mano en el fuego
La
procedencia de este dicho, que se utiliza para manifestar el respaldo total a
alguien o algo, se remonta a la época en la que se practicaba el llamado juicio
de Dios. También conocida como Ordalia, esta era una institución
jurídica que dictaminaba, atendiendo supuestos mandatos divinos, a
inocencia o culpabilidad de una persona o cosa, acusadas de quebrantar las
normas establecidas o cometer un pecado. Esta costumbre pagana se ejecutaba de
formas muy diversas. No obstante, casi todas consistían en pruebas de fuego
(sujetar hierros candentes, introducir las manos en la lumbre) si la persona
salía de la prueba con pocas quemaduras, significaba que Dios la consideraba
inocente y por tanto, no tenia que recibir ningún castigo
Poner en tela de juicio
En el
antiguo Derecho Procesal, poner en tela de juicio significaba que un caso
estaba pendiente de averiguaciones previas para formar un asunto o resolverlo.
En la expresión, la voz latina "tela" que significa empalizada, se
usa con el significado de palestra, lugar cerrado para celebrar en él debates o
discusiones. Dicho esto, la expresión "poner en tela de juicio",se dice
cuando tenemos dudas acerca de la certeza, legalidad o éxito de una cosa.
Pasar la noche en blanco
El
origen viene de cuando ciertas órdenes de caballería exigían al aspirante,
pasar una noche en vigilia velando armas, antes de ser nombrados caballeros.
Esa noche el caballero la pasaba vestido con una túnica de color blanco por lo
que se decía “pasar la noche en blanco”.
Para ti la perra gorda
En
1870 se acuño en España una moneda de 10 céntimos en la que en uno de sus lados
había un león sosteniendo el escudo de España, pero era tan raquítico el animal
que la gente lo llamo popularmente "perra“ (estaba tambien la de
5 centimos llamada "perra chica"). Esta frase se utiliza cuando harto
de discutir con alguien y vista su cabezoneria,se le da
la razón aun sin querer dársela o sin tenerla
Pagar el pato
La
frase fue utilizada por los cristianos viejos para burlarse de los judíos
españoles.
La fe
de éstos se mantenía a través del Pacto que era el vocablo utilizado para
referirse al “concierto de Dios”.
Comoquiera
que eran perseguidos por su fe y que estaban obligados a pagar unos impuestos
especiales por el hecho de ser judíos, se construyó la frase con sentido
irónico y burlesco. Se les decía: Aquí pagaréis el pato al jugar con el sonido
y la escritura de ambos vocablos.
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