miércoles, 14 de mayo de 2014

¿Ciencia ficción?

Nueva York y Los Ángeles se hundirán bajo las aguas y es inevitable, según la NASA

La NASA acaba de publicar dos nuevos informes que ofrecen una visión aún más pesimista sobre el futuro del planeta. Si hace tan sólo un mes la organización alertaba de que el colapso de la civilizaciónpodría estar más cerca de lo que pensábamos, en esta ocasión las nuevas publicaciones señalan que es muy probable que el derretimiento de la placa occidental de hielo de la Antártida sea imparable, y que es tan sólo cuestión de tiempo que aumente de manera sensible los niveles del océano al menos hasta cuatro pies (1,2 metros), lo que haría que un gran número de ciudades costeras de todo el planeta fuesen inundadas.

Aunque se cree que los resultados menos optimistas pueden no dejarse notar hasta dentro de dos siglos, la velocidad con la que los polos se derriten es aún mayor de la que habían establecido estudios previos, como el publicado por el Panel Intergubernamental de la ONU sobre el Cambio Climático, que aseguraba que el nivel del agua se habría elevado hasta un metro para el año 2100. Una investigación que no tuvo en cuenta la placa de la Antártida, en la que se centran los presentes estudios.

Como ha señalado el glaciólogo de la NASA y la Universidad de California Eric Rignot, uno de los investigadores de la Universidad de California, “un amplio sector de la placa occidental de hielo de la Antártida ha llegado a un punto de retroceso irreversible. Ha sobrepasado el punto de no retorno.Este retroceso tendrá grandes consecuencias para el nivel del mar en todo el planeta”.

Un efecto dominó que llegará a todas las costas

Hay tres datos inequívocos en la investigación que han llevado a los científicos a estimar que se trata de un proceso irreversible: el cambio en la velocidad de circulación del glaciar, la cantidad del mismo que flota sobre el agua y la pendiente del terreno sobre la que se desplaza y su profundidad bajo el nivel del mar. Por ejemplo, el glaciar de Pine Island retrocedió 31 kilómetros entre 1992 y 2001; uno de los seis analizados en las investigaciones.

La hipotética desaparición del glaciar Thwaites, que se encuentra en el mar de Amundsen, podría aumentar por sí solo el nivel de los mares en 60 centímetros, aunque los investigadores creen que ello no ocurrirá antes de 200 años. Una de las investigaciones analiza las consecuencias de un ascenso así, en caso de que se produjese una gran tormenta: se perderían 3,5 billones de dólares en propiedades inmuebles y se podrían en riesgo la vida de 4,8 millones de habitantes en Miami. Como ha señalado el glaciólogo de la Universidad de Pensilvania Richard Alley, “de manera muy cruda, ahora nos encontramos con una subida del nivel del mar equivalente a un Huracán Sandy perpetuo”.

Pero la cosa no se termina ahí. La desaparición del Thwaites, que funciona como un dique para otros glaciares, provocaría que el área cercana fuese también afectada, lo que debilitaría gran parte de la Antártida. Este es uno de los grandes problemas a los que debe enfrentarse el planeta, puesto que dicha placa ya ha derretido tanta agua en los océanos como toda Groenlandia. Si toda la placa occidental de hielo de la Antártida se derritiese, el aumento en el nivel del mar podría alcanzar los doce pies, es decir, unos 3,6 metros.

Según las predicciones, este nuevo escenario provocaría que el 73% de la ciudad de Miami se inundase, así como el 22% de Nueva York y el 20% de Los Ángeles. Estos datos tan sólo tienen en cuenta el agua procedente de los glaciares, pero no otros factores como la expansión termal, por lo que el proceso podría acelerarse aún más.

Algo huele mal en el Polo Sur

Cuarenta años de mediciones han sido utilizadas para elaborar el primero de los informes, que ha recibido el nombre de «Widespread, rapid grounding line retreat of Pine Islands, Thwaites, Smith and Kohler Glaciers, West Antarctica from 1992 to 2011» y que ha sido publicado en el Geophysical Research Letters. En él, se analiza de qué manera han fluctuado a lo largo de todo ese tiempo las conocidas como“líneas de asentamiento”, es decir, “la frontera crítica entre el hielo en tierra y en el océano que delimita dónde el hielo se separa del lecho y flota sin fricción”.

Esta línea se ha desplazado hacia el sur durante los últimos años, puesto que el agua caliente provoca que se creen más grutas subterráneas bajo el hielo, haciendo retroceder esta línea de asentamiento. Ello hace que cada vez haya una mayor cantidad de hielo con posibilidades de partirse y derretirse en el océano. En su conclusión, este primer trabajo asegura que “no hemos encontrado ningún obstáculo en la corriente de las líneas de asentamiento en 2011 que evite una mayor retirada de estas líneas hacia el sur”. En definitiva, malas noticias: “Este sector de la Antártida occidental está experimentando una inestabilidad en la capa de hielo marino que contribuirá significativamente a elevar el nivel de las aguas durante las próximas décadas”.

El otro estudio, que será publicado en la revista Science y que recibe el nombre de «Marine Ince Sheet Collapse Potentially Underway for the Thwaites Glacier Basin, West Antarctica» ha intentado anticipar a través de mapas topográficos y diferentes modelos cuál será el proceso que seguirá el glaciar y cuánto tiempo pasará hasta que se derrita. Los resultados señalan que mientras el borde de hielo retrocede hacia la parte más profunda de la bahía, este será cada vez más escarpado y terminará derrumbándose como una montaña de arena.

“Una vez que vaya más allá de esta parte poco profunda, empezará a perder hielo de manera muy rápida”, ha señalado el profesor Ian Joughin de la Universidad de Washington, que ha realizado las siguientes declaraciones al periódico inglés The Guardian: “El adelgazamiento que estamos viendo no es una tendencia transitoria. Es realmente el comienzo de un colapso a una escala aún más grande que es probable que dure entre dos y diez siglos”.  


El sol perpetuo

Persiguiendo al Sol: ¿sería posible vivir en un día perpetuo?

Imagina un viaje improvisado en el que no hubiese más objetivo que no perder nunca de vista el Sol. Si les suena la idea quizá sea porque han visto esta campaña publicitaria.

Más allá de lo romántico de la idea, ¿es posible moverse por la tierra de forma que siempre mantuviésemos el Sol en el mismo lugar sobre el cielo? ¿A qué velocidad habría que moverse? ¿En qué medio de transporte tendríamos que hacerlo? En Teknautas hemos consultado a Fernando Jáuregui, astrofísico del Planetario de Pamplona para responder a estas preguntas.

“Cada vez que viajas hacia el Oeste, en dirección a América, estás ganando horas al Sol”, explica Jáuregui. Por ejemplo, si sales de Madrid a las 8 de la mañana y vuelas 7 horas hasta llegar a Nueva York, cuando llegas allí no son las 15, como serían en España y como tu cuerpo interpreta, sino las 11 de la mañana. De ahí el famoso jetlag.

“Le has ganado al Sol unas cuantas horas porque has compensado un poco la rotación de la Tierra. Pero no lo has hecho suficientemente rápido. A la velocidad de los vuelos comerciales, no podrías mantener el Sol siempre en el mismo punto del cielo”, explica Jáuregui.

Cuarenta mil kilómetros en 24 horas

Entonces, ¿a qué velocidad tendríamos que movernos para conseguirlo? La respuesta depende de varios factores, principalmente de la altura a la que nos encontremos respecto a la línea del Ecuador y de la trayectoria que siguiésemos. “No es lo mismo recorrer el Ecuador, que es el paralelo más largo, que viajar por los polos”.

De forma que planteamos la situación a la altura del Ecuador y suponemos que viajaríamos siguiendo esa línea. Los aviones en los que volamos no suelen hacer esta ruta, ya que buscan el trayecto más corto. Por efecto de la curvatura terrestre, éste no se traza volando en línea recta hacia el oeste (en este caso), sino desviando la trayectoria hacia el norte o el sur.

“La línea del Ecuador mide unos 40.000 kilómetros. Si viajásemos siguiendo ese trayecto, con el objetivo de tener el Sol a la vista siempre en el mismo punto del cielo, tendríamos que recorrer 40.000 kilómetros cada 24 horas”, nos cuenta Jáuregui. Es decir, tendríamos que ir a 1.666,66 kilómetros por hora, siempre en dirección oeste.

“Volando en esa dirección compensaríamos la rotación de la Tierra y siempre tendríamos el Sol en el mismo punto. Volando en dirección este haríamos lo contrario: adelantaríamos la rotación de la Tierra y nos encontraríamos de nuevo con el Sol, pero antes, es decir, veríamos más amaneceres”. Esto es lo que en teoría hizo Phileas Fogg, el protagonista de La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne. 

Para movernos a esa velocidad, por no mencionar los accidentes geográficos obvios) no nos quedaría más remedio que volar en avión. Existen aeronaves que alcanzan estas velocidades, aunque no son los aviones comerciales de pasajeros.

Jáuregui puntualiza que, si efectivamente nos moviésemos en avión, habría que hacerlo un poco más rápido que esos 1.666,66 kilómetros por hora, puesto que la distancia a cubrir sería mayor: el avión no vuela a ras de suelo, sino que lo hace a aproximadamente unos 10 kilómetros de altura.


Consejos para escritores

Consejos para escritores: 3 errores comunes y cómo corregirlos.

1.- El Personaje principal se vuelve pasivo

Eso suele suceder generalmente porque al cabo de poco tiempo en que nos hemos sumergido completamente en la elaboración de la obra, los personajes suelen cobrar "vida" en nuestro interior y algún personaje secundario toma mayor relevancia. Puede que sea porque el personaje principal ha dejado de gustarnos o justamente porque alguno de secundario nos agrada más o encontramos que la obra mejora o da más juego con ese personaje. Es fácil que suceda así, pensemos que los personajes que actúan de contrapunto del principal, suelen ser los "malos de la película" y estos son, en la mayoría de los casos, mucho más atractivos. En cualquier caso es un error. Desde luego seguimos siendo libres para hacer lo que nos venga en gana, pero seguirá siendo un error de planteamiento. Debemos entonces repasar el texto (las escenas) y ver dónde el personaje se vuelve pasivo y devolverle la fuerza perdida. Si eso no nos apetece, o es muy complicado y acabamos prefiriendo al personaje secundario, deberíamos reestructurar la obra para el intercambio de roles o tener más de un personaje principal, esta solución es un poquito más complicada, pero la experiencia vale la pena.

2.- No presentar al Personaje Principal en los primeros párrafos

El lector busca, tiene, quiere identificarse con el personaje principal, al menos quiere hallarlo rápidamente para saber cómo y a quién prestar mayor atención. Es vital que en la primera escena, se presente al personaje principal. El comienzo es un tiempo delicado no sólo porque debemos captar la atención del lector, sino porque tenemos que presentar al personaje. Hay muchas formas de hacerlo, no se preocupe por ello, pero si no aparece, el lector tiende a confundirse y creer que algún secundario es el principal (por desgracia somos de costumbres fijas) y cuando éste aparece, la confusión se hace mayor y puede llegar a molestar. Intente mostrar alguna emoción del personaje, eso le servirá para darle profundidad, para caracterizarlo, sin necesidad de describirlo completamente. Ese es un punto importante, no lo haga de forma descarada, sensiblera ni gratuita, la inclusión debe ser natural, si no es así recomponga la escena hasta conseguirlo.

3.- Derrochar Ideas - Argumentos - Caracteres

Un error típico de principiante. Tenemos demasiadas ideas en la cabeza y las queremos meter todas para dar una sensación de complejidad de la trama, de riqueza; no es necesario en absoluto. Servirá, como mucho, para que el lector avezado se dé cuenta de la falta de seguridad en nosotros mismos. A menudo utilizamos un personaje para explicar una cosa en el primer capítulo, otro en el segundo, otro en el tercero. Hay que aprovechar a los mismos, utilizarlos más intensamente, eso les dará mayor profundidad psicológica y por ello facilitaremos la labor del lector para seguir la trama. Al utilizar los mismos personajes secundarios y aunque estos no puedan mostrar cambios importantes en su carácter, se debería escoger algunos, por ejemplo el que dé la réplica al personaje principal, para mostrar pequeños cambios.


martes, 13 de mayo de 2014

Pensiones

DERECHOS Y JUBILACIÓN
¿Puedo jubilarme si no he cotizado lo suficiente?

¿Puedo jubilarme si no he cotizado lo suficiente?

Todo el mundo puede tener derecho a pensión, incluso cuando no ha cotizado a la Seguridad Social o lo ha hecho de forma insuficiente a lo largo de su vida laboral. Eso sí, hay que cumplir con una condición: no tener recursos económicos para la subsistencia.

La Pensión no Contributiva de Jubilación (PNC) asegura a todos los ciudadanos en situación de jubilación y en estado de necesidad unaprestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita yservicios sociales complementarios, aunque no se haya cotizado o se haya hecho de forma insuficiente para tener derecho a una Pensión Contributiva. 
Pueden ser beneficiarios de la Pensión no Contributiva de Jubilación los ciudadanos españoles y nacionales de otros países, con residencia legal en España que carezcan de ingresos suficientes para la subsistencia. 
¿Y cuando se estima que existe esa necesidad? La Seguridad Social establece que existe carencia cuando las rentas o ingresos de que se disponga, en cómputo anual para 2012, sean inferiores a 5 007,80 € anuales. No obstante, si son inferiores a esa cifra y se convive con familiares, únicamente se cumple el requisito cuando la suma de las rentas o ingresos anuales de todos los miembros de su Unidad Económica de Convivencia, sean inferiores a las cuantías que se recogen seguidamente: 
Convivencia sólo con su cónyuge y/o parientes consanguíneos de segundo grado: 
Nº de convivientes = 2 8513,26 €/año
Nº de convivientes = 3 12 018,72 €/año
Nº de convivientes = 4 15 524,18 €/año
Si entre los parientes consanguíneos con los que convive se encuentra alguno de sus padres o hijos: 
Nº de convivientes = 2 21 283,15 €/año
Nº de convivientes = 3 30 046,80 €/año
Nº de convivientes = 4 38 810,45 €/año
Además de la necesidad económica es preciso tener cumplidos cinco o más años y residir en el territorio español durante un período de diez años, en el período que media entre la fecha de cumplimiento de los dieciséis años y la de devengo de la pensión, de los cuales dos han de ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud. 

Incompatibilidades
La PNC de Jubilación es incompatible con la Pensión no Contributiva de Invalidez, con las Pensiones Asistenciales (PAS) y con los Subsidios de Garantía de Ingresos Mínimos (SGIM) y por Ayuda de Tercera Persona (SATP) de la Ley de Integración Social de los Minusválidos (Lismi), así como con la condición de causante de la Asignación Familiar por Hijo a Cargo con Discapacidad. 

Incrementos anuales
Las Pensiones No Contributivas están sometidas, como cualquier ortra pensión, a una revalorización anual.

Para más información: Subdirección General de Gestión del Imserso.
Área de Prestaciones Económicas. Avda. de la Ilustración, s/n. 28029 Madrid Teléfonos: 900 406 080 y 913 638 888. Fax: 913 638 855
Correo-e: buzon@imserso.es

jueves, 8 de mayo de 2014

Venezuela y el caso Nicaragua

En Nicaragua el sandinismo llegó al poder, por primera vez en 1979, derrocando con las armas la dictadura de Somoza. Como en Cuba, extinguió la Guardia Nacional somocista y la guerrilla se transformó en el Ejército Sandinista. Con el apoyo de la Unión Soviética y Cuba, Ortega instauró un régimen semitotalitario. Además del Ejército todos los poderes del Estado eran controlados por el régimen, que dejaba espacios extremadamente reducidos para la actividad opositora, por eso un sector de la oposición consideró que no había otra alternativa que la lucha armada. En efecto, la llamada Contra, con el apoyo de un sector del gobierno norteamericano, inició una guerra de guerrillas. Otra parte de la oposición nicaragüense, en cambio, siguió la ruta de la lucha política no violenta y, con el apoyo de la Democracia Cristiana y la Socialdemocracia europeas y latinoamericanas, se fundó la Unión Nacional de Oposición (UNO), que ganó las elecciones con la candidatura de Violeta Chamorro en 1990. En un primer momento, el sandinismo no estaba dispuesto a entregar el poder, sin embargo la fuerte presión internacional y el “cansancio” producido por la guerra civil y la crisis económica obligaron al régimen a negociar su salida. En ese entonces, muchos analistas consideraban inconcebible que un régimen marxista-leninista, que había conquistado el poder con las armas, lo entregaría por una derrota en las urnas. Obviamente, en la negociación los  líderes sandinistas, a cambio de la entrega pacífica del gobierno, lograron que se les asegurara que no serían enjuiciados por delitos, particularmente, contra el erario público y como garantía suprema obtuvieron mantener por unos años la Comandancia General del Ejército. Por cierto, recordemos que también el general Pinochet obtuvo en su negociación para entregar el gobierno, la Comandancia del Ejército por un tiempo,  seguida por una senaduría vitalicia que le garantizó la inmunidad. En efecto, muchas veces la paz negociada tiene sus costos, particularmente cuando el adversario derrotado mantiene un relevante apoyo popular residual, además del control mayoritario de las fuerzas armadas,  como fue el caso en Chile y en Nicaragua. Pero quisiera recordar que en Nicaragua, mientras la UNO se organizaba y trabajabapolíticamente, la Contra se ocupaba de su guerrilla y no de atacar e insultar a los dirigentes de la UNO, por colaboracionistas. Por cierto, algunos lectores recordarán que en Nicaragua lo sandinistas están de nuevo en el poder, pero es importante mencionar que los sandinistas regresaron, en parte por la corrupción e ineficiencia de los gobiernos deAlemán y Bolaños, pero sobre todo por la división de los sectores democráticos.

El “chavomadurismo” es un sistema político híbrido que la ciencia política contemporánea califica como un autoritarismo plebiscitario o competitivo con vocación totalitaria de raíz comunista. Pero es un régimen que, en este siglo y en este hemisferio, requiere para mantenerse de un fuerte  apoyo popular. Ese apoyo, que fue mayoritario, está reduciéndose aceleradamente de acuerdo a todas las encuestas serias. A diferencia del primer sandinismo, el régimen deja mayores espacios para la acción política de la oposición, aun cuando la considerable reducción del apoyo popular, las manifestaciones de la oposición y la crisis económica producida por la corrupción, la incapacidad y sus “ideas muertas” están provocando que  el gobierno aumente la represión violenta, combinada con una flexibilización, absolutamente insuficiente y probablemente temporal, del colectivismo económico. Toda la comunidad internacional, incluyendo los EEUU, la Unión Europea y el Vaticano, llaman al diálogo entre gobierno y oposición. Por tanto, rechazar el diálogo iniciado sería un craso error. Si el diálogo termina en la nada, es indispensable que a la comunidad internacional le quede absolutamente claro que fracasó porque el gobierno no quiere respetar la Constitución. Por eso es fundamental que, a parte del tema humanitario de los presos políticos, la oposición debe poner el acento, frente a los testigos internacionales, sobre la letra y el espíritu de la Constitución en lo que atañe al CNE, el Tribunal Supremo y el Poder Ciudadano, que deben ser electos por un amplio consenso nacional. Por encima de las normales diferencias estratégicas, tácticas y personales hay que mantener la Unidad y la Unidad se mantiene sumando y no restando. Sin Unidad, sólo hay suicidio político, exilio, estupidez, traición  y fracaso.

   

 

   

miércoles, 7 de mayo de 2014

Patios de Córdoba 2014

Un año más, fieles a la cita con los patios, se han desplazado de Madrid un grupo de ocho señoras, entre ellas mi mujer María que organizó todo a la perfección. La excursión, las visitas, la copa y la comida en el Churrasco ha sido todo un éxito.