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lunes, 24 de marzo de 2014

Hablar y escribir correctamente

Doce reglas gramaticales en las que solemos meter la pata.



Pensamos que lo sabemos todo, pero no es así. Lejos quedan los años de instituto en los que los maestros tachaban en rojo nuestros errores, pero forman parte de nuestra vida diaria medios de comunicación, televisiones, periódicos y otras fuentes de información (internet, mensajería instantánea) donde las patadas a las reglas gramaticales se suceden sin parar.
Por gramática solemos entender al conjunto de reglas y principios que gobiernan el uso de las lenguas y la utilización de palabras dentro de la oración. La gramática prescriptiva tiene como objetivodesaconsejar el uso de determinadas construcciones no estandarizadas y, aunque su importancia haya disminuido dentro de la lingüística, no es tan extraño que sigamos cometiendo equivocaciones que, especialmente en el lenguaje escrito, pueden dañar nuestra imagen.
El pasado año, el Instituto Cervantes publicó Las 500 dudas más frecuentes del español (Espasa), en el que sus autores, Florentino Paredes GarcíaSalvador Álvaro García y Luna Paredes Zurdoresolvían algunas de las dudas más frecuentes que suelen surgir en la utilización de nuestra lengua, a partir de las recomendaciones de las diferentes academias.
¿Cómo se escribe el plural de las siglas, como “CD” o “BOE”?
Las siglas, creadas mediantes la adición de las iniciales de varias palabras, no añaden un “’s” ni una “s”, ni siquiera en el caso de que provengan del inglés. El plural se mantiene invariable en la lengua escrita, por lo que se debe escribir “CD” o “BOE”. Sin embargo, si las siglas se convierten en nombres comunes (como es el caso de “ovni”), es correcta la variación en plural, y la palabra ha de escribirse en letras minúsculas.
¿“Mis amigos y yo” o “yo y mis amigos”?
“El burro delante para que no se espante” era la fórmula utilizada por los docentes para recordarnos que no debemos anteponer el pronombre de primera persona en una enumeración. Se trata de una cuestión más de cortesía que propiamente gramatical. Así pues, demos preferencia a nuestros amigos si no queremos parecer poco elegantes.
“Es por eso que no he podido venir antes”
¿Suena mal, verdad? Pues se trata de una construcción absolutamente correcta: es el “que galicado”, una fórmula tradicionalmente rechazada, pero cuya extensión geográfica y social en América ha provocado su aceptación. Se trata de una oración copulativa estructurada en dos partes: el elemento focalizado y una subordinada que, no obstante, puede ser sustituida por “por lo que”.
“¿Qué cuesta eso?” o “¿cuánto cuesta eso?”
A pesar de que la utilización del “¿qué cuesta?” (o “vale” o “pesa”, es decir, verbos que expresan magnitudes) esté más o menos extendida en un registro coloquial, es preferible utilizar “cuánto”. Sin embargo, cuando a dicho interrogativo le sigue un sustantivo, como es el caso de “¿qué distancia hay…?”, se considera válido. Las construcciones de preposición e interrogativo que aparecen en oraciones como “¿qué vas, a tu casa?” son coloquiales, propias de la lengua hablada, y por lo tanto no deben reproducirse por escrito.
“En cuyo caso”: ¿correcto o incorrecto?
La búsqueda de “en cuyo caso” en la red devuelve casi 60 millones de resultados, todos ellos incorrectos: el volumen recuerda que “cuyo” es un determinante que se caracteriza por aportar un significado posesivo, un matiz que no tiene lugar en dicha construcción. Es preferible utilizar alternativas como “en tal caso” o “en ese caso”.
¿“Delante de mí” o “delante mío”?
Una de las dudas más frecuentes, ya que ambas estructuras parecen semejantes. Sin embargo, “delante” es un adverbio, una clase de palabra que no puede combinarse con determinantes, por lo que la fórmula “delante mío” es incorrecta. Sin embargo, “alrededor nuestro” sí está permitido, puesto que la palabra “alrededor” puede ser tanto un adverbio como un sustantivo.
“Mi Pepe también cocina bastante bien”
Sabemos a la perfección que fórmulas como “la María” o “el Juan” resultan vulgares, pero dudamos cuando se trata de un posesivo. Es también incorrecto, un rasgo propio de la lengua popular. Tan sólo se admite la anteposición de un indeterminado cuando se pretende realzar una cualidad representativa, como en “una obra maestra escrita con el ingenio de un Miguel de Cervantes”.
¿“Veintipico” o “Veinte y pico”?
Un caso bastante peculiar. Si bien en el caso del numeral veinte se admiten ambas variantes, a partir de los treinta, se recomienda la forma escrita en varias palabras, es decir, “treinta y pico”. Un consejo: nunca digas “veinte y pico” en Chile, puesto que allí, “pico” alude al órgano sexual masculino.
¿“Zapatillas de lo más bonito” o “zapatillas de lo más bonitas”?
La lógica podría inclinarnos hacia la segunda opción, puesto que en ella el adjetivo “bonitas” concuerda en género y número con el sustantivo “zapatillas”, pero la Nueva Gramática de la Lengua Española considera que la variante no concordada (“de lo más bonito”) es más formal. Como explica el manual, también existe un matiz de significado: la variante concordada se aplica únicamente a las zapatillas, mientras que en el caso de la no concordada el adjetivo se utiliza en grado máximo.
“A día de hoy”: ¿correcto o incorrecto?
El volumen del Instituto Cervantes acusa directamente a los lenguajes periodístico, político y administrativo de extender este uso importado del francés. ¿Para qué calcar “aujourd‘hui” si podemos utilizar fórmulas como “hoy por hoy”, “hoy en día”, “en la actualidad” o, simplemente, “hoy”?
¿“Cuando menos” o “cuanto menos”?
Dos construcciones que conducen a la confusión incluso a las personas más cultas. “Cuando menos” significa “como mínimo”, mientras que “cuanto menos” puede ser una locución conjuntiva que signifique “con mayor motivo” o una locución determinativa que equivalga a “si menos”. En resumidas cuentas: es incorrecto decir “su respuesta fue, cuanto menos, inapropiada”, mientras que es válida la fórmula “cuanto más duermo, más sueño tengo”.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Redactar correctamente


Redactar bien es requisito indispensable para múltiples profesiones. 

Cuidado con el "queísmo": los errores gramaticales a los que prestar más atención.

Son muchos los errores gramaticales que cometemos con frecuencia y, aunque en mis libros ya me he dado cuenta de ellos en otra ocasión, siempre quedan algunos en el tintero.

Escribir bien es importante y es probable que los errores gramaticales sean los más difíciles de corregir, pues quien los comete suele tenerlos muy integrados. No obstante, debemos hacer un esfuerzo con minar esos fallos que más a menudo cometemos, no ya para aprender a ordenar nuestra escritura, sino para aprender a ordenar –primero– nuestro pensamiento.

Así, aquí reunimos otros errores gramaticales muy frecuentes, con el fin de esclarecer las dudas más comunes y de ayudar a resolver algunos problemas gramaticales que, con un poquito de atención, tienen fácil solución.

1. La coma entre el sujeto y el predicado

Es un error muy frecuente en el que a menudo incurrimos, sea cual sea el tipo de texto que estamos redactando, pero debemos recordar que nunca hemos de poner una coma entre el sujeto y el predicado de una oración. Este fallo recurrente ya lo mencionamos de pasada en la guía de la puntuación, pero merece ser matizado aquí, ya que influye directamente en la calidad de la redacción y, a veces, en la gramática de las oraciones. Así, no debemos olvidar que la frase: Todos los niños, jugarán al fútbol durante el recreo, refleja un error frecuente que hay que eludir. La coma que tendemos a poner entre sujeto y predicado puede marcar, en algunos casos, una pausa hablada, pero no hay que olvidar que los signos de puntuación no se corresponden con las pausas que tienen lugar en el discurso oral.

2. Queísmo

Si el dequeísmo consiste en añadir la preposición de cuando no ha de estar (*Me contó de que se iba a Cádiz) el queísmo consiste en lo contrario, en omitirla. Es muy frecuente en aquellos verbos que, en efecto, rigen esta preposición:

*Me alegro que te hayan dado la plaza

El Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE define el queísmo como "la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado".

Hay que poner especial atención en los verbos pronominales, ya que muchos de ellos seleccionan un complemento de régimen encabezado por la preposición de: alegrarse de, acordarse de, olvidarse de...

3. Determinantes de palabras que empiezan por A tónica

Como se sabe o, al menos, se intuye, el artículo femenino la toma la forma el cuando se antepone a sustantivos femeninos que comienzan por la vocal a tónica. Decimos, pues, el águila, el aula o el hacha, según ejemplos de la RAE, y no *la águila, *la aula o *la hacha.

Este fenómeno responde al hecho de que los artículos son átonos y necesitan apoyarse en otra sílaba, por eso el resto de los determinantes de estos sustantivos no variarán su género. Así, aunque se dice el aula, debemos decir esta aula, esa aula, aquella aula. En ningún caso hay que emplear *este aula, que sería incorrecto.

4. Detrás de mí/ *Detrás mío

El empleo de adverbios seguidos de adjetivos posesivos (detrás mío, cerca suyo) es muy frecuente en nuestro empleo del castellano y, sin embargo, debe evitarse. No debemos decir *detrás mío o *encima suya, sino detrás de mí y encima de él.

Como indica la RAE, "el origen de este error está en equiparar el complemento preposicional introducido por la preposición de (detrás de María) con los complementos de posesión, de estructura formalmente idéntica (la casa de María)".

No obstante, los adverbios no son susceptibles de ser modificados por un posesivo, por lo que detrás de María no equivale a *su detrás. Se entiende ahora por qué no es admisible decir *detrás suya.

5. De por sí

El caso del pronombre sí, reflexivo, es complejo y no cabe desgranarlo aquí. Sin embargo, vaya como pequeña muestra la locución adverbial de por sí que, como apunta el DPD, significa 'por su propia naturaleza. No debemos olvidar que esta locución debe variar según la persona gramatical a la que se refiera, como reflejan los ejemplos del citado diccionario:

Ella es estirada de por sí

Tengo la piel morena de por mí

No obstante, como indica la RAE "lo normal es usarla solo en tercera persona y utilizar, en el resto de los casos, la expresión equivalente por naturaleza".

domingo, 6 de octubre de 2013

Gramática y curiosidades del español


Curiosidades gramaticales del idioma español 


  • El vocablo reconocer se lee lo mismo de izquierda a derecha que viceversa.
  • En el término centrifugados todas las letras son diferentes y ninguna se repite.
  • En aristocráticos, cada letra aparece dos veces.
  • En la palabra barrabrava, una letra aparece una sola vez, otra aparece dos veces, otra tres veces y la cuarta cuatro veces. 
  • El vocablo cinco tiene a su vez cinco letras, coincidencia que no se registra en ningún otro número. 
  • El término corrección tiene dos letras dobles...
  • Las palabras ecuatorianos y aeronáuticos poseen las mismas letras, pero en diferente orden. 
  • Con 23 letras, se ha establecido que la palabraelectroencefalografista es la más extensa de todas las aprobadas por la Real Academia Española de la Lengua. 
  • El término estuve contiene cuatro letras consecutivas por orden alfabético: stuv. 
  • Con nueve letras, menstrual es el vocablo más largo con solo dos sílabas.
  • Mil es el único número que no tiene ni o ni e. 
  • La palabra pedigüeñería tiene los cuatro firuletes que un término puede tener en nuestro idioma: la virgulilla de la ñ, la diéresis sobre la ü, la tilde del acento y el punto sobre la i.
  • La palabra euforia tiene las cinco vocales y sólo dos consonantes...
  • La Palabra Argentino, solo puede ser transformada en ignorante
  •  Entre los matices que distinguen a la lengua española figuran en un sitio relevante las curiosidades. Pongo de muestra un caso de acentuación. Aquí se trata de una oración en la cual todas sus palabras - nueve en total - llevan tilde. Ahí les va: 
  • «Tomás pidió públicamente perdón, disculpándose después muchísimo más íntimamente».
  • A lo mejor una construcción forzada, pero no deja de ser interesante. 
  • La palabra oía tiene tres sílabas en tres letras.
  • El término arte es masculino en singular y femenino en plural.

Reglas ortográficas


  • En español, el plural en masculino implica ambos géneros. Así que al dirigirse al público NO es necesario ni correcto decir "mexicanos y mexicanas", "compañeros y compañeras", "hermanos y hermanas",  Decir ambos géneros es correcto, SOLO cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: "mujeres y hombres", "toros y vacas", "damas y caballeros", etc. 


  • En español existen los participios activos como derivados verbales: Como por ejemplo, el participio activo del verbo atacar, es atacante; el de sufrir, es sufriente; el de cantar, es cantante; el de existir, existente; etc.


  • ¿Cuál es el participio activo del verbo ser?: El participio activo del verbo ser, es "ente". El que es, es el ente. Tiene entidad. Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación 'ente'. 


  • Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente de su género.


  • Se dice capilla ardiente, no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice adolescente, no adolescenta. Se dice paciente, no pacienta. Se dice comerciante, no comercianta. Se dice cliente, no clienta.


  • Un mal ejemplo sería: La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta.


  • Que mal suena ahora Presidenta, ¿no? Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando.
LA CIENCIA ES LA ESTÉTICA DE LA INTELIGENCIA