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jueves, 18 de julio de 2013

Manuel de Falla

Manuel de Falla

Manuel María de los Dolores Falla y Matheu
Manuel de Falla con bastón.jpg
Manuel de Falla
Nacimiento 23 de noviembre de 1876
Cádiz, España Bandera de España
Fallecimiento 14 de noviembre de 1946
Bandera de Argentina Alta Gracia, Córdoba, Argentina
Nacionalidad Español
Ocupación Compositor
Padres José María Falla y Franco (1849-1919) y María Jesús Matheu y Zabala (1850-1919)
Manuel María de los Dolores Falla y Matheu (Cádiz, España, 23 de noviembre de 1876 - Alta Gracia, Argentina, 14 de noviembre de 1946) fue un compositor español. Representante del nacionalismo musical, es uno de los compositores españoles más importantes de la primera mitad del siglo XX, junto a Isaac Albéniz, Enrique Granados, Joaquín Turina y Joaquín Rodrigo.

Biografía

Infancia y juventud


Manuel de Falla, disfrazado, en 1883.
Manuel María de los Dolores Falla y Matheu1 2 nació el 23 de noviembre de 1876 en el domicilio familiar de la Plaza de Mina número 3 en Cádiz, hijo de José María Falla y Franco y de María Jesús Matheu y Zabala. Recibió sus primeras lecciones de solfeo de mano de su madre, intérprete de piano, y su abuelo. A los 9 años de edad continuó sus estudios musicales con una profesora de piano llamada Eloísa Galluzo. Además su nodriza le enseñó nanas y canciones populares que dejaron huella en él. En 1889 prosiguió sus estudios de piano con Alejandro Odero y aprendió armonía y contrapunto con Enrique Broca. A los quince años sus intereses eran principalmente la literatura y el periodismo. Con un grupo de amigos fundó la revista literaria "El Burlón" y en 1890 participó en una segunda titulada "El Cascabel", que terminó dirigiendo. En 1893, tras asistir a un concierto en Cádiz donde se interpretaron, entre otras, obras de Edvard Grieg sintió, según sus propias palabras, que su "vocación definitiva es la música".

Traslado a Madrid


Falla conoció a Felipe Pedrell en 1901 en Madrid. Éste fue una gran influencia para el compositor gaditano ya que despertó en él el interés por el flamenco y, en especial, por el cante jondo.3
A partir de 1896 comenzó a viajar a Madrid, donde asistió al Real Conservatorio de Música y Declamación. Allí se perfeccionó en piano con José Tragó, un condiscípulo de Isaac Albéniz. En 1897 compuso Melodía, una obra para violonchelo y piano y dedicada a Salvador Viniegra, ya que Falla participaba en las sesiones de música de cámara que se realizaban en casa de éste. Ese mismo año se trasladó definitivamente a Madrid, donde al año siguiente finalizó con honores sus estudios en el Conservatorio. Al año siguiente superó, con la calificación de sobresaliente, los tres primeros años de solfeo y cinco de piano en el Conservatorio, en calidad de alumno libre, y compuso Scherzo en do menor. En 1899 terminó los estudios oficiales en la Escuela Nacional de Música y Declamación y obtuvo, por unanimidad, el primer premio de piano de dicho centro. Ese mismo año estrena sus primeras obras: Romanza para violonchelo y piano, Nocturno para piano, Melodía para violonchelo y piano, Serenata andaluza para violín y piano, Cuarteto en Sol y Mireya. Por esa época, el joven músico añadió el "de" a su apellido, con el que sería conocido.
En 1900 compuso Canción para piano y algunas piezas vocales y para piano. Estrenó Serenata andaluza y Vals-Capricho para piano en el Ateneo de Madrid. Debido a la precaria situación económica de la familia, comenzó a impartir clases de piano. Realizó sus primeras obras de zarzuela, como La Juana y la Petra o La casa de tócame Roque (inspirada en la popular casa madrileña).
En 1901 conoció a Felipe Pedrell, quien tendría notable influencia en su posterior carrera ya que despertó en él el interés por el flamenco y, en especial, por el cante jondo. Compuso obras como Cortejo de gnomos y Serenata, ambas para piano y tras componer algunas zarzuelas, hoy perdidas u olvidadas, como Los amores de Inés y Limosna de amor.
El 12 de abril de 1902 estrenó, en el Teatro Cómico de Madrid, Los amores de la Inés y ese mismo año conoció a Joaquín Turina y la Sociedad de Autores publicó Vals-Capricho y Serenata andaluza. Al año siguiente compuso y presentó Allegro de concierto al concurso convocado por el Conservatorio de Madrid, que finalmente ganó Enrique Granados y la Sociedad de Autores publicó las obras Tus ojillos negros y Nocturno. Ese mismo año, comenzó su colaboración con Amadeo Vives las zarzuelas Prisionero de guerra, El cornetín de órdenes y La cruz de Malta, de las que sólo se conservan algunos fragmentos.
Los años de estudio en la capital española culminaron con la composición, en 1904, de la ópera La vida breve, en colaboración con Carlos Fernández Shaw, que se hizo acreedora del primer premio de un concurso convocado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Aunque las bases del concurso estipulaban que el trabajo ganador debía representarse en el Teatro Real de Madrid, Falla hubo de esperar ocho años para dar a conocer su partitura, no en Madrid sino en Niza (Francia). Dado de que no conocía todavía Granada, la ciudad en la que se ambienta esta ópera, Falla pidió información a su amigo Antonio Arango. De esta época son los Cantares de Nochebuena.
En abril de 1905 obtuvo el premio de piano convocado por la firma Ortiz y Cussó. El 15 de mayo de ese año estrenó en el Ateneo de Madrid la obra Allegro de concierto. El 13 de noviembre la Academia de Bellas Artes otorgó el premio de su concurso a La vida breve.

Etapa parisina


Paul Dukas, al que Manuel de Falla conoció durante su estancia en París, fue una gran influencia para el compositor gaditano durante su estancia en la ciudad.
La siguiente etapa de su formación tuvo lugar en Francia. En 1907 se afincó en París, por consejo de Joaquín Turina y Víctor Mirecki Larramat, y allí entró en relación con Claude Debussy, Maurice Ravel, Paul Dukas, Isaac Albéniz, Alexis Roland-Manuel, Florent Schmitt, Ricardo Viñes y Pablo Picasso. Es difícil saber qué experiencia vívida puede cambiar el rumbo de una sensibilidad artística creadora pero la relación que Falla mantuvo con estos músicos en París influyó de manera determinante en su música posterior. Por ejemplo, Debussy quien había oído y admiraba el arte flamenco de España, le aconsejó que tomara esta música como fuente de inspiración; consejo que el español debió tener en cuenta en obras como Noches en los jardines de España, en que el impresionismo contemporáneo se utiliza casi como soporte para armonías, ritmos y sonoridades flamencas.
En 1908 y debido a la mediación de Albéniz, el rey Alfonso XIII le otorgó una beca para que pudiera seguir residiendo en París y concluir las Cuatro piezas españolas. En enero de ese año inició una gira por el norte de España, junto con el violinista Antonio Fernández Bordas y el violonchelista Víctor Mirecki. Durante ese periodo, se empapó de las grandes obras de la literatura francesa, quedando fuertemente marcado por la obra de Víctor Hugo. El 23 de marzo terminó la obra Con afectos de júbilo y gozo, inspirada en la obra Les Misérables. Paul Milliet tradujo al francés el libreto de La vida breve para que el estreno de la obra fuera posible en Francia.
El 27 de marzo del año siguiente se estrenaron en la Salle Érard las Cuatro piezas españolas interpretadas por Ricardo Viñes, que más tarde fueron publicadas por el editor Jacques Durand gracias a la recomendación de Dukas, Debussy y Ravel. Ese mismo año comenzó a componer Noches en los jardines de España y revisó sustancialmente la orquestación de La vida breve. El 4 de mayo de 1910 la soprano Ada Adiny-Milliet estrenó en la Société Nationale Indépendante, acompañada al piano por Falla, las Trois mélodies, realizadas sobre textos de Théophile Gautier y que fueron publicadas por Rouart, Lerolle et Cie. En ese mismo año se produjo su primer encuentro con Ígor Stravinski y conoció a Georges Jean-Aubry, Ignacio Zuloaga, Joaquín Nin y Wanda Landowska. Un año más tarde realizó su primera visita a Londres y en marzo ofreció algunos recitales.
En 1912 realizó un viaje a Suiza e Italia. En Milán negoció con Tito Ricordi la publicación de La vida breve. El 30 de noviembre, Ricardo Viñes presentó en la Sociedad Filarmónica Madrileña las Cuatro piezas españolas de Falla. El 1 de abril de 1913 se estrenó en el Casino Municipal de Niza La vida breve y el 30 de diciembre de ese año se realizó en el Teatro Nacional de la Opéra-Comique de París el ensayo general, con público y crítica. La obra se estrenó oficialmente el 7 de enero de 1914 en dicho teatro. Max Eschig publicó la partitura y se convirtió en el editor de Falla. Ese mismo año conoció a Gregorio Martínez Sierra y a su esposa, María Lejárraga.
En 1914 compuso las Siete canciones populares españolas. Tras el inicio de la Primera Guerra Mundial, Falla regresó a su país natal y fijó su residencia de nuevo en Madrid. El 14 de noviembre se representó La vida breve en el Teatro de la Zarzuela y en el mes siguiente termina la Oración de las madres que tienen a sus hijos en brazos.

Vuelta a Madrid


El 15 de enero de 1915, Joaquín Turina y Manuel de Falla fueron homenajeados por el Ateneo de Madrid. En dicho homenaje se estrenaron las Siete canciones populares españolas, interpretadas por la soprano Luisa Vela y acompañada al piano por el propio Falla. El 8 de febrero se realizó el concierto de presentación de la Sociedad Nacional de Música en el Hotel Ritz de Madrid, en el que la soprano Josefina Revillo interpretó por primera vez la Oración de las madres que tienen a sus hijos en brazos. El 15 de abril tuvo lugar el estreno de la primera versión de El amor brujo en el Teatro Lara, interpretado por Pastora Imperio en el papel de Candelas y bajo la dirección orquestal de José Moreno Ballesteros, padre de Federico Moreno Torroba, quien tocó la parte de piano. A finales de marzo y principios de abril acompañó a María Lejárraga en viaje por Granada, Ronda, Algeciras y Cádiz. Poco después se trasladó a Barcelona con el matrimonio Martínez Sierra y su estancia en la ciudad se prolongó casi seis meses. Fue invitado por Santiago Rusiñol a pasar unos días en el Cau Ferrat de Sitges y allí trabajó intensamente en las Noches en los jardines de España. El 23 de septiembre, el sexteto de José Media-Villa estrena en Portugal una versión de El amor brujo realizada por el mismo Falla. El 18 de diciembre concluyó El pan de Ronda que sabe a verdad, una obra realizada sobre un texto de María Lejárraga.
El 28 de marzo del año siguiente la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Enrique Fernández Arbós, estrenó la primera versión de concierto de El amor brujo en el Hotel Ritz de Madrid. El 9 de abril, se estrenó en el Teatro Real la obra Noches en los jardines de España a cargo de la misma orquesta, junto con el pianista José Cubiles y dirigida de nuevo por Fernández Arbós. Junto con el matrimonio Martínez Sierra, comienza a trabajar en la pantomima El corregidor y la molinera, basada en la novela El sombrero de tres picos de Pedro Antonio de Alarcón. En el número de abril de la Revista Musical Hispano-Americana se publicó el texto de Falla "Enrique Granados, Evocación de su obra" y el periódico La Tribuna del 5 de junio hizo lo propio con "El gran músico de nuestro tiempo: Igor Stravinsky". Falla entabló contacto con Ígor Stravinski y Sergéi Diágilev, cuyos célebres Ballets Rusos se hallaban por aquella época en Madrid, e inició un viaje por el sur del país acompañado por Diágilev y el bailarín Léonide Massine. A lo largo de esa primavera y verano se realizaron varios conciertos en Sevilla, Cádiz y Granada. El 26 de junio interpreta Noches en los jardines de España junto a la Sinfónica de Madrid dirigida por Arturo Saco del Valle, en el Palacio de Carlos I de Granada. Además, realizó el prólogo de la obra La música francesa contemporánea, de Georges Jean-Aubry y en el número de diciembre de la Revista Musical Hispano-Americana publicó un nuevo artículo titulado "Introducción al estudio de la música nueva".


En 1916 Manuel de Falla entabló contacto con Ígor Stravinski y Sergéi Diágilev, cuyos célebres Ballets Rusos se hallaban por aquella época en Madrid, e inició un viaje por el sur de España con éste.
El 7 de abril de 1917 se estrenó en el Teatro Eslava la obra El corregidor y la molinera a cargo de una orquesta formada por profesores de la Sociedad Filarmónica de Madrid, dirigidos por Joaquín Turina. El 29 de abril, la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Enrique Fernández Arbós realizó una interpretación en el Teatro Real de una versión de concierto para pequeña orquesta de El amor brujo. Ese mismo año Falla realiza el prólogo de la Enciclopedia abreviada de Música, de Joaquín Turina, y publicó Nuestra música en el número de junio de la revista Música. Durante el verano inició un nuevo viaje por España con Diágilev y Massine y el 8 de octubre acudió a Fuendetodos a la inauguración de un monumento en homenaje a Francisco de Goya. Antes de finalizar el año, inició una nueva gira por el norte de España acompañando a la soprano Aga Lahowska.
En 1918 comenzó a componer la ópera cómica Fuego fatuo, con libreto de María Lejárraga, pero que no llegó a estrenarse.4 El 27 de abril, Falla pronunció una conferencia titulada El arte profundo de Claude Debussy en un homenaje que rindió el Ateneo de Madrid al compositor francés. Por encargo de la princesa Edmond de Polignac compone El retablo de Maese Pedro, que estrena en el salón parisiense de ésta.
En 1919 fallecieron sus padres, el 12 de febrero su padre y el 22 de julio su madre. El 22 de julio los Ballets Russos de Diágilev realizaron el estreno de El sombrero de tres picos en el Alhambra Theatre de Londres, con coreografía de Massine y decorados y figurines de Pablo Picasso. Esta obra pasó a formar parte del repertorio fijo de la compañía rusa. Por encargo de Arthur Rubinstein comienza a componer Fantasia Baetica e inició las negociaciones del contrato con J. & W. Chester de Londres, que se pasaron a ser sus principales editores. El Centro Artístico de Granada le tributó un homenaje el 15 de septiembre, por lo que Falla realizó un viaje a la ciudad, en compañía de su hermana María del Carmen y del matrimonio Vázquez Díaz. Durante su estancia en la ciudad, se hospedó primero en la Pensión Alhambra, donde su amigo desde su estancia en París, Ángel Barrios, le reservó habitaciones, y más tarde en la Pensión Carmona, según su primer biógrafo, John Brande Trend, al que conoció durante ese viaje. Ambas pensiones estaban situadas en la Calle Real de la Alhambra. Allí llevó una vida retirada, rodeado de un grupo de amigos entre los que se encontraba Federico García Lorca.

Etapa granadina
El 4 de enero de 1920, tuvo lugar el estreno en París de Noches en los jardines de España, bajo la dirección de Enrique Fernández Arbós y con Joaquín Nin en el papel solista, y ese mismo mes, los Ballets Rusos realizaron una exitosa representación de El sombrero de tres picos en el Théâtre National de l'Opéra de París. El 8 de febrero, Arthur Rubinstein estrenó en Nueva York la Fantasia Baetica. El compositor gaditano concluyó su primera obra en Granada en agosto, Homenaje pour le Tombeau de Claude Debussy para guitarra. A mediados del mes siguiente fijó su residencia en dicha ciudad en las mismas habitaciones que ocupó anteriormente Daniel Vázquez Díaz en la Pensión Carmona y más tarde, a mediados del verano de 1921, se trasladó al carmen de Santa Engracia en la Calle Real de la Alhambra, número 40. En diciembre publicó su artículo "Claude Debussy et l'Espagne" en La Revue Musicale.
El estreno de Homenaje pour le Tombeau de Claude Debussy tuvo lugar el 24 de enero de 1921 en París, con la interpretación del arpa-laúd a cargo de Marie-Louise Henri Casadesus. El estreno en su versión para guitarra fue realizado por Miguel Llobet durante una gira por España un mes más tarde. En esa época, Falla estuvo muy vinculado con la vida cultural de la ciudad andaluza y frecuentó las amistades de personajes como Miguel Cerón, Fernando de los Ríos, Hermenegildo Lanz, Manuel Ángeles Ortiz y, sobre todo, Federico García Lorca. En mayo realizó un viaje a París y Londres, ciudad en la que interpretó la parte para piano de Noches en los jardines de España en el Queen's Hall. A su regreso a España coincidió en la capital con Ígor Stravinski que estaba dirigiendo en el Teatro Real su ballet Petrushka. Durante años había mantenido una estrecha relación personal y profesional con el matrimonio Martínez Sierra, que se rompió debido a desacuerdos en torno al proyecto de una obra titulada Don Juan de España. Tras esta ruptura, comenzó la composición de las dos suites de El sombrero de tres picos y termina Fanfare pour une fête, por encargo de la revista Fanfare de Londres, que sería publicada en su primer número en agosto.

Manuel de Falla estuvo muy vinculado con la vida cultural granadina y frecuentó las amistades de personajes como Miguel Cerón, Fernando de los Ríos, Hermenegildo Lanz, Manuel Ángeles Ortiz y, sobre todo, Federico García Lorca (en la imagen).
A comienzos de 1922 estableció definitivamente su residencia en el carmen de la Antequeruela Alta, número 11. El diplomático Ricardo Baeza, amigo de Falla, le encomendó el encargo de componer Canto de los remeros del Volga, en favor de los refugiados rusos. Realizó un viaje durante la Semana Santa de Sevilla, durante el cual conoció a Segismundo Romero y a Eduardo Torres, con los que en un futuro colaboraría para formar la Orquesta Bética de Cámara y que finalmente se presentaría el 11 de junio en 1924 con un concierto en el sevillano Teatro Llorens. Se unió a Miguel Cerón, Federico García Lorca, Hermenegildo Lanz, Ignacio Zuloaga y otros para promover la creación del "Concurso de Cante Jondo" con el fin de rescatar el "canto primitivo andaluz". Dicho concurso fue organizado por el Centro Artístico y tuvo lugar los días 13 y 14 de junio en la Plaza de los Aljibes de la Alhambra.
El 6 de enero de 1923, Manuel de Falla, Hermenegildo Lanz y Federico García Lorca realizaron una función en casa de Lorca de títeres de cachiporra en la que representaron obras de Miguel de Cervantes, el propio Lorca o el Misterio de los Reyes Magos, un auto sacramental del siglo XIII para el que Falla había compuesto la música incidental. En febrero, La Revue Musicale publicó dos artículos de Falla: "Felipe Pedrell, (1841-1922)" y "Wanda Landowska à Grenade", que detallaba la visita de dicha clavecinista a Granada en noviembre del año anterior. Los días 23 y 24 de marzo se realizó el estreno en público de la versión de concierto de El retablo de Maese Pedro en el Teatro San Fernando de Sevilla. La escenificación de la obra tuvo lugar en el palacete de la princesa de Polignac en París y los decorados y figurines fueron obra de Manuel Ángeles Ortiz y los títeres con cabezas y figuras planas de Hermenegildo Lanz. Realizó algunos viajes a Francia, Bélgica e Italia y en Madrid conoció a Ernesto Halffter. Comenzó a componer Concerto para clave y cinco instrumentos a instancias de Wanda Landowska y el 12 de diciembre, Manuel de Falla y Ángel Barrios fueron propuestos como académicos por la Real Academia de Bellas Artes de Granada, siendo finalmente admitidos por unanimidad como académicos de número el 21 de febrero del año siguiente.
A comienzos de 1924 finalizó la obra Psyché, sobre un texto de Georges Jean-Aubry, y que se estrenaría el 9 de febrero del año siguiente en el Palacio de la Música de Barcelona. El 7 de abril fue nombrado académico de honor de la Real Academia Hispano-Americana de Ciencias y Artes de Cádiz. En junio de dicho año tuvo lugar la presentación de la Orquesta Bética de Cámara, por la que llevaba trabajando desde hacía dos años. El 10 de diciembre se estrenó una revisión orquestal del Prélude à l'après-midi d'un faune de Claude Debussy que Falla había compuesto para dicha orquesta. Esta interpretación corrió bajo la dirección de Ernesto Halffter y tuvo lugar en el Teatro San Fernando de Sevilla.
El año siguiente aceptó el cargo como académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Granada. El 22 de mayo tuvo lugar el estreno en París de la versión definitiva para ballet de El amor brujo en el Trianon Lyrique, con decorados y figurines de Gustavo Bacarisas, Falla ejerciendo como director musical y Antonia Mercé "La Argentina" y Vicente Escudero en los papeles de Candelas y Carmelo, respectivamente. El 20 de noviembre, la Orquesta Bética interpretó la revisión orquestal realizada por Falla de la obertura de El barbero de Sevilla de Gioachino Rossini en el Teatro San Fernando de Sevilla, dirigida por su discípulo Ernesto Halffter. El 29 de diciembre tuvo lugar la representación de El retablo de maese Pedro en Nueva York, con la Philharmonic Symphony Orchestra, Wanda Landowska y Willem Mengelberg, como director. Fue nombrado miembro de la Hispanic Society of America.
En 1926 participó en el homenaje que realizó el Centro Artístico en honor a Luis Bagaría. Las representaciones de El retablo realizadas en Ámsterdam el 26 de abril, que contó con Luis Buñuel como director de escena y con Willem Mengelberg como director de orquesta, y Zúrich el 20 de junio en el Festival de la Sociedad Nacional de Música Contemporánea fueron un éxito. Terminó la composición del Concerto para clavecín y orquesta de cámara, que fue estrenado el 5 de noviembre en el Palacio de la Música de Barcelona por Wanda Landowska, acompañada por un grupo de profesores de la Orquestra Pau Casals y dirigidos por el propio Falla. Fue homenajeado con motivo de su quincuagésimo aniversario y recibió la distinción de "hijo adoptivo" de la ciudad de Sevilla el 20 de marzo e "hijo predilecto" de la ciudad de Cádiz en abril.
Los homenajes continuaron en 1927, ya que fue nombrado "hijo adoptivo" de Guadix el 28 de febrero. Anteriormente, los días 8 y 9 de ese mismo mes, se realizaron sendos conciertos de la Orquesta Bética de Cámara en el Coliseo Olympia de Granada, dirigidos por Ernesto Halffter y el propio Falla, respectivamente. En Barcelona, el 17 de marzo tuvo lugar el "Festival Falla", que contó con la presencia del compositor. El mes siguiente, Falla se unió al homenaje que el Ateneo de Granada rindió al compositor alemán Ludwig van Beethoven. Falla compuso la música para el Soneto a Córdoba de Luis de Góngora como conmemoración del tercer centenario del fallecimiento del escritor, obra que fue estrenada el 14 de mayo en la Salle Pleyel de París, con Madeleine Greslé y el propio compositor al piano. En esa época comenzó la preparación de la música incidental para la representación del auto sacramental de Pedro Calderón de la Barca El gran teatro del mundo que se realizó en la Plaza de los Aljibes de la Alhambra el 27 de junio (aunque en un principio estaba planeada para el 18, problemas técnicos impidieron la representación) que fue organizada por el Ateneo de Granada y la Junta de Damas de Honor y Mérito. En dicha representación intervinieron además, Antonio Gallego Burín como director artístico, Hermenegildo Lanz como escenógrafo y Ángel Barrios como director de orquesta. El 5 de noviembre se realizó un "Festival Falla" en Madrid, en el que el propio compositor interpretó el Concerto. Sus actuaciones finalizaron ese año el 11 de diciembre con un homenaje a Domenico Scarlatti, del que interpretó 14 sonatas en el Ateneo de Granada.
El 30 de enero de 1928 tomó posesión de su cargo como académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de Granada. En marzo realizó un viaje a París para supervisar una producción de El amor brujo, que contaba con la presencia de Antonia Mercé "La Argentina" y los decorados y el vestuario fueron elaborados por Gustavo Bacarisas. En el Théâtre National de l'Opéra-Comique se estrenó una producción de El retablo de maese Pedro dirigida por Ignacio Zuloaga. El día 14, recibe la condecoración de caballero de la Legión de Honor. En septiembre viajó a Siena, en compañía de su amigo Juan Gisbert Padró, para actuar como solista en una audición del Concerto y el 29 de octubre fue nombrado miembro de la Kungliga Svenska Musikaliska Akademien Vágnar de Estocolmo. Por esas mismas fechas fue visitado en Granada por Maurice Ravel.
En diciembre de 1930, Manuel de Falla realizó un viaje al islote de Sancti Petri mientras estaba trabajando en Atlántida.
En un principio, y para no entrar en disputas con Conrado del Campo, que había preparado durante años la elección de Falla como miembro de la Real Academia de San Fernando, rechazó la invitación formulada por miembros de ésta para cubrir la plaza vacante a raíz del fallecimiento de Manuel Manrique de Lara. El 13 de mayo de 1929, y tras las presiones de los académicos, Falla fue elegido por unanimidad, aunque nunca llegó a leer su discurso de ingreso. John Brande Trend publicó el primer libro monográfico sobre Falla en Nueva York, titulado Manuel de Falla and Spanish music. En esa época estaba totalmente inmerso en Atlántida y tenía la esperanza de poder estrenar la obra en la Exposición Universal de Barcelona o en la Exposición Iberoamericana de Sevilla que se celebraban ese mismo año.
A finales de enero de 1930, fue visitado por Alfredo Casella, que se encontraba en la ciudad realizando unos conciertos con el Trío Italiano. En junio, realizó la grabación del Concerto y algunas de sus canciones en París, en la que acompañó al piano a María Barrientos. En diciembre realizó un viaje a Cádiz para dirigir un concierto en el teatro que lleva su nombre. Durante esta estancia en su tierra natal aprovechó la ocasión para realizar una excursión, inspirada por sus trabajos en Atlántida, al islote de Sancti Petri, lugar en el que supuestamente estarían las ruinas del templo de Hércules.
En 1931 realizó su última visita a Londres para dirigir El retablo de maese Pedro en una retransmisión de la BBC. El 14 de mayo, un mes después de la proclamación de la Segunda República en España, escribió junto con otros amigos granadinos, al presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, y a su amigo Fernando de los Ríos, ministro de Justicia, para pedirles que tomaran las medidas oportunas para detener la quema y saqueo de iglesias, así como el creciente proceso de "desevangelización" de España. Ese mismo año fue designado vocal de la recién creada Junta Nacional de Música.
En 1937, colabora con José María Pemán en un Himno marcial para las fuerzas franquistas. Para ello, Falla arregla y adapta el "Canto de los Almogávares", de Los Pirineos de Felipe Pedrell, con letra nueva de José María Pemán.

Exilio en Argentina y fallecimiento
El 28 de septiembre de 1939, después de la Guerra Civil Española y ya comenzada la Segunda Guerra Mundial, Manuel de Falla se exilió en Argentina, a pesar de los intentos de los gobiernos del general Francisco Franco, que le ofrecían una pensión si regresaba a España. Fue nombrado Caballero, con el grado de Gran Cruz, de la Orden de Alfonso X el Sabio en 1940. Vivió en su exilio argentino gracias a la ayuda de algunos mecenas, entre ellos la familia Cambó, y lo hizo de forma tranquila en una casa en las sierras, donde su hermana cuidaba de él, ya que casi siempre estaba enfermo. Finalmente, falleció el 14 de noviembre de 1946 tras sufrir una parada cardiorrespiratoria justo dos días después de que se despidiera de él una de las sus colaboradoras predilectas y gran amiga, la cantante Conxita Badía, que se volvía del exilio. "Debe de ser el destino", le dice ella antes de irse. "Al destino no hay que provocarlo", le replica Falla. "Yo seguiré viviendo aquí o en cualquier parte de América. Adiós, Conchita. Hasta que volvamos a vernos. Y si no, en lo eterno". Con su muerte, no pudo culminar su última obra. La tarea de finalizarla, según los esbozos dejados por el maestro, correspondió a su discípulo Ernesto Halffter. En este país, exiliado, estrenaría su Suite Homenajes.
Sus restos fueron trasladados desde Buenos Aires, hasta su tierra natal, Cádiz, a bordo del minador Marte. En Cádiz fueron recibidos por su familia, José María Pemán y diferentes autoridades eclesiásticas, civiles y militares, entre las que se encontraba el Ministro de Justicia, Raimundo Fernández-Cuesta, en representación del Jefe del Estado, Francisco Franco. El cortejo fúnebre se dirigió del muelle a la Catedral de Santa Cruz de Cádiz, donde se celebró un solemne funeral. Con autorización expresa del papa Pío XII, los restos fueron enterrados en la cripta de la catedral, donde se encuentran actualmente junto a los de José María Pemán.

Análisis musical y estilo

Durante su estancia en París compuso sus obras más célebres: la pantomima El amor brujo y el ballet El sombrero de tres picos (compuesto para cumplimentar un encargo de los célebres Ballets Rusos de Sergéi Diágilev), las Siete canciones populares españolas para voz y piano, la Fantasía Baética para piano y Noches en los jardines de España, estrenada en el Teatro Real en 1916. Su estilo fue evolucionando a través de estas composiciones desde el nacionalismo folclorista que revelan estas primeras partituras, inspiradas en temas, melodías, ritmos y giros andaluces o castellanos, hasta un nacionalismo que buscaba su inspiración en la tradición musical del Siglo de Oro español y al que responden la ópera para marionetas El retablo de Maese Pedro, una de sus obras más alabadas, y el Concierto para clave y cinco instrumentos. La madurez creativa de Falla comenzó con su regreso a España, en el año 1914.
En las obras El retablo de Maese Pedro y el concierto para clavecín y orquesta de cámara de 1926 se percibe cómo la influencia de la música folclórica es menos visible que una suerte de neoclasicismo al estilo de Ígor Stravinski. Mientras que en sus obras anteriores Falla hacía gala de una extensa paleta sonora, heredada directamente de la escuela francesa, en estas últimas composiciones, su estilo fue haciéndose más austero y conciso, y de manera especial en el Concierto. Los últimos veinte años de su vida, Manuel de Falla los pasó trabajando en la que consideraba había de ser la obra de su vida: la cantata escénica Atlántida, sobre un poema del poeta en lengua catalana Jacinto Verdaguer, que le había obsesionado desde su infancia y en el cual veía reflejadas todas sus preocupaciones filosóficas, religiosas y humanísticas.

En la cultura popular

Billete de 100 pesetas, en homenaje a Manuel de Falla.
Como homenaje a su labor artística, el Banco de España decidió emplear un retrato de Manuel de Falla en el anverso de los billetes de 100 pesetas, que fueron emitidos a partir del 19 de noviembre de 1965. Este billete fue el de mayor circulación durante la década de los 1970 hasta que, debido a la inflación, en 1982 se tomo la decisión de acuñar monedas de 100 pesetas. El billete de 100 pesetas con la efigie de Manuel de Falla comenzó entonces a ser retirado por los bancos, aunque siguió siendo de curso legal hasta la instauración del euro.


Obras para orquesta


  • Noches en los jardines de España (1909-1916)
  • El amor brujo. Versión de concierto para orquesta (1915-1916).
  •  http://youtu.be/auRUxPPqDcQ dirigida por Baremboin con la orquesta sinfónica de Chicago
  • El amor brujo. Versión de concierto para pequeña orquesta (1917).
  • Suite nº 1 (1919-1921).
  • Suite nº 2 (1919-1921).
  • El amor brujo. Ballet. Versión de concierto (1925).
  • Suite Homenajes (1938-1939).
  • Los amores de la Inés.
  • La vida breve.
  • El sombrero de tres picos (1919).
  • El retablo de maese Pedro

Obras para coro


  • Balada de Mallorca (Palma de Mallorca, 1933).

Obras para instrumento solista


  • Nocturno (1896).
  • Mazurka en Do menor (1899).
  • Serenata andaluza (1900).
  • Canción (1900).
  • Vals capricho (1900).
  • Cortejo de gnomos (1901).
  • Allegro de concierto (1903-1904).
  • Pièces espagnoles. Cuatro piezas españolas (1906-1909).
  • Fantasia Baetica (1919).
  • Homenaje. Pour "le tombeau de claude debussy" (Granada, 1920).
  • Canto de los remeros del Volga (del cancionero musical ruso)(Granada, 1922).
  • Pour le tombeau de Paul Dukas (Granada, 1935).

Versiones de obras ajenas


  • Cançó de nadal (1922).
  • Prélude à l'après-midi d'un faune (1924).
  • Preludio (1924).
  • Obertura de El barbero de Sevilla (1924-1925).
  • Ave María (1932).
  • L'amfiparnaso (Palma de Mallorca, 1934).
  • Invocatio ad individuam trinitatem (Granada, 1935).
  • Himno marcial (Granada, 1937).
  • Emendemus in melius (Granada, 1939).
  • Madrigal: prado verde y florido (Granada, 1939).
  • Romance de Granada: qué es de ti, desconsolado (Granada, 1939).
  • Tan buen ganadico (Granada, 1939).
  • ¡Ora, sus! (Granada, 1939).
  • O magnum mysterium (in circuncisione Domini) (Villa del Lago, 1940-1942).
  • Tenebrae factae sunt (responsorium) (Villa del Lago, 1940-1942).
  • Miserere mei Deus (salmo 50) (Villa del Lago, 1940-1942).
  • In festo Sancti Jacobi (o Lux et decus Hispaniae) (Villa del Lago, 1940-1942).
  • Benedictus (de la misa "Vidi speciosam") (Villa del Lago, 1940-1942).
  • Gloria (de la misa "Vidi speciosam") (Villa del Lago, 1940-1942).
  • Cançó de l'estrella (Villa del Lago, 1941-1942).
  • Romance de Don Joan y Don Ramón (Villa del Lago, 1941-1942).

Antonio Vivaldi

Autor anónimo, se conserva en Bolonia

Antonio Lucio Vivaldi (Venecia, 4 de marzo de 1678 - Viena, 28 de julio de 1741), más conocido como Antonio Vivaldi, fue un compositor y músico italiano del Barroco. Se trata de una de las figuras más relevantes de la historia de la música. Su maestría se refleja en haber cimentado el género del concierto, el más importante de su época.
Era apodado Il prete rosso ("El cura rojo") por ser sacerdote (católico) y pelirrojo. Compuso unas 770 obras, entre las cuales se cuentan 477 conciertos y 46 óperas. Es especialmente conocido, a nivel popular, por ser el autor de la serie de conciertos para violín y orquesta Las cuatro estaciones. Esta obra, que forma parte del ciclo de su opus 8 "Il cimento dell'armonia e dell'inventione", tiene una importancia capital por suponer la ruptura del paradigma del concierto soli, establecido por el mismo Vivaldi. Hasta entonces, el concierto soli era un concierto en el que el instrumento solista llevaba todo el peso de la melodía y la composición, y el resto de la orquesta se limitaba a ejercer el acompañamiento según las reglas de la armonía.
Sin embargo, Las cuatro estaciones son unos conciertos para violín en los que la orquesta no actúa como mero fondo de acompañamiento, sino como un relieve: no se limita a acompañar al solista, sino que ayuda al desarrollo de la obra. Esto influirá posteriormente en los conciertos de Händel y, sobre todo, de Bach, ya que éste estudiaría asiduamente los conciertos de Vivaldi, y sería a partir de las innovaciones originales de Vivaldi que Bach perfeccionaría el concepto de concierto. De esta manera, con la forma musical de los concerto soli se lograría definir de manera definitiva lo que podría llamarse el concierto para instrumento solista moderno, estableciéndose un equilibrio perfecto entre solista y orquesta, sin que el concierto llegue al extremo de tener que ser considerado un Concerto Grosso, en el se establece un diálogo entre orquesta y solistas de manera que los papeles de solista y acompañante se intercambian entre un pequeño grupo de instrumentos (el concertino, a veces un único instrumento) que actúa usualmente de solista, y la orquesta (el ripieno). Llegar a este punto, sin embargo, fue un proceso que condujo de Arcangello Corelli y Giuseppe Torelli a los ciclos donde podría decirse Vivaldi experimenta con este género instrumental. Cabe destacar por ejemplo el ciclo del Opus 3, donde se percibe un gran dominio en su concepto de concerto grosso y concerto con soli, donde los más conocidos son el Opus 3 N6 en la menor y el Opus 3 N11 en re menor, donde se presenta un maravilloso ejemplo de fuga a cuatro voces (2 violines, viola, violonchelo y continuo). Así, Las cuatro estaciones representan el concerto soli perfecto, a tal grado que influye notablemente la música de Johann Sebastian Bach, y ésta inexorablemente en Haydn; y Haydn, a su vez, al convertirse en maestro de, entre otros, Beethoven, extiende la influencia de Vivaldi a más músicos sin que, probablemente, hubieran conocido la obra de Vivaldi.

Biografía

El padre de Antonio Vivaldi, el músico Giovanni Battista Vivaldi, apodado Rosso (Rojo), fue miembro fundador del "Sovvegno de' musicisti di Santa Cecilia", organización profesional de músicos venecianos; asimismo fue violinista en la orquesta de la Basílica de San Marcos y en la del teatro de S. Giovanni Grisostomo. Fue el primer maestro de su hijo, que también fue, probablemente, discípulo de Giovanni Legrenzi.
El 18 de septiembre de 1693, Antonio ingresó en un seminario y recibió sus primeras órdenes religiosas. En 1699 fue ordenado subdiácono (4 de abril), luego diácono (18 de septiembre de 1700) y finalmente ungido sacerdote el 23 de marzo de 1703. Más inclinado hacia la música que hacia las obligaciones religiosas, logró que se dispensara de decir misa por razones de salud.
La carrera del veneciano estuvo marcada por cuatro grandes etapas, dominadas todas ellas -según dicen algunos- por la figura paterna[cita requerida]:
La primera fue la de la adquisición de una fama europea en el terreno de la música instrumental con la publicación, por el editor veneciano Sala y después por el prestigioso impresor holandés Roger, de dos Opus de sonatas para violín y dos colecciones revolucionarias de conciertos para el mismo instrumento: L'estro armonico en 1711, seguido de La Stravaganza en 1714. Estas obras novedosas superaron las innovaciones de Giuseppe Torelli y Albinoni, y le garantizaron un éxito fenomenal que se tradujo, en particular, en la reimpresión inmediata de sus Opus en Londres y París.

Caricatura de Vivaldi Il prete rosso de Pier Leone Ghezzi (1723)
Caricatura de Vivaldi Il prete rosso de Pier Leone Ghezzi (1723)
La segunda etapa fue la de su contrato en el Ospedale della Pietà, un orfanato para niñas de su ciudad. Para ellas fueron creadas muchas de sus composiciones; en algunas transcripciones modernas de sus obras pueden leerse aún los nombres de las jóvenes para quienes iba dedicada cada aria. El 1 de septiembre de 1703, recién ordenado sacerdote y con 25 años, Vivaldi fue nombrado maestro de violín de la orquesta de la Pietà y encargado después de la enseñanza de la viola all’ inglese. Su función era la docencia y adquisición de ciertos instrumentos para sus alumnas y la dirección de la orquesta de aquella institución, que albergaba un famoso coro que reunía al conjunto de internas intérpretes. El nombramiento de un músico tan joven para aquel puesto envidiado da testimonio de los importantes apoyos de los que gozaba y de la fama de compositor, fundada sin duda en la difusión manuscrita de sus obras antes de ser publicadas, pero, por encima de todo, en su formidable celebridad como prodigio del violín, que durante mucho tiempo suplantaría su renombre como compositor en Venecia e Italia. Vivaldi realizó en la Pietà a lo largo de su vida una carrera tumultuosa, consecuencia de su personalidad histriónica y enfermizamente independiente. Pero sus caóticas relaciones con aquella institución, sembradas de rupturas y reconciliaciones, no le impidieron hacer de aquel puesto prestigioso su laboratorio y su santuario, al mismo tiempo.
La tercera etapa fue la de su oficio como compositor y empresario de ópera, en la que cosechó grandes éxitos. En esta etapa conoció a Anna Giraud, una joven cantante, que a partir de entonces estaría siempre con él. Fue entonces cuando compuso en Vicenza, en mayo de 1713, Ottone in Villa, su primera ópera conocida, seguida de una auténtica conquista de la Venecia teatral que se basó en el control de los pequeños teatros de Sant'Angelo y San Moisè. Las partituras de las óperas fechadas en este primer período veneciano nos muestran unas obras suntuosas, exuberantes, testimonio de un temperamento dramático excepcional. Aquellas composiciones innovadoras e inquietantes, que imponían el stile nuovo atacando frontalmente al stile antico elogiado por los conservadores, le valieron la hostilidad de una gran parte de la aristocracia veneciana, cuyos teatros le cerraron herméticamente sus puertas. Por aquellas fechas, Vivaldi se confirmó igualmente como un formidable descubridor de la voz: él es, en efecto, quien dio a conocer a cantantes famosos como Fabri, Merighi o Strada, mucho antes de que Händel los contratara en Londres. En esa misma época, el compositor veneciano se impuso también y sobre todo como "impresario" en el sentido etimológico de la palabra, es decir, como empresario de espectáculos que produce tanto óperas propias como de otros compositores, revisándolas o uniéndolas a sus propias producciones.
Los cuadernos de viaje de un rico arquitecto de Fráncfort, Johann Friedrich Armand von Uffenbach, que asistió a la temporada de carnaval en Sant'Angelo en 1715, nos ofrecen un vívido testimonio de este periodo de frenética actividad. Aquel aficionado ilustrado critica en sus notas los decorados y el vestuario, y admira a los cantantes diciendo que “fueron incomparables y no desmerecieron en nada de los del gran teatro”, es decir, el de S. Giovanni Grisostomo. Pero sobre todo se muestra estupefacto por Vivaldi, que le fascina con sus prodigiosas intervenciones al violín. Uffenbach escribe lo siguiente en su cuaderno: “Hacia el final, Vivaldi interpretó un magnífico solo seguido de una cadencia improvisada que me dejó verdaderamente estupefacto, pues no es posible que alguien haya tocado o llegue nunca a tocar así. Colocaba los dedos a un pelo del puente, hasta el punto de no dejar sitio para el arco, y lo hacía además sobre las cuatro cuerdas, realizando imitaciones y tocando con una rapidez increíbles.” La carrera lírica de Vivaldi remontó así su vuelo guiada por dos consignas: reformar y sorprender, en una coincidencia llamativa y premonitoria de arte y estrategia comercial.
La cuarta etapa de ese despegue fue la del desarrollo de una actividad estructurada como compositor particular, que multiplicaba sus compromisos puntuales y lucrativos con una red de clientes y mecenas. Esta actividad tuvo como objeto tanto la música instrumental, con la venta de conciertos escritos o adaptados específicamente en función de los encargos; la música vocal profana, con la venta de arias de óperas, cantatas o serenatas; y la música religiosa, mediante la composición de motetes, himnos, salmos y conciertos sacros para diferentes instituciones. Así es como Vivaldi escribió su Stabat Mater en 1712 para una iglesia de Brescia. Y así compuso también su primer oratorio, La vittoria navale, interpretado en Vicenza en junio de 1713.
Entre 1718 y 1722 trabajó para el príncipe de Mantua y, más tarde, comenzó un periodo de viajes por Europa para supervisar los estrenos de sus óperas. En 1740 se trasladó a Viena, donde murió un año más tarde sin recursos económicos. Al morir en Viena cae en el olvido, y es tanta la ingratitud que Italia tuvo con él, que no aparece en los libros de música de la época.
Una de sus obras más conocidas son los primeros cuatro de los doce conciertos para violín de su Opus 8 denominados por Vivaldi como Il Cimento dell'Armonia e dell'invenzione (La Disputa entre la Armonía y la Invención), de esta serie de conciertos, los cuatro primeros fueron conocidos luego como Las cuatro estaciones.
Vivaldi está considerado como uno de los precursores de la música romántica[cita requerida]: y de la música programática. Vivaldi imprimía un sello distintivo a cada composición, tratando de transmitirle al intérprete la intención que él habría preconcebido para su obra, por eso la mayoría de los movimientos -sobre todo de sus concerti- tienen un título que los identifica y en el caso particular de los cuatro primeros concerti de su opus 8 conocidos como Le Quattro Stagioni, Vivaldi mismo escribió un pequeño soneto lírico (en italiano) para cada uno de los conciertos, los cuales -a menudo- son recitados antes de la interpretación de estos. Sin embargo, no todos los músicos se mostraron tan entusiasmados con las obras del compositor italiano. Ígor Stravinski dijo de forma provocativa que Vivaldi "no había escrito cientos de conciertos, sino un único concierto repetido cientos de veces". Pero es precisamente, debido al establecimiento de la estructura del concierto con solista por parte de Vivaldi, que su desarrollo culminó con los Conciertos de Brandeburgo de Johann Sebastian Bach. Pese a sus detractores, Bach sintió profunda admiración por Vivaldi, a pesar (al igual que con Händel) que el intercambio directo nunca sucedió, Bach transcribió muchas obras de Vivaldi tomándolas como tema de sus conciertos (como es el caso de los conciertos para clavicembalo).
En el siglo XX volvió a aparecer el interés por la obra de Vivaldi. Mencionemos a Antonio Fanna, Gian Francesco Malipiero, Angelo Ephrikian y en especial Alfred Einstein, quienes han difundido, editado y grabado en disco las obras de Vivaldi, muchas veces partiendo de manuscritos originales del compositor. Otra de las grandes rescatistas de Vivaldi es la mezzo-soprano italiana Cecilia Bartoli quien lo ha incorporado en varios de sus recitales y conciertos y ha grabado dos discos, The Vivaldi Album (1999) y Viva Vivaldi (2000), dedicado al compositor.

Formas musicales

Desde los exóticos concerti da camera, compuestos para la corte de Mantua hasta los conciertos para violín de su última época, además de otras decenas de piezas concertantes, la música barroca italiana de Vivaldi, ofrece contrastes sutiles y emociones refinadas. Complementa la diversidad de estilos que conforman el Barroco musical, el alemán, el francés, inglés y obviamente el poderoso centro italiano. La importancia del aporte de Vivaldi radica en haber consolidado la estructura del concierto como género.

Curiosidades

Vivaldi recibió el apodo de il prete rosso (el sacerdote pelirrojo) por el color de su cabello. De hecho, era una característica de su familia, y su padre ya era conocido con el sobrenombre de rosso.
En 1737 fue acusado de no decir misa siendo sacerdote, pero él se defendió alegando su asma; sin embargo, su enfermedad pulmonar no le restó capacidades a la hora de viajar por Europa.
Es uno de los temas centrales en la novela de ficción histórica La Copa Antonio Vivaldi, en la que una competición de música nombrada en su honor sustituye a la Copa Mundial de Fútbol.
Su ópera Montezuma, es el tema central de la novela de ficción histórica, Concierto Barroco de Alejo Carpentier 1974. Esta ópera, que versa sobre la conquista de México bajo una interpretación poco apegada a la realidad; fue estrenada en Venecia en 1733, en el Teatro Sant'Angelo.
Concierto Grosso y Concierto "per Soli"[editar]

Mientras Torelli y Corelli, entre otros, habían planteado el diálogo entre solista y orquesta, en un "balance de fuerzas" entre el grupo de solistas y el acompañamiento o "ripieno" en lo que se denominó Concerto Grosso, fue Vivaldi quien estableció una estructura compacta y orgánica del diálogo solista-orquesta, consolidando el concierto con solista o Concerto "per Soli".
El núcleo de esta organización en el concierto con solista radica en el desarrollo de la forma ternaria. La forma ternaria (A-B-A) consiste en A: exposición del tema, B: desarrollo, y A: reexposición del tema. En la parte A, el tema es el material musical que va a ser tratado en la parte central o desarrollo (B), donde se presenta el diálogo propiamente dicho entre solista (s) y orquesta, alternando con la aparición de elementos del tema e intervenciones de la parte del solo.
Esta forma musical, perfeccionada del "ritornello" donde el tema reaparece entre partes solistas, se utilizó para los dos movimientos rápidos del concierto con solista (I y III), mientras el segundo, de carácter lento, podía estar en forma binaria o ternaria, siendo el solista el que prevalece. Esta forma se difundió entre los compositores de diversos países, donde se fue aplicando progresivamente en conciertos para diversos instrumentos.
Esta forma musical es privativa de los conciertos con solista, no importa el número de solistas, sino el uso de esta forma musical, como lo muestran numerosas composiciones de Vivaldi, donde la forma ternaria "ritornello" es común a las obras para uno, dos o cuatro solistas. Por este motivo, en el sentido estricto de la forma, cabe establecer que lo que se conoce como concertos grossos no utilizan este esquema formal. Ejemplo: "L'estro armonico" Op. 3 n.º 11 de Vivaldi y todo el Opus 6 de Corelli.
De esta manera la mayor aportación del músico veneciano fue el desarrollo del Concierto para Solista, estructurado por el concerto "per Soli", Ripieno y Bajo continuo (Tutti) que a diferencia de su antecesor, el concierto grosso, logra un desarrollo contrapuntístico y armónico más fluido, así como partes solistas más complejas en las que se concentra el desarrollo interpretativo y técnico.
Por lo expuesto, la reputación de Vivaldi se impuso asimismo en Alemania, donde Johann Sebastian Bach analizó y transcribió numerosos conciertos de violín adaptándolos para el clave. En este proceso, J. S. Bach desarrolló aún más la forma establecida por Vivaldi, aplicando nuevos principios como la polifonía y el uso de dos secciones en la exposición del tema (Forma Ternaria Compuesta).
Vivaldi compuso desde conciertos para un solista hasta para más de una docena. Esta forma musical barroca es una redistribución de las fuerzas orquestales del tutti y del ripieno en dos bloques fundamentalmente desiguales, que oponen un tutti masivo a un solista indomable. Solli y orquesta se encuentran, planteando con claridad el diálogo entre estas dos fuerzas complementarias, al contrario de Bach, donde las ideas del tema y la parte solista se entremezclan o chocan en todas sus obras concertantes.
Para Vivaldi, el solo y el tutti son contraposición, diálogo; en Bach son dos fuerzas antagónicas. Mientras que en los conciertos de Vivaldi el tema es claramente presentado por la orquesta, el rol del solista es transformarlo armónica, rítmica o melódicamente. El solista es el primer plano, la orquesta un fondo, no un relieve.
En los conciertos de Bach, la orquesta cumple precisamente la función de relieve, no es sólo un fondo, ya que incluso toma el papel de desarrollar el tema, hecho que en Vivaldi es un papel exclusivamente aplicado al solista.
Escuchar por ejemplo: Concierto en la menor BWV 1041 el primer movimiento de J. S. Bach, y compararlo con el Concierto en sol menor Op. 12 n.º 1, o el Concierto para dos violines en la menor Op. 3 n.º 8 de Vivaldi y el Concierto para dos violines en re menor BWV 1043.
Si bien el progreso en el género concierto se debe al impulso dado por Vivaldi, no menos importantes son sus obras de cámara, sus sonatas a tres instrumentos, oberturas o "sinfonías", que son más bien un tipo de "concierto sin solistas", y a no dudarlo sus poco conocidas óperas y arias, así como su música religiosa, en las que el lirismo y la poesía de las melodías son la muestra más clara del talento del misterioso "cura rojo".

Sus obras
Las cuatro estaciones al completo en este enlace: http://youtu.be/GRxofEmo3HA

Su producción fue extraordinaria y numerosa. Escribió 46 operas, 70 sonatas, 195 composiciones vocales, entre las que se cuentan 45 cantatas de cámara y 554 composiciones instrumentales, en su mayoría conciertos. Los más conocidos son los doce que componen Il cimento dell´ Armonia e dell´ Invenzione (1725). Los primeros cuatro conciertos incluyen las célebres Cuatro estaciones: nº 1 en mi mayor, La primavera; nº 2 en sol menor, El verano; nº 3 en fa mayor, El otoño y nº 4 en fa menor, El invierno.
Música religiosa como el oratorio Judith triumphans (1716), el Gloria en re (1708), misas y motetes. Sus sonatas instrumentales son más conservadoras que sus conciertos y su música religiosa a menudo refleja el estilo operístico de la época y la alternancia de orquesta y solistas que ayudó a introducir en los conciertos. Johann Sebastian Bach, contemporáneo suyo, aunque algo más joven, estudió la obra de Vivaldi en sus años de formación y de algunos de los conciertos para violín y sonatas de Vivaldi sólo existen las transcripciones (en su mayor parte para clavecín) de Bach.
El Ryom-Verzeichnis o catálogo Ryom es un importante catálogo de las obras de Vivaldi. Otros catálogos son los de Fanna, Pincherle y Ricordi.

Óperas

  • La costanza trionfante degl'amori e degl'odii, RV 706 (1716 Venecia)
  • Arsilda, regina di Ponto, RV 700 (1716 Venecia)
  • L'incoronazione di Dario, RV 719 (1717 Venecia)
  • Tieteberga, RV 737 (1717 Venecia)
  • Artabono Re de' Parti, RV 701 (1718 Venecia)
  • Armida al campo d'Egitto, RV 699 (1718 Venecia)
  • Scanderbeg, RV 732 (1718 Florencia)
  • Teuzzone, RV 736 (1718 Mantua)
  • Tito Manlio, RV 738 (1719 Mantua)
  • La Candace o siano Li veri amici, RV 704 (1720 Mantua)
  • Gli inganni per vendetta, RV 720 (1720 Vicenza)
  • La verità in cimento, RV 739 (1720 Venecia)
  • La Silvia, RV 734 (1721 Milán)
  • Ercole su'l Termodonte, RV 710 (1723 Roma)
  • Giustino, RV 717 (1724 Roma)
  • Cunegonda, RV 707 (1726 Venecia)
  • La Fede tradita e vendicata, RV 712 (1726 Venecia)
  • Dorilla in Tempe, RV 709 (1726 Venecia)
  • Ipermestra, RV 722 (1727 Florencia)
  • Farnace, RV 711 (1727 Venecia)
  • Siroe Re di Persia, RV 735 (1727 Reggio)
  • Orlando (furioso), RV 728 (1727 Venecia)
  • Rosilena ed Oronta, RV 730 (1728 Venecia)
  • L'Atenaide, RV 702 (1728 Florencia)
  • Argippo, RV 697 (1730 Praga)
  • Semiramide, RV 733 (1731 Mantua)
  • La fida Ninfa, RV 714 (1732 Verona)
  • Doriclea, RV 708 (1732 Praga)
  • Motezuma, RV 723 (1733 Venecia)
  • L'Olimpiade, RV (1734 Venecia)
  • L'Adelaide, RV 695 (1735 Verona)
  • Il Tamerlano [Il Bajazet ], RV 703 (1735 Verona)
  • La Griselda, RV 718 (1735 Venecia)
  • Ginevra principessa di Scozia, RV 716 (1736 Florencia)
  • Catone in Utica, RV 705 (1737 Verona)
  • L'oracolo in Messenia, RV 726 (1737 Venecia)
  • Rosmira (fedele) RV 731 (1738 Venecia)
  • Feraspe, RV 713 (1739 Venecia)


Música instrumental
Conciertos
Antonio Vivaldi compuso:

  • 228 conciertos para violín
  • 38 conciertos para fagot
  • 27 conciertos para violonchelo
  • 25 conciertos para flauta dulce o traversa
  • 23 conciertos para oboe
  • 6 conciertos para viola d'amore
  • 1 concierto para mandolina
  • 25 dobles conciertos para dos violines
  • 4 dobles conciertos para violín y violoncello
  • 3 dobles conciertos para dos oboes
  • 2 dobles conciertos para dos trompas
  • 1 doble concierto para dos trompetas
  • 1 doble concierto para dos violoncellos
  • 1 doble concierto para viola d'amore y laúd
  • 1 doble concierto para dos mandolinas
  • 1 doble concierto para dos flautas
  • 1 doble concierto para oboe y fagot
  • 47 conciertos para tres o más instrumentos

Así como conciertos de cámara, donde todos los instrumentos tienen carácter solista.


  • Opus 1, 12 Sonatas para 2 violines y bajo continuo (1705)
  • Opus 2, 12 Sonatas para violín y bajo continuo (1709)
  • Opus 3, L'estro armonico, 12 conciertos para diversas combinaciones. Los más conocidos son el n.º 6 para violín en la menor, el n.º 8 para 2 violines en la menor, y el n.º 10 para 4 violines en si menor (1711)
  • Opus 4, La stravaganza, 12 conciertos para violín (c. 1714)
  • Opus 5, (segunda parte del Opus 2), 4 sonatas para violín y 2 sonatas para 2 violines y bajo continuo (1716)
  • Opus 6, 6 conciertos para violín (1716-21)
  • Opus 7, 2 conciertos para oboe y 10 conciertos para violín (1716-21)
  • Opus 8, Il cimento dell'armonia e dell'invenzione, 12 conciertos para violín (los primeros 4, en Mi mayor, Sol menor, Fa mayor, y Fa menor son mundialmente conocidos como Las cuatro estaciones, el quinto en Mi bemol mayor como La Tempestad del Mar, el sexto en Do mayor como El Placer y el décimo en Sí bemol mayor como La Cacería) (1725)
  • Opus 9, La cetra, 12 conciertos (once para violín y uno para 2 violines) (1727)
  • Opus 10, 6 conciertos para flauta (c. 1728)
  • Opus 11, 5 conciertos para violín, 1 concierto para oboe (el segundo en Mi menor, RV 277 es conocido como "El favorito") (1729)
  • Opus 12, 5 conciertos para violín y 1 sin solos (1729)
  • Opus 13, Il pastor fido, 6 sonatas para musette, viola, flauta, oboe o violín, y bajo continuo (1737, obras falsas de Nicolas Chédeville)
  • Opus 14, 6 Sonatas para cello y bajo continuo (1740)

Música vocal
Cantatas


  • Alla caccia, alla caccia
  • All'ombra di sospetto
  • All'ombra d'un bel faggio
  • All'or che lo sguard
  • Amor hai vinto
  • Aure voi piu non siete
  • Candida Lylia
  • Care selve amici prati
  • Cessate omnai cessate
  • Che giova il sospirar
  • Del suo natio rigore
  • Elvira, Elvira anima mea
  • Era la notte
  • Filli di gioia
  • Fonti di pianto piangete
  • Geme l'onda che parte
  • Il povero mio cor
  • Indarno cerca la tortorella
  • Ingrata lidia hai vinto
  • La farfalletta s'aggira
  • La Gloria e Himeneo
  • Lundi dal vago
  • Nel partir da te mio caro
  • O mie porpore piu belle
  • Par che tardo
  • Perche son molli
  • Perfidissimo cor!
  • Piango, gemo, sospiro
  • Pianti, sospiri
  • Prendea con mandi latte
  • Qual in pioggia dorata
  • Qual per ignoto
  • Scherza di fronda
  • Seben vivono senz'alma
  • Si levi dal pensier
  • Si si luce adorate
  • Sorge vermiglia in ciel
  • T'intendo si mio cor
  • Tra l'erbe, i zeffiri
  • Vengo a voi luci adorate
  • Cantata (sin título) RV 796a
  • Cantata (sin título) RV 799
  • Cantata (sin título) RV 7999

Serenatas


  • Le gare del dovere
  • Le gare della giustitia e della pace
  • Mio cor povero cor
  • Il Mopso (Egloga pescatoria)
  • Questa Eurilla gentil
  • La Sena festeggiante
  • L'unione della Pace e di Marte
  • Andromeda Liberata


Motetes

  • Canta in prato
  • Carae rosae respirate
  • Clarae stellae, scintillate
  • In furore giustissimae irae
  • In turbato mare
  • Invicti bellate
  • Longe mala umbrae terrores
  • Nulla in mundo pax
  • O qui coeli terraeque
  • Sum in medio tempestatum
  • Vestro principi divino
  • Vos aurae per montes
  • Música sacra[editar]
  • Missa Sacrum (RV 586)
  • Kyrie (RV 587)
  • Gloria (RV 588)
  • Gloria (RV 589)
  • Gloria (RV 590)
  • Credo (RV 591)
  • Credo (RV 592)
  • Domine ad adiuvandum me festina (RV 593)
  • Dixit Dominus (RV 594)
  • Dixit Dominus di Praga (RV 595)
  • Confitebor tibi Domine (RV 596)
  • Beatus vir (RV 597)
  • Beatus vir (RV 598)
  • Beatus vir (RV 599)
  • Laudate pueri Dominum (RV 600)
  • Laudate pueri Dominum (RV 601)
  • Laudate pueri Dominum (RV 602)
  • Laudate pueri Dominum (RV 602a)
  • Laudate pueri Dominum (RV 603)
  • In exitu Israel (RV 604)
  • Credidi propter quod (RV 605)
  • Laudate Dominum (RV 606)
  • Laetatus sum (RV 607)
  • Nisi Dominus (RV 608)
  • Lauda Jerusalem (RV 609)
  • Magnificat (RV 610)
  • Magnificat (RV 610a)
  • Magnificat (RV 610b)
  • Magnificat (RV 611)
  • Deus tuorum militum (RV 612)
  • Gaude Mater Ecclesia (RV 613)
  • Laudate Dominum omnes gentes (RV 614)
  • Regina coeli (RV 615)
  • Salve Regina (RV 616)
  • Salve Regina (RV 617)
  • Salve Regina (RV 618)
  • Salve Regina (RV 619)
  • Sanctorum meritis (RV 620)
  • Stabat Mater (RV 621)
  • Te Deum (RV 622)
  • Ascende laeta (RV 635)
  • Canta in prato (RV 636)
  • Cur sagittas (RV 637)
  • Filiae mestae (RV 638)
  • Jubilate o amaeni (RV 639)
  • Jubilate o amaeni (RV 639a)
  • Longe mala umbrae terrores (RV 640)
  • Non in pratis (RV 641)
  • Ostro picta (RV 642)


Oratorios

  • Juditha Triumphans devicta Holofernis Barbarie
  • L'adorazione delli tre re magi al bambino Gesu
  • La Vittoria navale
  • Moyses Deus Pharaonis

Johann Sebastian Bach

Johann Sebastian Bach

Retrato de Bach por Elias Gottlob Haussmann en 1746, Museo de la Ciudad de Leipzig.

(Eisenach, actual Alemania, 1685-Leipzig, 1750) Compositor alemán. Considerado por muchos como el más grande compositor de todos los tiempos, Johann Sebastian Bach nació en el seno de una dinastía de músicos e intérpretes que desempeñó un papel determinante en la música alemana durante cerca de dos siglos y cuya primera mención documentada se remonta a 1561. Hijo de Johann Ambrosius, trompetista de la corte de Eisenach y director de la música de dicha ciudad, la música rodeó a Johann Sebastian Bach desde el principio de sus días.

A la muerte de su padre en 1695, se hizo cargo de él su hermano mayor, Johann Christoph, a la sazón organista de la iglesia de San Miguel de Ohrdruf. Bajo su dirección, el pequeño Bach se familiarizó rápidamente con los instrumentos de teclado, el órgano y el clave, de los que sería un consumado intérprete durante toda su vida.
Retrato de Bach en 1715


Su formación culminó en el convento de San Miguel de Lüneburg, donde estudió a los grandes maestros del pasado, entre ellos Heinrich Schütz, al tiempo que se familiarizaba con las nuevas formas instrumentales francesas que podía escuchar en la corte.

A partir de estos años, los primeros del siglo XVIII, Bach estaba ya preparado para iniciar su carrera como compositor e intérprete. Una carrera que puede dividirse en varias etapas, según las ciudades en las que el músico ejerció: Arnstadt (1703-1707), Mühlhausen (1707-1708), Weimar (1708-1717), Köthen (1717-1723) y Leipzig (1723-1750).

Si en las dos primeras poblaciones, sobre todo en Mühlhausen, sus proyectos chocaron con la oposición de ciertos estamentos de la ciudad y las propias condiciones locales, en Weimar encontró el medio adecuado para el desarrollo de su talento. Nombrado organista de la corte ducal, Bach centró su labor en esta ciudad sobre todo en la composición de piezas para su instrumento músico: la mayor parte de sus corales, preludios, tocatas y fugas para órgano datan de este período, al que también pertenecen sus primeras cantatas de iglesia importantes.

En 1717 Johann Sebastian Bach abandonó su puesto en Weimar a raíz de haber sido nombrado maestro de capilla de la corte del príncipe Leopold de Anhalt, en Köthen, uno de los períodos más fértiles en la vida del compositor, durante el cual vieron la luz algunas de sus partituras más célebres, sobre todo en el campo de la música orquestal e instrumental: los dos conciertos para violín, los seis Conciertos de Brandemburgo, el primer libro de El clave bien temperado, las seis sonatas y partitas para violín solo y las seis suites para violoncelo solo.

Durante los últimos veintisiete años de su vida fue Kantor de la iglesia de Santo Tomás de Leipzig, cargo éste que comportaba también la dirección de los actos musicales que se celebraban en la ciudad. A esta etapa pertenecen sus obras corales más impresionantes, como sus dos Pasiones, la monumental Misa en si menor y el Oratorio de Navidad. En los últimos años de su existencia su producción musical descendió considerablemente debido a unas cataratas que lo dejaron prácticamente ciego.

Casado en dos ocasiones, con su prima Maria Barbara Bach la primera y con Anna Magdalena Wilcken la segunda, Bach tuvo veinte hijos, entre los cuales descollaron como compositores Wilhelm Friedemann, Carl Philipp Emanuel, Johann Christoph Friedrich y Johann Christian.

Pese a que tras la muerte del maestro su música, considerada en exceso intelectual, cayó en un relativo olvido, compositores de la talla de Mozart o Beethoven siempre reconocieron su valor. Recuperada por la generación romántica, desde entonces la obra de Johann Sebastian Bach ocupa un puesto de privilegio en el repertorio. La razón es sencilla: al magisterio que convierte sus composiciones en un modelo imperecedero de perfección técnica, se une una expresividad que las hace siempre actuales.

Tumba de Bach en Santo Tomas de Leipzig


Sus obras

Bach-Werke-Verzeichnis (Catálogo de las obras de Bach en alemán), conocido simplemente por sus siglas BWV, es un catálogo musical que numera cada una de las obras musicales del compositor alemán Johann Sebastian Bach (1685-1750). Fue creado por el musicólogo alemán Wolfgang Schmieder (1901-1989) en 1950. Su título completo es Thematisch-systematisches Verzeichnis der musikalischen Werke von Johann Sebastian Bach (Catálogo temático sistemático de las obras de Johann Sebastian Bach), y fue publicado en Leipzig en 1950, y en 1990 se publicó una segunda edición corregida y ampliada.

Ese catálogo sustituyó a los de la BG (Bach Gesellschaft, Sociedad Bach) y NGB (Neue Bach Gesellschaft, Nueva Sociedad Bach), de difícil manejo.
Por extensión, BWV es el sistema de numeración de las obras de Bach que se emplea en la actualidad. En ocasiones se menciona la serie BWV como números Schmieder, y se cita como S.130, en lugar de BWV 130, si bien esa práctica es minoritaria.

Notación

La ordenación se suele expresar de la siguiente manera: primero el título y en su caso la tonalidad de la obra, a continuación el número, y por último, en ocasiones, el año de composición, si es que se conoce. Por ejemplo:
Misa en sol menor BWV 235 (circa 1738).
Es posible también encontrar una misma obra bajo la denominación de varios números Schmieder. Por ejemplo, El clave bien temperado (BWV 846-893).
En algunos casos suele señalarse la obra por su título en alemán, seguida del número Schmieder y el número de orden de la sección dentro de la obra. Así, en la cantata Herz und Mund und Tat und Leben, BWV 147 (El corazón, la boca, los hechos y la vida), el coro que cierra la segunda parte puede citarse así: Jesus bleibet meine Freude, BWV 147,10 (es decir, la décima sección del número Schmieder 147).
Puede ocurrir que Bach hubiera compuesto varias versiones de una misma obra, lo que se señala con una letra al final del número Schmieder. Por ejemplo, la cantata secular Was mir behagt, ist nur die muntre Jagd (Cantata de la caza) BWV 208, se presentó también como cantata sacra, y figura en el catálogo como BWV 208a.
La abreviatura Anh. se refiere al apéndice (Anhang) del catálogo, y se distribuye de la siguiente manera: Anh. 1-23 agrupa obras perdidas y fragmentarias, Anh. 24-155 obras dudosas y Anh. 156-189 las falsas.
La expresión deest (del latín de, negación, y est, estar) o su plural (desunt), usada en ciertos catálogos de las obras de Bach (pero no como número BWV) significa simplemente que carece de número Schmieder, sea por las dudas de su atribución, por su reciente descubrimiento o por cualquier otra razón argumentada por su editor.
Estructura del catálogo[editar]

La principal virtud del catálogo BWV es que, a diferencia de otros que están ordenados cronológicamente, el de Schmieder está clasificado por tipo de obra. Por esta razón un número BWV menor no indica una obra cronológicamente temprana. Hay que tener en cuenta que Bach no asignaba el tradicional número de opus a sus obras, y apenas imprimió en vida sus composiciones, lo que provocó y sigue provocando problemas de datación y atribución. También hay que tener en cuenta que sus obras cayeron en un relativo olvido, hasta que en el siglo XIX Félix Mendelssohn fomentó su redescubrimiento para el gran público. Tales circunstancias significaron que las obras de Bach tuvieran una clasificación problemática, lo que ha exigido una intensa investigación musicológica.
El catálogo BVW está estructurado de la siguiente forma:
  • 1-200: Cantatas religiosas
  • 201-215: Cantatas profanas
  • 216-224: Otras cantatas
  • 225-231: Motetes
  • 232-242: Misas
  • 243: El Magníficat
  • 244-247: Pasiones
  • 248-249: Oratorios
  • 250-438: Composiciones corales
  • 439-524: Lieder y arias
  • 525-771: Obras para órgano
  • 772-994: Obras para clavecín
  • 995-1000: Obras para laúd
  • 1001-1013: Obras para solistas instrumentales
  • 1014-1040: Música de cámara
  • 1041-1071: Conciertos
  • 1072-1080: Obras de contrapunto (es decir, cánones y otros)
  • 1081-1128: Obras encontradas después de 1950.

Familia e hijos


Johann Sebastian Bach encabezó una familia numerosa con un total de veinte hijos. Su primera hija nació cuando el compositor tenía 23 años y su última hija cuando tenía 57 años. Tuvo siete hijos de su primer matrimonio, de los cuales sobrevivieron cuatro, y trece del segundo, de los cuales sobrevivieron sólo cinco.60 Su primera esposa fue su prima segunda, Maria Barbara Bach (1684-1720), con la que se casó en 1707. Su segunda esposa fue la cantante Anna Magdalena Wilcke (1701-1760), con la que contrajo matrimonio en 1721.
Hijos de su primer matrimonio con Maria Barbara Bach fueron:
Catharina Dorothea (1708 - 1774),
Wilhelm Friedemann, el Bach de Dresde y Halle (1710 - 1784),
Johann Christoph (1713 - 1713),
Maria Sophia (1713 - 1713),
Carl Philipp Emanuel, el Bach de Berlín y Hamburgo (1714 - 1788),
Johann Gottfried Bernhard (1715 - 1739),
Leopold Augustus (1718 - 1719).60
Hijos de su segundo matrimonio con Anna Magdalena Bach fueron:
Christiana Sophia Henrietta (1723 - 1726),
Gottfried Heinrich (1724 - 1763),
Christian Gottlieb (1725 - 1728),
Elisabeth Juliana Friederica, llamada «Liesgen» (1726 - 1781) casada con Johann Christoph Altnickol,
Ernestus Andreas (1727 - 1727),
Regina Johanna (1728 - 1733),
Christiana Benedicta (1729 - 1730),
Christiana Dorothea (1731 - 1732),
Johann Christoph Friedrich, llamado el Bach de Bückeburgo (1732 - 1795),
Johann August Abraham (1733 - 1733),
Johann Christian, llamado el Bach de Milán y Bach de Londres (1735 - 1782),
Johanna Carolina (1737 - 1781)
Regina Susanna (1742 - 1809).60
Cinco de los hijos se dedicaron a la música, aunque uno de ellos (Johann Gottfried Bernhard) abandonó su carrera y murió prematuramente a los 24 años. Los otros cuatro llegaron a convertirse en compositores e intérpretes reputados por derecho propio, Wilhelm Friedemann Bach, Carl Philipp Emanuel Bach (de quien Wolfgang Amadeus Mozart tenía muy buena opinión), Johann Christoph Friedrich Bach y Johann Christian Bach, epígono de la época preclásica y una de las influencias principales de Mozart, más que su hermano Carl Philipp Emanuel.
Sin embargo, la confianza que Bach puso en su hijo mayor, Wilhelm Friedemann, tuvo tristes consecuencias después de su fallecimiento. El hijo perdió para siempre varias pasiones compuestas por su padre (que quizá ahora serían tan apreciadas como la Pasión según san Mateo y la Pasión según San Juan). Si no hubiese sido por el cuidado que tuvo su otro hijo, Carl Phillip Emanuel, en conservar los manuscritos del padre, el mundo podría haberse visto privado de una buena parte de las obras maestras de Bach.

miércoles, 17 de julio de 2013

Ranking de los grandes músicos

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1. Ludwing Van Beethoven
 Ludwing Van Beethoven
Ludwig van Beethoven (Bonn, 16 de diciembre de 1770 - Viena, 26 de marzo de 1827), compositor alemán de música académica (o música clásica). Se le considera como el principal precursor de la transición del clasicismo al romanticismo.

2. Wolfgang Amadeus Mozart
 Wolfgang Amadeus Mozart
Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart ,más conocido con el nombre de Wolfgang Amadeus Mozart (Salzburgo, actual Austria, 27 de enero de 1756 - Viena, 5 de diciembre de 1791), es considerado como uno de los más grandes compositores de música clásica del mundo occidental.

3. Johan Sebastian Bach
 Johan Sebastian Bach
Johann Sebastian Bach (Eisenach, Turingia, 21 de marzo de 1685 – Leipzig, 28 de julio de 1750) fue un organista y compositor de música clásica del barroco, miembro de una de las familias de músicos más extraordinarias de la historia

4. Antonio Vivaldi
 Antonio Vivaldi
Antonio Lucio Vivaldi (Venecia, 4 de marzo de 1678 - Viena, 28 de julio de 1741). Compositor del alto barroco, apodado il prete rosso ("el cura rojo") por ser sacerdote y pelirrojo

5. Frederick Chopin
 Frederick Chopin
Fryderyk Franciszek Chopin, Żelazowa Wola, Polonia, 1 de marzo de 1810 — París, 17 de octubre de 1849) es considerado el más grande compositor polaco, y también uno de los más importantes pianistas de la historia.

6. Tchaikovsky
 Tchaikovsky
Piotr Ilich Chaikovski,Votkinsk, 7 de mayo de 1840 - San Petersburgo, 6 de noviembre de 1893 es uno de los compositores rusos más importantes del siglo XIX

7. Richard Wagner
 Richard Wagner
Richard Wagner nació en Leipzig el 22 de mayo de 1813.

8. Giuseppe Verdi
 Giuseppe Verdi
Giuseppe Fortunino Francesco Verdi (Roncole, 10 de octubre de 1813 - Milán, 27 de enero de 1901), compositor romántico italiano de ópera del siglo XIX muy conocido

9. Manuel De Falla
 Manuel De Falla
Manuel de Falla y Matheu (Cádiz, 23 de noviembre de 1876 - † Alta Gracia (Argentina), 14 de noviembre de 1946), fue un compositor español de música clásica, que junto a Isaac Albéniz y Enrique Granados, es considerado uno de los pilares de la música nacional de España.

10. Johann Strauss
 Johann Strauss
ohann Strauss I (; Viena, 14 de marzo de 1804 – 25 de septiembre de 1849) fue un compositor austriaco conocido particularmente por sus valses

11. Igor Stravinsky
 Igor Stravinsky
Ígor Fiódorovich Stravinsky (Oranienbaum, 17 de junio de 1882 – † Nueva York, 6 de abril de 1971) fue un compositor y director de orquesta ruso, uno de los más importantes y trascendentales del siglo XX.

Wolfgang Amadeus Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart, cuyo nombre completo era Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, (Salzburgo, 27 de enero de 1756 - Viena, 5 de diciembre de 1791), fue un compositor y pianista austriaco, maestro del Clasicismo, considerado como uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia.
La obra mozartiana abarca todos los géneros musicales de su época y alcanza más de seiscientas creaciones, en su mayoría reconocidas como obras maestras de la música sinfónica, concertante, de cámara, para piano, operística y coral, logrando una popularidad y difusión universales.
En su niñez más temprana en Salzburgo, Mozart mostró una capacidad prodigiosa en el dominio de instrumentos de teclado y del violín. Con tan solo cinco años ya componía obras musicales y sus interpretaciones eran del aprecio de la aristocracia y realeza europea. A los diecisiete años fue contratado como músico en la corte de Salzburgo, pero su inquietud le llevó a viajar en busca de una mejor posición, siempre componiendo de forma prolífica. Durante su visita a Viena en 1781, tras ser despedido de su puesto en la corte, decidió instalarse en esta ciudad donde alcanzó la fama que mantuvo el resto de su vida, a pesar de pasar por situaciones financieras difíciles. En sus años finales, compuso muchas de sus sinfonías, conciertos y óperas más conocidas, así como su Réquiem. Las circunstancias de su temprana muerte han sido objeto de numerosas especulaciones y elevadas a la categoría de mito.
En palabras de críticos de música como Nicholas Till, Mozart siempre aprendía vorazmente de otros músicos y desarrolló un esplendor y una madurez de estilo que abarcó desde la luz y la elegancia, a la oscuridad y la pasión —todo bien fundado por una visión de la humanidad «redimida por el arte, perdonada y reconciliada con la naturaleza y lo absoluto»—.2 Su influencia en toda la música occidental posterior es profunda; Ludwig van Beethoven escribió sus primeras composiciones a la sombra de Mozart, de quien Joseph Haydn escribió que «la posteridad no verá tal talento otra vez en cien años».3

Biografía

Familia e infancia


Casa natal de Mozart, en la calle Getreidegasse n.º 9, Salzburgo.

Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, en la actual Austria, que en esa época era un arzobispado independiente del Sacro Imperio Romano Germánico. Fue el último hijo de Leopold Mozart, músico al servicio del príncipe arzobispo de Salzburgo. Leopold era el segundo maestro de capilla en la corte del arzobispo de Salzburgo y un compositor con poca relevancia, aunque fue un experimentado profesor. Su madre se llamaba Anna Maria Pertl. Debido a la altísima mortalidad infantil en la Europa de la época, de los siete hijos que tuvo el matrimonio sólo sobrevivieron Maria Anna, apodada cariñosamente Nannerl, y Wolfgang Amadeus. Fue bautizado en la catedral de San Ruperto el día después de su nacimiento con los nombres de Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart; a lo largo de su vida firmaría con diversas variaciones sobre su nombre original, siendo una de las más recurrentes «Wolfgang Amadè Mozart».
La casa natal de Mozart se encuentra en la Getreidegasse n.º 9 de la ciudad de Salzburgo. Se trata de una casa que actualmente cuenta con una gran cantidad de objetos de la época e instrumentos que pertenecieron a Mozart durante su niñez. Es uno de los lugares más visitados de Salzburgo y una especie de santuario para músicos y aficionados a la música de todo el mundo.
Leopold componía y daba clases de música. El año del nacimiento de Wolfgang publicó un exitoso tratado para la interpretación del violín titulado Versuch einer gründlichen Violinschule. Después del nacimiento de Wolfgang abandonó todo, salvo las tareas propias de su cargo, para dedicarse de manera exclusiva a la formación de su hijo. Fue exigente como padre y como profesor y en todo momento estuvo al tanto de la formación de Wolfgang, para guiarlo como hombre y como artista.
Nannerl y Wolfgang Amadeus mostraron desde muy pequeños facultades para la música. Nannerl comenzó a recibir clases de teclado con su padre cuando tenía siete años y su hermano, cuatro años y medio menor que ella, la miraba evidentemente fascinado. Años después de la muerte de su hermano ella rememoró:
A menudo pasaba mucho tiempo en el teclado, eligiendo terceras, que a él siempre le sorprendían y mostraba con placer que el sonido le gustaba. [...] En su cuarto año de edad, su padre comenzó a enseñarlo, como un juego, a interpretar unos minuetos y otras piezas en el teclado. [...] Podría tocarlo impecablemente y con la mayor delicadeza y manteniendo exactamente el tempo. [...] a la edad de cinco años ya componía pequeñas piezas, que interpretaba para su padre, al que estaban dedicadas.4


Retrato de Wolfgang Amadeus Mozart pintado por encargo de Leopold Mozart en 1763. El autor es desconocido aunque posiblemente fuera Pietro Antonio Lorenzoni.

Entre esas pequeñas piezas se encuentran el Andante para teclado en do mayor, Köchel Verzeichnis (KV) 1a, y el Allegro para teclado en do mayor, KV 1b.
Cuando Wolfgang Amadeus tenía cuatro años tocaba el clavicordio y componía pequeñas obras de considerable dificultad; a los seis, tocaba con destreza el clavecín y el violín. Podía leer música a primera vista, tenía una memoria prodigiosa y una inagotable capacidad para improvisar frases musicales.
Definitivamente no era un niño común. Su progenitor era un hombre inteligente, orgulloso y religioso. Creía que los dones musicales de su hijo eran un milagro divino que él, como padre, tenía la obligación de cultivar. Cuando el niño iba cumplir 6 años de edad, Leopold decidió exhibir las dotes musicales de sus hijos ante las principales cortes de Europa. Según los primeros biógrafos de Wolfgang, su padre «quiso compartir con el mundo el milagroso talento de su hijo...». Leopold creyó que proclamar este milagro al mundo era un deber hacia su país, su príncipe y su Dios, por lo que tenía que mostrarlo a la alta sociedad europea, ya que de otra manera él sería la criatura más ingrata.
El biógrafo Maynard Solomon afirma que mientras Leopold era un profesor fiel a sus hijos, existen evidencias de que Wolfgang trabajaba duramente para avanzar más allá de lo que le enseñaban.8 Su primera composición impresa y sus esfuerzos precoces con el violín fueron por iniciativa propia y Leopold se vio fuertemente sorprendido. Padre e hijo tenían una relación muy estrecha y estos logros de niñez hicieron llorar de alegría a Leopold más de una vez.
Finalmente Leopold dejó de componer cuando el excepcional talento musical de su hijo se hizo evidente.9 Él era el único profesor de Wolfgang en sus primeros años y le enseñó música, así como el resto de asignaturas académicas.

Años de viajes


La familia Mozart durante su viaje: Leopold, interpretando el violín; Wolfgang Amadeus, al clavecín y Nannerl, cantando. Acuarela de Louis Carrogis Carmontelle hacia 1763.

Durante los años en los que Mozart se estaba formando su familia realizó varios viajes por Europa, en los cuales mostraron a él y a su hermana Nannerl como niños prodigio. El 12 de enero de 1762 la familia entera partió hacia Múnich, comenzando con una exhibición en la corte del príncipe elector de Baviera Maximiliano III y más tarde en el mismo año en la corte imperial de José II de Habsburgo en Viena y Praga. La permanencia en la ciudad de Viena, uno de los principales centros de la música en esa época, culminó con dos recitales ante la familia imperial en el palacio de Schönbrunn. El pequeño Wolfgang causaba sensación en cada concierto, aunque el dinero recolectado en este viaje no fue tanto como los elogios recibidos. Podría decirse que este fue un viaje de prueba para Leopold. El 5 de enero de 1763 la familia Mozart retornó a Salzburgo; el viaje había durado poco menos de un año.
El 9 de junio de 1763 iniciaron una larga gira de conciertos que duró tres años y medio, en la que la familia se desplazó a las cortes de Múnich, Mannheim, París, Londres, La Haya, otra vez a París y volvieron a casa pasando por Zúrich, Donaueschingen y Múnich, cosechando grandes éxitos. Durante este viaje Mozart conoció un gran número de músicos y las obras de otros compositores, en particular a Johann Christian Bach, a quien Mozart visitó en Londres en 1764 y 1765. Bach fue una influencia importante para el joven compositor. La familia regresó a Viena a finales de 1767 y permaneció en la ciudad hasta diciembre del año siguiente. En Viena fueron llamados al palacio por la madre del emperador, María Teresa, quien quedó encantada con el niño Wolfgang Amadeus hasta el punto de que incluso lo sentó en su regazo y lo besó.
En Versalles los Mozart tocaron ante el monarca Luis XV. La anécdota cuenta que en esa ocasión la amante del rey, la altiva Madame de Pompadour, no permitió que el niño Wolfgang la abrazara por temor a que se estropeara su traje.11 En Londres causaron la admiración del rey Jorge III y durante este viaje el joven músico compuso su Primera Sinfonía (en mi bemol mayor, KV 16).12 En los Países Bajos deslumbró tocando el órgano y compuso su primer oratorio (Die Schuldigkeit des ersten Gebotes, KV 35) a los 9 años.
A menudo estos viajes eran duros debido a las primitivas condiciones de los viajes en aquel tiempo,la necesidad de esperar pacientemente las invitaciones y el pago de las actuaciones por parte de la nobleza y las largas enfermedades, algunas casi mortales, padecidas lejos de su hogar: en primer lugar enfermó Leopold, en el verano de 1764 durante su estancia en Londres,16 y luego enfermaron ambos niños en La Haya durante el otoño de 1765.
La familia regresó a Salzburgo el 30 de noviembre de 1766. Después de un año en la ciudad Leopold y Wolfgang viajaron a Italia, dejando en casa a la madre de Wolfgang y a su hermana. Estos viajes duraron de diciembre de 1769 a marzo de 1771 y, al igual que los primeros viajes que realizaron, tenían como objetivo mostrar las capacidades del joven como intérprete y como compositor que maduraba rápidamente. Mozart conoció en Bolonia a Giovanni Battista Martini, importante teórico de la música en aquel tiempo y por quien Mozart siempre guardó un gran afecto, y fue aceptado como miembro de la Academia Filarmónica de Bolonia, considerada el centro de erudición musical de la época.18 19 El ingreso de Mozart en la Academia fue extraordinario, ya que aún le faltaba mucho para los veinte años, edad mínima exigida por el reglamento.


Wolfgang tocando el clavicordio y Thomas Linley (de la misma edad) el violín, durante su estancia en Florencia en 1770.

Llegaron a Roma el 11 de abril de 1770, donde escuchó el Miserere de Gregorio Allegri una vez durante una representación en la Capilla Sixtina. Esta obra tenía carácter secreto, pues sólo podía interpretarse en dicho lugar y su publicación estaba prohibida bajo pena de excomunión. Sin embargo, el joven compositor apenas llegó a la posada donde se alojaba, escribió de memoria una versión muy aproximada de la partitura completa. El papa Clemente XIV, admirado del talento del músico de 14 años, no sólo no lo excomulgó, sino que lo nombró Caballero de la Orden de la Espuela de Oro.20 21 22
En Milán Mozart escribió la ópera Mitridate, re di Ponto (KV 87, 1770), que fue interpretada con éxito. Esto supuso el encargo de dos nuevas óperas y Wolfgang y Leopold volvieron dos veces más a Milán (desde diciembre de 1771 hasta agosto de 1772 y desde octubre de ese mismo año hasta marzo de 1773) para la composición y los estrenos de Ascanio in Alba (KV 111, 1771) y Lucio Silla (KV 135, 1772). Leopold esperaba que estas visitas consiguieran una contratación profesional para su hijo en Italia, pero sus esperanzas nunca se cumplieron.23 Hacia el final del último viaje a Italia, Mozart escribió la primera de sus obras más famosas y que todavía es interpretada extensamente en la actualidad, el motete Exsultate, jubilate, KV 165.
Cada representación del joven Wolfgang Amadeus era una exhibición de su virtuosismo con el clavecín y el violín (se cuenta que ya en esa época podía tocar el teclado con los ojos vendados), y maravillaba a los espectadores improvisando sobre cualquier tema que le proponían.

La corte de Salzburgo


La relación de Mozart con su patrón el arzobispo de Salzburgo, Hieronymus von Colloredo, fue bastante turbulenta por sus continuas discusiones y desembocó en la renuncia del compositor y su marcha a la ciudad de Viena.

Mozart y su padre volvieron definitivamente a Salzburgo el 13 de marzo de 1773. Allí se enteraron de la muerte del príncipe-arzobispo Schrattenbach, quien siempre los había apoyado. Comenzó entonces una nueva etapa, mucho más difícil, en la que Hieronymus von Colloredo, el nuevo príncipe-arzobispo de Salzburgo, se mostró autoritario e inflexible con el cumplimiento de las obligaciones impuestas a sus subordinados. Mozart era hijo predilecto de la ciudad, en la que tenía muchos amigos y admiradores,25 y tuvo la oportunidad de trabajar en numerosos géneros musicales, incluyendo sinfonías, sonatas, cuartetos de cuerdas, serenatas, divertimentos, mucha música sacra y algunas óperas menores. Varias de estas primeras obras aún son interpretadas. Entre abril y diciembre de 1775, Mozart desarrolló un entusiasmo por los conciertos para violín, produciendo una serie de cinco conciertos (los únicos que escribiría en su vida), incrementando constantemente su sofisticación musical. Los últimos tres (KV 216, KV 218 y KV 219) son ahora básicos en el repertorio de este instrumento. En 1776 centró sus esfuerzos en los conciertos para piano y orquesta (de los cuales compondría un total de 27), culminando en el Concierto para piano y orquesta n.º 9 en mi bemol mayor (KV 271, llamado Jeunehomme) a principios de 1777, considerado por los críticos el punto de inflexión de su obra.
A pesar de estos éxitos musicales y de ser confirmado en su puesto de maestro de conciertos (Konzertmeister), Mozart estaba cada vez más descontento con su situación en Salzburgo y redobló sus esfuerzos para establecerse en cualquier otro sitio. Uno de los motivos de dicho descontento fue su bajo salario, 150 florines por año, pero también necesitaba mucho tiempo para componer sus óperas y la ciudad en raras ocasiones se lo permitía. La situación empeoró en 1775 cuando el teatro de la corte fue clausurado, especialmente desde que el otro teatro de Salzburgo fue reservado principalmente para las compañías visitantes.
Leopold y Wolfgang realizaron dos largas expediciones en busca de trabajo durante su larga estancia en Salzburgo. Visitaron Viena desde el 14 de julio al 26 de septiembre de 1773 y Múnich desde el 6 de diciembre de 1774 hasta marzo de 1775. Estas visitas no tuvieron éxito, aunque el viaje a Múnich tuvo una gran acogida popular con el estreno de la ópera La finta giardiniera (KV 196) y el viaje a Viena fue positivo para su arte, ya que conoció el nuevo estilo vienés a través de la música de Joseph Haydn.

El viaje a París


Retrato de la familia Mozart hacia 1780, obra de Johann Nepomuk della Croce. De izquierda a derecha, Nannerl, Wolfgang y Leopold. El retrato de la pared es de Anna Maria, la madre de Mozart, que falleció en 1778.

En agosto de 1777, Mozart dimitió de su puesto en Salzburgo31 y el 23 de septiembre se aventuró de nuevo en un viaje en busca de empleo, visitando las ciudades de Augsburgo, Mannheim, París y Múnich.32 Debido a que el arzobispo Colloredo no permitió a Leopold viajar con su hijo, la madre de Wolfgang, Anna Maria fue su acompañante.
Mozart trabó relación con los miembros de la famosa orquesta de Mannheim, la mejor de Europa en esa época. Esta orquesta era conocida porque, por primera vez en la historia de la música, exageraban la diferencia entre los pasajes suaves y los fuertes. Este estilo se conoció como «estilo de Mannheim» y pocas décadas después sería una característica principal de la música del Romanticismo. También se enamoró de Aloysia Weber, una de las cuatro hijas de la familia Weber, a la que conoció durante una escala en Múnich. En Mannheim había algunas perspectivas de conseguir empleo, pero no encontraron nada y los Mozart se marcharon a París el 14 de marzo de 1778 para continuar su búsqueda. Allí su suerte apenas mejoró. En una de sus cartas a casa insinúa la posibilidad de establecerse como organista en Versalles, pero Mozart no estaba demasiado interesado con este nombramiento. Su situación económica era delicada hasta el punto de que debido a las deudas tuvo que empeñar objetos de valor. El peor momento de su viaje fue cuando la madre de Mozart enfermó y falleció el 3 de julio de 1778. Probablemente se demoraron demasiado en llamar a un doctor, según Halliwell, por la falta de fondos.
Durante la estancia de Wolfgang en París, Leopold seguía buscando enérgicamente oportunidades para la vuelta de su hijo a Salzburgo y con el apoyo de la nobleza local asegurarle una mejor posición como organista y primer violinista de la corte. El salario anual ascendía a 450 florines, pero Wolfgang era reacio a aceptarlo y después de marcharse de París el 26 de septiembre de 1778 se detuvo en Mannheim y Múnich, todavía con la esperanza de obtener un nombramiento fuera de Salzburgo. En Múnich se volvió a encontrar con Aloysia, convertida en una exitosa cantante pero ella le dejó claro que no estaba interesada en él.
Finalmente, Wolfgang regresó a su hogar el 15 de enero de 1779 y aceptó el nuevo puesto, pero su descontento con Salzburgo no había disminuido. La Sonata para piano n.º 8 en la menor (KV 310) y la Sinfonía n.º 31 en re mayor (KV 297, llamada París) están entre las obras más conocidas de la estancia de Mozart en París, donde fueron ejecutadas el 12 y 18 de junio de 1778, respectivamente.

Marcha a Viena

Mozart acudió a las celebraciones del acceso al trono austriaco de José II de Habsburgo como emperador que tuvieron lugar en Viena. En enero de 1781, se estrenó en Múnich la ópera Idomeneo, re di Creta (KV 366) de Mozart con un «considerable éxito» y en marzo, el compositor fue llamado a Viena, donde su patrón el arzobispo Colloredo acudió a las celebraciones del acceso al trono austriaco de José II de Habsburgo como emperador. Mozart, fortalecido por los elogios recibidos en Múnich, se sintió ofendido cuando Colloredo lo trató como a un mero sirviente y particularmente cuando el arzobispo le prohibió tocar ante el Emperador en casa de la condesa Maria Wilhelmine Thun, actuación por la que hubiera recibido unos honorarios iguales a la mitad del salario anual que cobraba en Salzburgo.
El enfrentamiento llegó en mayo, cuando Mozart se negó a llevar un paquete enviado por Colloredo a Salzburgo. Ante su negativa de convertirse en mensajero, Mozart es insultado por su patrón y el compositor, de forma audaz, lo interrumpe en medio de su ira: «¿Su Gracia no está conforme conmigo?». La respuesta de Colloredo fueron más improperios y se cerró con un «¡vete ya!». Mozart intentó dimitir de su puesto presentando su dimisión al auxiliar del arzobispo, el conde Arco, pero el arzobispo la rechazó. Le concedieron un permiso el mes siguiente, pero de forma insultante. Días más tarde, cuando Mozart intentaba entregar personalmente a Colloredo un último «memorial», el conde Arco le cerró el paso en la antecámara del arzobispo, produciéndose otra escena violenta, y el compositor fue expulsado literalmente «con una patada en el culo».
La discusión con el arzobispo fue muy dura para Mozart porque su padre se posicionó en su contra, ya que esperaba fervientemente que siguiera obedientemente a Colloredo en su vuelta a Salzburgo. Leopold intercambió cartas con su equivocado hijo, urgiéndole a reconciliarse con su patrón, pero Wolfgang defendió apasionadamente sus intenciones de emprender una carrera independiente en Viena. El debate finalizó cuando Mozart renunció a su puesto, liberándose de las demandas de un patrón opresivo y un padre demasiado solícito. Solomon caracteriza la dimisión de Mozart como un «paso revolucionario» que alteró enormemente el curso de su vida. En Viena, Mozart se había dado cuenta de algunas buenas oportunidades y decidió instalarse allí como intérprete y compositor independiente.

Primeros años en Viena

La nueva carrera de Mozart en Viena tuvo un buen comienzo. A menudo realizaba interpretaciones como pianista, destacando en una competición ante el Emperador con Muzio Clementi el 24 de diciembre de 1781 y pronto se «consolidó como el mejor intérprete de teclado de Viena». También prosperó como compositor y en 1782 completó la ópera El rapto en el serrallo (Die Entführung aus dem Serail, KV 384), que fue estrenada el 16 de julio de ese mismo año, obteniendo una enorme aclamación y que dio inicio al género operístico conocido como singspiel u ópera alemana, en un momento en que el italiano era el idioma «oficial» para la ópera. La obra fue pronto interpretada «a través de la Europa de habla germana»45 y consolidó plenamente la reputación de Mozart como compositor. Como anécdota, el emperador José II comentó al final del estreno de la ópera: «Música maravillosa para nuestros oídos, verdaderamente creo que tiene demasiadas notas», a lo que el compositor contestó: «Exactamente, ¿cuántas son menester?».
A pesar de que Mozart aún no lograba su madurez y profundidad definitiva, en esta obra se expresa quizá por primera vez la dimensión dramática que se aprecia en las posteriores óperas del compositor de Salzburgo. Esta ópera le dio a Mozart el mayor éxito teatral que conocería en vida.


Retrato de Constanze Mozart realizado por su cuñado Joseph Lange en 1782.

En la época en la que sus disputas con el arzobispo Colloredo estaban en su punto más álgido, Mozart se trasladó con la familia Weber, que se habían mudado a Viena desde Mannheim. El padre, Fridolin, había fallecido y el resto de la familia acogía ahora huéspedes como medio para subsistir.47 Tras su fracaso sentimental con Aloysa Weber, que estaba ahora casada con el actor Joseph Lange, encontró consuelo en Constanze, la hermana menor. Pero sabía que su padre Leopold no apreciaba a esa familia puesto que, no sin razones, creía que estos, fundamentalmente la madre, querían aprovecharse del éxito de su hijo. Sin embargo, hay suficientes antecedentes de que Constanze amaba verdaderamente a Mozart y nunca compartió las maquinaciones de su madre. Como el consentimiento de su padre era fundamental para Mozart, quiso viajar a Salzburgo para presentarle formalmente a la novia, pero varios eventos postergaron el temido viaje para enfrentarse a su progenitor.
El 4 de agosto de 1782, sin el consentimiento paterno, Wolfgang Amadeus y Constanze se casaron en Viena.48 Para celebrar la unión y para calmar a su padre, Mozart compuso la inconclusa Gran misa en do menor (KV 427). Pensaba estrenarla en Salzburgo con Constanze como primera soprano solista. Sólo pudo hacerlo en agosto de 1783, pero no consiguió su objetivo. Deseaba demostrar a su familia que había sabido elegir, pero Leopold y Nannerl jamás terminarían de aceptar a Constanze. En el contrato de matrimonio, Constanze «asigna a su prometido quinientos florines que [...] ha prometido aumentar después con mil florines», «para poder sobrevivir» con el total. Además, todas las adquisiciones conjuntas durante el matrimonio debían ser propiedad común de ambos.49 El matrimonio tuvo 6 hijos: Raimund Leopold (17 de junio de 1783-19 de agosto del mismo año), Karl Thomas Mozart (21 de septiembre de 1784-31 de octubre de 1858), Johann Thomas Leopold (18 de octubre de 1786-15 de noviembre de ese año), Theresia Constanzia Adelheid Friedericke Maria Anna (27 de diciembre de 1787-29 de junio de 1788), Anna Maria (25 de diciembre de 1789, fallecida poco después de su nacimiento) y Franz Xaver Wolfgang Mozart (26 de julio de 1791 - 29 de julio de 1844), de los cuales sólo dos sobrevivieron, Karl Thomas y Franz Xaver Wolfgang.
Durante los años 1782 y 1783 conoció profundamente la obra de Georg Friedrich Händel y Johann Sebastian Bach a través del barón Gottfried Van Swieten, un coleccionista y aficionado musical que tenía en su poder una biblioteca con gran cantidad de obras de compositores barrocos. Entre las obras que estudió se encontraban los oratorios de Händel y El clave bien temperado de Bach. Mozart asimiló los modos de composición de ambos, fusionándolo con el propio, dando a la mayoría de las obras de este período un toque contrapuntístico, apreciable en las transcripciones que hizo de algunas fugas de El clave bien temperado KV 405, las fugas para piano KV 394, KV 401 y KV 426 (esta última transcrita luego para cuerdas con el número de catálogo KV 546). Pero, sobre todo, se puede apreciar la influencia de Händel y Bach en los pasajes de fuga de La flauta mágica y el final de la Sinfonía Júpiter. El estudio de estos autores fue para Mozart tan importante que llegó a realizar arreglos para obras como El Mesías (KV 572) o Alexander's Feast (KV 591), ambos oratorios de Händel.
En 1783, Mozart y Constanze visitaron a la familia de este en Salzburgo. Leopold y Nannerl fueron, a lo sumo, solamente corteses con Constanze pero la visita al menos incitó la composición de una de las grandes obras litúrgicas de Mozart, la ya mencionada Gran misa en do menor, KV 427. Aunque no completada, fue estrenada en Salzburgo con Constanze cantando las partes solistas. Mozart conoció a Joseph Haydn en Viena y en ocasiones interpretaban juntos en un cuarteto de cuerdas improvisado. Cuando Haydn visitaba la ciudad, en ocasiones interpretaban juntos en un cuarteto de cuerdas improvisado. Los seis cuartetos de Mozart dedicados a Haydn (KV 387, KV 421, KV 428, KV 458, KV 464 y KV 465) datan del período de 1782 a 1785 y suponen una respuesta cuidadosamente considerada a los Cuartetos de cuerda rusos Opus 33 que Haydn había compuesto en 1781. Al oírlos, Haydn permaneció en pie como signo de respeto hacia Mozart y, según recordó más tarde su hermana, dijo a Leopold sobre Wolfgang: «Le digo a usted ante Dios, y como un hombre honesto, que su hijo es el mayor compositor conocido por mí en persona y por reputación, tiene gusto y, además, la mayor habilidad para la composición».
Desde 1782 hasta 1785, Mozart organizó conciertos en los que realizaba interpretaciones como solista, presentando tres o cuatro nuevos conciertos para piano en cada estación. Ya que el espacio en los teatros era escaso, reservó lugares poco convencionales para realizar sus conciertos, como un cuarto grande en el Trattnerhof (un edificio de apartamentos) y el salón de baile del Mehlgrube (un restaurante), entre otros. Los conciertos eran muy populares y de los que él estrenó algunos todavía son obras básicas de su repertorio. Solomon escribe que durante este periodo Mozart creó «una conexión armoniosa entre un ejecutante-compositor impaciente y una audiencia encantada, que dieron la oportunidad de atestiguar la transformación y la perfección de un género musical principal».
Con las sustanciales ganancias de sus conciertos y otras actuaciones, el matrimonio Mozart adoptó un modo de vida más bien lujoso. Se trasladaron a un apartamento caro, con un alquiler anual de 460 florines. Mozart también compró una excelente fortepiano de Anton Walter por aproximadamente 900 florines, una mesa de billar por unos 300, envió a su hijo Karl Thomas a un internado caro y contrataron sirvientes. Por lo tanto, con este modo de vida el ahorro era imposible y el corto período de éxito financiero no hizo nada para amortiguar las dificultades que más tarde Mozart experimentaría.
El 14 de diciembre de 1784, Mozart se convirtió en francmasón y fue admitido por la logia Zur Wohltätigkeit. La francmasonería jugó un papel importante en el resto de la vida del compositor, ya que acudió a muchas reuniones, muchos de sus amigos eran masones y en varias ocasiones compuso música masónica.
Mozart anhelaba reformas sociales en el sentido de progreso pero no al punto de apoyar las reinvindicaciones sociales que Pierre-Augustin de Beaumarchais defendía en la pieza original de Las bodas de Fígaro. Mozart tenía el espíritu del ideal masónico completamente opuesto al de los jacobinos. La condición de «doméstico» o «lacayo» no le parecía deshonrosa.

Vuelta a la ópera


Libreto del estreno de Las bodas de Fígaro en Praga en 1786.

A pesar del gran éxito obtenido con El rapto en el serrallo en 1782, Mozart compuso poca literatura operística en los siguientes 4 años, produciendo únicamente dos obras inconclusas (L'oca del Cairo, KV 422, y Lo sposo deluso, KV 430) y la comedia en un acto Der Schauspieldirektor (KV 486). Se centró fundamentalmente en su carrera como pianista solista y como compositor de conciertos. Sin embargo, alrededor de 1785, Mozart abandonó la composición de obras para teclado60 y comenzó su famosa colaboración operística con el libretista Lorenzo da Ponte.
En 1786 tuvo lugar en Viena el exitoso estreno de la ópera Las bodas de Fígaro (KV 492), basada en la obra homónima de Pierre-Augustin de Beaumarchais y que no estuvo exenta de polémica debido a su contenido político. Sin embargo, Mozart y Da Ponte se las arreglaron para excluir de esta todo aquello que pudiese «poner nerviosas» a las autoridades vienesas y logró pasar la censura. La preocupación del Emperador residía en que la obra sugería la lucha de clases y en Francia ya había provocado algunos disturbios a su hermana María Antonieta. En el aria de Fígaro «Se vuol ballare» se nota parte de ese contenido que quiso minimizarse (Fígaro, con fina pero intensa ironía, entona una cavatina dirigida a su patrón el Conde de Almaviva).
Su recepción en Praga más tarde en el mismo año fue aún más cálida y esto condujo a una segunda colaboración con Da Ponte: la ópera Don Giovanni (KV 527), que fue estrenada en Praga en octubre de 1787 con un rotundo éxito, al igual que sucedió en su estreno en Viena en 1788. Esta obra, que narra las aventuras de Don Juan, había sido un tema recurrente en la literatura y el teatro y, por lo tanto, Da Ponte no se basa en un texto en particular, sino que recoge información de múltiples fuentes. La ópera fue catalogada por Mozart como un «dramma giocoso» y su título original era Il dissoluto punito o sia Il D. Giovanni. El contenido dramático de esta obra está presente desde el comienzo, con la muerte del comendador, hasta el final y contiene algunos de los pasajes más hermosos de la obra de Mozart.
Las dos óperas se encuentran dentro de las obras más importantes de Mozart y son básicas en el repertorio operístico actual, aunque en sus estrenos su complejidad musical causara dificultades tanto para los oyentes como para los intérpretes. El padre del compositor, Leopold, no pudo ser testigo de estos acontecimientos, ya que había fallecido el 28 de mayo de 1787. Esto sumió al hijo en una gran aflicción, ya que su padre había sido su mejor consejero y amigo (hecho documentado en la numerosa correspondencia entre ambos).
En diciembre de 1787, Mozart finalmente obtuvo un puesto estable bajo el patrocinio aristocrático. El emperador José II lo designó como su «compositor de cámara» (Kammermusicus), un puesto que había quedado vacante el mes anterior tras la muerte de Christoph Willibald Gluck. Este fue un nombramiento a tiempo parcial, recibiendo únicamente 800 florines por año y que sólo requirió que Mozart compusiera obras para los bailes anuales en el palacio imperial. Mozart se quejó a Constanze de que la paga era «demasiado para lo que hago, demasiado poco para lo que yo podría hacer».61 Sin embargo, a pesar de que este ingreso era modesto fue importante para Mozart cuando llegaron los tiempos duros. Los expedientes judiciales muestran que el objetivo del Emperador era impedir que su estimado compositor abandonara Viena en la búsqueda de mejores perspectivas.
En 1787, el joven Ludwig van Beethoven pasó dos semanas en Viena, esperando estudiar con Mozart. Los documentos existentes sobre este encuentro son contradictorios y existen al menos tres hipótesis en vigor: que Mozart oyó la interpretación de Beethoven y lo elogió, que Mozart rechazó a Beethoven como estudiante, y que nunca se llegaron a encontrar.

Dificultades económicas



Mozart en 1789, por Doris Stock.
Hacia el final de la década de 1780, la situación económica de Mozart empeoró. Alrededor de 1786 dejó de aparecer frecuentemente en conciertos públicos, por lo que sus ingresos se redujeron. Esa época fue de grandes dificultades para todos los músicos de Viena a causa de la guerra entre Austria y Turquía y que el nivel de prosperidad y estatus económico de la aristocracia, que los financiaba, se había reducido.
La ciudad de Viena iría perdiendo el interés musical por Mozart debido al advenimiento de otros pianistas con una técnica mucho más aguerrida, como en el caso de Muzio Clementi, con escalas en terceras y acordes más sonoros, ideales para los pianos de construcción inglesa de una sonoridad más robusta, al contrario de los de sonoridad delicada vienesa, aptos para las escalas y sutilezas del pianismo mozartiano. Sus Academias o conciertos por suscripción, que habían sido en toda su estadía en Viena una de las mejores fuentes de ingreso (además de inspiración y motivo de composición de sus conciertos para piano y orquesta a partir del n.º 11, KV 413), comenzaron a perder audiencia, por lo que ya no le reportaban beneficios económicos.
A mediados de 1788, Mozart y su familia se trasladaron desde el centro de Viena a un alojamiento más barato en el barrio periférico de Alsergrund. Mozart comenzó a pedir prestado dinero, cada vez más frecuentemente a Johann Michael Puchberg, un amigo y hermano de la misma logia masónica, documentados por una «lamentable secuencia de cartas suplicando préstamos». Maynard Solomon y otros autores han sugerido que Mozart estaba sufriendo una depresión y que parecía que ralentizaba su recuperación económica. Las principales obras de este periodo incluyen las tres últimas sinfonías (n.º 39 en mi bemol mayor, KV 543, n.º 40 en sol menor, KV 550, y n.º 41 en re mayor, KV 551 Júpiter), todas ellas de 1788, y la última de las tres óperas escritas en colaboración con Da Ponte, Così fan tutte (KV 588), estrenada en 1790.
Aproximadamente en esa época, Mozart realizó una serie de largos viajes con la esperanza de incrementar sus ingresos: a Leipzig, Dresde y Berlín en la primavera de 1789 y a Francfort, Mannheim y otras ciudades alemanas en 1790. Estos viajes sólo produjeron éxitos aislados y no mitigaron los sufrimientos económicos de la familia.
En 1789 recibió una oferta del empresario inglés Johann Peter Salomon, quien le propuso a él y a Haydn realizar una gira de conciertos por Inglaterra. Se acordó que Haydn fuese el primero en ir, durante la temporada 1791-1792, y Mozart iría a la vuelta de este, lo que no pudo concretar por su fallecimiento.

Último año de vida

El último año de vida de Mozart, 1791, fue, hasta su enfermedad final, un tiempo de gran productividad y, en cierto sentido, un tiempo de recuperación personal.66 Realizó numerosas composiciones, incluyendo algunos de sus trabajos más admirados: la ópera La flauta mágica (Die Zauberflöte, KV 620), el último concierto para piano y orquesta (n.º 27 en si bemol mayor, KV 595), el Concierto para clarinete en la mayor KV 622, el último de su gran serie de quintetos de cuerda (KV 614 en mi bemol mayor), el motete Ave verum corpus KV 618 y el inacabado Réquiem en re menor KV 626.
La situación financiera de Mozart, una fuente de ansiedad extrema en 1790, finalmente comenzó a mejorar, ya que, aunque las evidencias no sean concluyentes aparecieron patrocinadores ricos en Hungría y Ámsterdam prometiendo anualidades a Mozart a cambio de composiciones ocasionales. Probablemente también se benefició de la venta de música de baile compuesta en su papel como compositor de cámara imperial. Mozart no volvió a pedir dinero prestado a Puchberg y empezó a hacer frente al pago de sus deudas.
Experimentó una gran satisfacción por el éxito público de algunos de sus trabajos, destacando La flauta mágica (representada en numerosas ocasiones en el corto período entre su estreno y la muerte del compositor)68 y la Pequeña cantata masónica KV 623, estrenada el 15 de noviembre de 1791.
En marzo de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el concierto para piano y orquesta KV 595. Su último hijo, Franz Xaver, nació el 26 de julio.

Enfermedad final y fallecimiento
Mozarts letzte Tage (Últimos días de Mozart) de Hermann von Kaulbach (1873).

La salud del compositor empezó a declinar y su concentración disminuía. Mozart se sintió enfermo durante su estancia en Praga el 6 de septiembre durante el estreno de su ópera La clemenza di Tito (KV 621), compuesta en ese año como un encargo para los festejos de la coronación de Leopoldo II como emperador. La obra fue acogida con frialdad por el público. Al regresar a Viena, Mozart se puso a trabajar en el Réquiem y preparó, en compañía del empresario teatral y cantante Emanuel Schikaneder, los ensayos de la La flauta mágica. Esta se estrenó con enorme éxito el 30 de septiembre, con el propio Mozart como director.
Por entonces Mozart escribió el Concierto en la mayor para clarinete (KV 622), compuesto para el clarinetista Anton Stadler. En octubre su salud empeoró; caminaba con su esposa por el Prater cuando de pronto se sentó en un banco y muy agitado comentó a Constanze que alguien lo había envenenado. El 20 de noviembre la enfermedad se intensificó y cayó postrado en cama, sufriendo hinchazón, dolores y vómitos.


Tumba de Mozart en el cementerio de St. Marx en Viena.

Mozart recibió los cuidados de su esposa Constanze y su hermana menor Sophie durante su enfermedad final y fue atendido por el doctor Nicolaus Closset. Es un hecho probado que estaba mentalmente ocupado en la finalización de su Réquiem. Sin embargo, las evidencias de que realmente dictara pasajes a su discípulo Franz Xaver Süssmayr son muy remotas.
El 5 de diciembre de 1791, aproximadamente a las doce de la madrugada, llegó el doctor Closset de la ópera y ordenó que le pusieran compresas frías de agua y vinagre sobre la frente para bajarle la fiebre (a pesar de que Sophie se mostró reacia a hacerlo, puesto que pensaba que no sería bueno para el enfermo el cambio tan brusco de temperatura). Esto hizo tanto efecto en él que perdió el conocimiento y no volvió a recuperarse hasta su muerte. Según Sophie, los últimos suspiros de Mozart fueron «como si hubiera querido, con la boca, imitar los timbales de su Réquiem».
A las doce y cincuenta y cinco minutos de la madrugada, Mozart falleció en Viena a la edad de 35 años, 10 meses y 8 días, y su funeral tuvo lugar en la Catedral de San Esteban (donde anteriormente se había casado con Constanze), el día 6 de diciembre. Fue amortajado según el ritual masónico (manto negro con capucha).
El entierro de Mozart fue de tercera categoría, con un coste de ocho florines con cincuenta y seis kreutzer (más un suplemento de tres florines para pagar el coche fúnebre), lo usual para miembros de la burguesía media. Fue enterrado al anochecer, siendo trasladado el féretro en coche de caballos hasta el cementerio de St. Marx en Viena, en el que recibió sepultura en una tumba comunitaria simple (no en una fosa común).75 El tiempo que hacía aquella noche era suave y tranquilo, y con nieblas frecuentes, no tormentoso o ventisca como se ha pensado erróneamente. El biógrafo Otto Jahn afirmó en 1856, al entierro asistieron Antonio Salieri, Süssmayr, Gottfried Van Swieten y otros dos músicos.
La escasa afluencia de público al entierro de Mozart no reflejó su categoría como compositor, ya que los funerales y conciertos en Viena y Praga contaban con mucha afluencia. Ciertamente, en el período inmediatamente posterior a su muerte la reputación de Mozart se incrementó considerablemente: Solomon lo describe como «una ola de entusiasmo sin precedentes» por sus obras. Varios escritores redactaron biografías sobre el compositor, como Friedrich Schlichtegroll, Franz Xaver Niemetschek y Georg Nikolaus von Nissen, entre otros; y los editores compitieron para publicar las ediciones completas de sus obras.

Hipótesis sobre su muerte

La inesperada y misteriosa muerte de Mozart ha suscitado gran interés desde el principio. En el acta de defunción oficial constaba que el compositor austriaco había fallecido a causa de una «hitziges Frieselfieber» («fiebre miliar aguda», refiriéndose a una erupción cutánea parecida a semillas de mijo), una descripción que no basta para identificar la causa en la medicina moderna y que es demasiado amplia e inexacta, ya que no se llevó a cabo la autopsia debido al avanzado estado de descomposición en que se encontraba el cadáver.
Se han propuesto una multitud de teorías sobre la muerte del compositor, incluyendo triquinosis, gripe, envenenamiento por mercurio y un extraño achaque en el riñón. La práctica de sangrías en los pacientes era común en la época y también se cita como un posible factor que contribuyera a su muerte. Sin embargo, la versión más ampliamente aceptada es la muerte por una fiebre reumática aguda. Es conocido que tuvo tres o incluso cuatro ataques desde su infancia y esta enfermedad es recurrente, con consecuencias incrementalmente más serias en cada ataque, como una infección descontrolada o daño en las válvulas cardiacas.

Aspecto físico y personalidad

El llamado Mozart de Bolonia fue copiado en 1777 en Salzburgo (Austria) por un autor desconocido a partir de un retrato original pedido para la galería de compositores de Giovanni Battista Martini en Bolonia (Italia).

El aspecto físico de Mozart fue descrito por el tenor Michael Kelly, en sus Reminiscencias como «un pequeño hombre notable, muy delgado y pálido, con una prominente cabellera de cabellos claros, por la que se mostraba muy vanidoso». Como escribió Franz Xaver Niemetschek, uno de sus primeros biógrafos, «no había nada especial en [su] físico. [...] Era pequeño y su semblante, excepto sus ojos grandes e intensos, no mostraba ningún signo de su genio». Su tez facial estaba picada, una secuela de la viruela que sufrió en su niñez. Le gustaba la ropa elegante; Kelly lo recordó en un ensayo de la siguiente forma: «Estaba sobre el escenario con su pelliza carmesí y su bicornio con encajes de oro, dando el tempo de la música a la orquesta». Por su lado, Constanze escribió más tarde que «era un tenor, bastante suave en la oratoria y delicado en el canto, pero cuando algo lo excitaba, o era necesario esforzarse, era tan poderoso como enérgico».
Por lo general Mozart trabajaba durante mucho tiempo y con energía, terminando composiciones a un gran ritmo debido a los ajustados plazos. A menudo hacía bosquejos y esbozos aunque, a diferencia de Ludwig van Beethoven, no se han conservado ya que Constanze los destruyó después de su muerte.
Fue criado según la moral católica y fue un miembro leal de la Iglesia en todas las etapas de su vida.
Mozart vivió en el centro del mundo musical vienés y conocía a un gran número y variedad de gente: compañeros músicos, intérpretes teatrales, amigos que como él se habían mudado desde Salzburgo y muchos aristócratas, incluyendo algún conocido del emperador José II. Solomon considera que sus tres amigos más cercanos pudieron haber sido Gottfried Janequin, el conde August Hatzfeld y Sigmund Barisani. Muchos otros incluyeron entre sus amistades a su viejo colega Joseph Haydn, los cantantes Franz Xaver Gerl y Benedikt Schack y el trompista Joseph Leutgeb. Leutgeb y Mozart mantuvieron un curioso tipo de burlas amistosas, a menudo con Leutgeb siendo el objeto de las bromas pesadas de Mozart.
Disfrutaba jugando al billar y el baile y tenía varios animales domésticos: un canario, un estornino, un perro y también un caballo para equitación lúdica. En particular en su juventud, Mozart tenía un cariño asombroso para el humor escatológico (no tan insólito en su tiempo), que se aprecia en muchas de sus cartas que han sobrevivido, especialmente aquellos escritos a su prima Maria Anna Thekla Mozart alrededor de 1777-1778, pero también en su correspondencia con su hermana Nannerl y sus padres.Mozart incluso escribió música escatológica, como el canon Leck mich im Arsch KV 231 (literalmente «Lámeme el culo», a veces idiomáticamente traducido como «Bésame el culo» o «Atáscate»).

Producción musical

Mozart aparece hoy como uno de los más grandes genios musicales de la historia. Fue excelente pianista, organista, violinista y director y destacaba por sus improvisaciones, que solía realizar en sus conciertos y recitales.
La música de Mozart, al igual que la de Joseph Haydn, es presentada como un ejemplo arquetípico del estilo clásico. En la época en la que comenzó a componer, el estilo dominante en la música europea era el estilo galante, una reacción contra la complejidad sumamente desarrollada de la música del Barroco. Pero cada vez más, y en gran parte en las manos del propio Mozart, las complejidades del contrapunto del Barroco tardío surgieron una vez más, moderado y disciplinado por nuevas formas y adaptado a un nuevo entorno estético y social. Mozart fue un compositor versátil y compuso en cada género principal, incluyendo la sinfonía, la ópera, el concierto para solistas y la música de cámara. Dentro de este último género, realizó composiciones para diversas agrupaciones de instrumentos, incluyendo el cuarteto y el quinteto de cuerda y la sonata para piano. Estas formas no eran nuevas, pero Mozart realizó avances en la sofisticación técnica y el alcance emocional de todas ellas. Casi sin ayuda de nadie desarrolló y popularizó el concierto para piano clásico. Compuso numerosas obras de música religiosa, incluyendo una gran cantidad de misas; pero también muchas danzas, divertimentos, serenatas y otras formas musicales ligeras de entretenimiento. También compuso para cualquier tipo de instrumento.
Los rasgos centrales del estilo clásico están todos presentes en la música de Mozart. La claridad, el equilibrio y la transparencia son los sellos de su trabajo, pero cualquier noción simplista de su delicadeza enmascara el poder excepcional de sus obras maestras más finas, como el Concierto para piano n.º 24 en do menor KV 491, la Sinfonía n.º 40 en sol menor KV 550 y la ópera Don Giovanni. Charles Rosen hace hincapié en este punto:
Es sólo por el reconocimiento de la violencia y la sensualidad en el centro de la obra de Mozart por lo que podemos encaminarnos hacia una comprensión de sus estructuras y hacernos una idea de su magnificencia. De un modo paradójico, la caracterización superficial de la Sinfonía en sol menor de Schumann puede ayudarnos a ver al demonio de Mozart más regularmente. En todas las expresiones supremas de sufrimiento y terror de Mozart, hay algo terriblemente voluptuoso.
Sobre todo durante su última década, Mozart explotó la armonía cromática hasta un extremo desconocido hasta entonces, con una notable seguridad y un gran efecto artístico.


Una sección de una página del manuscrito del Réquiem de Mozart, KV 626. (1791), mostrando el encabezamiento de Mozart en el primer movimiento. Austrian National Library, Codex 17561a, folio 1 (recto).

Mozart siempre tuvo un don para absorber y adaptar los rasgos más valiosos de la música de otros compositores. Sus viajes seguramente le ayudaron a forjarse un lenguaje compositivo único. En Londres siendo niño, tuvo lugar un encuentro con Johann Christian Bach y escuchó su música. En París, Mannheim y Viena encontró muchas otras influencias compositivas, así como las capacidades de vanguardia de la orquesta de Mannheim. En Italia conoció la obertura italiana y la opera buffa, las cuales afectaron profundamente en la evolución de su propia práctica. Tanto en Londres como Italia, el estilo galante estaba en auge: música simple, brillante con una predilección por la cadencia; un énfasis en la tónica, dominante y subdominante y la exclusión de otro tipo de acordes, frases simétricas y particiones claramente articuladas en la forma total de los movimientos. Algunas de las primeras sinfonías de Mozart son oberturas italianas, con tres movimientos que penetran unos en otros; muchas son homotonales (cada movimiento en la misma armadura de clave, con el movimiento más lento en el tono relativo menor). Otras obras imitan a las de Bach y otras muestran las simples formas binarias redondeadas escritas habitualmente por los compositores vieneses.
A medida que Mozart fue madurando, fue incorporando a sus composiciones más rasgos adaptados del Barroco. Por ejemplo, la Sinfonía n.º 29 en la mayor KV 201 tiene un tema principal de contrapunto en su primer movimiento y experimenta con longitudes de frase irregulares. Algunos de sus cuartetos a partir de 1773 tienen finales de fuga: probablemente bajo la influencia de Haydn, que había incluido tres finales en esa forma en su Opus 20 que había publicado por esa época. La influencia del movimiento Sturm und Drang (Tempestad e ímpetu) en la música, con su presagio de la llegada de la era romántica, es evidente en la música de ambos compositores en esa época y la Sinfonía n.º 25 en sol menor KV 183 de Mozart es otro buen ejemplo de ello.
Mozart a veces cambiaría su foco de interés entre la ópera y la música instrumental. Compuso óperas en cada uno de los estilos predominantes: la opera buffa, como Las bodas de Fígaro, Don Giovanni y Così fan tutte; ópera seria, como Idomeneo; y el singspiel, del cual La flauta mágica es el ejemplo más famoso. En sus óperas posteriores empleó cambios sutiles en la instrumentación, la textura orquestal y el timbre, para aportar una mayor profundidad emocional y destacar los movimientos dramáticos. Algunos de sus avances en el género operístico y la composición instrumental son: su empleo cada vez más sofisticado de la orquesta en las sinfonías y conciertos, que influyó en su orquestación operística y el desarrollo de su sutileza en la utilización de la orquesta al efecto psicológico en sus óperas, que fue un cambio reflejado en sus composiciones posteriores no operísticas.
Sus obras
Véanse también: Catálogo Köchel, Anexo:Óperas de Mozart, Anexo:Sinfonías de Mozart, Anexo:Misas de Mozart, Anexo:Conciertos para piano de Mozart, Anexo:Conciertos para trompa de Mozart, Anexo:Cuartetos de cuerda de Mozart y Anexo:Arias de concierto, canciones y cánones de Wolfgang Amadeus Mozart.
La obra de Mozart fue catalogada por Ludwig von Köchel en 1862, en un catálogo que comprende 626 opus, codificadas con un número del 1 al 626 precedido por el sufijo KV.
La producción sinfónica e instrumental de Mozart consta de: 41 sinfonías, entre las que destacan la n.º 35, Haffner (1782); la n.º 36, Linz (1783); la n.º 38, Praga (1786); y las tres últimas (la n.º 39, en mi ♭; la n.º 40, en sol menor, KV 550; y la n.º 41, en do mayor, KV 551 Júpiter compuestas en 1788); varios conciertos (27 para piano, 5 para violín y varios para otros instrumentos); sonatas para piano, para piano y violín y para otros instrumentos, que constituyen piezas clave de la música mozartiana; música de cámara (dúos, tríos, cuartetos y quintetos); adagios, 61 divertimentos, serenatas, marchas y 22 óperas.
Mozart empezó a escribir su primera sinfonía en 1764, cuando tenía 8 años de edad. Esta obra está influida por la música italiana, al igual que todas las sinfonías que compuso hasta mediados de la década de 1770, época en que alcanzó la plena madurez estilística. El ciclo sinfónico de Mozart concluye con una trilogía de obras maestras formado por las sinfonías n.º 39 en mi ♭ mayor, n.º 40 en sol menor y n.º 41 en do mayor, compuestas en 1788.
Con respecto a su producción operística, después de algunas obras «menores» llegaron sus grandes títulos a partir de 1781: Idomeneo rey de Creta (1781); El rapto en el serrallo (1782), la primera gran ópera cómica alemana; Las bodas de Fígaro (1786), Don Giovanni (1787) y Così fan tutte (Así hacen todas, 1790), escritas las tres en italiano con libretos de Lorenzo da Ponte; La flauta mágica (1791), en la que se reflejan los ritos e ideales masónicos, y La clemencia de Tito (1791).
El grueso de la música religiosa que escribió forma parte del periodo salzburgués, donde existe una gran cantidad de misas, como la Misa de Coronación, KV 317, sonatas da chiesa y otras piezas para los diversos oficios de la Iglesia católica. En el período vienés disminuye su producción sacra. Sin embargo, las pocas obras de carácter religioso de este periodo son claros ejemplos de la madurez del estilo mozartiano. Compuso la Misa en do menor KV 427 (la cual queda inconclusa, al igual que el Réquiem), el motete Ave verum corpus KV 618 y el Réquiem en re menor, KV 626.
Johann Nepomuk Hummel fue probablemente el discípulo más conocido de Mozart y una figura de transición entre el Clasicismo y el Romanticismo.
También escribió bellísimas canciones, tales como Abendempfindung an Laura KV 523, entre otras. Compuso numerosas arias de concierto de gran calidad, muchas de las cuales fueron usadas en óperas de otros compositores a modo de encargo. De sus arias de concierto se pueden destacar, por su calidad y encanto: Popoli di Tessaglia...Io non chiedo, eterni dei KV 316, Vorrei spiegarvi, oh Dio! KV 418, ambas para soprano, o Per pietà KV 420, para tenor.
A principios de 2012 fue descubierta Allegro Molto, de 84 compases y tres minutos de duración, en un desván del Tirol. Se estima que la obra fue compuesta en 1767.
Influencia
Véase también: Mozart y Beethoven#Influencia de las composiciones de Mozart en Beethoven.
El discípulo más conocido de Mozart fue probablemente Johann Nepomuk Hummel, a quien Mozart tomó bajo tutela en su casa de Viena durante dos años cuando era un niño. Fue una figura de transición entre el Clasicismo y el Romanticismo.
Más importante es la influencia que Mozart ejerció sobre los compositores de generaciones posteriores. Después del aumento en su reputación después de su muerte, el estudio de sus partituras ha sido una parte común de la educación de los músicos clásicos.
Ludwig van Beethoven, catorce años más joven que Mozart, valoró y estuvo profundamente influido por las obras de este, al que conoció cuando era un adolescente. Tal y como se piensa, Beethoven interpretó en la orquesta de la corte de Bonn las óperas de Mozart y viajó a Viena en 1787 para estudiar con Mozart. Algunas obras de Beethoven son comparables directamente con las obras de Mozart y compuso cadencias (WoO 58) del Concierto para piano n.º 20 en re menor KV 466 de Mozart.
Varios compositores han rendido homenaje a Mozart componiendo conjuntos de variaciones sobre sus temas. Beethoven escribió cuatro conjuntos (Op. 66, WoO 28, WoO 40 y WoO 46). Otros ejemplos son las Variaciones para piano y orquesta Op. 2 de Frédéric Chopin sobre «Là ci darem la mano» de Don Giovanni (1827) y las Variaciones y fuga sobre un tema de Mozart de Max Reger (1914), basado en la Sonata para piano n.º 11 KV 331. Piotr Ilich Chaikovski compuso su Suite orquestal n.º 4 en sol, llamada «Mozartiana» (1887), como un tributo al compositor salzburgués.

Mozart en la cultura popular

Mozartkugeln originales.



Dado que Wolfgang Amadeus Mozart tuvo una vida dramática en muchos sentidos, incluyendo su extraordinaria carrera como niño prodigio, sus luchas para alcanzar la independencia personal y desarrollar su carrera, sus problemas financieros y su muerte algo misteriosa mientras intentaba terminar su Réquiem, numerosos artistas han encontrado en Mozart una fuente de inspiración para sus obras. Tales trabajos han incluido novelas, óperas, películas —entre las que destaca Amadeus de Miloš Forman— y juegos. También se ha usado su imagen en la acuñación de monedas o en la emisión de sellos postales, en muchos casos con motivo de los aniversarios de su nacimiento o fallecimiento.