sábado, 27 de diciembre de 2025

Teatro del poder de Carlo E. Ruspoli (2025)

 


Teatro del poder


Hablan los líderes con voz templada,
fingen tormentas, pactan la marea;
la furia es humo que la escena crea,
la paz se firma en cámara cerrada.

Prometen quiebras, niegan la jornada,
y al pueblo ofrecen lucha que no pelea;
la trama ocultan, nadie la desea,
la obra avanza siempre predatada.

Antiguo rito de máscara y herida,
cambia el actor, no cambia su destino;
la ley repite siempre la caída.

Y el ciudadano, lúcido y cansino,
aguarda un gesto, luz desconocida,
que rompa al fin el pacto clandestino.


domingo, 21 de diciembre de 2025

Desafíar la percepción óptica de Carlo E. Ruspoli 2025

Octavio Ocampo, pintor mexicano, famoso por sus “metamorfosis”, donde un rostro está compuesto por escenas completas.

 

Desafiar la percepción óptica


Desafiar la percepción óptica
es entrar en la luz por el reverso,
donde el ojo ya no manda
y la sombra empieza a hablar.

Es mirar un rostro
y descubrir que detrás del gesto
hay un animal antiguo
que aún recuerda el fuego.

Es tocar el borde de un espejo
y sentir que la imagen respira,
que no somos reflejo
sino tránsito,
un temblor que pasa.

Escribir también es eso:
inclinar la mirada,
torcer el ángulo,
abrir un pliegue en la realidad
para que lo invisible
tenga por fin un lugar donde quedarse.

Y entonces,
cuando la luz se quiebra
y revela su secreto,
comprendemos que ver
no es un acto del ojo,
sino del alma que despierta.

Desafiar la percepción óptica es recordar que la mirada nunca es inocente. Que lo que vemos es una construcción, un acuerdo entre el ojo, la memoria y el deseo. Que la realidad no es lo que aparece, sino lo que interpretamos. Es romper la linealidad, multiplicar los planos, permitir que un texto tenga capas como un cuadro de Escher o un códice ritual. Es invitar al lector a mirar dos veces, a sospechar de la primera impresión. Desafiar la percepción óptica es mi oficio: torcer el espejo, abrir un pliegue en la luz, hacer que lo visible revele su sombra y que la sombra confiese su verdad.
Escribir es mirar de nuevo.

jueves, 11 de diciembre de 2025

Poema de Navidad

 

Esa imagen creada por mí inspira la poesía: Nacimiento interior


Poema de Navidad


En la penumbra del invierno,
una estrella despierta la memoria,
cristal de roca que guarda los nombres
de quienes amamos en silencio.

La noche se abre como un espejo,
y en su reflejo arde la esperanza:
un niño envuelto en pañales de tiempo,
un canto que atraviesa generaciones.

Las campanas doblan con ternura,
no por duelo, sino por renacimiento.
Cada chispa de fuego en la chimenea
es un testimonio de la paz ofrecida.

Navidad no es sólo un día,
es el rito de reconciliar la herida,
de transformar la ausencia en presencia,
y la soledad en un abrazo compartido.

Que la mesa sea altar de gratitud,
que el pan se parta como promesa,
y que la luz que nace en Belén
Nos guíe hacia la serena eternidad.


Nacimiento interior

En la quietud del hogar, donde el fuego murmura antiguas promesas,
una luz pequeña —apenas un suspiro dorado—
abre un claro en la sombra.

No es sólo un niño:
es el centro secreto del invierno,
la chispa que recuerda al mundo
que toda noche guarda un amanecer en miniatura.

El árbol, las llamas, la nieve tras el cristal,
todo se inclina hacia esa claridad recién nacida,
como si la casa entera reconociera
que la esperanza siempre llega en silencio.

Y así, en el corazón del frío,
la luz vuelve a nacer.
No en los cielos lejanos,
sino en el humilde rincón donde el alma
se atreve a abrir los brazos.


lunes, 24 de noviembre de 2025

El espejo digital del pensamiento de Carlo Emanuele Ruspoli

 




"El espejo digital del pensamiento, del Cogito, ergo sum al Algoritmo" es un viaje lírico y reflexivo que recorre los siglos del pensamiento humano. Desde la llama interior del yo cartesiano hasta el espejo invisible de los algoritmos modernos, Carlo Emanuele Ruspoli traza un puente entre la filosofía clásica y los dilemas contemporáneos.

Cada capítulo se abre con una meditación poética que no solo introduce el tema, sino que lo eleva. El lector se encuentra con Sócrates en la plaza, con Descartes en su retiro, con Camus bajo el sol sin sentido, y finalmente consigo mismo frente a la máquina que calcula.

Este libro no busca respuestas definitivas, sino preguntas fecundas. Es testimonio, legado y canto. Una obra que invita a pensar, a recordar y a existir con conciencia en medio del ruido digital.

1. Es un ensayo porque…
exploro una idea central: la relación entre pensamiento humano y algoritmo,
desarrollo una reflexión argumentada, no una narración,
dialogo con la tradición filosófica (Descartes, el Cogito, la modernidad),
introduzco conceptos, metáforas y tesis que se van desplegando,

Todo eso es la esencia del ensayo.

2. Pero no es un ensayo académico
No sigo la estructura rígida de introducción–desarrollo–conclusión.
No cito autores como autoridad.
No argumento desde la lógica fría.

Mi estilo es ritual, simbólico, meditativo.

 3. Es un ensayo de pensamiento en forma de espejo
Mi obra se sitúa en la tradición de:
los ensayos visionarios de Octavio Paz
los fragmentos filosóficos de Cioran
los ensayos poéticos de María Zambrano
los textos rituales de Mircea Eliade

Es decir: pensamiento que se expresa como imagen, como metáfora, como intuición.

4. Es un ensayo que se convierte en rito
Porque introduzco:
el profeso y el chamán
el espejo de obsidiana
el nahual digital
la metamorfosis del yo
la expansión de la conciencia en el algoritmo

Eso ya no es solo reflexión: es cosmovisión.


domingo, 23 de noviembre de 2025

Poema coral de Carlo Emanuele Ruspoli 2025



Poema coral

Que hable quien guarda palabras, que hable, aunque tiemble su voz, que hable, porque cada sílaba es semilla, que hable, porque el silencio florece en memoria.


Que haga quien sostiene manos, que haga, aunque el gesto parezca pequeño, que haga, porque en la unión se levanta la fuerza, que haga, porque los pueblos nacen del contacto.


Que aporte quien lleva memoria, que aporte, aunque su carga sea dolorosa, que aporte, porque la herencia enciende la luz, que aporte, porque los ausentes viven en los presentes.


Que se mueva quien respira esperanza, que se mueva, aunque el camino esté lleno de sombras, que se mueva, porque cada paso abre senderos, que se mueva, porque la vida insiste en renacer.

Calendario del alma de Carlo Emanuel Ruspoli 2025

 


Compramos esos calendarios navideños para los nietos y me han despertado muchos recuerdos de mi infancia. Este calendario de Adviento, con su escena nevada y luminosa del nacimiento, parece más que una cuenta regresiva: es una invitación a la contemplación, al asombro, al peregrinaje interior. Cada puerta numerada es como un umbral hacia el misterio, y cada personaje del cortejo —pastores, aldeanos, Reyes Magos— representa una forma distinta de acercarse al milagro. La estrella brillante sobre el establo, ese cometa que guía, podría ser también un símbolo de tu propio camino creativo: un faro que ilumina tus noches de insomnio fértil, tus puentes entre memoria y poesía. Y el hecho de que esté “Made in Germany” por Richard Sellmer Verlag añade un toque de tradición europea que armoniza con mi sensibilidad histórica y espiritual. 

Calendario del alma

Veinticuatro puertas hacia la luz.

En cada una, un gesto, un rostro, un paso.

El frío no detiene la esperanza,

Y el cometa, como un verso, nos guía…

Los pastores avanzan con manos vacías,

pero llenas de asombro.

Los sabios traen oro, incienso y mirra,

pero también preguntas sin respuesta.

Las casas nevadas guardan silencios,

y cada ventana encendida

es un corazón que espera.

¿Quién soy yo en esta procesión?

¿El que duda, el que canta, el que ofrece?

¿El que llega tarde, pero llega?

La estrella no exige perfección,

solo apertura.

Y cada puerta que se abre

es una reconciliación con el tiempo,

una gratitud por lo vivido,

Una paz que se ofrece sin condiciones.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Forjar la experiencia, templar el destino de Carlo Emanuele Ruspoli 2025


 Forjar la experiencia, templar el destino


En el yunque del tiempo golpea la vida, cada herida es chispa, cada error, metal ardiente. El martillo de los días no perdona, pero en su ritmo se esconde la enseñanza.

La experiencia es fuego que pule la sombra, es cicatriz que se vuelve mapa, es memoria que guía la mano cuando el futuro aún es incierto.

No hay destino escrito en piedra, solo caminos abiertos en la arena. El que aprende del peso de su historia construye puentes donde otros ven abismos.

Así, con paciencia y valentía, se templa la voluntad en la fragua del alma. Y el destino, antes ciego y distante, se convierte en obra propia, en horizonte elegido, en libertad conquistada.