viernes, 20 de octubre de 2017

El cantor de México en el Teatro de la Zarzuela

Muy entretenida esta obra musical cuyo contenido contagia al público que al final empieza a corear la melodía México lindo. 





La opereta Le chanteur de Mexico fue compuesta por Francis Lopez para el célebre y celebrado artista vasco Luis Mariano, y se estrenó, con un éxito arrollador, el 15 de diciembre de 1951 en el Théâtre du Châtelet de París. Para la ocasión fueron programadas numerosas funciones del espectáculo de Lopez, que, aunque francés de cuna, era de origen hispanoamericano con ancestros también vascos. El músico fue especialmente pródigo en la composición de operetas que saltarían a la fama en la voz del tenor español.
La propuesta que presentamos muestra un escenario fantástico, al más puro estilo kitsch, donde se recrea un mundo tropical, sofisticado, en tecnicolor como corresponde a ese tipo de cine que persigue el gran espectáculo y que es precisamente el universo en el que se suceden todas las tramas de la historia. Una escena repleta de situaciones cómicas entre elementos del folclore mexicano; llena de grandes flores y frutas, de colores necesariamente llamativos y, sobre todo, de buena música.

lunes, 16 de octubre de 2017

Costa maldita de Preston & Child




En la decimoquinta entrega de la serie protagonizada por el agente especial Pendergast, una terrible amenaza acecha bajo la aparente tranquilidad de una población costera cercana a Salem.

El agente especial Pendergast acepta una investigación privada en Exmouth, localidad costera cercana a Salem. Tiene que resolver el robo de una valiosa colección de vinos propiedad del escultor Percival Lake y de su compañera Carole. Para ello viaja al lugar de los hechos acompañado de su ayudante Constance Greene. En la pared de la bodega de la casa, antigua residencia del farero, descubre un nicho con restos humanos muy antiguos. Lake comenta en ese momento que la proximidad de Salem, más la numerosa población de mosquitos chupasangre en las marismas que rodean Exmouth, han provocado gran cantidad de leyendas y rumores referidos al pueblo.

Entonces el cuerpo de una persona asesinada aparece en las marismas. La única pista es una serie de esculturas misteriosas. ¿Podrían tener estos símbolos demoníacos alguna relación con la colonia de brujas que vivían en las inmediaciones hace tiempo?

Puede que Constance sea la única que de verdad comprenda el peligro que tanto ella como Pendergast y los habitantes de Exmouth están a punto de afrontar... 

Reseña:
«Pendergast es un héroe peculiar, un Sherlock Holmes moderno.»
Kirkus Reviews

En los blogs...
«Costa maldita comienza de forma tranquila, apacible, sin que nada haga presagiar la intensidad y la tensión que van a experimentar los protagonistas en una trama trepidante y oscura que se desarrolla con un ritmo frenético.»
Blog Me gustan los libros

«Una historia con intriga, donde los robos y los descubrimientos que no esperas serán una auténtica sorpresa, donde los secretos saldrán a la luz. Si no has leído nada de estos autores no esperes, merecen mucho la pena.»
Blog Estoy entre páginas

miércoles, 27 de septiembre de 2017

El laberinto azul de Preston & Child

Muy entretenida esta nueva novela acerca de las aventuras del súper-agente del FBI, Aloysius Pendergast, con la participación de algunos de sus colaboradores acostumbrados, como Constance Green y Margo Green que tendrán un papel decisivo.







miércoles, 20 de septiembre de 2017

El hijo de Ramses, por Christian Jacq



Muy entretenida esa saga de  Setna, hijo de Ramses II. Tanto que averigüé que le faltan

otros dos tomos que compré ayer. Mejor dicho, compré un tomo que incluye los cuatro libros. Recomiendo esa lectura, de momento solo la podéis encontrar en Francés, Inglés e Italiano.




martes, 19 de septiembre de 2017

Biblia vs. Corán: ¿Por qué son incomparables?

Es innegable que los musulmanes yihadistas justifican su violencia en los textos coránicos, mientras el mundo occidental no justifica la suya en los Evangelios o, más genéricamente, en la Biblia. Nadie asesina en el nombre de la Biblia. El Antiguo Testamento ha sido superado por el Nuevo. 


Jesús predicando
La Cruz 

Musulmanes rezando en el Taj Mahal

Peregrinos en La Meca

Suele ser argumento recurrente de un cierto tipo de pensamiento: en cada ocasión en que se relaciona la comisión de atentados yihadistas con el islam –una obviedad- se esgrime alguna cita del Antiguo Testamento para justificar que los textos coránicos más violentos no juegan papel alguno en la radicalización islamista: en la Biblia también hay pasajes violentos y crueles que llaman a la persecución y a la lapidación. 

En una situación de normalidad moral e intelectual bastaría con recordar que nadie asesina a sus semejantes en el nombre del Deuteronomio o inspirado por el Levítico. Si acaso surgiera algún individuo que tal cosa hiciera sería, en efecto, un caso aislado y no parte de una cosmovisión compartida por millones de personas. Y no hay duda de que quienes siguen las enseñanzas contenidas en ellos censurarían rotunda y públicamente el crimen. 

Lamentablemente, la realidad que vivimos es cualquier cosa antes que una situación de normalidad moral e intelectual. La situación que vivimos le debe mucho más a la ideología que a la razón. Y no digamos que a la realidad. Por lo que conviene recordar algunas cosas al respecto de las diferencias existentes entre el Corán y la Biblia.

La palabra de Dios

Tanto la Biblia como el Corán se reclaman la palabra de Dios. Pero las diferencias saltan a la vista: la palabra de Dios bíblica es inspirada, no dictada. La Iglesia ha reconocido la autoría de los textos veterotestamentarios desde hace mucho tiempo; de su exégesis y estudio se ha llegado a la conclusión de que hay una variedad de autores humanos del Pentateuco, quizá hasta cuatro distintos, y que la paternidad atribuida a Moisés puede estar ciertamente en el origen del mismo pero que, con posterioridad, se han efectuado aportaciones de distintos redactores.

La exégesis que siempre se ha hecho de la Biblia –no se trata de una explicación oportunista en tiempos de relativismo, sino de la interpretación tradicional- es que Dios habla a su pueblo de distintas formas según los tiempos; por tanto, hay implícita una flexibilidad en los textos bíblicos.  

Exactamente lo contrario de lo que afirma el Corán. El texto sagrado del islam fue dictado, palabra por palabra, por el propio Dios a través del arcángel Gabriel. En apoyo de esta idea, los musulmanes aducen la belleza literaria de la redacción del Corán, imposible para un hombre como Mahoma, que era analfabeto y que sólo transmitía a los distintos escribas que le acompañaban las palabras que le eran reveladas. 

Ningún musulmán puede poner esto en duda sin ser considerado apóstata; la idea de que Mahoma o cualquier otro ser humano, o espiritual, pudo haber influido en la redacción del Corán es inaceptable. 

Sin embargo, lo cierto es que el Corán se recopiló tras la muerte del profeta y también se produjo una depuración de los textos que, apenas una década tras la muerte de Mahoma, habían dado lugar a numerosas interpretaciones dispares. Finalmente se consiguió un libro unificado.

En cualquier caso, no hay religión alguna en la que exista un libro como el Corán; nadie afirma que Dios dictó palabra por palabra su texto sagrado, excepto los musulmanes (y los judíos ortodoxos respecto de la Torá). No hay nada en el Corán que no sea exactamente la palabra de Dios. No hay sinónimos, sino los términos exactos que Allah dictó a Mahoma. Y esto no cabe ponerlo en duda ni matizarlo. 

¿Una falsificación?

La Biblia es un conjunto de 73 libros que fueron elaborados a lo largo de una cantidad considerable de siglos, de los cuales 46 pertenecen al Antiguo Testamento. En cuanto a su origen, hay teorías para todos los gustos. 

No falta quien supone que los primeros cinco libros –el Pentateuco, la Torá- se retrotraen al siglo XV antes de Cristo, y tampoco quien los sitúa mil años más tarde. La elaboración del Antiguo Testamento es indudablemente antigua y se ha efectuado a lo largo de distintas épocas. Al menos cuatro tradiciones literarias alimentan los distintos géneros literarios que lo componen, entre ellos el histórico y el poético. Se trata, pues, de un proceso desarrollado a lo largo de varios siglos. 

El Antiguo Testamento es también un libro respetado en el islam, como el Nuevo Testamento, pero los musulmanes insisten en que ambos están falsificados por los judíos y por los cristianos. Ni lo justifican ni dan pruebas de ello, pero siguen manteniéndolo casi desde la fundación misma del islam. Numerosos musulmanes creen que, dado que el Corán denomina a los libros de la Biblia como “libros luminosos”, la alteración de los textos bíblicos se tuvo que producir después de la irrupción del propio islam; algo que, desde el punto de vista histórico, carece de fundamento.   

Pero, desde luego, dicha presunta alteración no tiene nada que ver con los textos violentos que aparecen en algunos pasajes del Antiguo Testamento.  

Una interpretación literal

Sin duda, una diferencia sustancial radica, precisamente, en que el Corán hay que leerlo de forma literal. El hecho de que haya sido dictado por Dios no deja margen a otra cosa, mientras que la Biblia, por el contrario, admite numerosas interpretaciones a partir del hecho de que se trata de textos inspirados (del Corán ciertamente hay también numerosas interpretaciones, pero todas son –o se pretenden- literales).  

La literalidad del texto sagrado musulmán lleva a muchos musulmanes a aprender el árabe, dado que es el idioma en que Dios ha hablado. Y la fidelidad a las palabras divinas es segura: Mahoma, poco antes de morir, revisó con el arcángel Gabriel todo lo escrito hasta el momento. 

Esa condición del texto coránico dota de inflexibilidad al mensaje y favorece, innegablemente, las versiones fundamentalistas. Las palabras del Corán son “al-wahy”, provienen directamente de Dios. 

Mientras que el Corán, por esto mismo, fija para siempre la palabra, es doctrina cristiana creer que Dios habla a los hombres también a través de la Escritura de acuerdo a los tiempos. Un aspecto importante del mensaje de salvación cristiano es que Dios se va revelando a lo largo de la historia de la forma más conveniente para los hombres.

Así, Jesús viene a establecer la Nueva Alianza, que reemplaza a la antigua (aunque también la culmina y completa). De ese modo, basta con recordar el pasaje de la adúltera y los lapidadores (“aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra”) para comprender que las prescripciones al respecto de la lapidación que aparecen en el Pentateuco han sido abrogadas en el cristianismo.  

A la luz de la realidad

A lo largo del Nuevo Testamento, la piedad y la misericordia se convierten en parte central de la fe cristiana. Jesús predica a sus seguidores el amor a Dios y al prójimo, y les instruye para que amen a este como cada uno se ama a sí mismo, constituyendo la caridad –el amor- el eje de su mensaje.   

La violencia que hoy existe en el mundo occidental –copiosa- no se produce a causa de su carácter cristiano, sino a su pesar. Y es innegable que, a la luz de lo que está sucediendo en el mundo, los musulmanes yihadistas justifican su violencia en los textos coránicos, mientras el mundo occidental no justifica la suya en los Evangelios o, más genéricamente, en la Biblia.

Nadie asesina en el nombre de la Biblia. El Antiguo Testamento ha sido superado por el Nuevo, y la realidad es que para los cristianos los textos del Pentateuco no juegan papel alguno en su fe (con la parcial excepción, quizá, del Génesis), por lo que a nadie se le ocurriría esgrimirlos en ningún sentido; y, en todo caso, nadie invoca el Deuteronomio o el Levítico, el Éxodo o Números, para perpetrar crimen alguno.  

Claro, que hay ideologías que dan al olvido toda referencia a la realidad. 

Opinión

La diferencia fundamental entre la Biblia y el Corán es que no provienen del mismo dios. Lo que no se puede hacer es escandalizarse de los castigos aplicados durante el Antiguo Testamento, llamándolos crímenes; porque eso es llamar criminal a Dios. ¿Acaso es justo, por ejemplo, que alguien que se ha comprometido en matrimonio pueda adulterar impunemente, como sucede actualmente en muchos países? Tampoco se puede decir que las prescripciones al respecto de la lapidación que aparecen en el Pentateuco han sido abrogadas en el cristianismo, pues el mismo Jesús dijo que no había venido a abrogar la Ley, y que ni una coma desaparecerá de ella (Mt 5,17-20). Por tanto, no se puede llamar criminal a ninguna legislación que imponga los castigos establecidos allí; otra cosa es que no se corresponda con el espíritu cristiano de misericordia hacia el pecador arrepentido. No conviene olvidar que sigue vigente el castigo eterno: “los cobardes, los incrédulos, los depravados, los asesinos, los lujuriosos, los hechiceros, los idólatras y todos los falsos, tendrán su herencia en el estanque de azufre ardiente” (Ap 21,8).

jueves, 14 de septiembre de 2017

Sicilia, la leggenda delle tre ninfe

Sicilia, la leggenda delle tre ninfe


Molteplici miti e leggende legati alla Sicilia ne hanno influenzato la cultura e le tradizioni.
Il popolo siciliano dell’antichità ha trasfigurato in leggenda eventi misteriosi, attribuibili solo all’intervento degli dei.
Sulla nascita della Sicilia si raccontano diversi miti e leggende.

LA LEGGENDA DELLE TRE NINFE



Si racconta che i tre promontori (capo Peloro a Nord-Est, capo Passero a Sud-Est e capo Lilibeo ad Ovest), che rappresentano le punte estreme dell’isola e che le danno una forma triangolare, sorsero grazie a tre splendide ninfe.

Le ninfe sono, nella mitologia, semidivinità della natura, che rendono fertile con i loro doni.
Le tre ninfe, di cui parla il mito, vagavano per il mondo a passi di danza, raccogliendo dai terreni più fertili manciate di terra, sassi e piccoli frutti.

Arrivate in una regione che aveva un cielo particolarmente luminoso e limpido, le tre ninfe diedero inizio ad una danza ancora più gaia e nel danzare andarono gettando in mare tutto quello che avevano raccolto nel loro girovagare.

Tutto ciò che venne buttato formò tre promontori.

Il mare tra i tre promontori si illuminò come un arcobaleno e si solidificò, colmando lo spazio che separava i promontori.

Dalle onde emerse un’isola a forma di triangolo rovesciato, dal clima temperato e dalla terra fertile: la Sicilia.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Amnistía Internacional, Informe Anual 2016/2017

La situación de los derechos humanos en el mundo, es un informe que normalmente molesta a los gobiernos que no los respetan. Podéis leer en el enlace el informe de 477 páginas en el enlace adjunto.

Informe Anual 16/17

martes, 12 de septiembre de 2017

La Inquisición española

Desmontando la leyenda negra sobre la Inquisición española

La Inquisición por Goya
La oleada de cristiano-fobia ha resucitado los mitos sobre la Inquisición para atacar a este tribunal e intentar desacreditar al catolicismo. Un reciente libro de María Elviar Roca Barea desmonta la leyenda negra que ahora asume la corrección política. 

Desde que en la segunda década del siglo XX Julian Juderías escribiera su colección de artículos y las dos recopilaciones sobre la Leyenda Negra empezó a arrojarse luz sobre la realidad de algunos de esos turbios y manipulados episodios de nuestra historia que tanto gustan repetir, sin confirmar su veracidad, a los enemigos de España. Da igual que esos enemigos estuvieran fuera, como era el caso del duque de Orange, promotor de estos relatos antiespañoles en el siglo XVI, o dentro de España, como ocurre con nuestra clase política, tan dada a la corrección política que tan dada es a la manipulación de la historia.

Juderías definía esa propaganda anti española en su libro de 1914 “La leyenda negra y la verdad histórica” como: ”los fantásticos relatos que acerca de nuestra patria han visto la luz pública en casi todos los países; las descripciones grotescas que se han hecho siempre del carácter de los españoles como individuos y como colectividad”.

Recientemente, uno de los tópicos más recurrentes de esos “fantásticos relatos” ha sido usado nada menos que por ISIS en un vídeo de amenaza contra España. En la grabación, un yihadista de origen español, que ha quedado bautizado como “el hijo de la Tomasa”, aseguraba que debían vengarse de los ataques de la Inquisición contra el Islam.

Es cierto que de un terrorista no se debe esperar gran cultura ni conocimientos, menos de quien decide sumarse a un grupo terrorista que sigue a una religión que pretende no evolucionar desde principios del siglo VII. Pero no deja de ser una clara muestra de la ignorancia en la que la leyenda negra, y sus perpetuadores progresistas, han sumido a la sociedad en la que nos ha tocado vivir.

Afortunadamente todavía quedan estudiosos que, lejos de aceptar los dogmas de la imposición cultural del pensamiento único, toman el relevo de Julián Juderías y sacan a la luz la documentación que muestra la realidad de una institución como la Inquisición que, con sus luces y sus sombras, dista mucho de ser lo que muchos pretenden presentar.

Un reciente libro de María Elviar Roca Barea, “Imperiofobia y la leyenda negra”, arroja luz sobre varios de los episodios de nuestro pasado que más son usados tradicionalmente para atacarnos. En lo que respecta a la Inquisición, la autora ha demostrado documentalmente que muchos de los tópicos que los políticos, la sociedad e incluso algunos historiadores han dado por buenos, son falsos y forman parte de esa manipulación antiespañola que ahora vuelven a esgrimir desde la izquierda, en connivencia con los separatismos periféricos.

La Inquisición no fue una creación española. La fundación del Tribunal del Santo Oficio en España data de 1478, bajo la monarquía de los Reyes Católicos, y se inspira en la Inquisición francesa que llevaba funcionando desde 1184, es decir: trescientos años antes.

Su jurisdicción, por mucho que se empeñe en el vídeo “el hijo de la Tomasa” era exclusivamente sobre cristianos bautizados y no podía actuar sobre personas de otras religiones. Por lo tanto no actuó jamás sobre musulmanes ya que al no ser bautizados, no podían cometer herejía.

La primera razón por la que se creó fue la de evitar que las herejías se propagasen por Castilla y Aragón, pero pronto se descubrió que tras su creación, el número de linchamientos que venían produciéndose en el mundo rural bajó considerablemente. Y es que la reglamentación de la herejía y su sometimiento a un tribunal evitó que el pueblo se tomase la justicia por su mano.

En cuanto a las causas abiertas, se conservan completos los archivos inquisitoriales entre 1540 y 1700. En ese periodo se desarrollaron casi 45 mil procesos por herejía, de los que la mayoría fueron resultados absolutorios y 1.346 resultaron condenados a muerte. Si comparamos con la Inquisición protestante en Alemania, para ese periodo, en el país nórdico 25.000 mujeres ejecutadas por brujas, en el caso de España no se llegó a los 300 casos.

Pero no solamente eso. Muchos de los delitos que hoy siguen siéndolo, solamente empezaron a perseguirse con la creación del Tribunal del Santo Oficio. Delitos como la violación o el proxenetismo no eran perseguidos hasta que se consideró herejía y pasaron a depender de la Inquisición.

En los últimos trescientos años de actividad de la Inquisición, solamente fueron condenados 220 protestantes por causa de herejía, de ellos sólo 12 ueron ejecutados, por supuesto en la hoguera. Si comparamos estos datos con los de la Ginebra de Calvino, vemos claras diferencias. La ciudad suiza de Ginebra fue el centro en el que Calvino quiso establecer una teocracia protestante. El municipio tenía una población de 20.000 habitantes en 1541, cuando se asentó allí definitivamente. En los quince primeros años de implantación de su supuesta teocracia, la inquisición calvinista acabó con la vida de cerca de 1.500 personas, es decir, el 7,5% de la población.

Una de las imágenes de la Inquisición española con las que nos bombardean normalmente los medios es la de las salvajes torturas por las que pasaban todos los detenidos para intentar, entre tormentos, arrancar una confesión de herejías en las que no se había participado.

Pero resulta que la Inquisición española es la única que tenía muy limitada la posibilidad de usar la tortura. A diferencia de lo que ocurría con luteranos y calvinistas, y con la Inquisición católica en otros países como Francia o los territorios italianos, la tortura solamente aparece en poco más del 1% de los procedimientos.

Es más, la Inquisición española prohibía que la tortura, que como hemos señalado se ceñía a casos muy concretos, sobrepasase los 15 minutos de duración y no podía poner en peligro jamás la vida del reo. Además, a diferencia de lo que ocurría en otros tribunales similares, siempre se realizaba en presencia de un médico que se cercioraba de que no se produjeran mutilaciones ni lesiones irreversibles.

También es más que llamativo el hecho de que la Inquisición prohibió totalmente el uso de la tortura en sus interrogatorios a principios del siglo XVIII, mientras que los tribunales civiles españoles y la mayoría de los europeos mantuvo estas prácticas hasta bien entrado el siglo XIX.

Y una curiosidad: muchos reos en procedimientos civiles optaban por blasfemar para que sus juicios se trasladasen a la Inquisición. ¿La razón? Que el trato de los prisioneros en las cárceles del Santo Oficio durante los siglos XVI al XIX fue mucho más decente que el que se padecía en las cárceles convencionales.

lunes, 11 de septiembre de 2017

El robo de la Gioconda

El 21 de Agosto de 1911, La Gioconda fue robada del Museo del Louvre y estuvo desaparecida durante dos años y ciento once días. 


La historia completa:   https://www.caja-pdf.es/2017/09/08/el-robo-de-la-gioconda/

martes, 5 de septiembre de 2017

El león de oro de Wilbur Smith

UNA AVENTURA ÉPICA EN BUSCA DE UN VIEJO RIVAL 



Siglo XVII. Costa africana. El capitán Henry Courtney parte a bordo de su barco, La Rama Dorada. A lo lejos, se distingue otra embarcación. Cuando es abordada, la tripulación debe defender la suerte del barco y sus propias vidas. Otro peligro mayor espera a Henry: la venganza de un enemigo insaciable. Por tierra y por mar, Courtney busca aquello que le han arrebatado, aquello que ama más que su vida. Es una novela muy entretenida y original.

viernes, 18 de agosto de 2017

Rusia de Edward Rutherfurd

Ya desde los años de la perestroika, pero, sobre todo, con el posterior desmoronamiento del Estado soviético, los vertiginosos acontecimientos de la vida rusa han despertado entre nosotros un creciente interés tanto por la actualidad política como por el pasado y costumbres de aquel viejo pueblo. El mercado editorial no es ajeno a esta circunstancia: las librerías apilan entre sus novedades títulos clásicos de Goncharov, Mandelstam, Platónov, algún botón de Pushkin, etc.

Este libro de Edward Rutherfurd –novela del más grueso calibre– se traduce ahora, quién lo duda, al abrigo de esta moda; y bienvenido sea. Sin embargo, fue escrito entre 1987 (no había caído el muro de Berlín) y 1991 (fecha de la edición en inglés); durante esa etapa, tal como se informa en una «nota previa», el autor pasó largas temporadas en Rusia y viajó por ciudades y rincones del país. No estamos, pues, ante un libro oportunista, producto de una operación apresurada, ansioso porque no se le escapen lectores de ocasión. Al contrario, con independencia de su calidad literaria, Rusos constituye un trabajo consistente, de recto programa, gestado con amor.

La obra se plantea como un apretado resumen de la historia rusa: del siglo II a nuestros días; desde el núcleo surgido en torno a la ciudad de Kiev, donde llega a articularse un cierto orden político para ese haz de pueblos confluyentes, y secularmente enfrentados, en la llanura euroasiática, hasta el epílogo del año 1990. En el curso temporal, la aventura del escritor se encamina hacia los procesos históricos más relevantes y en un recorrido siempre lineal atraviesa la época del gran príncipe Monómaco, el tormentoso reinado de Iván el Terrible, los fabulosos días de Pedro el Grande, la corte de Catalina II, las indecisiones de los Románov en el siglo XIX, el estallido de la Revolución de Octubre, las dos guerras mundiales...

Los acontecimientos delimitan el ámbito de unos personajes más o menos ficticios, más o menos ceñidos a hechos documentados; pero la historia rusa es parte sustancial del relato, rige la materia narrativa, articula las vidas, segmenta éstas en secuencias o capítulos. La novela se adscribe –como es evidente– al subgénero histórico (otra corriente a favor) y en su propósito último persigue reconstruir la trayectoria de un pueblo para así desentrañar su más honda raíz moral. Rutherfurd adopta un punto de vista oportuno porque rehúye la tentación del cartón piedra y desecha los atajos del best seller; se orienta en la dirección que, aparte de sus conocimientos (diplomado en historia y literatura por Cambridge) o incluso de su fibra poética, le viene indicada por un espíritu asumido, el cual, sin hacerle perder nunca el pleno dominio del texto, se manifiesta en comunión con lo que está contando. Y es que Rutherfurd parece creer en el alma rusa, ese nudo espiritual que ataría una tierra y sus gentes por encima del tiempo. Y al cabo, este inglés de Salisbury –tan puntilloso y concienzudo– se declara más romántico que positivista.

Ventana al Este: hombres y mujeres, cosacos y campesinos, el hacha, el icono, amos y siervos... La mirada sigue la suerte de, fundamentalmente, dos ramas familiares en el devenir de los siglos. Los sucesos, ya tengan lugar en la corte, en el campo o en las dos imaginarias poblaciones de Russka, revierten y se proyectan siempre sobre los miembros de este largo y enrevesado árbol genealógico en el que ambas sagas llegan a hermanarse en un solo tronco. Como terminan por fundirse razas y pueblos de inestables fronteras: tártaros, polacos, jázaros, mongoles, turcos... rusos.

Edward Rutherfurd se mueve con soltura en este esquema narrativo, lo ha repetido, al menos, en London (1997; Ediciones B, ya en 1998: otras mil páginas en las que a través de varias generaciones se configuran las edades de la capital británica desde los primeros asentamientos romanos). No obstante, pese a la copiosidad de datos manejados y la complejidad de una estructura de este tipo, todo se presenta en Rusos con absoluta transparencia. El entramado argumental está trazado con cálculo geométrico, se resuelve siempre como los hilos enmarañados de un relato policíaco.

Salvo los años finales, los más próximos al autor-narrador, cuando al disponer de una mayor información todo se ensancha o dilata, en cada sección temporal se renuevan los miembros de las familias (los Bobrov, los Románov, los Suvorin, los Karpenko). Repetidamente, por tanto, han de delinearse nuevos personajes, ha de idearse una intriga distinta, producir, en suma, un asunto inédito. Cada capítulo representa algo más que la parte de un todo, constituye una novela corta en sí mismo: otros protagonistas nacen y se encuentran hasta componer una ingeniosa nouvelle.

Figura de figuras, novela de novelas... Y los cuerpos menores tienden a acoplarse con el tono del período que les corresponde: el cuento de hadas en la época generatriz; el canto épico para la edad oscura de Russka; las galantes relaciones peligrosas en el San Petersburgo afrancesado de Catalina; la evocación de los grandes realistas en tantos episodios del siglo pasado (las batallas de Tolstói, el propio Pushkin como un alumno destacado en Zarskoie Selo, ecos del misticismo de Dostoievski, el canon nihilista de Turguéniev, veladas campestres con Chéjov entre bambalinas); y por último, el reportaje de Lenin hacia la estación de Finlandia, fotografías de Trotski a las puertas del palacio de Invierno, o el rostro definitivo del Gulag tal como hoy lo conocemos por manuales y periódicos.

Con estos presupuestos, el autor debe moverse en el campo minado de la narración cultural, donde, como es sabido, resulta difícil mantener un equilibrio entre fantasía y realidad, entre el progreso de la fábula y la exposición de datos; donde se hace imprescindible trazar una raya entre kitsch y literatura. Rutherfurd saca adelante una empresa tan arriesgada y meritoria.

Con todo, en algunos pasajes, la impedimenta académica amenaza con sofocar el aliento de sus criaturas o, sencillamente, entorpece el desarrollo de la acción. Así, por ejemplo, mientras una pareja toma vodka («se detuvieron un momento en un pequeño puesto de bebidas donde servían vodka...»), una voz se ocupa en informarnos de que entonces sólo tomaba esa bebida el pueblo llano; de que no se trata originalmente de una bebida rusa; de que había comenzado a entrar en el país en el siglo XV, a través de Polonia; de que el nombre se había formado por la pronunciación incorrecta de la designación latina: aqua vitae... En fin, reconozcamos que hemos oído lo que no sabíamos; pero la parada sólo sirve –bien es cierto que un trago siempre anima– para meter esta ficha informativa, así que en el párrafo siguiente abandonamos el puesto, y a otra cosa (pág. 270).

Obligado a la invención continua, a encajar las numerosas piezas, Rutherfurd salva también con éxito el riesgo del folletín. Y es notable, en verdad, la destreza con que arma biografías y suscita el interés del lector. No se abusa de soluciones fáciles o, como suele disculparse el narrador, «sorpresas mayúsculas»; es decir: cartas perdidas, puertas sin cerrar, oportunos desmayos, caligrafías suplantadas... Y entre el caudal de personajes parece lógico que alguno no llegue a perfilarse de modo convincente. Es el caso del nihilista Popov, quien en un primer momento se presenta como un calco intencionado de Eugueni Bazárov (el célebre protagonista de Padres e hijos) y luego se convierte en uno de los seguidores de Lenin. Y no es que el paso ideológico de Popov resulte inconsecuente, al contrario, ya Isaiah Berlin había catalogado al héroe de Turguéniev como el primer bolchevique, sino que las acciones del revolucionario, al fundamentarse en su libertad interior, son imprevisibles, también esconden «sorpresas».

Pero la entidad de la obra de Rutherfurd se plasma justamente en la consistencia de sus movimientos narrativos. En este plano de la fábula, se asienta con firmeza el rango de Rusos, la ley de su verdad literaria. Quizá la fuerza –este, y no otro, sería su déficit– no se transmita con la misma intensidad al nivel del discurso: la escritura, aunque inclinada al epíteto, se manifiesta con autoridad, fluye con sabia medida; sin embargo, no se cuestiona a sí misma, no se plantea la posibilidad de alcanzar otro nervio, otra tensión. Esta carencia no impide que Rusos cumpla con creces sus metas: una crónica apasionante, jornada de aprendizaje por cuyas vías puede descubrirse la piedad o blagochestie, esencia de un pueblo fielmente representado en la comunidad monástica de Optina Pustin, a la que Rutherfurd dedica el libro «con todo respeto».






En el último minuto de David Baldacci

David Baldacci (5 de agosto de 1960, Richmond, Virginia, Estados Unidos) es un novelista estadounidense, autor de superventas.
Es un libro muy entretenido de la serie de los investigadores privados Sean King y Michele Maxvel que se enfrentan nada menos que al Pentágono.






Piranha de Clive Cussler

Clive Eric Cussler (Aurora, Illinois, 15 de julio de 1931) es un escritor de novelas de aventura y un arqueólogo marino aficionado estadounidense.



Juan Cabrillo and the crew of the Oregon find themselves exposed when a brilliant scientist blows their cover in the #1 New York Times bestselling series by the grand master of adventure. 
In 1902, the volcano Mt. Pelee erupts on the island of Martinique, wiping out an entire city of thirty thousand and sinking a ship carrying a German scientist on the verge of an astonishing breakthrough. More than a century later, Juan Cabrillo will have to deal with that scientist s legacy. 
During a covert operation, Cabrillo and the crew meticulously fake the sinking of the Oregon but when an unknown adversary tracks them down despite their planning and attempts to assassinate them, Cabrillo and his team struggle to fight back against an enemy who seems to be able to anticipate their every move. They discover that a traitorous American weapons designer has completed the German scientist s work, and now wields extraordinary power, sending the Oregon on a race against time to stop an attack that could lead to one man ruling over the largest empire the world has ever known."

miércoles, 5 de julio de 2017

40 Aniversario de boda en Vignanello


El 1 de julio de 2017 se ha celebrado el 40 Aniversario de boda de María de Gracia de Solís-Beaumont y Carlo Emanuele Ruspoli, duques de Plasencia y de Morignano. La organización del evento que resultó ser realmente fantástico fue coordinado por las princesas Claudia Ruspoli y Nathalie Pignatelli, con la colaboración del director artístico Cesare Barro y de su hermana Dina. Han intervenido un medio centenar de personas entre empresas, proveedores y artistas. Próximamente insertaré un vídeo de la fiesta para recordar a los tambores, las banderas, las trompetas, los violines, los músicos, los cantantes, los come-fuegos, los fuegos artificiales barrocos, etcétera. También será para nosotros una alegría poderlo ver ya que no pudimos apreciar todo lo que habíamos previsto para resolver los pequeños problemas que surgen en cada celebración. 




Entre los numerosos mensajes de agradecimiento recibidos destaco este:


Muy queridos amigos,

Teníais que haber oído los comentarios de la gente en el autobús “ Es la fiesta mas bonita que he ido y que ire en mi vida “ y todos lo repetían.

Yo lo he tenido que contar todo mil veces, y lo hago con tal “ pasión  y frenesí “ que yo misma me emociono y los demás también. Belencita (hermana de la autora del mensaje) lo vivió tanto que lloraba intensamente…

Me imagino cuanto habéis trabajado, pero todo ha sido irrepetible, el lugar , las mesas y la vajilla, el menú y todas las sorpresas desde los drones hasta el brindis de la Traviata, los discursos breves pero intensos

Los magníficos fuegos artificiales… Va a haber un video ?porque me encantaría verlo y a poder ser comprarlo

Enhorabuena por haber realizado un sueño que nos ha dado tanta felicidad a todos. Solo se veían caras sonrientes… me fui con pena.

Gracias y gracias y que ese amor que os tenemos tantos se traduzca en mucha energía buena porque os mereceis todo

Mil besos

                           


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domingo, 25 de junio de 2017

Asesinato en el Oneida

MURDER ON THE ONEIDA 

William Randolph Hearst was one of the richest men in the world. His empire including the Los Angeles Herald Examiner, headquartered in an impressive Moorish building at 1111 S. Broadway.


On Saturday, November 24, 1924, Hearst's Yacht Oneida cast off from San Pedro, California for a luxurious cruise to San Diego. The guest list included his mistress Marion Davies, Charlie Chaplin, gossip columnist Louella Parsons, an author, 6 other actors and a doctor. The guest of honor was Hearst's production manager Thomas Ince, aboard for a birthday celebration.


Sometime after dinner, Ince developed a severe case of indigestion and was taken to shore by water taxi and then deposited onto a train in San Diego by Dr. Goodman. Ince's condition worsened and he was removed at Del Mar where he was administered care by another Doctor. He was taken to his Benedict Canyon estate, Dias Dorados, where he died 48 hours later. Official cause; heart attack.


But the other version is far uglier, the L.A. times headline: Movie Producer shot on Hearst Yacht! Hearst was supposedly jealous of an affair between his mistress and Chaplin. Catching them in the act, the billionaire went for his gun. Miss Davies' screams awakened Ince, who tried to do something, taking the bullet for Chaplin. Chaplin's Japanese secretary later claimed Ince was bleeding from a bullet wound to the head when he came ashore.


Hearst's Los Angeles Examiner reported that Ince had fallen ill while visiting Heart's San Simeon ranch. Chaplin denied ever being on the Oneida, claiming he, Davies and Hearst visited Ince later that week and that he'd taken two weeks to die. Chaplin had attended Ince's funeral services just over 48 hours after his death.


Davies insisted that Parsons, Goodman and Chaplin were not on the boat, and that she'd received a phone call from Nell Ince informing her that her husband had died. Parsons had been a newspaper columnist for one of Hearst's papers, Hearst granting a lifetime contract and syndication, and then gifted Nell Ince a trust fund. She insisted no autopsy be performed and ordered her husband cremated immediately. Hearst supposedly paid off the mortgage to Ince's Chateau Elysee apartment building (now the Celebrity Scientology Centre) in Hollywood.

Ince's film legacy was tainted by the circumstances surrounding his death. Had he lived, he could have become one of the film moguls of the 1930's. As for Hearst, his truth is sealed in his mausoleum.

Photos above are William Randolph Hearst, Marian Davies, Charlie Chaplin, Louella Parsons and Thomas Ince.

miércoles, 7 de junio de 2017

Il castello Ruspoli di Vignanello

Castello Ruspoli is a 16th-century castle in the town of Vignanello, Lazio, Italy. It continues to be the property of the Ruspoli family, an old and noble Italian family. It is well known for its Renaissance-era Giardino all'italiana




martes, 30 de mayo de 2017

Cuadrado mágico

Un cuadrado mágico es una tabla de grado primario donde se dispone de una serie de números enteros en un cuadrado o matriz de forma tal que la suma de los números por columnas, filas y diagonales principales sea la misma. Usualmente los números empleados para rellenar las casillas son consecutivos, de 1 a n², siendo n el número de columnas y filas del cuadrado mágico.

Los cuadrados mágicos actualmente no tienen ninguna aplicación técnica conocida que se beneficien de estas características, por lo que sigue recluido al divertimento, curiosidad y al pensamiento matemático. Aparte de esto, en las llamadas pseudo-ciencias ocultas y más concretamente en la magia tienen un lugar destacado.

El cuadrado mágico de Alberto Durero, tallado en su obra Melancolía I está considerado el primero de las artes europeas. En el cuadrado de orden cuatro se obtiene la constante mágica (34) en filas, columnas, diagonales principales, y en las cuatro sub-matrices de orden 2 en las que puede dividirse el cuadrado, sumando los números de las esquinas, los cuatro números centrales, los dos números centrales de las filas (o columnas) primera y última, etc. y siendo las dos cifras centrales de la última fila 1514 el año de ejecución de la obra.



Alberto Durero (en alemán Albrecht Dürer; (Núremberg, 21 de mayo de 1471-Núremberg, 6 de abril de 1528) es el artista más famoso del Renacimiento alemán, conocido en todo el mundo por sus pinturas, dibujos, grabados y escritos teóricos sobre arte. Ejerció una decisiva influencia en los artistas del siglo XVI, tanto alemanes como de los Países Bajos, y llegó a ser admirado por maestros italianos como Rafaelllo Sanzio. Sus grabados alcanzaron gran difusión e inspiraron a múltiples artistas posteriores, incluyendo los nazarenos del siglo XIX y los expresionistas alemanes de principios del siglo XX.

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lunes, 29 de mayo de 2017

Erasing Anne Boleyn: The Missing Documents

Erasing Anne Boleyn: The Missing Documents 

Very little documentary traces of Anne Boleyn remain. We know her mostly through the accounts of others - accounts that are often extremely hostile. Were her records destroyed intentionally, or by Time's indifferent hand?

Only a few of Anne's letters in her own handwriting still exist. A letter written to her father in 1514, and one written to Wolsey. We have the text of a handful of others, copied in the State Papers. Anne appears to have been a prolific correspondent, so this dearth of surviving copies would seem to indicate they were intentionally destroyed. This would not be unusual, since people would not want to be found with the letters of a convicted traitor among their papers.


We also have a letter, supposedly found among Cromwell's papers after his execution, which is claimed to be a copy of a letter from Anne Boleyn in the Tower. Historian John Strype, who had access to records which may have been destroyed in a fire in 1731, says he saw another letter from Anne in which she angrily rejected a plea bargain which would depend on her "confessing" and would stand on her innocence, even unto death.

There are very few records of Anne's trial. Only the salacious indictments and the verdicts survive. Contrast this to the numerous records concerning Katheryn Howard, which include interviews with witnesses, reports of the investigating commissioners, transcripts of testimony, and the written confessions of the accused themselves. That was just the investigation - Katheryn was never brought to trial.

Yet nothing like that from Anne's trial survives.

We know that there once were some more records of Anne's life, because they were examined by William Camden, who had access to the state papers of Elizabeth's minister William Burghley. It was Camden who confirmed some of the biographical details of Anne Boleyn which are still subject of debate by historians. It's assumed these papers were later destroyed, possibly in the 1731 Cottonian Library fire. What we lost is almost impossible to tell. But from the silence of the early historians, it's assumed that the trial records were already gone.

But if the records of Anne's trial were - indeed - intentionally destroyed, who did it and why?

Historian David Starkey has put forth the theory that the documents never existed in the first place, that Anne was condemned primarily on verbal testimony that intentionally wasn't transcribed.

The theory explains why we don't know what Lady Bridget Wingfield supposedly confessed on her deathbed, or what was actually said by the Countess of Worcester when her brother confronted her. By contrast, Katheryn Howard's fall was a genuine investigation that generated paperwork as the investigators tried to determine what had happened, instead of a hasty frame-up to justify a pre-determined verdict.

Another theory claims that Henry VIII and Cromwell had Anne's trial records quietly destroyed because they were trying to cover up the shameful lack of solid evidence against the queen, hoping the people of the future would take the indictment and verdict at face value. The purge supposedly occurred around the same time as Henry had Anne's portraits and emblems destroyed.

Yet another theory puts forth that Queen Elizabeth had the documents destroyed when she came to the throne to try to eliminate the evidence of her mother's condemnation. But why would she leave the salacious indictment intact, if that was the case? Elizabeth seems to have taken the position that the past was past, and left it at that. She seems an unlikely culprit.

All in all, Starkey's explanation, or a purge of documents by Cromwell seems the most likely to me.

sábado, 27 de mayo de 2017

The history of Britiss Surnames

THE HISTORY OF BRITISH SURNAMES 

Sometimes, people took their names from occupations. See if you recognize anyone's name from this list! Listed by name first, and job description second.

Archer - archer
Bacchus - worked in a bake house
Bailey - bailiff
Barber - cut hair; surgeon
Barker - worked with bark for the leather trade, shepherd
Baxter - female baker
Bekker - made wooden vessels
Bender - made casks and barrels
Berger - shepherd
Boatwright - made boats
Bowman - archer
Brewer - brewed ale
Brewster - female brewer
Butler - wine steward
Campion - pro fighter; champion
Cantrell - cinger in a chatry
Carpenter - carpenter
Carrin - made carts
Carter - made or sold carts, transported goods
Cartwright - made carts
Carver - sculptor
Cater - supplied goods to a large household
Century - belt maker
Chafer - lime kiln worker
Chaffer - merchant
Chalker - white washer
Challender - sold blankets
Chamberlain - in charge of private chambers.
Chambers - in charge of private chambers.
Chandler - candle maker
Chaplin - chaplain
Chapman - merchant/peddler
Cheeseman - made and sold cheese
Cheesewright - made and sold cheese
Cherrier - worked in a cherry orchard
Chessman - made and sold cheese
Clark - clerk
Cleaver - either worked in a butcher shop or split wood
Coldren - made large cooking pots
Coleman - gathered charcoal
Collier - sold charcoal
Conner - inspected for weights and measures
Cook - cook
Cooper - made barrels
Cotter - tenant farmer
Crowther - played the "crowd," a medieval stringed instrument
Day - worker in a dairy
Dexter - female dyer
Drage - confectioner
Draper - maker/seller of woolen cloth
Dyer - dyed cloth
Dyster - female dyer
Falconer - kept and trained falcons
Farrar - smith, ferrier
Faulkner - kept and trained falcons
Fearson - ironmonger/smith
Fisher - fisherman
Fiske - sold fish
Flax - sold or grew flax
Fletcher - made arrows
Foal - fool; jester
Forester - guardian of lord's forest
Foster - guardian of lord's forest
Fowler - keeper/catcher of birds
Frobisher - polished swords and armor
Fuller - thickened cloth by trampling
Gage - inspected for weights and measures
Gardner, Gardiner - tended gardens
Glover - made gloves
Graves - steward
Hammer - made stone hammers
Harper - played or made harps
Hayward - guarded fences or enclosures
Heard - shepherd or cow herd
Hinman - keeper of deer on an estate
Hogg - swine herd
Hooper - fitted metal hoops to barrels and casks
Hunter - hunter
Inman - Innkeeper
Kantor - singer in a chantry
Kellogg - slaughterer
Key - made keys
Killer - lime kiln worker
King - servant to a king
Kisser - armor maker
Knight - knight; any military servant; young servant to a knight
Lander - laundry worker
Leadbetter - lead worker
Lister - cloth dyer
Lorimer - made spurs
Lush - usher
Machin - mason; stoneworker
Marshall - in charge of horses
Mason - mason; stoneworker
Mercer - merchant, esp. of fine cloths (silk, velvet etc.)
Miller, - Milner miller
Mulliner, - Mills miller
Nader - tailor
Naylor - made and sold nails
Page, Paige, Paget - minor male servant
Palmer - a pilgrim
Parker - game keeper
Parson parson; - rector
Piper - played or made pipes
Plummer plumber; - lead worker
Potter - potter
Proctor - tax collector; solicitor; steward
Provost - supervisor on a lord's manor
Purcell - swine herd
Redman - roof thatcher
Rock - spun wool; made distaffs
Rocker - spun wool; made distaffs
Ryder - delivered messages on horseback
Sadler - made saddles
Salter - salt worker or salt seller
Sargent - military servant
Sawyer - sawed wood
Schneider - tailor (German)
Schreiber - clerk
Scully - town crier
Seal/Seales - maker of seals or saddles
Sexton - maintained churches; dug graves
Shepherd - shepard
Shields - armorer
Singer - singer
Skinner - tanned hides
Skipper - ship master
Smith, Smythe smith - smithy
Smoker - made smocks
Snyder - tailor (Dutch)
Soppner - roofing shingle maker
Spencer - dispensed lord's provisions
Spicer - sold spices
Spittle - hospital worker
Stanier, Stonier - stone cutter
Steele - steel worker
Stewart - steward
Stringer - made strings for bows
Tabor - played the tabor (small drum)
Tanner - tanned hides
Tasker - did piece work
Taverner - tavern keeper
Taylor - tailor
Thatcher - thatched roofs
Tiller - farmer
Tillman - farmer or tile maker
Todd - fox hunter
Toller - toll collector
Trainer - trapper
Tranter - waggoner
Trapp - trapper
Travers - tollbridge keeper
Trinder - wheel maker
Trotter - messenger
Tucker - cloth worker
Turner - made small objects by turning them on a lathe
Tyler - made tiles
Tyrer - wardrobe master
Voss - servant
Walker - shrunk woolen cloth
Waller - built walls
Ward - watchman; guard
Warf - dock worker
Warner, Warrer - in charge of wildlife at a park
Wayne - wheel maker
Webb - weaver
Webster - female weaver
Woodward - forester
Wright (i.e. wheelwright made wheels for carts)

So now you are a bit smarter than before you read this!

jueves, 18 de mayo de 2017

Mark Twain

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Samuel Langhorne Clemens, conocido por el seudónimo de Mark Twain (Florida, Misuri, 30 de noviembre de 1835-Redding, Connecticut, 21 de abril de 1910), fue un popular escritor, orador y humorista estadounidense. Escribió obras de gran éxito como El príncipe y el mendigo o Un yanqui en la corte del Rey Arturo, pero es conocido sobre todo por su novela Las aventuras de Tom Sawyer y su secuela Las aventuras de Huckleberry Finn.

Twain creció en Hannibal (Misuri), lugar que utilizaría como escenario para las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn. Trabajó como aprendiz de un impresor y como cajista, y participó en la redacción de artículos para el periódico de su hermano mayor Orion. Después de trabajar como impresor en varias ciudades, se hizo piloto navegante en el río Misisipi, trabajó con poco éxito en la minería del oro, y retornó al periodismo. Como reportero, escribió una historia humorística, La célebre rana saltarina del condado de Calaveras (1865), que se hizo muy popular y atrajo la atención hacia su persona a escala nacional, y sus libros de viajes también fueron bien acogidos. Twain había encontrado su vocación.

Consiguió un gran éxito como escritor y orador. Su ingenio y sátira recibieron alabanzas de críticos y colegas, y se hizo amigo de presidentes estadounidenses, artistas, industriales y realeza europea.

Carecía de visión financiera y, aunque ganó mucho dinero con sus escritos y conferencias, lo malgastó en varias empresas y se vio obligado a declararse en bancarrota. Con la ayuda del empresario y filántropo Henry Huttleston Rogers finalmente resolvió sus problemas financieros.

Twain nació durante una de las visitas a la Tierra del cometa Halley y predijo que también «me iré con él»; murió al siguiente regreso a la Tierra del cometa, 74 años después. William Faulkner calificó a Twain como «el padre de la literatura norteamericana».

miércoles, 17 de mayo de 2017

Sulle orme della Storia il castello di Vignanello di Nathalie Pignatelli di Montecalvo

Delicioso y tierno, sin más adjetivos, este libro que nos ha regalado Nathalie Pignatelli di Montecalvo, un cuento para niños de la historia gloriosa de un gran linaje: los Marescotti Ruspoli. Se enfoca, tras la figura de Mario Escoto, en el castillo de Vignanello, el primer feudo que obtuvo Sforza Marescotti a principios del siglo XVI, un castillo que aún se mantiene de propiedad de los Ruspoli.




Extracto del capítulo 3 de mi libro Retratos: Mario Escoto.

Durante el VIII siglo, Europa fue un cruce de invasiones, guerras y revueltas políticas. Mientras que la península ibérica y la costa del mediterráneo hasta la desembocadura del Ródano fueron ocupadas por los árabes, los Merovingios ampliaron su reinado en Aquitania, Neustria, Borgoña, Flandes y, más allá del Rin, en Alemania y Baviera. El imperio Bizantino todavía estaba presente en parte de ltalia y de la península balcánica, mientras que el rey de los Longobardos ocupaba el valle del Po y se preparaba para el reto de conquistar Italia. En efecto, los Longobardos habían ocupado Rávena, expulsando a los esarcas bizantinos, como preludio de la prevista etapa de ampliación de su reino. Rávena fue el símbolo del poder imperial. Su destino se reflejó en el de Roma, donde los ves-tigios del pasado y del desaparecido Imperio Romano estuvieron bajo el manto papal, emblema de veneración, pero sin ejército que hubiera podido defenderlo. Roma había sido abandonada por Bisancio cristiana y el papa temía que un nuevo poder imperial y de otra fe religiosa pudieran tomar las riendas. El papa tenía de su parte la fuerza de la religión cristiana: su seguridad, su independencia y su dignidad estaban no solamente en el corazón de los roma-nos, sino también en el de todos los que lo reconocieron como el sucesor de Pedro, guía y pastor del rebaño de la multitud de Cristo. Por lo tanto, en el año 754 el papa Esteban II selló con el rey Pipino el Breve el tratado de Quierzy, por el que se reconoció a la iglesia de Roma el derecho de tener un poder temporal en parte de la península italiana. La coronación como rey de Pipino el Breve fue realizada por el papa en la abadía francesa de Saint-Denis y fue nombrado Defensor de la fe. A cambio, el rey declaró la guerra y do-blegó a los Longobardos, obligándolos a ceder al papa una parte de las tierras ocupadas antes por ellos. Nacieron así los estados de la iglesia que iban a durar más de mil años.
El Rey Pipino, sin embargo, no pudo consolidar lo establecido porque murió de repente a la edad de 54 años, dejando en su testamento el reino dividido en dos partes entre sus hijos Carlos y Carlomán. Estos dos hermanos eran totalmente diferentes, tanto en el físico como en el carácter. A la fragilidad física y moral de Carlomán se opusieron la fuerza, la inteligencia, la seguridad de Carlos. El choque entre los dos hubiera sido inevitable, pero Car-los tuvo de su parte también la suerte: la muerte prematura del hermano le permitió unificar el reino. No obstante Carlos ya se había preparado, reforzando el ejército con los soldados extranjeros que, donde hubieran tenido que luchar una guerra entre dos facciones de los francos, sin duda habrían ofrecido una mayor con-fianza. Para ello, había tomado contacto con el rey de Escocia, sabiendo a ciencia cierta que muchos escoceses solían buscar suerte en el continente como soldados mercenarios. El rey de Escocia encargó a su primo2 Guillermo, conde Douglas, de reclutar y dirigir en Francia a una brigada de 4000 hombres, y lo hizo así. Pero, posteriormente, teniendo que volver a Galloway para gobernar al clan de la familia, dejó al mando de la brigada a su hermano aún menor de edad Mario, que sus contemporáneos definieron como valiente, alto, fuerte y con barba rojiza.
El reclutamiento del ejército franco se llevaba a cabo tradicionalmente entre los vasallos, convocados por el rey según las necesidades de cada campaña militar. Cada vasallo llevaba consigo entre veinte y treinta hombres armados, equipados y con una autonomía alimenticia de tres meses. Las guerras se luchaban durante el verano y los soldados volvían a casa durante los meses de invierno. Si se considera que los vasallos de rey Carlos eran poco más de 200, de cada parte del reinado, que hablaban distintos dialectos o lenguas totalmente distintas, se puede entender como el ejército resultante era tan poco homogéneo y el valor individual contara mucho más que la disciplina de la tropa. Todo ello para hacer comprender cómo la brigada escocesa, que representó numéricamente casi la mitad del ejército entero, se convertiría lógicamente en la estructura portante del mismo.
En el año 773, el rey Carlos comenzó una campaña militar contra los Longobardos en Italia, porque eran culpables de no haber respetado el pacto, impuesto por su padre Pipino el Breve, de ceder parte de sus territorios a los estados de la Iglesia...