jueves, 31 de marzo de 2016

La hija del Profeso

En mi nueva novela se visitan muchos lugares, así que he pensado crear este vídeo para que los lectores potenciales amantes de los viajes se interesen aún más y como un pequeño recordatorio para los que la hayan ya leído.

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martes, 29 de marzo de 2016

La nueva arca de Noé

En una misión profundamente personal, un fotógrafo del National Geographic se ha propuesto fotografiar todos los animales que pueda... antes de alguno de ellos desaparezca. En la revista hay una explicación detallada de alguno de estos animales. 
La recomiendo para los amantes de la fauna.




jueves, 17 de marzo de 2016

Ética perdida

La necesaria re-fundación ética mundial

Cada día son mayores los escándalos de corrupción que se están descubriendo en España, (de la que no pienso hablar porque está desde tiempo en primera página de la prensa diaria y parte de la corrupción descubierta está juzgándose en los tribunales) en el mundo en general y en América Latina, en particular. Los gobiernos de Lula (que acaba de blindarse del escándalo Petrobras como primer ministro "de hecho" de Roussef), Dilma Roussef (títere del anterior),



Evo Morales (que no ha logrado perpetuarse al frente de la república), Rafael Correa (populista y demagogo, sin experiencia, irresponsable y audaz: quiere aprender a gobernar gobernando, se ve a si mismo como un Mesías, promueve el odio entre ecuatorianos, ataca y ofende a quienes tienen algún bienestar económico, hace cualquier cosa por mantenerse en el poder, dice querer cambiar el pasado y hace lo mismo de siempre, pero a su manera, sus acciones producen inestabilidad además de problemas económicos, políticos y sociales), los Kirchner (que han amasado ilegalmente una fortuna colosal) y altos funcionarios del gobierno venezolano están siendo investigados y/o acusados, en diversas instancias, por supuestos delitos contra la cosa pública. Esta situación coincide en el tiempo con la crisis de los modelos socio-económicos estatistas del populismo radical latinoamericano, que se basaron en el alto precio coyuntural de las materias primas. En el caso venezolano, la crisis socio-económica es mucho más grave por la dependencia absoluta y total de la exportación de un solo producto y la cuasi destrucción del aparato productivo nacional, producido por un modelo basado en “ideas muertas” e implementado además con ineficiencia y despilfarro.

Hay una profunda crisis ética que se suma a una grave crisis socio-económica, esta situación crea las condiciones para una crisis política.  Recordemos que a raíz de la crisis socio-económica iniciada en 1929, las instituciones democráticas en Europa entraron en un acelerado proceso de desintegración, la democracia parecía representar lo viejo y  lo obsoleto. Hombres pusilánimes, como Chamberlain y Daladier, encarnaban el papel de sepultureros de la democracia como sistema político. Lo nuevo, lo vital, la energía,  la juventud (¡giovinezza!) y el futuro parecían estar con los totalitarismos  nazifascista y comunista. En buena parte, como reacción a este ambiente político surgió, en los años ’30 un movimiento de inspiración cristiana: el “personalismo”, que tuvo sus mayores exponentes en Francia y en Italia. Jacques Maritain, Emmanuel Mounier, Simone Weil, Luigi Sturzo y Giorgio La Pira iniciaron un proceso de re-afirmación democrática, anclándose en la centralidad, primacía, dignidad y trascendencia de la persona humana. Podríamos condensar algunas de las posiciones fundamentales del fecundo ideario del movimiento personalista en tres primacías: a) Primacía de la persona y con ella de la sociedad frente al Estado. b) Primacía de la persona y con ella del trabajo frente al capital. c) Primacía de la persona y con ella de la ética frente a la política, concebida esta, maquiavélicamente, como política del “éxito”, separada de la ética. En la visión personalista, la crisis de la democracia se debía, fundamentalmente, a un vacío moral antes que político. Este vacío ético había preparado y, de alguna forma, determinado el vacío político. Si los totalitarismos habían podido afirmarse era porque, para la mayoría de los europeos de la época la democracia parecía un régimen carente de una fundación firme  e incapaz de dar una respuesta a los problemas de la sociedad y del hombre. A partir de 1945, el ideario personalista tuvo un enorme influencia intelectual y política en el exitoso proceso de reconstrucción de la democracia europea y, a través de hombres como Adenauer, De Gasperi y Schuman, contribuyó de manera sustancial al acelerado renacimiento socioeconómico europeo. 

En Venezuela es el estatismo populista “comunistoide” del gobierno que ha fracasado en resolver los problemas básicos de la sociedad venezolana. Por tanto, es previsible y  deseable un próximo cambio en el modelo político y socio-económico del país, la reciente relevante victoria electoral de la Unidad Democrática lo anticipa. El ideario personalista tiene mucho que decir y hacer en vista de una nueva y necesaria refundación ética de la democracia venezolana. 

viernes, 4 de marzo de 2016

Murmuraciones

¡Cuánto bien nos haría a todos cuidar más nuestra lengua y no hablar más de la cuenta! Y sería muy bueno, cosa no siempre fácil de hacer, comentar más las cosas buenas de los demás y felicitarles por ello.



Mirad qué consejo tan sabio dio, en su tiempo, el filósofo griego Sócrates a un amigo que le abordó un día diciéndole:”¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?” “Espera un momento –replicó Sócrates–, antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Por eso lo llamo el examen del triple filtro”.

“El primer filtro es la verdad: ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?” “No –dijo el hombre–, en realidad oí hablar sobre eso y…” “Bien –dijo Sócrates–, entonces no sabes si es cierto o no. Permíteme ahora aplicar el segundo filtro, la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?” “No –dijo el hombre–, al contrario”. “Entonces –replicó Sócrates–, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo… Sólo que falta el tercer filtro, el filtro de la utilidad: ¿Me sirve de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?” “No –dijo el hombre–, la verdad es que no”.

“Bien –concluyó Sócrates–, si lo que deseas decirme no sabes si es cierto, ni es algo bueno de él e incluso no es algo útil para mí, ¿para qué quiero saberlo?” De este modo, Sócrates cortó el comentario que pretendían hacerle sobre su amigo. Hermosa manera de cortar esa corriente tan perniciosa de comentarios, de dimes y diretes sobre los demás.

¡Qué bueno es saber vencer el morbo sobre las cosas malas de los demás! ¡Qué bueno es no escuchar esos comentarios ni propagarlos! Si lo practicásemos, seguramente la convivencia entre familias y entre vecinos sería mucho más hermosa y armoniosa. El papa Francisco nos recuerda muchas veces que hemos de evitar las críticas y las murmuraciones, pues son la carcoma de la convivencia.

Tomemos ese compromiso de no escuchar, de no propagar todo aquello que no sabemos si es cierto, si no es algo bueno ni es útil para nosotros. Recordemos las palabras de Jesús: “No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados”.

La leyenda de Roma

Maravillas de mi ciudad natal, Roma. Las tradiciones romanas adornaron el surgimiento de la ciudad de Roma con diversas leyendas que fueron recogidas principalmente por el historiador romano Tito Livio.

Dice la leyenda que Ascanio, hijo del héroe troyano Eneas (hijo de Venus y de Anquises), habría fundado la ciudad de Alba Longa sobre la orilla derecha del río Tíber. Sobre esta ciudad latina reinaron muchos de sus descendientes hasta llegar a Numitor y a su hermano Amulio. Éste destronó a Numitor y, para que no pudiese tener descendencia que le disputase el trono, condenó a su hija, Rea Silvia, a ser sacerdotisa de la diosa Vesta para que permaneciese virgen.

A pesar de ello, Marte, el dios de la guerra, engendró en Rea Silvia a los mellizos Rómulo y Remo. Cuando éstos nacieron y para salvarlos fueron arrojados al Tíber dentro de una canasta que encalló en la zona de las siete colinas situada cerca de la desembocadura del Tíber, en el mar.

Una loba, llamada Luperca, se acercó a beber y les recogió y amamantó en su guarida del Monte Palatino hasta que, finalmente, les encontró y rescató un pastor cuya mujer los crió. Ya adultos, los mellizos repusieron a Numitor en el trono de Alba Longa y fundaron, como colonia de ésta, una ciudad en la ribera derecha del Tíber, en el lugar donde habían sido amamantados por la loba, para ser sus Reyes.











Se dice que la loba que amamantó a Rómulo y Remo fue su madre adoptiva humana. El término loba, en latín lupa, también era utilizado, en sentido despectivo, para las prostitutas de la época.
La leyenda también nos cuenta como Rómulo mató a Remo. Cerca de la desembocadura del río Tíber había siete colinas: los montes Aventino, Celio, Capitolio, Esquilino, Palatino, Quirinal y Viminal. Rómulo y Remo discutieron sobre el lugar en el que fundar la ciudad y decidieron consultar el vuelo de las aves, a la manera etrusca. Rómulo vio doce buitres volando sobre el Palatino y Remo sólo divisó seis en otra de las colinas. Entonces Rómulo, para delimitar la nueva ciudad, trazó un recuadro con un arado en lo alto del monte Palatino y juró que mataría a quien osase traspasarlo. Remo le desobedeció y cruzó con desprecio la línea, por lo que su hermano le mató y quedó como el único y primer Rey de Roma. Este hecho habría ocurrido en el año 754 a. C., según la versión de la historia oficial de la Roma antigua.

Hacer el bien

El bien que el hombre realiza no es el resultado de cálculos y estrategias, ni tampoco es el producto de la constitución genética o de los condicionantes sociales, sino el fruto de un corazón bien dispuesto, de la libre elección que tiene el verdadero bien. No bastan la ciencia y la técnica: para cumplir el bien es necesaria la sabiduría del corazón. 

Hoy son muchas las instituciones comprometidas con el servicio a la vida, a nivel de investigación o de asistencia; y estas promueven no solo acciones buenas, sino también la pasión por el bien. Pero también hay muchas estructuras más preocupadas de los intereses económicos que del bien común. En el ámbito de la ética de la vida las normas más necesarias, que consagran el respeto de las personas, por sí solas no bastan para realizar plenamente el bien del hombre. Son las virtudes de quien trabaja en la promoción de la vida la última garantía que el bien común será respetado, Hoy no faltan conocimientos científicos y los instrumentos capaces de ofrecer apoyo a la vida humana en las situaciones en las que se muestra débil. Pero a veces falta la humanidad. La sabiduría de las elecciones, implica también al corazón. De aquí nacen las buenas obras, pero también las equivocadas, cuando la verdad y las sugerencias del espíritu son rechazadas. De esta forma la virtud es la expresión más auténtica del bien que el hombre, con la ayuda de Dios, es capaz de realizar. 

Ojalá los médicos no dejen nunca de conjugar “ciencia, técnica y humanidad”. De este modo, hay que animar a las Universidades a considerar todo esto en sus programas de formación, para que los estudiantes puedan madurar esas disposiciones del corazón y de la mente que son indispensables para acoger y cuidar la vida humana, según la dignidad que en cualquier circunstancia les pertenece.

Los directores de las estructuras sanitarias y de investigación tienen que conseguir que los trabajadores se consideren parte integrante de su servicio cualificado también el trato humano. No pocas veces sucede que bajo el nombre de la virtud, se hacen pasar vicios espléndidos. Para esto es necesario no solo que las virtudes informen realmente el pensar y el actuar del hombre, sino que sean cultivadas a través de un continuo discernimiento y se arraigan en el ejemplo de Dios, fuente de toda virtud.