domingo, 29 de septiembre de 2013

¿Partido Nacionalista de Castilla?

El afán de prever y pronosticar el futuro es consustancial con el ser humano que gasta en esto más tiempo e interés que en conocer lo que ocurrió, a pesar de que los resultados le demuestren, una y otra vez, lo vano de su pretensión.

Conocemos, en los antiguos relatos bíblicos,como a los profetas se les cortaba el cuello, con regocijo general, pues se pasaban la vida dando la vara al personal anunciándole la llegada de malos tiempos y calamidades como si esto tuviera algún mérito. Ya se sabe que, siempre, la humanidad ha tenido malos tiempos por delante. Los arúspices grecolatinos huyeron de este trágico destino, desarrollando una gran habilidad para emitir juicios y predicciones que pudieran interpretarse en los dos sentidos.

Los políticos modernos, amparados en la certeza de nuestras abismales tragaderas, hacen sus frondosas declaraciones y pronósticos afirmando una cosa y la contraria en la misma frase, de manera que siempre puedan recurrir al “esto ya lo dije yo” sin correr el riesgo de ser separados de su cabeza, salvo en raras ocasiones.

Pero a pesar de los continuos fracasos, el ser humano, que no puede soportar la angustia de la incertidumbre, recurre a todo tipo de medios y farsantes que le adelanten el devenir.

Acordaos del celebre pulpo PaulAcordaos de aquella competición que hubo en los medios económicos, entre la cartera de valores de bolsa elegida por un mono y la escogida porexpertos y que se eliminó pues era sonrojante comprobar que, casi siempre, alcanzaba mas rentabilidad la elegida por el mono. Pero amigos, tengo que rendirme a la evidencia, algún sistema hay, pues yo tengo un amiguete de cuyos pronósticos y adivinaciones no tengo mas remedio que fiarme, ciegamente, pues me ha adelantado hechos inverosímiles del futuro que nadie podía anticipar.

        He aquí algunos ejemplos: Acertó que Aznar casaría a su hija en El Escorial, que su mujer llegaría a ser alcaldesa de Madrid, que Zapatero seria elegido dos veces, que Bono se retiraría, que Rubalcaba no lo haría, que Mouriño no ganaría la Champion a pesar de hacerle gastar a Florentino el oro y tres moros, que ETA gobernaría Guipuzcoa, que todo el mundo sabia, como seconoció después, que no nos iban a adjudicar los juegos olímpicos, que los socialistas votarían a favor del derecho a decidir, etc.….. Decidme si no es para confiar en sus pronósticos.

        Pues bien, ahora le he pedido algo más difícil y que a  me tiene sobre ascuas: Cual será el futuro de España como nación. He aquí su pronóstico: Se encontrará una vía de solución a las peticiones actuales de independencia del País Vasco y Cataluña, modificando la Constitución y concediéndoles prerrogativas “asimétricas”, superiores al resto de España, que los demás aceptaran a regañadientes, con lo cual todo volverá a la normalidad, es decir, los partidos nacionalistas vascos y catalanes se manifestarán agraviados por España y seguirán pidiendo la independencia.

        Pero me adelanta un hecho sorprendente al que sus dotes adivinatorias no alcanzan a ponerle final. Aparecerá en Castilla un líder arrollador que funda el Partido Nacionalista Castellano, que aglutinará, velozmente, a los cansados del “tras puta pon la cama” y que exhibiendo derechos históricos de verdad, reclama los territorios quepor conquista, anexión, sucesión y derecho le han pertenecido hasta que los políticos la descuartizaron: Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Murcia, Andalucía, Extremadura, Canarias, Ceuta, Melilla y Madrid.

        Reclamará, también, prerrogativas superiores a Cataluña, Aragón, Valencia y Mallorca, que el soportar el peso histórico de España derramando sangre y dinero por todo el mundo, le da derecho.

         Y aquí  estamos, yo llevando a mi amiguete de cañas, a la espera de que reanude su discurso adivinatorio, interrumpido o acabado por no se yo que misterioso síndrome. ¿Será verdad que despierta Castilla?                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

viernes, 27 de septiembre de 2013

El Profeso y los Borgia (sinopsis)

SINOPSIS

Mientras la peste negra devastaba Europa, los ciudadanos apartaban los ojos de la tierra y miraban hacia el cielo con desesperación. Algunos, los más inclinados hacia el pensamiento filosófico, intentaban encontrar ahí los secretos de la existencia, aquello que les permitiera desentrañar los grandes misterios de la vida; otros, los más pobres, tan sólo buscaban aliviar su sufrimiento. 
Y fue así como la rígida doctrina religiosa de la Edad Media empezó a perder su poder y fue reemplazada por el estudio de las grandes civilizaciones de la Antigüedad. A medida que la sed por las Cruzadas empezó a disminuir, los héroes del Olimpo renacieron y sus batallas volvieron a ser libradas. Fue así como los hombres le dieron la espalda a Dios y la razón volvió a reinar. 
Aquéllos fueron tiempos de grandes logros en la filosofía, en el arte, en la medicina y en la música. La cultura floreció con gran pompa y ceremonial, pero los hombres tuvieron que pagar un precio por cerrar sus corazones a Dios. Las viejas leyes se rompieron antes de crear otras nuevas que las suplieran. El humanismo, aquel giro desde el estricto cumplimiento de la palabra de Dios y la fe en la vida eterna hacia el «honor del hombre» y la búsqueda de recompensas en el mundo material, supuso, en realidad, una difícil transición. 
Entonces, Roma no era una ciudad bendita; era un lugar sin ley. En las calles, los ciudadanos eran asaltados y sus hogares saqueados, las prostitutas campaban a sus anchas y cientos de personas morían asesinadas. 
El país que conocemos como Italia aún no existía. Dentro de los límites de la «bota», el destino de cada ciudad era regido por rancias familias, reyes, señores feudales, duques u obispos. En lo que hoy es Italia, los vecinos luchaban entre sí por sus tierras, y aquellos que lograban la victoria siempre se mantenían en guardia, al acecho de la siguiente invasión. 
Las potencias extranjeras, siempre ávidas de conquistas, suponían una constante amenaza para los pequeños feudos de Italia. Los soberanos de España y Francia luchaban por ampliar sus fronteras y los turcos amenazaban las costas de la península. 
La Iglesia y la nobleza se disputaban el poder. Tras el Gran Cisma, cuando la existencia de dos papas dividió la Iglesia y redujo de forma dramática sus ingresos, la restauración de un único trono papal en Roma auguraba una nueva etapa de esplendor para el papado. Más poderosos que nunca, los líderes espirituales de la Iglesia sólo debían enfrentarse al poder terrenal de los reyes y los señores feudales. Y, aun así, la Santa Iglesia vivía sumida en una constante agitación, pues la corrupción se había asentado hasta en las más altas esferas del papado. Ignorando sus votos de castidad, los cardenales visitaban asiduamente a las cortesanas e incluso mantenían varias amantes al mismo tiempo. Los sobornos estaban a la orden del día y los clérigos eximían a los nobles de sus deberes para con Dios y perdonaban los más atroces pecados a cambio de dinero. Se decía que en Roma todo tenía un precio; con suficiente dinero se podían comprar iglesias, perdones, bulas e incluso la salvación eterna. 
El segundo hijo varón de cada familia era educado desde su na-cimiento para la vida eclesiástica, tuviera o no vocación religiosa. La Iglesia ostentaba el derecho de coronar reyes y conceder todo tipo de privilegios terrenales, por lo que no había familia aristocrática en Italia que no ofreciese cuantiosos sobornos para conseguir que alguno de sus miembros ingresara en el colegio cardenalicio. 
Así era la vida en el Renacimiento. Así era el mundo del cardenal, luego papa, Rodrigo Borgia y de su familia. En pleno Renacimiento, Fray Gian Galeazzo Ruspoli y su hija Ginebra deciden esta vez viajar para ayudar y desenredar algunas de las maquinaciones e intrigas de los Borgia, durante al papado de Alejandro VI. La familia Ruspoli vive aún en la Toscana, entre Siena y Florencia, y no ha recalado todavía en Roma, por lo tanto no se producen rivalidades con las grandes familias romanas. Teniendo en cuenta que los Borgia y los Ruspoli estarán entroncados en otra época, Gian Galeazzo, ayudado por su hija, crea el enlace oportuno para convertirse en un buen aliado de los primeros. Entonces, establecen y regentan una librería que se convierte en el centro de las tramas de Roma. La institución se convierte en un símbolo del clan español de los Borgia, que gobiernan la ciudad con mano de hierro. Las grandes familias romanas que conspiran para conseguir la caída del Papa y de tres entre sus ambiciosos hijos Juan, César y Lucrecia, consideran la librería como uno de los objetivos a destruir. Gian Galeazzo y Ginebra son sobriamente felices a pesar de las traiciones, complots, adulterios, guerras y asesinatos que les rodean y que intentan resolver. Sin embargo Juan Borgia, un joven que detiene el poder delegado por su padre, y que no acepta negativas se encapricha de Ginebra. A partir de ese momento, padre e hija deberán enfrentarse al poder de sus protectores, los Borgia, para salvar su dignidad. Este es el inicio de unas gestas que llevarán a Gian Galeazzo a luchar junto al Gran Capitán por la conquista de Nápoles; a convertirse en fraile para derrocar a Savonarola en Florencia; a salvar la vida de un hijo de César Borgia; a luchar contra naves corsarias en el Mediterráneo y finalmente a enfrentarse a la Inquisición y a la peste en Valencia. 
En el siglo XVI Valencia perdió la posición hegemónica que había tenido en la centuria anterior. El descubrimiento de América cambió los ejes de la política internacional y la llegada masiva de plata indiana transformó la escala de las cosas. Valencia quedó como capital regional de un comercio que mayormente ya no se negociaba en su lonja.
La entrada de Valencia en la época moderna estuvo marcada por un hecho traumático: la revuelta de las Germanías, una verdadera guerra civil que enfrentó a la sociedad valenciana: de una parte, los artesanos y labradores, el bajo clero y algunos miembros de la pequeña burguesía, y de otra la nobleza y el alto clero con sus vasallos moriscos y la burguesía bien estante. Tras una primera etapa (1519-1520) en la que la Germanía se hizo con el control de la ciudad y estableció acertadas medidas de gobierno, el proceso se radicalizó. Las tropas agermanadas alcanzaron en un principio algunas victorias militares, pero finalmente fueron derrotadas y sus líderes pasados por las armas, llevándose a cabo una severa represión.
Desde finales del siglo XV operaba en Valencia el tribunal de la Inquisición, cuyo principal objetivo es la persecución de los judíos conversos que seguían practicando en secreto su antigua religión. En pocos años el Santo Oficio consiguió crear un clima de terror en la ciudad, en particular sobre la comunidad judía, al actuar sobre destacados miembros de la sociedad, como la familia del humanista Lluís Vives.
Las ideas humanistas y las corrientes estéticas renacentistas que bullen en Europa llegaron a Valencia por estos años, pero fueron cultivadas tan sólo dentro del restringido circulo cortesano vinculado a la corte virreinal y no llegaron a calar en la sociedad. Por otro lado, a las ideas religiosas protestantes se les contrapuso la ideología contra reformista, postulada por personajes de la talla del patriarca Ribera, promotor del Colegio del Corpus Christi. En el plano cultural, la ciudad vivió un proceso de castellanización, especialmente alentado por la corte virreinal de Germana de Foix. Importantes obras literarias se tradujeron a esta lengua, como El Cortesano, de Lluís Milà, o la Historia de Valencia, de Antoni Beuter.





YouTube





"Eres más guapa de lo que crees": así fue el fracaso del mayor viral de la historia. Más de 50 millones de visitas en YouTube, una estética impecable y un mensaje de calado que impactó a los espectadores. Son pocos los que no han visto el vídeo “Eres más guapo de lo que crees”. En él puede verse a un grupo de mujeres, que acceden a un experimento en el que un ex agente del FBI especializado en retratos-robot dibuja el rostro de las participantes en base a dos testimonios: en primer lugar, ellas mismas se describen y el dibujante hace su trabajo en base a sus indicaciones, pero a estas inesperadas modelos se les pidió que pasaran unos minutos con unos ciudadanos anónimos que no conocían de nada.



Aquí, todo el mundo era normal, nada de bellezas extraordinarias ni de otro planeta, y fueron estos segundos los que también describieron a las mujeres que participaron en el experimento, todo ello registrado por las cámaras de la agencia. El vídeo recorre todos estos episodios con una música ensoñadora y despierta el lado más humano que todos llevamos dentro. La secuencia llega a su punto álgido cuando el dibujante muestra a las protagonistas ambos retratos, el basado en sus descripciones y el que tomó como referencia la de terceros. Silencio en el vídeo e impacto emocional de estas mujeres de carne y hueso, de las que uno se topa en cualquier esquina y llevan a sus hijos al colegio.

La emoción se transmite inmediatamente al espectador: el vídeo muestra a unas mujeres avejentadas y tristes en el primer caso, y alegres y bellas en el segundo. Toda una lección de vida que invita a la reflexión. Un mundo que exige que seas perfecto

Los responsables de este anuncio han revivido en las conciencias de todos una desgarradora realidad. La de un mundo que exige que seamos perfectos, que no tolera las imperfecciones y en el que una mueca ladeada en la sonrisa ya es motivo suficiente para muchos para sentir rubor u ocultar este capricho de la naturaleza.

Los gimnasios se llenan de víctimas de esta presión insufrible que no tolera una tripa floja o un cuerpo marcado por la experiencia de la vida. Las mujeres viven mucho más de cerca esta obligación por estar perfectas: los anuncios en la tele muestran cuerpos casi imposibles y las pasarelas de moda siluetas que juegan con la salud de las modelos. Todos los sabemos, pero nadie quiere levantar un dedo. Menos una marca, que ha recogido este silencioso clamor y ha llenado sus anuncios de cuerpos normales y mujeres bellas que no siempre llevan una talla 38.

Ha sido precisamente esta marca la que se decidió trasladar su campaña a internet. Un anuncio exclusivamente para la red en el que se ha dado todo. La creatividad y estética son impecables, y el guión, digno de Óscar. El éxito fue fulgurante. El vídeo en YouTube recorrió los buzones de correo, cuentas de Twitter y perfiles de Facebook a la velocidad del rayo. El tacómetro del célebre servicio de vídeos de Google registra en este momento 56 millones de visitas, 13.000 comentarios y 130.000 likes lo que lo sitúa como el anuncio comercial en internet más visto de todos los tiempos.

Las marcas han sido pulverizadas y el público lo adora. Tanto que hasta le han salido imitadores, en clave de parodia, con los hombres como protagonistas. Pero, ¿quién es el responsable del anuncio?

Todo ha salido a pedir de boca, pero el departamento de marketing ha cometido un error de libro que ha minimizado el impacto de este apabullante éxito: visto el vídeo y comentado, muy poca gente recuerda que fue Dove, la marca de productos de belleza e higiene, la que está detrás del spot 2.0.

El demoledor dato muestra una realidad bastante común entre los anunciantes que se estrenan en las redes sociales: su pavor a aparecer en la secuencia. No quieren repetir el empacho de los anuncios de televisión, donde uno acaba cansado de Ariel, Gallina Blanca o Coca-Cola. Pero en esta ocasión se han pasado de frenada. El impacto de su obra de arte se ha quedado en la boca de los usuarios: “¿has visto el anuncio ese de los retratos robot?”, pero de Dove ni mención.

Y el batacazo de la marca de jabones es sólo la punta del iceberg de una realidad que ha quedado contrastada en el libro publicado por la profesora de universidad australiana Karen Nelson-Field, The Science of Sharing, en el que queda patente que en internet apenas un 6% de los anunciantes dejan clara su marca en los anuncios 2.0. ¿Y en televisión? El 90%.

IKEA

Horror y fascinación de las tiendas Ikea


Me horroriza Ikea. Me fascina Ikea. Pasa lo mismo que con el sarampión o la varicela: casi todo el mundo tendrá que pasar por ahí en algún momento de su vida. Nos acercamos a sus puertas automáticas con instinto zorruno para saquear la baratez de sus productos, recorremos su scalextric dóciles como borregos y al final salimos aturdidos y cargados como mulas.

 - Compré una pala en Ikea para cavar mi propia tumba, dijo el dramaturgo Rodrigo García.

Esas tiendas han sido un fenómeno en España, y digo fenómeno en el sentido totalizador, que los huracanes y los terremotos son fenómenos naturales e Ikea es un fenómeno social. Los ángulos rectos de sus muebles han barrido como un viento del norte la forma tradicional de las casas hispánicas, que había variado poquísimo desde la era de las pelucas empolvadas. Años después del desembarco vikingo desaparece el viejo aparador aparatoso, al sinfonier apolillado de maderas oscuras, el armario armatoste y la mesa de comedor que cuesta Dios y ayuda extender cuando vienen invitados.

 - Por no hablar del contrachapado barato y franquista de los armarios de la cocina.

Cuando los muebles de este gigante empezaron a invadir las casas españolas tenían un no sé qué de buen gusto. Los ambientes made in Sweden atrapaban a la vista con sus líneas zen y sus colores planos. Al principio intuíamos que aquello sería carísimo, el sintagma “de diseño” nos atufaba a los pobres de la tierra, que estábamos resignados a la compra de muebles en el momento de la boda y poco más. El mobiliario sólo lo cambiaban los más ricos. Pero la invasión avanzó y las casas Ikea se convirtieron en algo casi vulgar.

 - ¿Qué cuernos ni qué cuernos? Cariño, me acosté con tu mejor amiga porque pensaba que era nuestro dormitorio, ¡si es que son todos iguales!

Pongámonos históricos. Es imposible concebir una cosa como Ikea antes de la caída del muro de Berlín. Su concepción bebe del capitalismo extremo: diseños y materiales atrayentes, que quedarán obsoletos en poco tiempo; precio bajo que permitirá una renovación, alentada por la compañía con sus tarjetas de descuento, sus puntos y toda esa morralla del “vuelva por aquí lo antes posible”. Pero también bebe del comunismo: ¡camaradas, aprendan a montar sus muebles, háganlo en grupo, usen las manos, trabajen, constrúyanse una casa asequible igual a las de sus vecinos! Los efectos de esta mezcla sobre la industria nacional han sido devastadores: en Yecla, que fue imperio del mueble español, cada vez quedan menos fábricas. Y es sólo un ejemplo.

 - La globalización es lo que tiene.

Cuando paseas por la zona de exposición todo resplandece. Todo huele a nuevo. Todo huele a fácil. Pero observemos bien: todo es tremendamente complejo y retorcido. Me fijé en que la iluminación varía sutilmente para darle a los muebles más caros un halo brillante, quedando en discreto segundo plano los de a veinte euros la tonelada de madera. Una mente mefistofélica ideó el itinerario, que no hay forma humana de saltarse (existen atajos, pero es más fácil encontrar el Santo Grial). Quien quiera un soporte para el papel higiénico habrá visto antes cucharas soperas, vajillas, marcos de foto, destornilladores eléctricos y toda clase de cosas que en ese purgatorio parecen indispensables. En todas las casas falta algo de vez en cuando.

 - ¿Dónde están las tijeras de la cocina? ¿No vendría bien algo para guardar las bolsas usadas?

Ikea lo sabe y coloca todos esos productos como obstáculos en el camino hacia Ítaca. Para salir de allí con lo indispensable hace falta un espíritu de samurai o un presupuesto ajustado al céntimo. Le doy las gracias a la crisis económica por haberme permitido hacer el recorrido sin posibilidad financiera de llevarme caprichos.

 - Porque cuanto más te lleves, más vas a tener que currar.

Yo pertenezco a una generación que se ha encontrado las cosas hechas. Ahora, las cosas están descomponiéndose y mi generación y las siguientes tendrán que arreglarlas. Esta empresa se complica si nos atenemos a la primera frase del párrafo: somos inhábiles, tenemos las manos suaves, nacimos mimados. Muchos miembros de mi generación, particularmente universitarios con variados títulos de desempleado, usaron por primera vez herramientas cuando tuvieron que montar sus muebles Ikea. Hablo de los hijos ineficientes de la falsa burguesía, los que a una isla desierta querrían llevarse un libro, una videoconsola o a mamá con campingás haciendo cocletas debajo del cocotero.

 - ¿Alguien sabe cómo encender una estufa de butano sin quemar la casa? (Visto en Facebook).

Me llevé de Ikea un mueble repartido en varias cajas. Esperaba que al llegar a casa y abrir los envoltorios mi armario FRÖKENFLUZEN (?) apareciera incólume como el monolito de 2001: una odisea espacial, pero no. Allí había tablas y maderos y bolsas con tornillos raros.

 - ¡Mamáaaaaaaaaa!

Lo montamos, mi esposa y yo, con heroico arrojo. Mientras tanto, reflexionaba sobre la genialidad del manual de instrucciones. Cuando uno hace un test de inteligencia tiene que manejar con la mente figuras giratorias y tridimensionales. En este sentido, quien haya diseñado mi armario debe ser una especie de Einstein de la madera. Mirando solamente dibujos esquemáticos, un torpe consigue seguir paso a paso el proceso de gestación de un objeto complejo. Además, el diseño de los tornillos y las tuercas, que no cambiaba desde la época romana, se transforma de manera que un mamotreto de ciento treinta kilos se pueda ensamblar sin máquinas. Después de la agotadora jornada de montaje, miré el armario y me sentí poderoso. Empecé a sudar y a extraviar los ojos y exclamé:

 - Lo que ha unido Dios, que no lo separe el hombre.

Mi esposa me sugirió que durmiera dentro del armario. En fin, así es como vive su esplendor una cadena de tiendas que ha enterrado a la industria del mueble de todos los países. Calidades variables, precios para todos los presupuestos y un alma comunista que obliga al consumidor a ser parte activa del montaje; disposición engañabobos de la zona de exposiciones, sumisión del consumidor al imperio del deseo, obsolescencia programada. Al menos, algo tan tedioso como comprar un mueble da mucho que pensar.



jueves, 26 de septiembre de 2013

¿España desprecia a Portugal?


         Casablanca es una película del montón con los tópicos ingredientes para que la zalamería progre nos la quiera imponer como obra maestra. Hay una escena imborrable, para mí. Aquel hombrecillo interpretado por Peter Lorre pregunta a Ricky (Humphrey Bogart):”¿Tu me desprecias, Ricky?” y este le contesta: “Si alguna vez pensara en ello, quizá llegaría a esa conclusión”. No se puede usar con más destreza la daga del desprecio.
         El recuerdo de esa escena me hace pensar, una vez más, en la extraña relación entre España y Portugal. Hace tiempo que me ronda la tentación de escribir sobre ello uno de estos breves comentarios, fórmula que me  sirve para ahondar en algunas de las inquietudes que me reclaman.
         La arrogancia, distanciamiento y ninguneo con que España trata a Portugal merece la visita al diván del siquiatra. Un país admirable, que es de los nuestros, con una historia inverosímil por lo desproporcionado entre su entidad y las hazañas que realizó, que siempre fue por delante de nosotros en los hitos históricos y que nos las dio, en el campo de batalla, en los momentos transcendentales de nuestra historia en común. Sin embargo, está, siempre, completamente al margen de nuestras conversaciones, salvo algún comentario de esporádica visita turística, en que aparece el asombro y la sorpresa ante los monumentos visitados como si lo que se esperase encontrar fuera a la gente viviendo en cabañas. 
          Yo terminé mi bachiller sin saber apenas nada de Portugal, mientras estudiábamos nuestra relación con los otros pueblos de Europa. Y estaréis de acuerdo en que nadie sabe apenas nada de Portugal. Es como si hubiera una consigna para hacerle el vacío.
           Por mas que pienso no logro encontrar explicación a este desamor como no sea el residuo de antiguas cicatrices, de viejas rivalidades y derrotas políticas y militares ante un enemigo teóricamente inferior, sobre las que, en algún momento, se decidió echar paletadas de arrogancia, dolidos por la imposibilidad histórica de doblegarlo y la negativa a reconocer que, a pesar de su pequeñez, siempre fueron un paso por delante.
         Su historia antigua va unida al resto de la península Ibérica. Los romanos delimitaron una provincia llamada Lusitania aunque la capitalidad residía en Mérida.
         Nuestras historias empiezan a divergir con Alfonso VI de León, uno de aquellos monarcas medievales que consideraban sus reinos como fincas particulares y que repartían, en herencia, entre sus hijos. Separaciones arbitrarias que tanta sangre derramaron. Entregó a su yerno Enrique de Borgoña el condado Portucalense del que, entre luchas con los leoneses y los Almorávides, surgiría el Reino de Portugal en 1139. Portugal tiene su Reconquista propia pues consideró los territorios ocupados por los moros en el sur, como zona de su influencia y terminó la  de lo que hoy es su territorio en 1249, dos siglos y medio antes que nosotros.
         Los castellanos siguieron presionando por la anexión del perdido Portugal, pero su independencia quedó garantizada en la batalla de Aljubarrota en 1385 en la que aniquilaron al ejército castellano. Su política de descubrimientos empieza a principio del siglo XV, casi un siglo antes que nosotros. El imperio portugués fue el primero y mas duradero de los imperios coloniales
          Se intentó, de nuevo, la anexión. Felipe II, exhibiendo sus derechos dinásticos lo ocupó y formó parte de la monarquía española desde 1580 a 1640 y a punto estuvo de cambiarse la capitalidad de Madrid a Lisboa. Aprovechando la sublevación de Cataluña, el 1-12-1640, proclamaron Rey a Juan IV y tras la guerra, Portugal volvió a su independencia.
         Tratando de impedir la de sus colonias, Portugal tuvo que sufrir una guerra en varios frentes y el desgaste llevó a que una parte del ejercito diese un golpe de estado en 1974 que liberó las colonias y empezó su Transición a la democracia, unos años antes de que España hiciese la suya, de la que creemos tener la patente.
         De estos someros comentarios se desprende que nuestro desprecio a Portugal es totalmente injustificado y mas bien tenemos que quitarnos el sombrero ante ese pequeño país que tiene una historia tan admirable o mas que la nuestra que no es manca, precisamente.

El hombre invisible

Hombre de 75 años en plena forma
         ¡Animo viejo, ponte de pie!. Cuando te ignoren, cuando intenten pasarte en la cola del pan, cuando algún dependiente se dirija a otra persona ignorando tu derecho, no saques el reproche que permita, como está de moda, al cínico verdugo intentar cambiar su papel en victima, mejor saca la daga de la ironía que produce heridas mas limpias y profundas. Haz, como yo, discretos aspavientos exclamando: ¡Albricias, por fin he alcanzado el don de la invisibilidad!. O también, pregunta amablemente: ¿Por qué cree Usted que su tiempo es mas importante que el mío?.
         Una de las mayores injusticias y torpezas que la sociedad actual está cometiendo es la sobre-valoración de la niños y adolescentes prestándoles una tal mimosa atención, que los maleducan convirtiéndolos en caprichosos tiranos y muchas veces, invalidándolos para alcanzar los objetivos que los padres desean.
         Al mismo tiempo, se ha abandonado el tradicional respeto a los viejos despreciando su caudal de experiencia vital, arrinconándolos, despectivamente, en el almacén de trastos inútiles, como si la vida empezase con cada generación, aunque eso nos lleve, como estamos viendo, a tropezar una y otra vez en la misma piedra.
         No hace falta recalcar el menosprecio con que gran parte de la sociedad trata a los viejos, ignorándolos, en el mejor de los casos  y llevándoles al complejo de hombre invisible. La calificación de viejo, antes tan noble, hace tiempo que se evita como ofensiva sustituyéndola por eufemismos como mayor, tercera edad, abuelo, etcétera.….
Tradicionalmente la vida de las personas se ha dividido en cuatro fases: Una primera, ya muy corta, de afianzamiento en la vida, con dependencia total de la madre, la segunda de preparación con el apoyo de los padres, la tercera de independencia haciendo valer la preparación adquirida y la cuarta, asistida económicamente por el Estado, de descanso y de espera de la muerte.
         Esta cuarta fase era, antes, muy corta y el número de personas que se encontraban en ella, escaso. No representaban una gran carga económica para la sociedad ni, tampoco, necesitaban un gran apoyo. Los viejos se consumían rápidamente y sin grandes pretensiones.
         Los avances científicos y médicos, la dietética cada vez más popular y el cuidado de la salud han alargado la esperanza de vida haciendo que aquel reducido número de ciudadanos en espera, lleve camino de ser el contingente más numeroso de la sociedad y esa etapa la segunda mas larga de la vida.
         Nos encontramos con una masa de jóvenes viejos o viejos jóvenes en aceptable forma física y en el mejor momento de su vida intelectual, con  ganas de participar, todavía, en la sociedad y aportar su experiencia y que, en su afán de alargar la vida, y  para que su cerebro no se atrofie   se dedican a actividades físicas e intelectuales totalmente improductivas empleando su tiempo en estériles crucigramas, sudokus y entupidos juegos de mesa..
         Es necesario repetir una y otra vez que la riqueza de las naciones es su componente humano y su capacitación, por lo que prescindir de gran parte de la población, precisamente con gran preparación, es un derroche que, como tantos, no nos podemos permitir. 
         Es hora de  que reconozcamos la entidad y novedad de esta quinta etapa de la vida, de que articulemos fórmulas imaginativas para que esa fuerza almacenada no se vaya por el vertedero y busquemos su participación   sin el agobio que la vida de plena actividad produce, pero sin convertirlos en juguetes rotos que es la sensación que muchos de sus componentes sienten, actualmente.
         Es necesario crear un estatus económico distinto para esta clase, con fórmulas innovadoras e imaginativas que permitan usar esa pensión que la sociedad les debe, a regañadientes de los gobiernos y emplearla para que esa masa de personas que desea participar, lo haga.
         ¡Cuantos querrían seguir aportando su valer en su profesión, en su hobby, en voluntariados, en la enseñanza y capacitación, etcétera...
         ¡Animo viejos!. No os dejéis explotar, no cedáis, nunca, el paso y no abdiquéis de vuestros principios por miedo a no parecer modernos.

Matrimonio celebrando su boda de oro


Gran Antología de la Zarzuela

Antología de la Zarzuela





“Agua, azucarillos y aguardiente”. Niñeras. F. Chueca:
http://www.youtube.com/watch?v=8UoIKyX1K-M
“Agua, azucarillos y aguardiente”-Coro de Barquilleros:
http://www.youtube.com/watch?v=JRMW5CvDRfY
“Alma De Dios” Canción Húngara. José Serrano:
http://www.youtube.com/watch?v=qvoOstiQmpw
“Don Manolito” - Ensalada madrileña. Pablo Sorozábal:
http://www.youtube.com/watch?v=Kjck7ESM8AY&feature=related
“Doña Francisquita” Por el humo. A. Vives:
http://www.youtube.com/watch?v=WMN6Co9OHkw&feature=related
“Doña Francisquita” Coro de románticos de Amadeo Vives:
http://www.youtube.com/watch?v=B3tDJWBUNug&feature=relmfu
“El barberillo de Lavapiés”:
http://www.youtube.com/watch?v=vKJ_FkqFrZ8&feature=related
“El Bateo”. Seguidillas y coplas de Federico Chueca:
http://www.youtube.com/watch?v=6gu-0zuzInc&NR=1&feature=endscreen
“El Cabo Primero” Romanza "Yo quiero a un hombre". Manuel Fdez. Caballero:
http://www.youtube.com/watch?v=soYpv6EuOtE&feature=related
“El Carro del Sol” Canción Veneciana. José Serrano:
http://www.youtube.com/watch?v=7WATDy00ViE&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=OVgieD2ALf8
"El Chaleco Blanco”. Federico Chueca:
http://www.youtube.com/watch?v=MI9QfeMFbZI
“EL DUO DE LA AFRICANA” canta la Romanza:
http://www.youtube.com/watch?v=t2co-n99wlI
http://www.youtube.com/watch?v=iyssRtLF7Z8
“El huésped del sevillano”. Coro de lagarteranas de Jacinto Guerrero:
http://www.youtube.com/watch?v=TBkUtbyTI2E
El niño judío "De España vengo". Pablo Luna:
http://www.youtube.com/watch?v=9BkvPeA0PqM&feature=related
“El Rey que rabió” .Romanza. Ruperto Chapí
http://www.youtube.com/watch?v=J0J-MOwQtvo&NR=1&feature=endscreen
El Rey Que Rabió - Mazurca de las Segadoras y Nocturno:
http://www.youtube.com/watch?v=Qnv4EUCv6Wg&feature=related
"El sombrero de tres picos", "Danza final: Jota" de Manuel de Falla:
http://www.youtube.com/watch?v=K0rErKgV_js&feature=fvwrel
“El tambor de granaderos”. Preludio de Ruperto Chapí:
http://www.youtube.com/watch?v=1agfcmr_PDE&feature=related
“Gigantes y cabezudos” Coro repatriados:
http://www.youtube.com/watch?v=lix0pZG8hAE
“Gigantes y Cabezudos”. Si las mujeres mandasen. M. Fernández Caballero:
http://www.youtube.com/watch?v=VrXSupMctTQ&feature=results_video&playnext=1&list=PL850CF4B646FC9752
“GOYESCAS”: Enrique Granados:
http://www.youtube.com/watch?v=9xugBZkBpDk
“GOYESCAS” La Maja y el ruiseñor: Enrique Granados:
http://www.youtube.com/watch?v=aWRbzZTDyGU&feature=related
Gran Antología de la Zarzuela:
http://www.youtube.com/watch?v=L0jBYrE7pro&feature=related
“LA ALSACIANA” la Romanza. Jacinto Guerrero:
http://www.youtube.com/watch?v=Z90uZLedrOo
“La boda de Luis Alonso”: Intermedio de (G. Giménez):
http://www.youtube.com/watch?v=LJ8T70SUE6U&feature=related
“LA CALESERA” la Romanza. Francisco Alonso:
http://www.youtube.com/watch?v=_IR1j1SZfH0&feature=related
“LA CANCION DEL OLVIDO” la Romanza Marínela. Maestro Serrano:
http://www.youtube.com/watch?v=ylLNK29UoqU&feature=relmfu
“LA CANCION DEL OLVIDO” Soldado de Nápoles. Maestro Serrano:
http://www.youtube.com/watch?v=fJvuK4ZCdjc&feature=related
La Corte del Faraón - ! Ay ba...!:
http://www.youtube.com/watch?v=AhZZ-yq3Kf4
“La Dolores” por Alfredo kraus. Jota de Tomás Bretón:
http://www.youtube.com/watch?v=9OoKo5PpheA&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=iXKtxmHFwx4&feature=results_video&playnext=1&list=PLE09C64CF87E86A53
“LA GRAN VIA” - Los Ratas. Federico Chueca:
http://www.youtube.com/watch?v=sK7BnIasvNw&feature=related
“La del Soto del Parral” Ronda de los enamorados:
http://www.youtube.com/watch?v=MBVqLy5D6dc
“La montería”. Maestro Guerrero:
http://www.youtube.com/watch?v=BGj8oHsKZBc
“La montería”. Hay que ver. Maestro Guerrero:
http://www.youtube.com/watch?v=pe-gNNFLpDM
“LA PARRANDA”  En la huerta del Segura: Francisco Alonso:
http://www.youtube.com/watch?v=AIztyr4DRbA&feature=related
“La revoltosa”. Preludio; Dúo de Felipe y Mari Pepa:
http://www.youtube.com/watch?v=cz3cR0OFhAY&feature=fvwrel
http://www.youtube.com/watch?v=1tRh1rAlmzQ
“La tabernera del puerto” No puede ser. Pablo Sorozábal:
http://www.youtube.com/watch?v=KfqKKbMCqvQ&feature=related
“La Venta de los Gatos”. Maestro José Serrano:
http://www.youtube.com/watch?v=EIvL9nB_1UU
“La verbena de La Paloma”. Seguidillas. Tomás Bretón:
http://www.youtube.com/watch?v=YT1C14E2x4U&feature=relmfu
Las Hijas de Zebedeo: Ruperto CHAPI Elina Garanca:
http://www.youtube.com/watch?v=I84NnifPkHU&feature=related
Lo mejor de la zarzuela:
http://www.youtube.com/watch?v=EbxaBAj54dw&feature=related
“Los Gavilanes”. Canción de la amistad:
http://www.youtube.com/watch?v=FkTZ3KDGNNc
"Los Nardos". Del Castillo/Muñoz/Alonso:
http://www.youtube.com/watch?v=UegmJ8LajUo&feature=related
“Luisa Fernanda”. Dúo de Luisa y Vidal de F. Moreno Torroba:
http://www.youtube.com/watch?v=4Z7SATbGg-Q&feature=related
“Luisa Fernanda”. Mazurca de las sombrillas de F. Moreno Torroba:
http://www.youtube.com/watch?v=R-0WkrJh_PI&feature=related
“Luisa Fernanda”. Ay mi morena de F. Moreno Torroba:
http://www.youtube.com/watch?v=19-GI2LzOtc&feature=fvwrel
Luis Cobos – ZARZUELA:
http://www.youtube.com/watch?v=BkQckzykTRQ&feature=related
“La del manojo” “Madrileña Bonita”. Sorozábal:
http://www.youtube.com/watch?v=vj4QeE17lJQ&feature=related
LA DEL MANOJO DE ROSAS:
http://www.youtube.com/watch?v=nRnj4TtSQRg&feature=related
“Molinos de viento” Pablo Luna/Luis Pascual:
http://www.youtube.com/watch?v=wwPwztgmhGk&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=gLF2ASMa90o&feature=related
Suspiros de España - Voces para la Paz.mp4:
http://www.youtube.com/watch?v=msVNrdivax0&feature=fvwrel



miércoles, 25 de septiembre de 2013

La bienal de Venecia 2013


          

         Me había prometido no volver a escribir sobre el Arte Conceptual, pero los “artistas” de esta disciplina son más provocativos que la música de “Paquito el chocolatero” y a mi, contra mi voluntad, se me van los pies cuando veo algunas de las “chorradas” con que, incesantemente, nos siguen sorprendiendo.
         Y no se con que quedarme que abra mas las compuertas de mi estupefacción si con la pretensión de genialidad e inventiva del artista, la estolidez de la ejecución de la obra, la inutilidad de su contemplación, la “sutileza, novedad, ingenio y profundidad” del inevitable mensaje, la oportunidad del comisario al elegir a esta artista entre miles o la tontuna de nuestra administración al dedicar nuestros impuestos a promocionar a estos genios, apreciados, sin duda, por mas de una docena de “entendidos”.
         He aquí la descripción de la penúltima genialidad: “el pabellón español en la Bienal de Venecia es una ESCOMBRERA, ver la foto de arriba. Y es que las grandes montañas de escombros que invaden los espacios, que apenas permiten cruzar de una sala a otra—o que impiden completamente el paso—representan exactamente todos los materiales empleados para construir el mismo edificio donde se ubica, solo que reducido a escombros.
         Así encontramos enormes montones de cascotes, tejas y ladrillos reducidos a grava y otros montones menores de serrín, cristales rotos o hierro, que son al mismo tiempo una representación abstracta del edificio y una reflexión sobre como los escombros pueden hablarnos de la transformación urbana, pues en un edificio actual habría mucho mas acero y hormigón y mucha menos piedra, por ejemplo”. La ejecución de la obra artística,”representación abstracta del edificio”, queda en manos de peones y con el desprecio, habitual, de los artistas conceptuales, hasta el punto de que la obra misma sea prescindible por la renuncia a cualquier valor artístico y quede todo a expensas del interés del “mensaje” o de la inevitable critica social que, a la vista del vehiculo de expresión, quizá fuese oportuno hacerlo de otra manera, literaria, por ejemplo.
Y como tendrá que ser de sublime el mensaje, que el “artista” tiene a bien desvelarnos, para paliar el negativo impacto de su repelente envoltorio. Pues helo aquí: “España ha querido expresar los desastres de la crisis inmobiliaria, el exceso de urbanismo y de  sus materiales que inundan muchas partes del mundo, a través de la obra de la artista Lara Almarcegui y el comisario Octavo Zaya. El proyecto “Materiales de Construcción” aporta toneladas de escombros que simulan los materiales que se usaron para construir la infinidad de edificios”
          Aquí está, queda desvelado, este es el mensaje que justifica este despliegue de talento: el descubrimiento y valiente denuncia de la burbuja inmobiliaria. Hallazgo original, sorprendente, insospechado, sutil y descojonante.  Nunca agradeceremos suficiente la preocupación de estos artistas conceptuales por abrirnos los ojos a estos desmanes sociales. ¡Que seria de nosotros sin estos visionarios!. ¿Será posible?. los ojos a estos desmanes sociales. ¡Que seria de nosotros sin estos visionarios!. ¿Será posible?.

El reino de Castilla y León


         Yo creo ser de los pocos no nacionalistas que llegan a comprender las razones, de fondo, de los separatistas. A mi no me extraña que tal como se ha gobernado desde “Madrid”, en tiempos históricos y recientes, piensen que ellos lo harían mejor y sin ese papel de dependencia que odian.
         Yo seria el primero en reconocerlo si fuera así, pero la forma en que ellos lo hacen, cuando tienen la ocasión, no confirma esa idea y su actuación y comportamiento, más bien demuestran que, a estas alturas, ya todos somos iguales, españoles y bien españoles. La historia nos ha moldeado así a todos y para no mejorar con la separación mas vale evitar el doloroso trance y seguir juntos.
         Para defender su derecho a separarse han recurrido, como buenos españoles, a las artimañas y argumentos mas picaros que se pueden imaginar que, sorprendentemente, ante la estulticia general, corren como moneda de curso legal. Uno de ellos es denominar territorios históricos a aquellos en los que hay una fuerte presencia separatista, en un país en el que hasta la última piedra es histórica. Otra es la pretensión de singularidad por tener un idioma propio como si los demás no lo tuviéramos. El nacionalista inventa leyendas y las cree realidades. Fabrica ruedas de molino para celebrar la eucaristía con sus fieles.
         Esta absurda ilusión de protagonismo, ocultando su papel de animosos comparsas en la historia, ocurre por la eliminación del territorio histórico por antonomasia, Castilla, que, en los tiempos modernos ha sido concienzudamente, descabezado y desguazado, hasta alcanzar la irrelevancia política que hoy tiene cuando tan necesario seria que siguiera ejerciendo el papel hegemónico y aglutinador que ejerció históricamente.
         Admiro mucho el reinado de los Reyes Católicos que a la misma generación que encontraron totalmente desunida, desmoralizada y sin más objetivo que sus peleas internas la convirtieron en una piña que trasformó España en una nación moderna, unida, con entusiasmo y en camino de ser la primera potencia de Europa.
         Soy muy negativo, en cambio, con los reinados de los Austrias, aparentemente deslumbrantes, pero que por su voracidad de territorios y por empecinarse en su equivocada prioridad de mantener la imposible hegemonía europea marcada por Carlos V, derrocharon la herencia recibida quemando en guerras inútiles hombres valiosísimos, hasta el ultimo maravedí de Castilla y los inmensos caudales que extraían de America, dejando a España en la miseria y haciendo que los déficits actuales, sean una broma en comparación con los que ellos ocasionaron.
           Pienso, en contra del sentir general, que aquel inmenso árbol creció torcido. Pero amigos. ¡Con que vigor!. La historia de España hubiera sido distinta y mejor si se hubieran aprovechado aquellos tiempos de fortuna y fortaleza en mejorar la nación y no en esquilmarla sin duelo. Y el alma y la bolsa de aquel grupo de pueblos asociados para lograr aquellas hazañas, difíciles de igualar, fue Castilla que se desangró en aquella loca aventura de construir un imperio desmesurado para su fuerza.
         Y ahora son otros, que aportaron su colaboración, siempre bajo la tutela de Castilla, los que pretenden protagonismos y privilegios y hasta la posibilidad de separarse en base a derechos históricos.
         ¿Por qué  no plantearse revertir Castilla a su antigua dimensión territorial? Madrid, que también es Castilla y cuyo PIB es similar a Cataluña entera, podría ser la levadura económica destinada a convertir a esa región en una de las mas potentes de Europa y volvería a ser el centro que mantiene orbitando, a su alrededor, a los otros territorios de la nación. ¿Es este planteamiento mas loco que el de pretender separar un territorio de España mediante una decisión que se dice democrática pero que no lo seria porque una vez conseguido jamás se volvería a plantear?
         Somos lo que somos y mas nos valdría, de una vez, aportar cada uno su esfuerzo para el bien común y abandonar disputas estériles.

Relojes blandos


       Como ya sabemos, el gran cambio en el Arte del siglo XX  ha consistido en su objetivo. Se ha pasado de pretender reflejar lo más fielmente la realidad exterior a convertir el objeto artístico en una entidad que se justifica por si misma o que busca en el subconsciente, imágenes, intuiciones, historias o sueños al margen de la razón.
         En esta línea, el movimiento surrealista ha acabado impregnando, heréticamente, todas las nuevas tendencias del Arte. Esta espeleológica labor en nuestras entretelas ha llenado los lienzos de intuiciones verdaderamente inquietantes y geniales. Una de ellas que, a mi, me produjo un gran respingo cuando la vi por primera vez, aun sin encontrarle, entonces, ninguna interpretación, es la de los relojes blandos de algunos cuadros de Dalí.
         Es ahora, a la vista de la crisis económica primero griega, luego chipriota y de su tratamiento por parte de la Comunidad Europea cuando esta imagen me ha llamado, acuciantemente y la veo como una certera premonición de los tiempos que estamos viviendo en los que nada, ni siquiera el tiempo y lo que se creía su paso rítmico e inexorable, mantiene su consistencia pues ya Einstein teorizó su aleatoriedad, demostrada después. En ámbitos científicos se razona, hoy, seriamente, sobre la posibilidad o no de viajar al futuro o al pasado.
          Me he visto incitado a reflexionar sobre como uno a uno van cayendo los pilares que sostenían el edificio de nuestro mundo occidental, intuyendo que esto nos llevará a un gran cambio del que no podemos, ahora, ni entrever el final. Asistimos boquiabiertos a la agonía del libro, del periódico, del disco, del cine público y con ellos al cuestionamiento del derecho, difícil de defender, a toda forma de propiedad intelectual, poniendo en riesgo el necesario incentivo para producir cultura. Vemos atónitos el reblandecimiento de los limites de la vida y de la muerte, de los vínculos familiares, del concepto de sexo y matrimonio, de la fe en el sistema democrático y la exacerbación  del derecho a  la libertad de expresión llevada al paroxismo y al libelo por la impunidad que brindan las nuevas tecnologías y que acaba también, impunemente, con el derecho a la intimidad y a la propia imagen. Y tantas cosas más.
          Y ahora, el tratamiento de la crisis chipriota nos está obligando a reconocer, aunque nos resistamos, que otro de los más firmes pilares de la sociedad, sino el que más, el derecho a la propiedad privada, entró, hace tiempo, en estado semisólido. Estamos asistiendo al hecho insólito y definitivo de que nuestros dirigentes se arrogan el derecho a meter la mano en nuestra bolsa, sin previo aviso y coger de allí el dinero que deseen para arreglar sus cuentas. Este es el hecho descarnado. La explicación de nuestros entupidos dirigentes de que la raya hasta la que nuestro derecho a la propiedad privada será respetado esta en cien mil euros, seria para reír si conserváramos un átomo de humor.
          Hace tiempo que este pilar está cayendo pues no otra cosa representan las bajadas de sueldos, la quita de pagas, los recortes en las pensiones, la permisividad de los movimientos okupas, la impunidad en el impago de alquileres e hipotecas, las preferentes y sus quitas y la imposición, sin fin, de impuestos arbitrarios, repetitivos y confiscatorios que nos llevará a la necesidad de que el Estado se haga cargo de la economía entera. Punto final a la propiedad privada.
           Es tal el despropósito de la situación que estamos viviendo que no es difícil aceptar que el gran reloj blando que preside el lienzo de nuestra sociedad actual, es la  irresponsabilidad e incompetencia de nuestros gobernantes que, no dudan, para resolver el problema con que se enfrentan hoy, en poner en riesgo la estabilidad del edificio entero, sin considerar, o dejando para otros, las consecuencias  de sus acciones, por graves que sean, como el que elimina una columna del garaje del edificio que habita por que le dificulta la maniobra de aparcamiento.

Unión Europea ¿quo vadis?

     

         Es lamentable que al buscar y buscar alguna imagen, hecho histórico o referente literario que me lleve a la entidad europea sobre la que quiero escribir, en estas circunstancias tan decepcionantes que estamos viviendo, venga una y otra vez, a mi mente, el mito de Frankenstein.
         No conozco la obra literaria creadora del mito y pionera de la ciencia ficción, pero si la película que todos hemos visto. En ella se nos cuenta como un osado científico pretende crear vida a partir de restos humanos  que le proporciona su terrorífico domestico, uniéndolos al cerebro del que cree un hombre eminente y activar el resultado del torpe cosido de todo ello mediante el efecto taumatúrgico de la electricidad.
         El resultado ya lo conocemos. Los miembros no encajan bien y al unirlos dan como resultado un ser deforme, de apariencia monstruosamente humana, de caminar lento, torpe y amenazador. Pero lo peor es que el cerebro que gobierna al monstruo, en vez del pretendido, es el de un criminal, que por error, ha desenterrado el fúnebre ayudante.
         ¡Que inquietante y horripilante me resulta el recuerdo de esta película, que me acorrala cuando trato de escribir sobre la situación actual de Europa y su comportamiento como ente autónomo formado a partir de los restos de las naciones que lo integran!. Pero no lo puedo evitar.
         Las naciones europeas tienen, todas, una acusada personalidad, afilada, durante siglos, por las rivalidades y guerras de todos contra todos y de todos con el resto de la humanidad, no en vano una de las características más acusadas del europeo ha sido su incontenible belicosidad.
         Es, precisamente, el afán de desactivar esta agresividad, lo que llevó a algunos benditos visionarios a establecer un tratado que controlase la producción de carbón y acero de sus miembros, como medio de evitar las permanentes guerras. Se sembraba, también, en el tratado la simiente de una deseable unión que tuviese como utópico horizonte la formación de los Estados Unidos de Europa.
         Se ha caminado desde entonces, a veces cautelosamente y otras con infantil imprudencia, buscando la unión de estas heterogéneas naciones  unidas al cerebro, no criminal pero si de suma torpeza, formado por los componentes más incompetentes o quemados de su juego político interior, que la ceguera de las naciones participes nos ofrecen en las elecciones que debían ser las mas importantes.
         La avaricia ha encaminado a esta Unión Europea hacia las actividades económicas, menospreciando la imprescindible homogeneización de la cultura y la educación, el conocimiento y respeto de la historia y tradiciones de sus miembros, la enseñanza de lenguas extranjeras, el trasvase de profesionales y trabajadores y el impulso del idioma ingles como segunda lengua a ser entendida por todos.
         Y vemos, después de muchos años, como una crisis de calado deja en evidencia que las ancestrales rivalidades, desconfianzas, recelos y peculiaridades no han desaparecido, haciendo imposible el avance definitivo hacia el objetivo final y poniendo en riesgo el objetivo mismo.
         Contemplamos, decepcionados, a nuestros desmañados, grises, mediocres dirigentes, sembrando tristeza, amenaza y decadencia.
         Gente sin carisma, incapaz del liderazgo que nos lleve a la tierra prometida y ni siquiera de sembrar un poco de fe, ilusión y confianza o de echar un poco de azúcar en la jarra de acíbar que nos están haciendo tragar. Quizá, con la fe ya perdida, nos llevan a la quiebra del proyecto..
         No puedo quitar de mi mente, tristemente, como este monstruo confeccionado, torpemente, con los retales de los viejos pueblos europeos, este proyecto inacabado de nación de naciones, tiene tanto parecido, en sus desmañadas hechuras y en su amenazante caminar con el monstruo de Frankenstein
         Y para remate de similitudes seria lamentable aceptar el trágico final de la película en la que los habitantes del pueblo en el que transcurre la acción, angustiados por el miedo al monstruo, que siembra la tragedia a su paso, incendian la mansión del científico, en la que el monstruo se ha vuelto ya contra su creador,  acabando con los dos.


lunes, 23 de septiembre de 2013

El código secreto

La forma espiral del Nautilus Emperador se ensancha en una proporción phi griega, la proporción áurea. 

Hombre, conócete en tu verdadera proporción. 

ORÁCULO DE DELFOS

Durante mucho tiempo, quienes ansían conocer la verdad se han sentido impotentes ante la complejidad de nuestro universo. Los físicos envían sondas al espacio, los historiadores intentan recomponer
fragmentos de nuestro pasado y los botánicos escudriñan los secretos de la naturaleza. Todos coinciden en que la vida, cuando menos, es un misterio insondable. Mediante la observación de multitud de formas y cadencias diferentes, tratan de buscar pautas, relaciones y signos reveladores. ¡Cuánto nos alegraría encontrar una pista o una fórmula que nos condujera a algún principio unificador de la realidad!
En el concepto de proporción reside una estrategia para lograr ese descubrimiento; en el caso de la proporción áurea, se trata de una posibilidad real. Usando el lenguaje de la comparación y las relaciones matemáticas, podemos aplicar la proporción áurea a los misterios de la vida acercando lo mayor a lo menor y tomando ambos como modelo del conjunto. Lo que descubrimos es una relación de equilibrio, armonía y simetría que resulta asombrosa y que funciona de manera tan misteriosa como el código que pretendemos descifrar.

Sin ser algo obvio, pero tampoco oculto, la proporción áurea se puede expresar con facilidad en palabras: la relación del conjunto con la parte mayor es exactamente la misma que la de la parte mayor con la menor. Se describe con suma claridad: se trata de una serie numérica que progresa sumando los dos números anteriores.

Pero ¿qué quiere decir esta definición? Para quienes las cifras y las abstracciones resultan difíciles de entender, significa que existe una relación que es demostrable a través de los números, que da pie a una serie de formas y dinámicas que aparecen en toda la naturaleza y que pueden traducirse directamente en reglas de proporción utilizables por los artistas. Es más, sus propiedades armoniosas han sido reconocidas como verdades esenciales en e! mundo del espíritu y su relación con nuestra vida cotidiana se pone de manifiesto en las proporciones de nuestros propios cuerpos.

La fascinación que el ser humano ha sentido durante muchos siglos por la proporción áurea se debe en gran medida a sus numerosas propiedades interesantes, entre las que destacan la armonía, la regeneración y e! equilibrio, por citar tan solo algunas. La armonía se manifiesta en las pautas de diseño que aplica la naturaleza en las plantas, las conchas, el viento y las estrellas. El principio de regeneración se pone de manifiesto en formas y figuras que constituyen la base de la realidad, desde la estructura del ADN hasta el contorno de! universo. El equilibrio que hallamos en la cóclea de nuestro oído interno tiene su reflejo en la evolución del embrión humano, que nos lanza a la existencia.

En nuestro día a día, al observar y medir las cosas, la proporción se usa normalmente para expresar la relación entre las partes o entre una de ellas y el conjunto, y se basa en la similitud de dos razones.
Una razón de estructura simple es una comparación. Expresiones como «tres cuartos» o «doscientos por ciento» son razones y las encontramos por todas partes. Las empleamos cada día para comparar toda clase de cosas. Para crear una proporción comparamos dos razones e introduciendo una unidad de medida que nos permita establecer cómo funciona la comparación.

Si queremos examinar más de cerca la exactitud de la proporción (como hacen los matemáticos), utilizamos expresiones para describir en qué grado algo es proporcional a otra cosa.

¿A un día de verano compararte? 
Más hermosura y suavidad posees... 
SHAKESPEARE

Las mujeres han servido todos estos siglos de espejos, dotados del mágico y delicioso poder de reflejar la figura de un hombre al doble de su tamaño natural. 
VIRGINIA WOOLF

Para poner otro ejemplo que ilustre el funcionamiento de la proporción, podemos fijamos en lo que sucede cuando nos hallamos delante de un espejo. A medida que nos acercamos al cristal, disminuye la parte que vemos de nuestra persona, pero la imagen reflejada es mayor; cuando nos alejamos, la parte que vemos aumenta, pero la imagen reflejada es menor. De ese modo tenemos dos razones, cerca-grande y lejos-pequeño, y una proporción: el tamaño de la imagen reflejada es proporcional a la distancia del espejo.

Cuando queremos describir numéricamente una razón, utilizamos una barra para separar las dos partes que la componen. Para describir una proporción intercalamos un signo de igual entre las dos razones correspondientes. La descripción matemática de la proporción áurea es la letra griega (phi, léase fi) y su fórmula algebraica es

= (1 +√5) ∕2

Euclides, el famoso matemático griego que por primera vez puso la proporción áurea en palabras, dividió una línea en dos secciones de manera que la relación entre la línea entera y su sección mayor fuera igual a la relación entre la sección mayor y la sección menor.

Si traducimos esta proporción  en formas geométricas, observaremos que describe mágicamente muchas de las pautas que vemos en la naturaleza. Los arquitectos la utilizan para crear edificios de excelente simetría; en la ciencia evoca principios abstractos aplicables a otras dimensiones que nos cuesta entender. Podemos ver cómo se expresa  en las pirámides de Egipto, el Partenón de Atenas y las catedrales góticas europeas; podemos percibir cómo los artistas y artesanos de todas las épocas la utilizan, y podemos verla como descripción perfecta de los principios del crecimiento y el dinamismo en la naturaleza.
La Historia nos ha legado una larga lista de nombres de personas (místicos, filósofos, músicos, científicos, poetas, artistas, políticos, matemáticos, sabios y gente corriente) que sintieron una fascinación colectiva por la armonía de esta maravillosa proporción y sondearon sus secretos para descubrir en ella nuevas y apasionantes propiedades. Siglo tras siglo, de una disciplina a otra, las virtudes de la proporción áurea han salido a la luz una y otra vez en la invención de antiguos artefactos, en las observaciones de la naturaleza y en la filosofía y magia que encierran los números. Ha quedado prodigiosamente reflejada en el arte y la arquitectura, articulada en la música y cantada en la poesía, corroborando sus aspectos trascendentales.

¿Por qué?

La atracción esencial de la proporción áurea que ha causado tanta fascinación proviene de su referencia subliminal a nosotros mismos, dado que su aspecto más profundo queda patente al introducir al ser humano en la ecuación y percibir la proporción como una relación que nos incluye. Al contemplar nuestro lugar en la ecuación observaremos que unas veces somos el conjunto, otras la parte mayor y otras la menor, aunque siempre en una proporción perfectamente equilibrada del conjunto con la parte mayor y de esta con la menor.

Siendo una relación entre el macrocosmos y el microcosmos, la proporción áurea describe lo grande y lo pequeño en su vínculo más íntimo: no están separados, sino conectados. La proporción los asocia de manera que existe un efecto especular que permite ver lo grande en lo pequeño y lo pequeño en lo grande.
Cuando utilizamos el lenguaje para mirar a través de las lentes de la percepción, calificamos al cuerpo humano de universo o decimos que vemos el «universo en un grano de arena». Podemos captar una forma por su sombra, conocer un libro por su cubierta o entender el estado de ánimo de una persona por el tono de su voz.

Hablamos comúnmente con símiles, metáforas y leyes de simple proporción porque nos parece que ayudan a aclarar las cosas. La proporción áurea nos ofrece una lente única para observar nuestro universo.

Los aspectos más remotos y generales de la ley son los que le confieren un interés universal. A través de ellos uno no solo deviene un gran maestro de su profesión, sino que conecta su temática con el universo y capta un eco del infinito, un atisbo de su proceso insondable, una huella de la ley universal. 
OLIVER WENDELL HOLMES JR. (1841-1935). THE PATH OF THE LAW

En el fondo de nuestro ser, creemos que las leyes universales tienen una validez eterna. Para conocer los principios de habremos de examinar las muy diversas maneras en que se utiliza. En un viaje en el tiempo que nos llevará desde la construcción de las pirámides hasta las expresiones místicas del presente, veremos desplegarse la proporción áurea como un principio equilibrado y dinámico.
Conoceremos diferentes expresiones de sus pautas (matemáticas, creativas y espirituales) y experimentaremos su naturaleza reflexiva. En resumen, se trata de un estudio fascinante, pues las numerosas manifestaciones de la proporción áurea encierran la comprensión de épocas y lugares muy distintos de los nuestros.

Como si se tratara de un sonido musical de tonos armoniosos, la proporción áurea transmite una sabiduría ancestral que reside en una multitud de expresiones, y como todas las cosas bien hechas, esta proporción perfecta da lugar a la belleza.

No hay nada placentero que no esté en armonía con lo más profundo de nuestra naturaleza divina. 
HEINRICH SUSO (HACIA 1295-1366). Místico alemán