sábado, 3 de agosto de 2013

Warlpiri rampaku: una nueva lengua surge en un pequeño puebloaustraliano


Entre los jóvenes aborígenes australianos está surgiendo un nuevo lenguaje. (Corbis)

'Warlpiri rampaku': una nueva lengua surge en un pequeño pueblo australiano

Las lenguas, como las personas, nacen, crecen y mueren. Asistir a su desarrollo y su extinción es sencillo, pero el nacimiento de las lenguas es acaso lo que más dudas suscite entre los lingüistas. Los idiomas que pueblan Europa hoy en día tienen ya varios siglos y, aunque se sabe que casi todos vienen del indoeuropeo, una lengua común anterior, el origen detallado de éstas es difícil de analizar debido a la falta de información.
Por todo ello, es increíblemente sorprendente el fenómeno que ha tenido lugar en Lajamanu, una pequeña población en el Territorio Norte australiano, donde ha nacido un nuevo idioma.
Carmel O’Shannessy, lingüista de la Universidad de Michigan, ha estudiado el discurso de los jóvenes a lo largo de una década y ha concluido que hablan una nueva lengua. No un dialecto ni un una combinación de idiomas: una nueva lengua con reglas gramaticales únicas y propias. Se trata del ‘warlpiri rampaku’ o ‘light warlpiri’ la hablan sólo los menores de 35 años que habitan en Lajamanu, un pueblo pequeño y aislado que consta de unos 700 habitantes. El ‘warlpiri rampaku’ es la lengua materna de unas 350 personas. O’Shannessy ha publicado diversos estudios al respecto, aunque el más reciente data de junio de 2013.
La lingüista Mary Laughren, de la Universidad de Queensland (Australia), y ajena a estas investigaciones, considera que el estudio de O’Shannessy es muy relevante, dado que “ha sido capaz de registrar y documentar una lengua en el periodo más temprano de su existencia”. Efectivamente, muchos de los primeros hablantes de ‘warlpiri rampaku’ siguen vivos todavía.
Warlpiri fuerte y warlpiri débil
El nuevo warlpiri ha sido denominado light o débil en contraposición con el strong o fuerte. Toda la población de Lajamanu habla el warlpiri fuerte, una lengua aborigen desligada del inglés y que comparten con cerca de 4.000 personas repartidas en diferentes pueblos de Australia. Otros muchos hablan kriol, una lengua criolla basada en el inglés y desarrollada a finales del siglo XIX, ampliamente hablada en el norte de Australia por aborígenes de distintas lenguas nativas. Muchas palabras del warlpiri débil se derivan del inglés o del kriol.
Los padres de Lajamanu ven positivamente que sus hijos adquieran el inglés y puedan manejarse con él en todo el mundo, pero sienten el profundo deseo de conservar, al mismo tiempo, la lengua de su cultura. Afortunadamente, ambas posturas no son excluyentes.
La fundación de Lajamanu y sus condiciones de vida
Lo asilado que se encuentra Lajamanu puede ser un factor decisivo en la creación de una nueva manera de hablar. El pueblo se encuentra a unos 885 kilómetros de Darwin (capital del Territorio Norte), y el centro comercial más cercano está a 547 kilómetros hacia el norte. Carecen, además, de carreteras totalmente pavimentadas.
Dos veces por semana un avión aterriza en una sucia pista y lleva el correo. Un camión lleva comida y provisiones que vende a la única tienda de Lajamanu una vez a la semana. Un generador diesel y la energía solar proveen al pueblo de electricidad.
El pueblo lo fundó el gobierno australiano en 1948 sin el consentimiento de la gente que lo iba a habitar. La división que se ocupa de los asuntos nativos del gobierno federal se preocupó por la superpoblación y la sequía de Yuendumu (una ciudad de la zona) y trasladó forzosamente a 550 personas hasta lo que más tarde sería Lajamanu. Al menos dos veces, el grupo caminó de vuelta a Yuendumu para ser llevados instantáneamente hasta Lajamanu de nuevo. El contacto con el inglés es reciente.
En 1970 los habitantes de se resignaron y aceptaron su nuevo hogar. El Consejo de Lajamanu ha sido establecido como un autogobierno con autoridad comunitaria, el primero en el Territorio Norte. Según un censo de 2006, casi la mitad de la población no superaba los 20 años, y el gobierno australiano estima que hacia 2026 el número de indígenas de entre 15 y 64 años aumentará hasta los 650, de los 440 que existen hoy.
Lajamanu y sus lenguas en la actualidad
Fue en 2002 cuando O’Shannessy comenzó la investigación de este nuevo lenguaje, y desde entonces pasa de tres a ocho semanas al año en Lajamanu. Habla y entiende el warlpiri (fuerte y débil), pero su dominio no es fluido.
Los hablantes de este pequeño pueblo a menudo incurren en lo que se llama alternancia de código, es decir, mezclar dos o más lenguas, cambiando de una a otra en el transcurso de la conversación.
El nuevo warlpiri
Es importante tener en cuenta que el warlpiri débil no es una mera combinación de palabras de otras lenguas, no debemos pensar en una especie de esperanto a pequeña escala.
Peter Bakker es un profesor asociado de Lingüística en la Universidad de Aarhus en Dinamarca y ha publicado numerosos estudios de desarrollo del lenguaje. Según Bakker, el warlpiri débil no puede ser una lengua pidgin, porque ésta no puede tener hablantes nativos. Tampoco puede tratarse de una lengua criolla, porque ésta es una nueva lengua que combina dos idiomas distintos. “Esta gente joven ha desarrollado algo completamente nuevo. El warlpiri débil es claramente una lengua materna”, afirma el lingüista.
O’Shannessy pone un ejemplo fácil de comprender. “También vimos gusanos en mi casa” se dice en warlpiri débil del siguiente modo: “Nganimpa-ng gen wi-m si-m worm mai aus-ria”. No nos asustemos, que su comprensión general es más fácil de lo que parece.
No resulta complicado ver algunos nombres derivados del inglés (worm es gusano en inglés, house es casa). El final –ria en “aus” (house) quiere decir “en”, y viene del warlpiri. La –m final que aparece en el verbo “si” (“ver”, to see en inglés) indica que el evento o bien está pasando ahora, o bien ya ha pasado. Es decir, ¡un tiempo presente o pasado, pero no futuro! Semejante concepto no existe ni en inglés ni en el warlpiri fuerte, es una fascinante innovación del warlpiri nuevo. Es difícil rebatir, desde el punto de vista lingüístico, que la creación de un nuevo tiempo verbal no implique que nos hallemos ante una nueva lengua.
El desarrollo del warlpiri comenzó con los padres que hablaban a sus hijos combinando tres lenguas (warlpiri fuerte, kriol, inglés). Después, los niños tomaron este combinado como su lengua materna, añadiéndole radicales innovaciones sintácticas, especialmente en lo que se refiere al uso de las estructuras verbales, que no se halla presente en ninguna de las otras lenguas.
Los motivos de esta aparición no están nada claros, pues no se trata de un caso de personas que necesitaban comunicarse pero carecían de una lengua común, situación que ha generado lenguas pidgin y criollas. Bakker destaca que muchas lenguas se descubren de vez en cuando, pero que ninguna había sido observada desde su nacimiento.
O’Shannessy achaca el surgimiento a razones más sutiles y complejas. “Creo que la identidad juega un papel importante”, afirma.
Sean cuales sean las razones de su nacimiento, esta nueva lengua está tan arraigada entre la gente joven que hay quien se cuestiona incluso la pervivencia del warlpiri fuerte. 

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