domingo, 30 de junio de 2013

El rey Alfonso XIII

Alfonso XIII de Borbón


Rey de España (17 de mayo 1886 - 14 de abril 1931), Chef de la Maison de Bourbon (29 de septiembre 1936), Jefe de la Insigne Orden del Toison de Oro (epañola), Gran Maestre de la Orden de Carlos III
(Alfonso de Borbón)
(Alfonso de Borbón y de Austria)
(Alfonso León Fernando María Jaime Isidoro Pascual Antonio de Borbón)

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  • Nacido el 17 de mayo 1886 - Madrid, España
  • Fallecido el 28 de febrero 1941 - Capilla de San Jaime de la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat de Roma, Italia
  • Enterrado el 18 de enero 1980 - Panteón Real del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid
  • A la edad de 54 años

Padres

Casamientos e hijos

Relaciones

Notas

  • S.M.C. Alfonso I, Rey de Francia y de Navarra, Jefe y Soberano de todas las Ordenes Militares. Llevó las Armas de Francia y actuó como Jefe de toda la Casa de Bourbon (Capeto), que transmitiío a su hijo el Infante don Jaime. Don Alfonso XIII había reconocino a su primo Jaime I como Jefe de la Casa de Borbón (Bourbon) y le hizo una visita en París, el 23 de septiembre de 1931, reconocimiento del derecho de sucesión francesa y, dos días más tarde, Don Jaime I , le devolvió la visita entregándole el Collar de la Orden del Santo Espíritu. El Jefe de la casa francesa fallece el 8 de Octubre del mismo año y Don Alfonso XIII presidió las excequias en París. Confirmó a su sucesor Don Carlos XII, duque de San Jaime, como nuevo Jefe de la Casa de Borbón y, tras la muerte de este primo, el 29 de Septiembre de 1936 en Viena, se convirtió en Jefe de la Casa, llamada de Francia, por ser el mayor de los Capeto. Hoy lo es su bisnieto Luis XX (Luis Alfonso de Borbón y Marínez-Bordiu, duc d'Anjou).

    Gran Maestre y Administrador Perpetuo de las Ordenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. Jefe de todas las Ordenes Militares españolas.

    Biografía: Nació en el Palacio Real de Madrid en 1886, seis meses después de morir su padre Alfonso XII. El mismo día de su nacimiento fue proclamado Rey de España, caso único en la historia de la Corona española. La regencia fue confirmada en la persona de su madre María Cristina de Habsburgo, que ya venía actuando como tal desde la muerte de su marido. En 1902, al cumplir 16 años, Alfonso XIII es declarado mayor de edad e inicia su reinado efectivo, que se prolongara a lo largo de tres décadas. El 14 de abril de 1931, y ante el triunfo en las elecciones de la coalición republicano-socialista en las grandes ciudades, Alfonso XIII abandona el país y facilita de este modo la proclamación de la II República. No obstante, desde el exilio el monarca apoyó varios intentos de recuperación monárquica, especialmente el alzamiento militar del 18 de julio de 1936. Todo fue inútil, en 1940, tras haber pasado anteriormente por París y Suiza, Alfonso XIII se instala en Roma, ciudad en la que moriría el 28 de febrero de 1941, después de haber abdicado los derechos dinásticos de los Borbones españoles en la persona de su tercer hijo varón, Juan, tras las renuncias de los Príncipes Alfonso y Jaime. Sus restos mortales permanecieron en la iglesia de Montserrat de Roma hasta su traslado en 1980 para ser depositados en el Panteón Real del Monasterio de El Escorial. Política Interior Desde los inicios del reinado, y a pesar de la corta edad del Rey, la estabilidad y la continuidad política de la monarquía estaban aseguradas por el acuerdo al que llegaron los dos principales partidos del reino, el conservador de Cánovas del Castillo y el liberal de Sagasta, mediante el cual se turnarían alternativamente en el poder. Este acuerdo político fue posible por la proximidad de intereses de las bases sociales de ambas formaciones. No obstante, esta circunstancia no evitó la agitación social y la multiplicación de atentados anarquistas, que tuvieron su punto culminante con el asesinato de Cánovas, perpetrado por el anarquista italiano Angiolillo en agosto de 1897. Un lustro después, al cumplir los 16 años, Alfonso XIII fue declarado mayor de edad, juró la Constitución e inició de forma efectiva su reinado. El gran problema con el que se encontró el joven Rey fue que el sistema ideado por Cánovas para la Restauración monárquica se encontraba ya alejado de la realidad política y social de la España de principios de siglo. La crisis del bipartidismo (conservadores y liberales) y la aparición de nuevos partidos políticos fueron los signos más claros del distanciamiento existente entre el sistema político y la realidad. En este contexto de quiebra del sistema canovista surgen nuevos políticos como Antonio Maura, José Canalejas y Pablo Iglesias. A partir de 1906, Maura, al frente del partido conservador intenta llevar a cabo la aplicación correcta del régimen parlamentario canovista, realizando para ello una auténtica revolución institucional desde el poder que eliminara la lacra del caciquismo y atendiera las reivindicaciones de los autonomistas catalanes. Sin embargo, la marginación de los grupos obreros del proceso de cambio y la movilización de los reservistas para la guerra de Marruecos pusieron al descubierto las contradicciones del sistema político de la Restauración y su inadaptación a la realidad social española. La crisis estalló de forma dramática en la Seniana Trágica de Barcelona (25 de julio al 1 de agosto de 1909), que provocó la caída de Maura y abrió la puerta a la constitución, dos años después y también en Barcelona, de la Confederación Nacional de Trabajadores (C.N.T.), sindicato de tendencia anarquista, cuyos principios apolíticos y antiautoritarios tendrían una notable influencia en el proletariado español del primer tercio del siglo XX. Tras el fracaso de los conservadores, Alfonso XIII nombró al liberal José Canalejas, en un último intento de regenerar el sistema desde arriba. Por eso las medidas de su gobierno (1910-1912) estuvieron encaminadas a adaptar el sistema político a las realidades sociales (ingreso del primer diputado socialista, Pablo Iglesias, en el Parlamento), autonómicas (bases de la Mancomunidad catalana), coloniales (paz con Francia sobre la cuestión de Marruecos) y religiosas (superación de las deficiencias que contenía el Concordato firmado con Roma en 1851) del país. Sin embargo, la represión llevada a cabo contra la huelga promovida por la C.N.T. en Cullera propició el asesinato del propio Canalejas en noviembre de 1912. A partir de ese momento, Alfonso XIII tomó conciencia de la inviabilidad del sistema de partidos turnantes y comenzó a nombrar a los candidatos que él consideraba más adecuados para el gobierno del reino. La neutralidad de España en la Primera Guerra Mundial se tradujo en el aumento de las exportaciones, que no revirtió, sin embargo, en una mejora del nivel de vida de los españoles, ya que los precios subieron y el sistema se vio incapacitado para canalizar las reivindicaciones del movimiento obrero. Todo ello provoca la oposición de una parte del ejército (creación de las Juntas de Defensa militares), el regionalismo catalán (Asamblea de Parlamentarios en Barcelona para reformar la Constitución y el sistema político) y el movimiento obrero (huelga de agosto de 1917, apoyada por la C.N.T.. la U.G.T. y los socialistas), con el objetivo de regenerar el régimen borbónico. Para hacer frente a la huelga de los obreros, las Juntas militares y la Asamblea de Parlamentarios se ponen del lado del gobierno. Se forma entonces un gobierno de concentración nacional, que fracasa en sus intentos reformistas por su incapacidad para resolver las reivindicaciones obreras (que aumentan tras la revolución bolchevique y la constitución del Partido Comunista de España) y el problema de la presencia española en Marruecos (con la humillante derrota del ejército español en Annual y la consecuente conmoción que produce en la vida española). La descomposición política del régimen y la creciente oposición social desembocan en el golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera (13 de septiembre de 1923), que instaura una dictadura con el apoyo del ejército, los terratenientes, la Iglesia y la burguesía. En los primeros años de la Dictadura se intenta una regeneración de la política al margen del sistema parlamentario, obteniendo éxitos como el impulso de las obras públicas (embalses, carreteras y vías férreas) y la resolución del problema marroquí (con la victoria sobre los indígenas, gracias a la colaboración militar con Francia). Sin embargo, la Dictadura fracasa en su intento de renovación constitucional y de la creación de un sistema político estable, al tiempo que comete graves errores como la enérgica represión a la que es sometido el movimiento anarcosindicalista, la supresión de la Mancomunidad de Cataluña (1914-1925) y la incapacidad para llevar a cabo una imprescindible reforma de las estructuras agrarias. En este contexto, la grave crisis financiera de 1929 y la fuerte oposición político-social (partidarios de la normalidad constitucional, republicanos y organizaciones obreras) desembocan en la dimisión de Primo de Rivera, tras perder el apoyo del Rey y de una parte importante del ejército. De nuevo, el país recupera la legalidad constitucional de 1876, pero la situación ha cambiado de tal manera que el fracaso de la Dictadura precipita también la caída de la monarquía, va que los intentos de reforma constitucional se contemplan ahora desde la perspectiva republicana. Así, en agosto de 1930, tiene lugar el llamado Pacto de San Sebastián, mediante el cual republicanos, socialistas y catalanistas de izquierda acuerdan llevar a cabo una acción política común. En diciembre de ese mismo año se produce un alzamiento de la guarnición militar de Jaca a favor de la República, al tiempo que los obreros preparan una huelga general y los intelectuales forman el grupo "Al Servicio de la República . El gobierno, presionado además por la aguda crisis de la cotización de la peseta en el mercado internacional, decide convocar elecciones municipales corno una salida momentánea a la desastrosa situación política. Sin embargo, las elecciones del 12 de abril de 1931 se transforman en realidad en un plebiscito para elegir entre monarquía o república. El resultado es el triunfo de la coalición republicano-socialista en las grandes ciudades. Dos días después, ante el peligro que suponía mantener la monarquía por la fuerza y con la inseguridad de contar con el apoyo del ejército y la oligarquía, Alfonso XIII abandona el país y es proclamada la República. Política Exterior Al margen de algunos problemas en Guinea y Marruecos, el gran conflicto exterior de la regencia de María Cristina de Habsburgo (1885-1902) fue la guerra de Cuba. La situación en la isla caribeña era muy delicada, al tiempo que Estados Unidos reclamaba insistentemente la independencia cubana. Por fin, en 1895, con el "Grito de Baire , estalla la guerra de Separación. En los inicios, el general Martínez Campos obtuvo varias victorias, apoyado en un gran ejército de 126.000 hombres. Sin embargo, en 1896 es sustituido por el general Weyler, que actúa con violencia contra los cubanos. Este hecho aumenta las simpatías por los insurrectos. La situación se complica con la dificultad de los abastecimientos y la fuerte incidencia de las fiebres tropicales en los soldados españoles. En este contexto, la explosión de un navío estadounidense en el puerto de La Habana provoca la entrada de su país en la guerra (1898). La contienda es rápida y la victoria americana fue fácil, gracias a su extraordinaria superioridad frente a la escuadra española. El triunfo americano se repite también en Filipinas. El tratado de París sanciona para España el denominado "desastre del 98 , con la consecuente pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Durante el primer tercio del siglo XX, con el reinado efectivo de Alfonso XIII, el gran problema exterior fue la guerra de Marruecos. El conflicto se agravó con la humillante derrota española de Annual (1921), a manos de los nativos dirigidos por el caudillo Abd el-Krim. El desastre ponía de manifiesto las carencias del ejército español, Por eso, el gran objetivo exterior de la dictadura del general Primo de Rivera (1923- 1930) será finalizar la guerra de Marruecos. Así, entre 1925 y 1927, y con la colaboración de los ejércitos franceses, las tropas hispanas consiguen pacificar el Marruecos español. Familia Real En 1906, con 20 años de edad, Alfonso XIII contrajo matrimonio con la Princesa británica Victoria Eugenia de Battenberg, familiarmente conocida por Ena. De este matrimonio nacieron Alfonso (1907- 1938), Jaime (1908-1975), Beatriz (1909), María Cristina (1911-1996), Juan (1913-1993), que finalmente heredaría los derechos dinásticos, y Gonzalo (1914-1934).

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